¿Qué es la fibrilación auricular?
La fibrilación auricular (FA) es un ritmo cardíaco irregular que se origina en las aurículas, las cámaras superiores del corazón. En la FA, el sistema eléctrico no funciona de manera coordinada y envía señales dispares. Esto provoca un latido rápido y caótico, impide una buena contracción auricular y aumenta el riesgo de coágulos, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. Conocer síntomas, causas y tratamientos es clave para su manejo.
Qué es la fibrilación auricular
La fibrilación auricular es una arritmia en la que las aurículas laten de forma irregular y desorganizada. Este desorden en la conducción de impulsos eléctricos hace que los ventrículos se contraigan de manera irregular, produciendo una sensación de palpitaciones o de “correteos” en el pecho. La FA puede presentarse con o sin síntomas y puede ocurrir de forma transitoria o crónica. Aunque algunas personas pueden no notar cambios significativos, la FA persiste como una condición de por vida que requiere manejo para reducir síntomas y, especialmente, el riesgo de coágulos y accidente cerebrovascular.
Síntomas y causas
Síntomas de la fibrilación auricular
- Palpitaciones: una sensación de mariposas, aleteo o que el corazón late con fuerza en el pecho.
- Fatiga marcada o cansancio extremo.
- Mareos o aturdimiento.
- Desmayo (síncope) en algunos casos.
- Disnea o dificultad para respirar, especialmente al hacer esfuerzo.
- Dolor o presión en el pecho en determinadas circunstancias, que debe ser evaluado de inmediato.
¿Qué tan grave es estar en FA?
La FA es una condición seria, incluso si no hay síntomas constantes. Al estar fuera del ritmo normal, existe un mayor riesgo de formación de coágulos en el corazón, que pueden viajar a órganos vitales como el cerebro y provocar un ictus, así como otras complicaciones cardíacas. Ante la presencia de síntomas, es crucial contactar de inmediato a un profesional de la salud. Si se presentan dolor en el pecho, dificultad severa para respirar o desmayo, debe llamarse al servicio de emergencias.
Causas de la fibrilación auricular
- Enfermedades cardíacas y vasculares: enfermedad de las arterias coronarias, doença valvular y fallo cardíaco.
- Otras condiciones médicas: hipertensión arterial, sobrepeso u obesidad, hipertiroidismo, enfermedad renal crónica y apnea obstructiva del sueño.
- Factores genéticos: ciertas variantes genéticas pueden estar asociadas con la FA y explicar algunos casos que comienzan a una edad más joven.
- Cirugía cardíaca: la FA puede iniciarse tras una cirugía cardíaca realizada por otra razón o durante la recuperación de cirugías no cardíacas.
Factores de riesgo
- Edad avanzada; el riesgo aumenta especialmente después de los 65 años.
- Consumo excesivo de alcohol, incluso límites que no alcanzan a ser de “bebida social” pueden aumentar el riesgo; el impacto del consumo regular está sujeto a estudio.
- Enfermedades graves que requieren hospitalización, como sepsis o cuadros graves de COVID-19.
- Inactividad física; la falta de movimiento diario eleva el riesgo.
- Ejercicio extremo: entrenamiento de alta intensidad o de larga duración (al menos tres horas diarias durante muchos años) puede aumentar la probabilidad de desarrollar FA.
Diagnóstico y pruebas
Cómo diagnostican esta condición
- Un electrocardiograma (ECG o EKG) registra las señales eléctricas del corazón y permite identificar FA u otras arritmias.
- Examen físico y revisión detallada de la historia clínica.
- Pruebas de sangre para detectar condiciones asociadas o condiciones que puedan afectar el plan de tratamiento.
- Ecocardiograma (eco) para evaluar la estructura y la función del corazón.
- Podría requerirse un monitor wearable (Holter o monitor de eventos) para registrar la actividad eléctrica del corazón durante las actividades diarias.
Etapas de la FA
La FA es una condición progresiva. A continuación se presentan las etapas utilizadas por los profesionales de la salud para diagnosticarla y planificar el tratamiento:
- Etapa 1 — En riesgo de FA. Presencia de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar FA, como hipertensión, obesidad, diabetes, apnea del sueño, consumo excesivo de alcohol, baja resistencia cardiovascular y edad superior a 65 años.
- Etapa 2 — Pre-FA (Pre-AFib). Cambios en la actividad eléctrica o en la estructura del corazón que elevan aún más el riesgo de FA. Indicadores pueden incluir taquicardia auricular, aleteo auricular, agrandamiento de la aurícula izquierda o derecha y latidos ectópicos frecuentes. También se consideran condiciones asociadas con alto riesgo de FA como enfermedad de las coronarias, falla cardíaca, enfermedad de válvulas, hipertiroidismo, miocardiopatía hipertrófica y trastornos neuromusculares.
- Etapa 3 — FA (fibrilación auricular). En el ECG se observa FA, pero la presentación puede variar entre episodios que aparecen y desaparecen o que persisten pese al tratamiento. Esta etapa se divide en varias subetapas:
- FA paroxística: episodios que ocurren de forma intermitente, duran menos de una semana y suelen suspendidos de forma espontánea; mayor riesgo de ictus en comparación con personas sin FA, aun quando los síntomas pueden presentarse.
- FA persistente: episodios continuos que se repiten y duran más de una semana; requieren intervención para terminar un episodio.
- FA persistente de larga duración: episodios continuos durante un año o más.
- Fibrilación auricular con ablación exitosa: FA cesa tras una intervención quirúrgica o un procedimiento con catéter.
- Etapa 4 — FA permanente. Se decide de forma conjunta entre el paciente y el equipo de atención que ya no se intenta lograr un ritmo sinusal mediante tratamientos; la FA permanece de forma constante.
Tratamiento y manejo
¿Cómo se trata la FA?
El tratamiento de la FA puede involucrar uno o más enfoques:
- Cambios en el estilo de vida
- Medicamentos
- Ablación o procedimientos de control de la electricidad cardíaca
- Otras intervenciones para reducir riesgos y mejorar el control de la arritmia
Cambios en el estilo de vida
- Alcanzar y mantener un peso saludable para vuestra contextura.
- Limitar el consumo de alcohol.
- Avoid tabaco u otros productos del tabaco.
- Incrementar la actividad física de acuerdo con las recomendaciones médicas.
- Controlar condiciones que elevan el riesgo de FA, como hipertensión, obesidad, apnea obstructiva del sueño y diabetes mellitus.
Medicamentos
La terapia farmacológica puede dirigirse a controlar la frecuencia, el ritmo o reducir el riesgo de coágulos. En general, pueden emplearse:
- Anticoagulantes orales para reducir el riesgo de ictus en personas con riesgo de coágulos. Estos pueden incluir:
- Apixabán, Rivaroxabán, Dabigatrán, Edoxabán.
- En algunos casos, warfarina. - Medicamentos para controlar la frecuencia cardíaca: Carvedilol, Digoxina, Diltiazem, Metoprolol, Verapamilo.
- Medicamentos para controlar el ritmo (ritmocontról) (hacer latir el corazón de forma más sinusal): Amiodarona, Dofetilida, Dronedarona, Flecainida, Propafenona.
Ablación para FA
La ablación para FA agrupa procedimientos que buscan crear cicatrices en el corazón para interrumpir las señales anómalas y favorecer un ritmo normal. Las opciones pueden incluir:
- Ablación por catéter: procedimiento mínimamente invasivo en el que se introducen sondas a través de los vasos sanguíneos hacia el corazón; la aislación de las venas pulmonares (PVI) es una técnica común para FA.
- Procedimiento Maze: intervención quirúrgica que crea un patrón de cicatrices en el corazón para bloquear señales anómalas; con frecuencia se realiza durante otras cirugías cardíacas (por ejemplo, bypass o reparación de válvulas).
Otras intervenciones
- Cardioversion: uso de un dispositivo médico o de fármacos para restablecer el ritmo sinusal.
- Cierre del apéndice auricular izquierdo (LAA): en personas que no pueden tolerar anticoagulantes, se puede implantar un dispositivo para reducir el riesgo de ictus sellando el apéndice auricular izquierdo donde pueden formarse coágulos.
Pronóstico
¿Puede el corazón volver a la normalidad tras la FA?
En algunos casos, la FA paroxística puede regresar a un ritmo normal por sí sola. En FA persistente o de larga duración, es necesario un tratamiento para terminar un episodio. Es importante aclarar que no existe una cura definitiva para la FA; una vez Diagnosticada, suele requerir manejo continuo. El tratamiento adecuado puede disminuir el riesgo de ictus y ayudar a reducir los síntomas y la incomodidad.
¿Cuál es la esperanza de vida media con FA?
Un estudio reciente reporta que las personas con FA tienen una esperanza de vida menor en comparación con las personas sin FA, y la diferencia depende de la edad al momento del diagnóstico. A modo informativo, se observó lo siguiente:
- Edad al diagnóstico 30 años: esperanza de vida media de 72 años (aproximadamente 11,3 años menos de lo esperado).
- Edad al diagnóstico 50 años: esperanza de vida media de 75 años (aproximadamente 9,2 años menos).
- Edad al diagnóstico 70 años: esperanza de vida media de 82 años (aproximadamente 5,4 años menos).
Recuerde que estas cifras estadísticas no describen el caso individual. Trabajar con el equipo de atención médica para gestionar la FA y otras condiciones médicas puede aumentar las probabilidades de una vida larga y con buen calidad de vida.
Vida diaria y autocuidado
¿Cómo cuidarse a diario?
- Seguir hábitos que reducen el riesgo de empeoramiento, como una alimentación nutritiva y al menos 30 minutos de actividad física diaria, repartidos si es necesario en bloques de 10 minutos.
- Mantener un peso saludable y controlar condiciones asociadas como hipertensión, diabetes y apnea del sueño.
- Evitar el tabaco y limitar el consumo de alcohol.
¿Cuándo debo consultar a mi proveedor de salud?
No hay un calendario único; depende de los síntomas, el plan de tratamiento y si se requieren seguimientos tras un procedimiento. Es importante acordar un plan conjunto con su médico y asistir a todas las citas programadas. Mantenga una lista de medicamentos y tráigala a cada consulta. Llevarla en la cartera puede ser útil en emergencias.
¿Qué preguntas debería hacer a mi proveedor?
- ¿Cómo puedo reducir mis factores de riesgo?
- ¿Puede orientarme hacia una dieta o un nutricionista?
- ¿Qué programas locales de salud y actividad física recomienda?
Preguntas frecuentes
¿Cómo revisar FA en casa?
Si cree que tiene síntomas de FA, llame a su médico para discutir lo que siente. Su médico puede indicarle revisar el pulso; un pulso errático o débil podría ser un signo de FA. Sin embargo, en algunas personas la FA puede no verse reflejada en el pulso; puede sentirse cansado o con falta de aire sin cambios claros en el pulso. No se debe intentar diagnosticar FA por cuenta propia.
¿Qué tan común es la FA?
- Más de 33 millones de personas en todo el mundo, de 55 años o más, tienen FA.
- Se estima que 12 millones de personas en Estados Unidos tendrán FA para el año 2030.
- La FA causa casi medio millón de hospitalizaciones anuales en ese país y su mortalidad aumenta con el tiempo.
Vídeo sobre ¿Qué es la fibrilación auricular?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.