¿Qué es la estimulación del nervio sacro?
La estimulación nerviosa sacra es una terapia que utiliza un dispositivo implantado para enviar impulsos eléctricos moderados a nervios que controlan la vejiga y el intestino. Su objetivo es regular las señales entre el cerebro, la médula espinal y los órganos pélvicos para mejorar la continencia urinaria y fecal cuando otros tratamientos no han sido eficaces. El proceso incluye una fase de ensayo y, si se obtiene beneficio, la implantación de un neuroestimulator permanente. A continuación se describen qué es, para qué sirve, cómo se realiza y qué esperar durante la recuperación y el seguimiento.
Qué es la estimulación nerviosa sacra
La estimulación nerviosa sacra (SNS, por sus siglas en inglés) es una intervención que emplea un neuroestimulador implantado para enviar impulsos eléctricos suaves a los nervios que regulan el control de la orina y las deposiciones. Estos nervios, ubicados en la región sacra, influyen en la capacidad de contraer o relajar músculos del suelo pélvico y del esfínter anal, así como en la motilidad intestinal. Al modular estas señales, es posible disminuir la frecuencia de impulsos urinarios o fecales incontrolados y mejorar la capacidad de retrasar o posponer la micción y la defecación cuando sea necesario.
Condiciones tratadas
- Incontinencia fecal: dificultad para controlar las deposiciones, con pérdidas involuntarias de heces. La SNS ayuda a mejorar la función de los músculos del suelo pélvico y del esfínter anal, favoreciendo el cierre adecuado del ano hasta que haya una decisión consciente de defecar.
- Síndrome de vejiga hiperactiva (OVH) o incontinencia urinaria por vejiga hiperactiva: grupo de síntomas que afecta la frecuencia, la urgencia y, a veces, la pérdida de orina. La SNS puede reducir la necesidad de orinar con frecuencia y disminuir la probabilidad de escapes de orina.
La incontinencia urinaria o fecal puede afectar significativamente la calidad de vida, generando ansiedad y malestar social. Cuando otros tratamientos no han logrado el control deseado, la estimulación sacra puede ofrecer una opción adicional para mejorar el autónomo control de evacuar y de orinar.
Procedimiento: etapas y consideraciones
Antes de la intervención: preparación y evaluación previa
Antes de la implantación de un neuroestimulador permanente, se realiza una evaluación preliminar denominada prueba de estimulación perisacra o ensayo de nervios periféricos. Durante este periodo, se coloca un conductor fino (electrodo) en la región alta de la nalga y se conecta a un dispositivo estimulador que se lleva en un cinturón bajo la ropa. Este ensayo permite valorar si la estimulación produce una mejora significativa de los síntomas.
La evaluación suele durar entre 7 y 14 días. Si los resultados muestran un control clínico de los síntomas durante el periodo de prueba, se recomienda la implantación del neuroestimulador permanente. En todo momento se utiliza anestesia local; el paciente permanece despierto, sin dolor durante el procedimiento.
- Se realiza una revisión preoperatoria con un anestesiólogo para confirmar alergias a anestésicos, explicar el tipo de anestesia y planificar el alta tras el procedimiento.
- En función de la respuesta al ensayo, se decide la colocación de un dispositivo definitivo.
Qué ocurre durante la evaluación
La sesión de evaluación se realiza en una mesa de procedimiento. El paciente suele quedar en decúbito prone (boca abajo) con las piernas elevadas y apoyadas. Se aplica anestesia local para insensibilizar la piel de la zona. El equipo quirúrgico realiza una pequeña incisión para introducir un conductor a través de la piel cerca del sacro y posicionarlo junto a los nervios relevantes (por ejemplo, en el caso de incontinencia fecal, cerca de los nervios que controlan el esfínter anal, el colon y el recto).
El conductor se conecta a un pequeño dispositivo que envía la estimulación eléctrica suave a los nervios; este dispositivo contiene una batería y se lleva en un cinturón bajo la ropa del paciente. La duración de esta evaluación suele ser de aproximadamente una hora.
Qué ocurre después de la evaluación
Durante la fase de evaluación, se mantiene el conductor temporal y el dispositivo externo para que el paciente controle la intensidad de la estimulación (con un mando) y pueda encenderla o apagarla según su experiencia. Se solicita al paciente registrar la frecuencia de la necesidad de ir al baño y la sensación de urgencia para facilitar la valoración clínica.
Si durante la prueba se observa una reducción sustancial de los síntomas, el equipo médico puede recomendar la implantación de un neuroestimulador permanente.
Qué sucede durante la implantación
La implantación del neuroestimulador permanente se realiza con anestesia local y la persona continúa consciente. El procedimiento consiste en ampliar la incisión realizada para la evaluación, colocar el neuroestimulador definitivo y conectar un conductor desde el estimulador a los nervios objetivo. Tras la colocación, se cierra la incisión. Esta intervención suele durar entre 40 y 60 minutos.
Los neuroestimuladores permanentes contienen una batería y conductos que conectan el dispositivo a los nervios. Existen diferentes tipos de dispositivos; la mayor parte de los sistemas modernos mide alrededor de 2 pulgadas (unos 51 milímetros) de longitud, casi 1 pulgada de alto y pesa aproximadamente 1 onza (22 gramos).
Qué ocurre después de la implantación
Tras la cirugía, el equipo médico puede indicar evitar ciertas actividades mientras la herida cicatriza. Se recomienda seguir registrando la frecuencia de la urgencia para orinar o necesitar defecar y la necesidad de ir al baño para monitorizar la evolución de los síntomas.
Riesgos y beneficios
Beneficios
La SNS puede reducir significativamente las molestias y la frustración asociadas a la pérdida de control urinario y fecal. Entre los beneficios esperados se encuentra:
- Mejora de la continencia, con reducción de episodios de incontinencia urinaria y fecal.
- Disminución de la urgencia para orinar y/o defecar, lo que facilita una mayor libertad de actividades diarias.
- Mejor calidad de vida, al reducir el malestar emocional y la ansiedad provocados por la pérdida de control.
Qué tan exitoso es la estimulación nerviosa sacra
Diversos estudios han mostrado que la SNS reduce de forma sostenida los problemas de incontinencia y la vejiga hiperactiva a lo largo del tiempo. Por ejemplo:
- En personas con incontinencia fecal que tenían aproximadamente seis episodios por semana antes del tratamiento, el seguimiento mostró una reducción a un episodio cada dos semanas tras la intervención.
- En pacientes con OVH y/o incontinencia urinaria, un seguimiento a cinco años mostró una reducción de síntomas en aproximadamente el 67% de los participantes.
Complicaciones posibles
La complicación más importante es el fallo del neuroestimulador, es decir, la interrupción de su funcionamiento. Otras posibles complicaciones incluyen:
- Infección en el sitio de implantación
- Dolor local en el lugar de la incisión
¿Qué sucede si los síntomas vuelven?
Es relativamente común que aparezcan repuntes de los síntomas con el tiempo. En ese caso, el equipo médico revisará el funcionamiento del neuroestimulador, podrá ajustar la programación de la estimulación y, en casos raros, podría requerirse una nueva intervención quirúrgica para corregir o renovar el sistema.
Recuperación y perspectivas
Tiempo de recuperación
El tiempo de recuperación varía entre pacientes. En general, la cicatrización de la zona quirúrgica puede requerir entre dos y ocho semanas. Durante las primeras semanas, se puede recomendar evitar actividades intensas como natación, correr u otros esfuerzos que afecten la zona de la incisión.
Seguimiento y citas
Se programa una revisión alrededor de un mes después de la implantación para evaluar la evolución y optimizar el programa de estimulación. Posteriormente, se programarán citas de seguimiento para monitorizar la respuesta clínica, ajustar la intensidad de estimulación y confirmar que la calidad de vida mejora y que no hay efectos adversos.
Cuándo llamar al médico
Situaciones que requieren consulta médica
- Qué la sintomatología reaparece o empeora, lo que podría indicar que la estimulación no está funcionando adecuadamente.
- Presencia de dolor intenso, signos de infección o fiebre en el sitio de implantación.
- En general, cualquier cambio nuevo o persistente en los síntomas que afecte la vida diaria.
Preguntas frecuentes comunes
¿Cuánto duran las baterías?
La duración de la batería depende de la vida de la batería del neuroestimulador. Algunas baterías modernas pueden durar hasta 15 años en condiciones adecuadas. El equipo médico explicará cuándo podría ser necesario reemplazar la batería o realizar una intervención de mantenimiento para asegurar el correcto funcionamiento del sistema.
Vídeo sobre ¿Qué es la estimulación del nervio sacro?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.