¿Qué es la epiglotitis?
La epiglotitis es la inflamación y la hinchazón de la epiglotis, una pequeña lámina de cartílago situada al inicio de la tráquea que evita que los alimentos y líquidos entren en la tráquea durante la deglución. Es una emergencia médica porque puede obstruir rápidamente la vía aérea. Este artículo resume qué es la epiglotitis, sus causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento, pronóstico y medidas de prevención, así como pautas para vivir con la condición y consultas con el equipo sanitario.
Qué es la epiglotitis
La epiglotis es una estructura clave de la vía aérea superior. Su función es proteger la tráquea durante la deglución, cerrándose para evitar que los alimentos y líquidos accedan a la tráquea y a los pulmones. Cuando se inflama, la epiglotis se agranda y puede estrechar la vía aérea, provocando dificultad para respirar y para tragar. El cuadro puede presentarse de forma súbita y, si no se maneja con rapidez, puede progresar hacia una obstrucción completa de la vía aérea. La epiglotitis suele requerir atención de urgencias y hospitalización para garantizar la seguridad aérea del paciente.
Frecuencia y poblaciones afectadas
Se trata de una condición poco común que puede afectar tanto a niños como a adultos. Antes de la introducción generalizada de la vacuna contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib) en 1985, la epiglotitis afectaba principalmente a niños entre los 3 y 5 años de edad. Con la vacunación, la incidencia de infección por Hib —la causa principal en la infancia— ha disminuido notablemente. En la actualidad, se observa que, en niños, la epiglotitis se presenta menos frecuentemente (0,5 por cada 100.000 niños en Estados Unidos).
En adultos, los casos han aumentado en número, y en la mayor parte de estas situaciones las causas no están relacionadas con Hib. En la población adulta, la epiglotitis afecta entre 1 y 4 por 100.000 personas. En estos casos, las infecciones bacterianas no Hib son las más habituales, aunque también pueden influir otros factores. la enfermedad es menos común en la infancia moderna gracias a la vacuna, pero persiste en adultos por causas diversas y, a veces, más graves.
Síntomas y causas
Señales y síntomas
Los síntomas de la epiglotitis suelen aparecer de forma repentina y progresar con rapidez. En algunas personas, especialmente entre los adultos, la evolución puede ser más gradual durante un par de días, pero en niños pequeños, con vía aérea más estrecha, la inflamación puede desencadenar signos severos de forma súbita. Las manifestaciones más frecuentes incluyen:
- Disfagia: dificultad para tragar.
- Disfonía: voz ronca o anómala.
- Salivación excesiva: babeo o salivación involuntaria.
- Malestar respiratorio: dificultad para respirar o sensación de insuficiencia de oxígeno.
Entre otros signos comunes se encuentran:
- Dolor de garganta intenso.
- Fiebre igual o superior a 38 °C (100,4 °F).
- Sonido respiratorio agudo o silbante, especialmente al inhalar.
- Apertura de la boca y actitud de inclinación hacia adelante para respirar, con frecuencia observada en niños pequeños.
- Irritabilidad y agitación, más característicos en la infancia.
La epiglotitis comparte algunos signos con otras afecciones respiratorias, como el crup. Sin embargo, a diferencia del crup, la epiglotitis suele requerir atención médica urgente, ya que la obstrucción de la vía aérea puede ser más grave y progresiva.
Causas
Las causas más frecuentes de epiglotitis son infecciones bacterianas. En la infancia, la bacteria Hib es la etiología más común. En adultos, las infecciones bacterianas suelen originarse en microorganismos diferentes a Hib. Entre los patógenos que pueden causar epiglotitis se encuentran:
- Bacterias: Streptococcus pneumoniae y Staphylococcus aureus son ejemplos habituales en adultos.
Otras causas posibles, aunque menos comunes, incluyen:
- Infecciones virales: virus como el varicela-zóster o el virus del herpes simple pueden predisponer a infecciones bacterianas que deriven en epiglotitis.
- Infecciones micóticas: infecciones por Candida, especialmente en personas con un sistema inmunitario debilitado, se han asociado a epiglotitis.
- Afecciones traumáticas: lesiones de la garganta por golpes, ingestión de objetos extraños o exposición a líquidos muy calientes pueden desencadenar epiglotitis.
- Factores de riesgo no infecciosos: tabaquismo (incluido uso de vapeadores) y quemaduras químicas de la vía aérea.
¿Es contagiosa?
La infección que puede originar epiglotitis, como Hib, puede transmitirse de persona a persona a través de gotitas de saliva o mucosidad cuando la persona infectada tose o estornuda. No todas las personas expuestas a un germen que causa epiglotitis desarrollarán la enfermedad, pero la contagiosidad de ciertos agentes implica que la transmisión puede ocurrir en contextos cercanos.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
La epiglotitis es una emergencia médica que requiere estabilizar primero la vía aérea. Una vez que la persona está estable, el equipo de atención puede realizar las pruebas para confirmar el diagnóstico. Las pruebas típicas incluyen:
- Pruebas de cultivo: toma de muestras de la garganta para buscar bacterias o virus responsables.
- Análisis de sangre: recuento de glóbulos blancos y búsqueda de indicios de bacterias o virus en la sangre.
- Laringoscopia: exploración de la garganta con un instrumento pequeño que incluye una cámara para observar la epiglotis y el estado de la vía aérea.
- Pruebas de imagen: una radiografía puede ayudar a determinar el nivel y la severidad de la inflamación. En la epiglotitis, la inflamación de la epiglotis puede describirse como un signo característico en la radiografía, a veces denominado signo de la huella del pulgar.
Tratamiento y manejo
Qué implica la atención
El tratamiento de la epiglotitis se inicia de inmediato para asegurar la vía aérea y controlar la infección. En el hospital, el equipo de atención realiza las siguientes acciones:
- Garantizar la vía aérea: se administra oxígeno para mejorar la ventilación. Si la vía aérea está bloqueada, puede ser necesario colocar un tubo para la respiración a través de la boca y hacia la tráquea (intubación). En casos excepcionales en los que no se consigue intubar por la vía oral, puede requerirse una vía de escape por el cuello (traqueostomía). Aunque la traqueostomía es poco común, debe estar disponible si es imprescindible.
- Fluidos intravenosos: se proporcionan líquidos a través de una vía intravenosa para mantener la hidratación y el estado general del paciente.
- Antibióticos: se administra un antibiótico de amplio espectro por vía intravenosa para cubrir la mayoría de bacterias posibles. Una vez que se obtienen los resultados de los cultivos, el tratamiento puede ajustarse para dirigirlo específicamente contra el microorganismo causal.
Consideraciones sobre antibióticos
El manejo antibiótico se orienta a erradicar la infección bacteriana responsable. La pauta exacta y la duración pueden depender de la evolución clínica y de los resultados de laboratorio, pero un curso típico de antibióticos se diseña en función del patógeno identificado y de la respuesta del paciente.
Pronóstico
Qué esperar
Con un trato rápido y adecuado, la mayoría de las personas se recupera en una semana aproximadamente. La estancia hospitalaria suele durar entre tres y cinco días, y muchos pacientes mejoran en los primeros días. Si se requiere una intubación para la vía aérea, la descompresión de la obstrucción puede lograrse en un par de días, tras los cuales las condiciones respiratorias suelen estabilizarse y permitir respirar de forma independiente.
Si la infección está presente como causa, es crucial completar el curso completo de antibióticos para eliminar la bacteria, normalmente alrededor de siete días, para reducir el riesgo de recurrencia o complicaciones. Aun así, hay que recordar que la epiglotitis es una urgencia médica y, ante cualquier signo de hinchazón de la epiglotis, se debe acudir de inmediato a servicios de urgencias.
Prevención
Medidas para reducir el riesgo
- Vacunación: mantener al día las vacunas infantiles. La protección contra Hib es una de las medidas más importantes para prevenir la epiglotitis infantil causada por Hib.
- Higiene de manos: lavarse las manos con frecuencia y evitar llevarse las manos a la cara para reducir la transmisión de gérmenes.
- Protección frente a infecciones: tomar precauciones alrededor de personas que presentan tos o estornudos, como mantener cierta distancia o usar mascarilla cuando corresponde.
- Conservación de la integridad de la garganta: evitar lesiones en la garganta y moderar la exposición a líquidos extremadamente calientes; evitar fumar y, si es posible, evitar el consumo de sustancias que irriten la vía aérea.
Vivir con epiglotitis
Cuándo buscar atención médica
La epiglotitis puede poner en peligro la vida si la hinchazón cierra la vía aérea. Si se sospecha inflamación de la epiglotis, se debe acudir a servicios de urgencias de inmediato. En cualquier caso de epiglotitis, evitar colocar a la persona en posición supina y no introducir nada en la boca, ya que esto puede empeorar la obstrucción. Mantener la calma ayuda a reducir el estrés y, a su vez, puede disminuir la tensión en la garganta.
Preguntas para hacer antes de salir del hospital
- ¿Qué causó la epiglotitis? ¿es necesario un seguimiento específico?
- ¿Cuánto tiempo necesitaré tomar antibióticos? ¿alguna dosis adicional o cambio según los resultados?
- ¿Cómo debo cuidar mi garganta durante la recuperación? ¿hay recomendaciones de dieta o de hábitos para facilitar la curación?
- ¿Cuánto tiempo debo evitar acostarme de espaldas? ¿existen posiciones preferidas para dormir?
- ¿Necesitaré visitas de control? ¿con qué frecuencia y a qué especialistas debo acudir?
- ¿Qué medidas puedo tomar para reducir el riesgo de epiglotitis en el futuro? ¿hay vacunas adicionales o pruebas que deban considerarse?
En caso de presentar signos de empeoramiento, como aumento de dificultad para respirar, voz más ronca, fiebre alta que no cede o dolor torácico, se debe buscar atención médica de inmediato. Mantener una comunicación abierta con el equipo sanitario, respetar las indicaciones de tratamiento y acudir a las revisiones programadas ayuda a asegurar una recuperación segura y completa.
Vídeo sobre ¿Qué es la epiglotitis?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.