Vidaliax VIDALIAX

¿Qué es la enfermedad de Sever?

podologiaclot.com

Sever’s disease, conocido clínicamente como apofisitis calcánea, es una causa frecuente de dolor en el talón en niños activos. Aunque su nombre sugiere una enfermedad, se trata de una lesión por estrés repetido que afecta la placa de crecimiento del calcáneo y que tiende a resolverse con descanso y manejo adecuado. Es más común durante la etapa de crecimiento, entre los 8 y 14 años, cuando los huesos crecen rápido y los tendones pueden quedar desfasados.

Definición y fundamentos fisiológicos

Qué es

Sever’s disease se refiere a una apofisitis calcánea, inflamación de la plataforma de crecimiento del calcáneo causada por estrés repetido en el talón durante la actividad física. Aunque se describe como una enfermedad, se entiende mejor como una lesión por sobrecarga que se produce cuando el hueso en crecimiento recibe cargas repetidas. La inflamación es parte del proceso de curación, pero puede prolongarse si la sobrecarga persiste.

Biología del crecimiento y su relación con la lesión

En la infancia y adolescencia, los extremos de los huesos crecen a través de la placa o placa de crecimiento que está formada por cartílago. El cartílago es más blando y menos resistente que el hueso maduro, lo que favorece lesiones cuando hay estrés repetido. A medida que el crecimiento continúa, ese cartílago se va osificando para convertirlo en hueso. Si la musculatura y los tendones que rodean el talón crecen menos rápido que el hueso, especialmente el tendón de Aquiles, puede haber tracción adicional en la zona de la apófisis, aumentando el riesgo de inflamación.

Síntomas y factores causales

Síntomas característicos

  • Dolor en uno o ambos talones (la mayoría de los niños reportan dolor en ambos talones) que puede aparecer durante o después de la actividad física.
  • Dolor al presionar o al soportar peso sobre el talón afectado.
  • Coloración, hinchazón o sensibilidad alrededor del talón.
  • Marcha con puntas de los dedos o cojera, especialmente después de correr o realizar esfuerzos.
  • Rigidez en el talón, especialmente por las mañanas o tras períodos de reposo.

Factores que favorecen la aparición

  • Presencia de pies planos u otros tipos de alineación que aumentan la presión en la zona del talón.
  • Obesidad infantil o exceso de peso que incrementa las cargas durante la marcha y la carrera.
  • Tendón de Aquiles estrecho o tenso, que puede tirar del talón y aumentar la tensión en la apófisis durante la flexión del tobillo.
  • Crecimiento rápido de los huesos en comparación con los tendones y músculos, generando desajustes entre estructuras.
  • Actividades de alto impacto en superficies duras (por ejemplo, correr sobre pavimento duro o practicar deportes que requieren saltos y arranques bruscos).

Diagnóstico

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico de apofisitis calcánea se establece principalmente por la exploración física. El médico aplica presión suave sobre el talón y el pie para localizar el origen del dolor y puede pedir que el niño camine, corra o salte durante la revisión para observar la respuesta dolorosa. En algunos casos, se solicitan pruebas de imagen para descartar otras condiciones y confirmar la naturaleza de la lesión.

Pruebas complementarias

Las radiografías o la resonancia magnética pueden emplearse para excluir otras causas de dolor en el talón, como una fractura por estrés u otros trastornos óseos. Estas imágenes ayudan a descartar diagnósticos alternativos cuando la exploración física no es concluyente o cuando el dolor persiste a pesar de las medidas iniciales.

Tratamiento y manejo

Objetivo del manejo

El objetivo principal es reducir la inflamación y el dolor, disminuir la sobrecarga en el talón y permitir un regreso progresivo a la actividad física sin que se agrave la lesión. El tratamiento es principalmente conservador y adaptado a la edad del niño, al nivel de dolor y a las necesidades deportivas o de crecimiento.

Medidas iniciales y modificaciones de la actividad

  • Reposo relativo: interrupción de actividades vigorosas durante varios días o semanas, con una progresión gradual según la respuesta clínica.
  • Retorno gradual a la actividad: una vez mejorando el dolor, reintroducir la actividad de forma progresiva y evitando saltos bruscos de intensidad.

Control del dolor e inflamación

  • AINEs de venta libre (p. ej., ibuprofeno) para reducir dolor e inflamación, siempre bajo indicación médica y respetando dosis según edad y peso.
  • Aplicación de frío en el talón durante intervalos de 15 minutos varias veces al día, especialmente después de la actividad.

Apoyo mecánico y ortesis

  • Calzado adecuado y, en algunos casos, uso de calzado con acolchado específico para la zona del talón o plantillas ortopédicas que alivien la presión en la región afectada.
  • Férula o soporte nocturno en algunas situaciones para controlar la tensión del tendón de Aquiles durante el reposo nocturno.

Ejercicio terapéutico y rehabilitación

  • Fisioterapia dirigida a estiramientos del tendón de Aquiles y a ejercicios de fortalecimiento de los músculos que rodean la pierna y sostienen el talón, con énfasis en disminuir la carga sobre la calcánea.
  • Los programas suelen incluir estiramientos diarios y ejercicios de movilidad para mantener la flexibilidad del tobillo y la elasticidad de los músculos de la pierna.

En todos los casos, la monitorización por un profesional de la salud es clave para adaptar las medidas y evitar recurrencias. Si la sintomatología persiste pese a las medidas conservadoras, pueden explorarse alternativas de manejo bajo supervisión médica.

Pronóstico y evolución

Expectativas a corto y largo plazo

Con un adecuado descanso y un plan de manejo, el dolor y la inflamación suelen mejorar en poco tiempo. La mayoría de los niños pueden volver a sus actividades previas en unas semanas a meses, dependiendo de la intensidad de la supervisión y del cumplimiento del plan de rehabilitación. El periodo exacto varía según la edad, el grado de crecimiento y la carga de actividades.

Qué ocurre si persiste la sobrecarga

Si no se logra reducir la presión sobre la apófisis, la inflamación puede mantenerse durante más tiempo. En algunos casos, si el estrés continúa, el cuadro podría prolongarse hasta que la osificación de la placa de crecimiento se complete. Este proceso suele terminar alrededor de los 15 años, cuando la placa ya no está en crecimiento activo.

Prevención y cuidado a largo plazo

Medidas para reducir el riesgo de recurrencia

  • Calzado adecuado, especialmente diseñado para deportes, con buena amortiguación y soporte del talón.
  • Calentamiento y estiramientos diarios antes de la actividad física para preparar musculatura y tendones y reducir la tensión en el talón.
  • Progresión gradual de la intensidad y duración de la actividad física para evitar aumentos bruscos de carga.
  • Control del peso cuando exista obesidad infantil, para disminuir la carga sobre el talón y las estructuras de la pierna.
  • Detección temprana de dolor y interrupción de la actividad ante cualquier signo de dolor en el talón para evitar empeoramiento.

la apofisitis calcánea es una lesión por estrés repetido en la región de crecimiento del talón que afecta especialmente a niños en edad escolar y adolescentes. Con un manejo conservador que combine reposo, control del dolor, soporte mecánico adecuado y rehabilitación específica, la mayoría de los jóvenes pueden recuperar su capacidad de actividad y regresar a sus rutinas habituales sin secuelas duraderas.

Vídeo sobre ¿Qué es la enfermedad de Sever?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.