¿Qué es la diabetes tipo 5?
La diabetes tipo 5, también llamada diabetes relacionada con la malnutrición (MRDM), es una forma de diabetes que surge cuando una desnutrición prolongada en la infancia impide el desarrollo adecuado del páncreas y la producción suficiente de insulina. Se distingue por su asociación con antecedentes de malnutrición crónica y, a diferencia de otras formas de diabetes, tiende a aparecer antes de los 30 años. En 2025 fue reconocido formalmente por la comunidad internacional de diabetes y se estima que afecta a millones de personas en todo el mundo, especialmente en regiones con desnutrición endémica.
Definición y rasgos distintivos
La diabetes tipo 5 se define como una variante de la diabetes asociada a una desnutrición sostenida durante la infancia, que dificulta el desarrollo normal del páncreas y su capacidad para producir la hormona insulina. Esta situación genera hiperglucemia crónica, que es la base de la diabetes. A diferencia de otras formas de diabetes, el inicio se produce frecuentemente en la juventud y se vincula estrechamente con condiciones de malnutrición sistémica. Su reconocimiento formal por parte de instituciones internacionales ha permitido una mayor atención a las particularidades de diagnóstico y manejo de esta entidad clínica.
Impacto global y reconocimiento oficial
La Federación Internacional de Diabetes (IDF) reconoció oficialmente la diabetes tipo 5 en 2025 como una entidad clínica distinta dentro del espectro de la diabetes. Las estimaciones indican que afecta entre 20 y 25 millones de personas en todo el mundo, con mayor incidencia en regiones donde la malnutrición es común, especialmente en partes de Asia y África. Esta clasificación ha impulsado la investigación y el desarrollo de estrategias diagnósticas y terapéuticas específicas para este grupo. Los científicos continúan estudiando formas de mejorar el diagnóstico temprano y el tratamiento, así como de entender mejor la fisiopatología de esta condición que difiere de las formas más comunes de diabetes tipo 1 y tipo 2.
Señales clínicas y signos: qué observar
Síntomas típicos
- Sed intensa o incremento de la necesidad de beber (polidipsia).
- Micción frecuente (diuresis).
- Dolores de cabeza y visión borrosa.
- Fatiga persistente y sensación de malestar general.
- Heridas o cortes que curan lentamente.
muchos de los signos clásicos de diabetes pueden coexisitir con manifestaciones propias de la malnutrición, como pérdida de peso marcada, fatiga y sensación de hambre. Esta superposición puede dificultar el reconocimiento de la diabetes tipo 5 en algunas personas, especialmente cuando hay otros indicadores de malnutrición en curso.
Características físicas y exploratorias
- Un índice de masa corporal (IMC) inferior a 18,5 suele estar presente en las personas afectadas.
- Puede haber signos de desnutrición crónica, como:
- Retraso en el crecimiento esquelético.
- Agrandamiento de la glándula parótida (parótida aumentada).
- Cambios en la piel y/o en el vello de la cabeza.
Causas y mecanismo fisiopatológico
Causas y suposiciones actuales
La etiología de la diabetes tipo 5 continúa siendo objeto de investigación. Se considera que la desnutrición crónica durante periodos prolongados impide que el páncreas se desarrolle plenamente, lo que compromete la capacidad de producir suficiente insulina, una hormona necesaria para el control de la glucosa en sangre. Este efecto puede originarse tanto durante la infancia como durante etapas de desarrollo fetal, cuando la disponibilidad de nutrientes es insuficiente. La idea central es que la falta de nutrientes de manera sostenida afecta el crecimiento y la funcionalidad del páncreas, entre otros sistemas del organismo.
Impacto de la malnutrición
La desnutrición crónica puede afectar múltiples órganos y funciones, y entre ellas se encuentra el páncreas, responsable de producir la insulina, la hormona clave para regular la glucosa en sangre. Este vínculo entre malnutrición y desarrollo pancreático es una de las hipótesis centrales de la diabetes tipo 5, y explica por qué este tipo de diabetes se distingue por su origen en contextos de desnutrición y por su incidencia en poblaciones con estos antecedentes históricos.
Complicaciones asociadas
La diabetes tipo 5 puede progresar hacia complicaciones semejantes a las observadas en otras variantes de diabetes cuando la hiperglucemia no se controla adecuadamente. Entre las posibles complicaciones se encuentran:
- Enfermedad cardiovascular (daño a vasos sanguíneos, mayor riesgo de eventos cardíacos y circulatorios).
- Daño renal (nefropatía diabética u otras afectaciones renales asociadas a la diabetes).
- Daño ocular (lesiones de la retina que pueden afectar la visión).
- Neuropatía (daño a los nervios que puede provocar dolor, entumecimiento o debilidad).
La detección temprana y el manejo adecuado de la glucosa son fundamentales para reducir el riesgo de estas complicaciones, independientemente de la vía de inicio de la diabetes.
Diagnóstico y pruebas clave
Cómo se diagnostica
La prueba principal para confirmar la presencia de diabetes es el análisis de glucosa en sangre, que mide la concentración de glucosa en la sangre. Un valor por encima de 200 mg/dL en ciertas condiciones de prueba sugiere diabetes. En entornos de atención médica de países de ingresos altos, se emplean además otras pruebas para identificar el tipo de diabetes y no solo confirmar la hiperglucemia.
Entre las pruebas complementarias que pueden utilizarse en contextos donde hay acceso suficiente a servicios de laboratorio están:
- Prueba de hemoglobina A1c (A1C), que refleja el control promedio de la glucosa en las últimas semanas.
- Análisis de orina para detectar glucosa o cetonas y evaluar el estado metabólico.
- Pruebas de anticuerpos que ayudan a distinguir entre diabetes tipo 1 y otros tipos.
En entornos de menor riqueza en recursos, donde el acceso a estas pruebas puede ser limitado, los profesionales de la salud pueden enfrentar desafíos para establecer con precisión el tipo de diabetes, lo que aumenta la posibilidad de confusiones diagnósticas entre diabetes tipo 5 y diabetes tipo 1.
Rúbrica clínica para distinguirla de otros tipos
- Historia de malnutrición en la infancia o desarrollo fetal con restricciones nutricionales.
- Edad de diagnóstico por debajo de los 30 años.
- BMI bajo al momento del diagnóstico (habitualmente < 18,5).
- Ausencia frecuente de cetonas en la orina al diagnóstico, lo cual es más común en diabetes tipo 1.
Una característica que ayuda a diferenciar la diabetes tipo 5 de la diabetes tipo 1 es la presencia habitual de cetonas urinarias en el diagnóstico de la diabetes tipo 1; en la diabetes tipo 5, la cetonemia suele no estar presente al momento de confirmar el diagnóstico. Este detalle, junto con el historial de malnutrición y el IMC bajo, puede orientar a los clínicos hacia la identificación correcta de la condición.
Tratamiento y manejo
El manejo de la diabetes tipo 5 se basa principalmente en el control de la glucosa sanguínea mediante inyecciones de insulina. Este enfoque es el estándar de intervención para asegurar que los niveles de glucosa se mantengan dentro de rangos apropiados y para reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo. La investigación clínica también está explorando la viabilidad de utilizar fármacos orales para la diabetes como complemento o alternativa en determinadas circunstancias, aunque la evidencia disponible es limitada y se requiere más estudio en esta población específica.
En este contexto, la adherencia al tratamiento y el seguimiento médico suelen ser pilares esenciales del manejo, dada la necesidad de ajustar dosis de insulina de acuerdo con la dieta, el crecimiento y el desarrollo, así como con las variaciones en la ingesta y los cambios fisiológicos relacionados con la infancia y la adolescencia. Aunque la vía más estable hasta ahora es la terapia con insulina, la investigación continúa para optimizar opciones terapéuticas y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
la diabetes tipo 5 es una entidad clínica definida por la relación entre la malnutrición crónica durante la niñez y un desarrollo pancreático insuficiente que conduce a una deficiente producción de insulina. Su reconocimiento formal ayuda a orientar la investigación y la práctica clínica hacia estrategias específicas de diagnóstico, diagnóstico diferencial y manejo, con el objetivo de reducir las complicaciones asociadas y mejorar el pronóstico de las personas que viven con esta condición.
Vídeo sobre ¿Qué es la diabetes tipo 5?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.