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¿Qué es la deformidad de la nariz en silla de montar?

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La deformidad en silla de montar de la nariz es una alteración estructural en la región central de la cara que provoca la caída del puente nasal y la pérdida de altura en la nariz. Este cambio puede ser puramente estético, pero a menudo se asocia con molestias respiratorias y complicaciones que afectan la vida diaria. En estos contenidos se describen sus signos, causas, formas de diagnóstico, opciones de tratamiento y pronóstico, con énfasis en un manejo claro y riguroso.

Definición y alcance

La nariz en silla de montar (también llamada deformidad de silla de montar) se caracteriza por el colapso del puente nasal y la disminución de la altura de la nariz, dando una apariencia hundida que recuerda a una silla con el cuero tensado hacia abajo. Aunque la afectación puede ser principalmente cosmética, la afección puede influir en la función respiratoria y, si no se trata, tiende a empeorar con el tiempo. Existen otros términos para describir esta condición, como nariz de boxeador o nariz de pug.

Síntomas y causas

¿Cómo identificar una nariz en silla de montar?

El signo característico es una depresión en la dorsum, es decir, en el puente de la nariz, que puede volverse más evidente a lo largo del tiempo. En algunos casos, la depresión aparece de forma casi inmediata tras un trauma, mientras que en otros puede progresar de manera gradual. Además de la depresión dorsal, pueden presentarse otros síntomas o signos asociados:

  • Dolor o malestar nasal puntual o persistente.
  • Epistaxis (hemorragias nasales) ocasionales.
  • Formación crónica de costras alrededor de la nariz.
  • Punta nasal en posición levantada o torcida hacia arriba.
  • Problemas para respirar por la nariz, con sensación de obstruction.
  • Arrugas o pliegues horizontales en la parte inferior de la nariz.
  • Perforación del tabique nasal (un orificio en el cartílago que separa las fosas nasales), en casos graves o avanzados.

¿Qué causa una nariz en silla de montar?

Cualquier proceso que dañe el septum nasal (la estructura de cartílago que separa las fosas nasales) puede provocar la deformidad. El septo proporciona soporte estructural para el puente nasal, por lo que su afectación puede traducirse en un hundimiento dorsal. Algunas personas nacen con esta condición (congénita) y otros la desarrollan a lo largo de la vida. Entre las causas específicas destacan las siguientes:

  • Trauma: un golpe o fractura nasal puede provocar debilitamiento o ruptura del septo.
  • Cirugías nasales previas: especialmente la septoplastia (cirugía para corregir la desviación del tabique) puede dar lugar a una nariz en silla de montar, particularmente en casos severos.
  • Hematoma septal: acumulación de sangre en el septo nasal debido a trauma o intervención quirúrgica, que puede interferir con el flujo sanguíneo y favorecer el colapso.
  • Absceso septal: infección que acumula pus en el septo y puede afectar la perfusión vascular, favoreciendo la deformidad.
  • Enfermedades vasculares y autoinmunes: procesos inflamatorios que debilitan el soporte estructural al reducir la irrigación sanguínea al septo.
  • Infecciones: ciertas infecciones bacterianas, como la sífilis o la lepra, pueden afectar hueso y cartílago y disminuir el aporte sanguíneo, con riesgo de hundimiento y deformidad.
  • Trastornos por consumo de sustancias (SUD): el uso de sustancias, especialmente la inhalación de cocaína, metanfetaminas, opioides triturados u otros fármacos, puede dañar las estructuras nasales y contribuir a la deformidad.

Complicaciones asociadas

Además de la alteración estética, la nariz en silla de montar puede acarrear problemas respiratorios que afecten la vida diaria. Entre las posibles complicaciones se encuentran:

  • Sinusitis crónica o infecciones repetidas de los senos paranasales.
  • Ronquidos y, en casos severos, Apnea del sueño obstructiva.
  • Ruidos o silbidos al respirar por la nariz, a veces descritos como un pitido nasal.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostica

El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud tras una exploración física detallada. El médico revisará los síntomas, antecedentes y metas estéticas o funcionales del paciente, y evaluará la respiración nasal. Es común documentar la condición con fotografías para registrar la severidad y la progresión.

Etapas o grados de la nariz en silla de montar

Los especialistas clasifican la deformidad en tres niveles, según la cantidad de soporte estructural perdido:

  1. Nariz en silla de montar mínima: se detecta una depresión leve en la dorsum nasal.
  2. Nariz en silla de montar moderada: existe una depresión más marcada y la nariz puede verse aplanada desde varios ángulos; la punta puede dirigirse ligeramente hacia arriba.
  3. Nariz en silla de montar mayor: hay una consiguiente falta notable de soporte óseo y cartilaginoso, con hundimiento pronunciado de la dorsum y punta nasal elevada.

Tratamiento y manejo

¿Cómo se corrige una nariz en silla de montar?

El tratamiento depende de la gravedad y de los objetivos individuales del paciente. En muchos casos, la cirugía reparadora (rinoplastia) es la opción más habitual. En casos leves, algunas personas pueden beneficiarse de rellenos dérmicos como medida inicial o complementaria, especialmente si la preocupación es puramente estética. Sin embargo, es importante tener en cuenta que:

  • Rinoplastia es la intervención terapéutica principal para restaurar la estructura y, en consecuencia, la función respiratoria.
  • Los rellenos dérmicos pueden corregir la apariencia en casos leves, se conocen como rhinoplastia no quirúrgica, pero son temporales y requieren rellenos cada seis meses para mantener el resultado.
  • Los rellenos no corrigen los problemas de respiración asociados con la deformidad de silla de montar; para ello se requiere rinoplastia.

Rinoplastia (reconstrucción nasal)

La rinoplastia es una cirugía plástica que tiene como objetivo cambiar la forma y el tamaño de la nariz mediante una combinación de injertos óseos, cartilaginosos y, cuando corresponde, tejido blando. En el contexto de la nariz en silla de montar, el procedimiento busca reconstruir el puente nasal y restablecer el soporte para mejorar tanto la apariencia como la respiración.

Rellenos dérmicos

En casos leves, los rellenos dérmicos pueden mejorar la estética sin necesidad de cirugía. Se considera una opción no quirúrgica y tiene resultados temporales. Es fundamental entender que:

  • Los rellenos no mejoran las dificultades respiratorias asociadas con la deformidad.
  • La duración de los resultados suele ser limitada y demanda tratamientos de mantenimiento aproximadamente cada seis meses.

Qué esperar en la recuperación

La recuperación varía según la intervención realizada:

  • Con rinoplastia, la mayor parte de las personas experimenta una mejoría significativa en cuatro a seis semanas, pero la nariz continúa sanando durante aproximadamente un año y la evolución puede variar entre pacientes.
  • Con rellenos dérmicos, por lo general no suele requerirse tiempo de inactividad (downtime); la recuperación es inmediata, aunque el resultado es temporal.

Perspectivas y pronóstico

Qué esperar a corto y largo plazo

En la mayoría de los casos de deformidad de silla de montar, la rinoplastia permite corregir la anomalía, mejorando tanto la forma como la función nasal. El éxito del tratamiento depende de varios factores, incluida la gravedad de la deformidad y la experiencia del cirujano. Es crucial discutir expectativas y posibles complicaciones con el profesional de atención médica para adaptar el plan a cada situación individual.

Riesgo de deformidad tras rinoplastia

La deformidad de silla de montar puede ocurrir después de una rinoplastia por otros motivos, como la remoción excesiva de cartílago. En estos escenarios, podría ser necesaria una segunda rinoplastia. Para reducir la posibilidad de complicaciones, se recomienda elegir a un cirujano certificado en cirugía plástica facial o a un otorrinolaringólogo especializado en cirugía nasal.

Prevención

¿Se puede prevenir la nariz en silla de montar?

En algunos casos no es posible evitarla por completo, especialmente cuando la deformidad es consecuencia de un trauma inevitable o es congénita. Sin embargo, ciertas medidas pueden reducir el riesgo o limitar su empeoramiento:

  • Tratar las fracturas nasales de forma oportuna para evitar complicaciones estructurales a largo plazo.
  • Practicar sexo seguro para reducir el riesgo de sífilis y de síndromes asociados que afecten la nariz.
  • Usar protección nasal en deportes de contacto para disminuir el riesgo de lesiones.
  • Tratamiento de enfermedades vasculares y autoinmunes que puedan inflamar el septo nasal.
  • Evitar o abstenerse de inhalar sustancias que dañen las estructuras nasales, como ciertas drogas de consumo.

Vida con o manejo cotidiano

Cuándo consultar a un profesional

Se recomienda programar una consulta ante cualquier signo de nariz en silla de montar para evaluar la necesidad de tratamiento y establecer un plan adecuado. La intervención temprana suele hacer más predecibles los resultados y puede evitar complicaciones.

Preguntas útiles para hacer al profesional de la salud

Al conversar con un médico sobre la deformidad, puede ser útil plantear las siguientes cuestiones para entender la situación y las opciones de manejo:

  • ¿Qué tan avanzada está mi condición?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Cuánto tiempo requerirá la recuperación?
  • ¿Qué resultados puedo esperar?

Preguntas frecuentes

¿La nariz en silla de montar es grave?

La deformidad puede ser señal de condiciones médicas subyacentes más serias, incluidas patologías autoinmunes como poliquelitis recurrente y granulomatosis con poliangitis (anteriormente conocida como Wegener). Por ello, si se sospecha de una nariz en silla de montar, es fundamental consultar a un profesional de la salud para una evaluación adecuada y una posible investigación de causas sistémicas.

Vídeo sobre ¿Qué es la deformidad de la nariz en silla de montar?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.