¿Qué es la cirugía robótica transoral (TORS)?
La cirugía robótica transoral (TORS) es una técnica mínimamente invasiva que permite extirpar tumores de cabeza y cuello a través de la cavidad oral con la ayuda de un sistema robótico controlado por consola. Este enfoque ofrece acceso a zonas de difícil alcance, evita grandes incisiones externas y suele asociar tiempos de recuperación más cortos. En este texto se detallan qué es TORS, qué condiciones trata, criterios de candidaturas, cómo se realiza, sus beneficios y riesgos, y qué esperar en la recuperación.
Qué es la cirugía robótica transoral (TORS)
Durante la cirugía robótica transoral (TOR S), el cirujano utiliza instrumentos robóticos dentro de un único puerto y una consola quirúrgica para operar zonas de difícil acceso en la parte posterior de la garganta, todo a través de la boca. Es una intervención mínimamente invasiva que facilita la extirpación de tumores de cabeza y cuello que serían difíciles de alcanzar mediante técnicas abiertas convencionales.
Componentes tecnológicos clave
- Consola del cirujano: desde la consola, el cirujano controla los instrumentos robóticos dentro del puerto oral único.
- Puerto único: se introduce la cámara y tres instrumentos a través de un único orificio en la boca, permitiendo acceder a la región faríngea desde dentro.
- Cámara: proporciona una visión tridimensional (3D) de la zona quirúrgica para una mayor precisión.
- Instrumentos robóticos: tres herramientas articuladas que amplían la estabilidad y el alcance de los movimientos, simulando con mayor precisión los gestos de la mano del cirujano.
Antes de TORS: limitaciones de enfoques abiertos
En el pasado, para abordar tumores situados muy hacia la parte posterior de la cavidad oral era frecuente recurrir a una intervención llamada mandibulotomía, que implica abrir la mandíbula para ganar acceso. Este procedimiento podía ser muy prolongado (a veces hasta 12 horas) y conllevaba un periodo de recuperación largo. En cambio, la TORS permite eliminar tumores en zonas profundas de la boca y la garganta sin necesidad de realizar cortes amplios en la cara o el cuello, reduciendo la duración quirúrgica y el tiempo de recuperación.
Condiciones tratadas con TORS
Los cirujanos capacitados en cirugía asistida por robot emplean la TORS para tratar diversas neoplasias de la cabeza y el cuello, entre ellas:
- Cáncer orofaríngeo: afecta la parte posterior de la garganta, concretamente la base de la lengua o las amígdalas. Los cánceres orofaríngeos relacionados con el VPH están en aumento y suelen formarse en la región posterior de la cavidad oral, una área de difícil acceso sin abordajes especializados.
- Cáncer hipofaríngeo: afecta la porción inferior de la garganta.
- Cáncer laríngeo: implica al laringe (la caja de voz).
cada vez más se emplea la TORS para tratar condiciones no cancerosas, entre ellas:
- Tumores y quistes benignos de la cavidad oral.
- Apnea obstructiva del sueño, un trastorno que provoca dificultades para respirar durante el sueño.
- Amigdalitis lingual, inflamación de las amígdalas en la base de la lengua.
Quién puede ser candidato para TORS
La idoneidad para la TORS depende de la condición general de salud del paciente, de la anatomía de cabeza y cuello y del grado de extensión de la enfermedad. El equipo de atención sanitaria indicará TORS cuando se considere que es una opción segura y eficaz en cada caso concreto. Algunas situaciones pueden excluir la candidatur a la TORS, entre ellas:
- Cáncer que esté extentido de forma que la cirugía no pueda eliminarse completamente.
- Problemas respiratorios que hagan insegura la anestesia o la intervención.
- Una cavidad bucal pequeña u otras características que dificulten el acceso adecuado a la región quirúrgica.
- Condiciones que aumenten el riesgo de sangrado significativo durante la cirugía.
Si te sometes a esta evaluación, pregunta a tu equipo médico por qué consideran que la TORS es una opción adecuada para ti y qué expectativas se esperan en tu caso concreto.
Frecuencia y aprobación de la TORS
La aprobación de la TORS por la autoridad reguladora correspondiente en los Estados Unidos se dio en 2009. Desde entonces, el número de intervenciones ha ido aumentando de forma sostenida, y la técnica se está consolidando como una de las opciones más empleadas para el tratamiento de muchos tumores de inicio en cabeza y cuello, especialmente en estadios tempranos.
Detalles del proceso
Preparación para la intervención
Antes de la cirugía pueden requerirse pruebas previas, como estudios de imagen, para ayudar al equipo a planificar la intervención. También se realiza una evaluación de deglución previa y una consulta con patólogos del lenguaje para valorar la función de la deglución y facilitar la recuperación. Se proporcionarán instrucciones específicas para la preparación previa, que pueden incluir ayuno nocturno y, en su caso, la suspensión de ciertos medicamentos (por ejemplo, anticoagulantes). Tu cirujano te explicará exactamente qué debes hacer.
Qué ocurre durante la TORS
- Anestesia: se administra anestesia general y te adormece por completo; no sentirás dolor durante la intervención.
- Colocación y visualización: el equipo introduce el puerto único en la boca para colocar la cámara y los instrumentos; la cámara se posiciona para ofrecer la visión más clara del sitio quirúrgico. A partir de ahí se maniobran los instrumentos robóticos.
- Extracción de la lesión: se realiza la resección de la masa tumoral y se intenta eliminar la totalidad de la enfermedad cuando es posible.
En algunos casos, puede ser necesario realizar una disección de ganglios linfáticos en el cuello para valorar la diseminación del cáncer. Si esto ocurre, se realizará la incisión más pequeña posible para minimizar las cicatrices.
Duración de la intervención
La TORS suele durar entre 1,5 y 2 horas. Si se acompaña de la cirugía de cuello y se verifica la remisión de la enfermedad, el tiempo total de la operación puede situarse entre 4 y 5 horas.
Qué sucede después de la TORS
El equipo de atención clínica vigila de forma estrecha al paciente tras la intervención. En los días siguientes en el hospital se monitorizan posibles complicaciones, como sangrado, además de garantizar que las vías respiratorias estén despejadas para una respiración adecuada. También se controlan el dolor y la confortabilidad, y puede colocarse una sonda de alimentación para aportar nutrientes mientras aún no se puede comer por la boca. Se proporcionarán instrucciones para el cuidado de la sonda y para la retirada posterior.
Beneficios y resultados
- Mayor precisión: los instrumentos robóticos ofrecen movimientos más estables y un rango de acción mayor en áreas de difícil acceso, permitiendo un control más fino por parte del cirujano.
- Reducción del tiempo quirúrgico: cuando el cirujano es experimentado, la intervención puede completarse en menos de dos horas frente a tiempos mucho más largos de enfoques abiertos que pueden superar las 12 horas (en casos de mandibulectomía).
- Recuperación más sencilla: la permanencia hospitalaria suele ser breve, con una recuperación más rápida y, en muchos casos, menos dolor que tras una cirugía abierta. La recuperación funcional de deglución y voz puede ser más rápida, con menor probabilidad de cicatrices visibles.
- Menor necesidad de procedimientos adicionales: hay menos probabilidades de necesitar una traqueostomía durante la cirugía o de recurrir a reconstrucciones extensas.
- Reducción de complicaciones: existe una menor probabilidad de pérdidas sangrantes significativas y de problemas a largo plazo en la capacidad de hablar o tragar, en comparación con la cirugía abierta.
- Impacto en tratamientos complementarios: en algunos casos, la eliminación completa del tumor puede disminuir la necesidad de radioterapia o quimioterapia, o reducir la cantidad de tratamientos complementarios necesarios.
Índice de éxito y resultados comparados
La evidencia disponible sugiere que la TORS puede lograr resultados equivalentes a la cirugía abierta en ciertos cánceres de cabeza y cuello en términos de control de la enfermedad. En tumores de estadio temprano del orofaríngeo, la tasa de supervivencia a tres años describe un rango cercano al 93-96% en estudios grandes, con tasas comparables a las obtenidas con terapias de radiación, dependiendo del diagnóstico y del manejo específico de cada caso.
Riesgos y complicaciones posibles
Aunque la TORS presenta una incidencia menor de complicaciones que la cirugía abierta, no está exenta de riesgos. Las posibles complicaciones incluyen:
- Sangrado anormal, que puede ocurrir durante o después de la intervención.
- Aspiración, cuando alimentos o líquidos entran en los pulmones.
- Compromiso respiratorio, una situación en la que los pulmones no captan suficiente oxígeno.
- Dificultad para respirar que pueda requerir una traqueostomía si fuera necesario.
- Dificultad temporal para tragar tras la cirugía, que suele mejorar con el tiempo.
La probabilidad de presentar complicaciones está relacionada con la experiencia del cirujano en la realización de TORS; la mayor experiencia se asocia con menor riesgo de complicaciones graves.
Recuperación y perspectivas
Tiempo de recuperación tras TORS
La mayoría de las personas permanecen hospitalizadas entre dos y tres días tras la intervención y pueden retomar sus actividades cotidianas en unas pocas semanas. Es común experimentar dolor y dificultad para tragar durante aproximadamente dos a tres semanas, aunque la recuperación de la deglución varía entre individuos y puede depender de otros tratamientos necesarios posteriores.
Aspectos prácticos de la recuperación
La recuperación depende de factores como el estado de salud general y el diagnóstico específico. En algunos casos puede requerirse tratamiento adicional, como quimioterapia y/o radioterapia, después de la cirugía. Esta posibilidad podría modificar la experiencia de recuperación. Cada persona sana a su propio ritmo y es importante ajustar el retorno a las actividades al progreso individual.
Plan de cuidados tras el alta
Se proporcionarán instrucciones para el cuidado en casa, que pueden incluir:
- Nivel de actividad: pautas diarias sobre la actividad física y la reanudación de rutinas normales.
- Dieta y alimentación: recomendaciones sobre qué comer y cuándo, con enfoques para facilitar la deglución y evitar malestar estomacal.
- Medicamentos: indicaciones para el manejo del dolor y, si procede, medidas para prevenir molestias gastrointestinales.
- Señales de alarma: cuándo debe comunicarse con el equipo médico o acudir a urgencias ante signos de complicaciones.
Seguimiento y comunicación con el equipo médico
Es imprescindible asistir a las citas de seguimiento para monitorizar la curación y la evolución de la enfermedad, y para ajustar el plan de tratamiento si fuera necesario. Si experimentas fiebre, deshidratación, sangrado en la zona de la cirugía, dificultad para respirar o tragar, náuseas o inflamación anormal, contacta de inmediato con tu médico o acude al servicio de urgencias.
Vídeo sobre ¿Qué es la cirugía robótica transoral (TORS)?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.