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¿Qué es la cirugía de banda escleral?

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La cirugía de buckling escleral es un procedimiento quirúrgico destinado a tratar el desprendimiento de retina, una emergencia oftalmológica en la que la retina se separa de las capas de soporte en el ojo. Este tratamiento busca reacomodar la retina a su posición normal y evitar la pérdida de visión. A continuación se detallan los conceptos clave, el proceso, los beneficios, los riesgos y las pautas de recuperación para entender qué esperar antes, durante y después de la intervención.

Qué es la cirugía de buckling escleral

La cirugía de buckling escleral consiste en colocar y fijar una pieza de silicona o de esponja en la esclerótica, que es la capa externa blanca del ojo. Este “buckling” o efecto de tirante externo empuja ligeramente la pared del ojo para hundirse un poco y así presionar la retina desprendida de vuelta hacia las capas que la sostienen de forma natural. De este modo, la retina puede reengancharse a su posición y adherirse de manera estable.

Este procedimiento puede realizarse como tratamiento único o en combinación con otros enfoques quirúrgicos cuando la situación lo requiere. Su realización y resultado dependen de múltiples factores clínicos y de las características específicas del desprendimiento.

Qué condiciones trata

La cirugía de buckling escleral se recomienda principalmente en casos de desprendimiento de retina rhegmatógeno (pronunciado reg-muh-TAH-jun-us). Este tipo de desprendimiento es el más común y se produce cuando el vítreo en el interior del ojo genera desgarros o fisuras por las cuales el líquido se filtraría y separaría la retina de los tejidos que la sostienen.

La causa típica de este desprendimiento suele ser el envejecimiento, aunque también existen otros factores de riesgo que pueden favorecer el problema. Entre ellos se cuentan traumatismos oculares, antecedentes de cirugías oculares previas y la existencia de miopía elevada.

Es posible que el especialista recomiende la buckling escleral si ya se han realizado tratamientos previos para un desprendimiento, pero la retina volvió a desprenderse. En estos contextos, el objetivo sigue siendo lograr la reabsorción y reintegración de la retina con la estructura de soporte subyacente.

Frecuencia y criterios de elección

La buckling escleral es una técnica más antigua dentro del manejo quirúrgico de desprendimientos de retina y, con el paso de los años, ha sido reemplazada en algunos casos por la vitrectomía, que puede tener un proceso de recuperación diferente. Aun así, la buckling escleral puede ser la opción más adecuada en determinadas circunstancias y circunstancias específicas del ojo del paciente.

La decisión sobre el tipo de cirugía depende de varios elementos clínicos, entre ellos:

  • Estado del vítreo: la condición del gel vítreo dentro del ojo influye en la elección del procedimiento.
  • Presencia de cristalino natural o lente intraocular: la situación de la lente puede afectar la técnica empleada.
  • Capacidad para mantener la cabeza en una posición específica tras la intervención: algunas técnicas requieren una consideración posicional para favorecer la reubicación de la retina.

Detalles del tratamiento

Preparación para la cirugía

Antes de la intervención, el/la oftalmólogo/a responsable revisará la historia clínica y los síntomas para entender el alcance del desprendimiento. Es fundamental informar sobre todos los medicamentos que se toman, incluidos suplementos y productos de venta libre. Se indicará cuándo detener ciertos fármacos y cuándo dejar de comer y beber la noche previa a la cirugía. En general, la buckling escleral es un procedimiento ambulatorio, por lo que suele requerir que un acompañante lo lleve a casa tras la intervención.

Qué sucede durante la cirugía

Al llegar al centro médico para la buckling escleral, el/la paciente recibirá una sedación por vía intravenosa y, según el caso, una de las siguientes opciones de anestesia:

  • Anestesia local (adormece solo el ojo).
  • Anestesia regional (bloquea el dolor en una parte mayor del cuerpo).
  • Anestesia general (produce sueño para que el paciente no sienta nada). En la mayoría de las circunstancias, es esencial permanecer completamente inmóvil durante el procedimiento.

Para facilitar la visualización de la parte posterior del ojo, se aplicarán gotas que dilatan la pupila. El equipo quirúrgico mantendrá el ojo abierto con un instrumento llamado espéculo. A continuación, se realizará una incisión en la conjuntiva, que es la capa transparente que recubre la parte blanca del ojo. Una vez expuesta la esclerótica, se coloca alrededor del ojo el buckling. Este elemento puede ser una banda continua o una serie de esponjas que rodean la zona afectada para generar la elevación necesaria que contribuya a la reposición de la retina.

pueden emplearse tratamientos complementarios para asegurar la reanudación y mantenimiento de la adherencia de la retina. Entre estas técnicas se incluyen el uso de láser o congelación para reforzar la fijación y, cuando corresponde, la extracción de líquido que se encuentra detrás de la retina para favorecer su posicionamiento correcto.

El tiempo de la intervención variará, pero por lo general suele durar entre una hora y treinta minutos.

Duración de la intervención

La cirugía de buckling escleral normalmente tiene una duración de una hora a una hora y media, dependiendo de la complejidad del caso y de las técnicas complementarias que se requieran para asegurar la reubicación de la retina.

Qué ocurre después de la intervención

Una vez finalizada la intervención, se aplicarán medidas para prevenir infecciones y facilitar la recuperación inicial:

  • Se administrará un antibiótico para prevenir infecciones oculares.
  • Se colocará un parche ocular que deberá utilizarse durante el resto del día, y puede ser necesario coronar la protección al día siguiente.
  • El paciente permanecerá en el centro de cirugía hasta despertar por completo y hasta que pueda regresar a casa con un/a acompañante responsable.
  • Se programará una consulta de control al día siguiente para evaluar la evolución y la retirada de posibles complicaciones tempranas.
  • Durante los días siguientes, habrá que limitar ciertas actividades para favorecer la curación y evitar tensiones en la zona operada.
  • Puede ser necesario el uso de analgésicos de venta libre para controlar molestias oculares.

Riesgos y beneficios

Beneficios de la cirugía

La cirugía de buckling escleral trata el desprendimiento de retina, una condición médica de alto riesgo que, si no se maneja, puede conllevar pérdida de visión. Al recolocar la retina y reforzar su adherencia a la pared ocular, se busca reducir o evitar pérdidas visuales causadas por el desprendimiento.

La corrección de este problema es crucial para preservar la visión y evitar complicaciones a largo plazo asociadas a un desprendimiento no tratado.

Qué tan exitoso puede ser el procedimiento

Las estimaciones reportadas señalan que la tasa de éxito de la buckling escleral puede situarse entre 80 % y 90 %, dependiendo de factores individuales y de la naturaleza del desprendimiento. Este rango refleja la eficacia de la técnica para lograr la reanudación de la retina en su posición normal y la estabilidad a lo largo del tiempo.

Riesgos y posibles complicaciones

Como toda intervención quirúrgica, la buckling escleral conlleva riesgos. Entre las posibles complicaciones se incluyen:

  • Visión doble (diplopía) en determinadas circunstancias.
  • Sangrado en el ojo.
  • Infección ocular.
  • Aumento de la miopía, que puede afectar la refracción.
  • Cataratas.
  • Aumento de la presión intraocular.
  • Riesgo de otro desprendimiento o desgarro retinal adicional en el futuro.

Recuperación y perspectivas

Tiempo de recuperación

El periodo de recuperación puede variar entre dos y cuatro semanas, o incluso ser algo más prolongado según el caso. Es importante establecer con el/la profesional de la salud plazos precisos sobre varias actividades:

  • Cuándo es seguro tomar ducha o baño.
  • Cuándo se puede volver a trabajar o acudir a la escuela.
  • Cuándo puede conducir nuevamente.
  • Cuáles son las restricciones para actividades físicas intensas, como deportes o levantamiento de objetos pesados.
  • Cuándo es seguro nadar o realizar actividades acuáticas.

Cuándo contactar al equipo médico

Señales de alerta que requieren atención médica

Debe buscar atención médica si, tras la buckling escleral, se presentan cualquiera de los siguientes signos o síntomas:

  • Hinchazón del ojo.
  • Empeoramiento de la visión.
  • Dolor intenso en el ojo.

La presencia de cualquiera de estos indicios puede indicar complicaciones o la necesidad de ajustes en el manejo postoperatorio.

Vídeo sobre ¿Qué es la cirugía de banda escleral?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.