¿Qué es la atresia de coanas?
La atresia de la choana es una condición congénita en la que la vía aérea nasal de un bebé está parcialmente o completamente bloqueada por tejido, que puede ser óseo, una combinación de hueso y tejido blando, o ambos. Este bloqueo puede afectar a uno o a ambos lados de la nariz, y su gravedad depende de si la obstrucción es unilateral o bilateral. El conocimiento claro de sus tipos, signos, causas asociadas y opciones de manejo permite una detección temprana y un tratamiento oportuno para minimizar complicaciones y mejorar la calidad de vida del niño.
Qué es la atresia de la choana
La atresia de la choana es una anomalía del desarrollo nasal desde el nacimiento. En condiciones normales, las choanas son las aberturas traseras de las fosas nasales que permiten la entrada de aire hacia la nasofaringe. En la atresia, estas aberturas están bloqueadas por tejido que impide el paso normal del aire. Este bloqueo puede ser óseo, o bien una combinación de hueso y tejido blando. La afectación puede presentarse en un solo lado (unilateral) o en ambos lados (bilateral), lo que a su vez determina la urgencia y el curso del manejo médico y quirúrgico.
Patrones y tipos
Atresia de choana unilateral
En la mayoría de los casos de atresia unilateral, la obstrucción está en un solo costado de la nariz. Los bebés con este patrón suelen presentar síntomas menos marcados al nacer y pueden no notarlos hasta la infancia o incluso la adolescencia. La respiración bilateral no está comprometida de forma tan evidente, lo que puede retrasar la detección. Los signos característicos incluyen congestión nasal unilateral, drenaje nasal que ocurre en un solo lado y una mayor dificultad para la alimentación cuando el bebé intenta mamar por la nariz bloqueada.
Atresia de choana bilateral
La atresia bilateral es la forma más crítica y requiere atención médica de emergencia al nacer. En los recién nacidos, la respiración se realiza principalmente por la nariz, y una obstrucción en ambos lados puede provocar dificultad para respirar incluso en reposo. En estos casos, la piel y los labios pueden adquirir un tono azulado (cianosis) y el bebé puede presentar episodios de paro respiratorio. Frente a esta situación, se realiza una intervención de emergencia para asegurar la vía aérea, y posteriormente se planifica una corrección quirúrgica definitiva para restablecer una vía nasal funcional.
Frecuencia y distribución
La atresia de choana se presenta en aproximadamente 1 de cada 7.000 recién nacidos vivos. Más de la mitad de los diagnósticos (alrededor del 60%) corresponde a atresia unilateral. En términos generales, la condición es aproximadamente el doble de frecuente en niñas que en niños. Estos datos pueden orientar a los médicos en la sospecha diagnóstica, especialmente cuando aparecen signos compatibles poco después del nacimiento.
Síntomas y signos
Signos de atresia bilateral
En el entorno neonatal, cuando la obstrucción es bilateral, la respiración se ve afectada de manera notable. Los bebés pueden presentar:
- Esfuerzo respiratorio evidente y dificultad para respirar en reposo.
- Cianosis de piel y labios cuando no lloran, que mejora temporalmente durante el llanto (porque al llorar, el bebé puede abrir temporalmente la boca y aumentar la entrada de aire).
- Necesidad de intervención de sostén vital de forma inmediata para garantizar la oxigenación y la ventilación adecuadas.
Signos de atresia unilateral
Cuando la obstrucción afecta a un solo lado, los signos suelen ser menos graves y pueden pasar desapercibidos al nacer. Los síntomas más habituales son:
- Desplome del propio pecho al intentar respirar, especialmente si no llora.
- Cierta irritabilidad o malestar durante la alimentación, especialmente al intentar mamar y respirar por la nariz bloqueada.
- Congestión o secreción nasal que persiste de forma unilateral y no se resuelve con el manejo habitual de resfriados.
- Infecciones sinusales crónicas que pueden convertirse en un hallazgo más frecuente en la revisión médica.
Cuándo debe consultar de inmediato
Ante cualquier dificultad respiratoria sostenida en el bebé, o ante drenaje nasal unilateral persistente, hay que buscar atención médica de forma temprana. La detección y el manejo oportuno pueden prevenir complicaciones y facilitar la planificación del tratamiento definitivo.
Causas y desarrollo
Causa desconocida y mecanismo del desarrollo
La causa exacta de la atresia de la choana no está plenamente establecida. La explicación más aceptada sugiere que el cierre del conducto que separa la boca de la nariz durante el desarrollo fetal puede no desaparecer como corresponde después del nacimiento, quedando una barrera o un tejido que bloquea parte de la vía aérea nasal. Aunque no se ha identificado una causa única en todos los casos, este fallo durante la formación embrionaria es la base de la enfermedad.
Asociaciones clínicas y síndromes
Aproximadamente la mitad de los bebés con atresia de la choana nacen con síndromes genéticos o anomalías del desarrollo asociadas. Las condiciones mencionadas con mayor frecuencia en la literatura clínica incluyen:
- Síndrome CHARGE. (En alrededor del 60% de los casos con atresia bilateral, se observa CHARGE.)
- Síndrome de Treacher Collins.
- Síndrome de Crouzon.
- Síndrome de Pfeiffer.
- Síndrome Antley-Bixler.
- Síndrome de Marshall-Smith.
- Síndrome de Schinzel-Giedion.
Complicaciones y riesgos a largo plazo
La ausencia de tratamiento oportuno puede ocasionar efectos prolongados relacionados con la obstrucción de la vía aérea y la acumulación de secreciones en la nariz bloqueada. Entre las posibles complicaciones se destacan:
- Infecciones sinusales recurrentes o crónicas debido a la dificultad para drenar adecuadamente las secreciones nasales.
- Posible daño auditivo con el tiempo, especialmente si la condición está asociada a síndromes como CHARGE o a otras anomalías del oído y la vía aérea.
- Riesgo de aspiración durante la alimentación, cuando el niño no puede respirar adecuadamente por la nariz y la vía aérea se ve comprometida durante la deglución.
Diagnóstico y pruebas
Detección en el periodo neonatal
La atresia bilateral suele ser identificada en el hospital poco después del parto. El equipo de atención puede observar que la respiración del recién nacido no es adecuada y que hay dificultad para mantener un flujo de aire nasal suficiente. En una exploración clínica, es posible que se utilice un espejo laríngeo (el pequeño espejo utilizado en prácticas odontológicas y respiratorias) para verificar si la nariz se empaña, lo que indicaría la presencia de flujo de aire a través de las fosas nasales.
Pruebas de imagen y endoscopia
Si se sospecha atresia de la choana, el equipo médico puede realizar pruebas para confirmar el diagnóstico y planificar la cirugía. Entre las pruebas habituales se encuentran:
- Tomografía computarizada (TC) de la cabeza y cara. Este estudio proporciona imágenes detalladas en tres dimensiones que permiten visualizar la anatomía de las vías respiratorias nasales y detectar obstrucciones o anomalías en las estructuras óseas o blandas.
- Endoscopia nasal (endoscopia). Se inserta un tubo delgado con una cámara diminuta para examinar de forma directa las estructuras nasales y confirmar la presencia y la extensión de la atresia.
Durante estas pruebas, el equipo de atención mantiene un soporte vital adecuado para garantizar que el bebé respire con seguridad, ya que el examen en un recién nacido puede implicar interrupciones temporales de la vía aérea si no se administra una oxigenación y ventilación adecuadas.
Manejo y tratamiento
Enfoque general
La cirugía es la única opción de tratamiento a largo plazo para resolver la atresia de la choana. En los casos de obstrucción bilateral, la cirugía debe realizarse lo antes posible para restablecer una vía aérea funcional y asegurar una oxigenación adecuada. En la atresia unilateral, en cambio, a veces se puede optar por esperar a que el niño sea mayor, siempre y cuando la respiración y la alimentación no presenten problemas severos. En cualquier escenario, el manejo está orientado a mejorar la ventilación nasal, la deglución y, a largo plazo, la calidad de vida del niño.
Cirugía de reparación de la choana
La reparación de la atresia de la choana suele realizarse mediante una técnica endoscópica (reparación endoscópica), que es la aproximación más común hoy en día. Durante la intervención, el cirujano crea una apertura a través del hueso o del tejido que bloquea la vía aérea para restablecer una comunicación nasal adecuada con la nasofaringe.
La opción de acceso puede ser:
- Transnasal: a través de la nariz para crear el canal de aire.
- Transpalatal: a través del paladar duro, en casos donde la anatomía lo requiera.
En algunas situaciones, se coloca un stent o tubo pequeño dentro de la vía aérea nasal para mantenerla abierta durante la fase de curación. Este stent se retira pasados unos meses, una vez que la mucosa se ha adaptado y la vía está estable. La cirugía se realiza en un quirófano, con el niño bajo anestesia general.
Manejo y consideraciones posoperatorias
En casos de atresia unilateral, puede contemplarse la posibilidad de posponer la cirugía hasta que el niño sea mayor, siempre que la función respiratoria y la alimentación no estén gravemente afectadas. Si se decide demorar, el equipo médico indicará medidas para manejar los síntomas mientras tanto, tales como técnicas de limpieza nasal con solución salina para mantener las vías respiratorias limpias y evitar irritación o infecciones. El objetivo del manejo conservador es controlar los signos temporales y preservar la salud respiratoria hasta que la cirugía sea más segura o necesaria.
Pronóstico
El pronóstico para la atresia de la choana suele ser favorable cuando se identifica temprano y se realiza una corrección quirúrgica adecuada. Con intervención quirúrgica, la mayoría de los bebés experimentan una recuperación completa y una mejora notable en la respiración, la alimentación y la calidad de vida. La detección temprana y la planificación del tratamiento permiten reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo y facilitan un desarrollo infantil cercano a lo esperado para la edad.
Vida diaria, seguimiento y seguridad
Cuándo acudir a consulta
Debe solicitarse atención médica ante cualquier modificación en la respiración o la alimentación del bebé o del niño. Aunque algunas manifestaciones pueden no mostrarse de inmediato, es fundamental realizar asesoramiento médico ante señales de deterioro respiratorio, dificultades para alimentarse o signos inusuales de congestión nasal.
Pautas para conversar con el equipo de salud
- ¿Mi bebé tiene bloqueo en una o ambas fosas nasales? Es útil saber cuál es la extensión de la obstrucción para decidir el manejo más adecuado.
- ¿La condición podría estar relacionada con algún síndrome? Como CHARGE u otras asociaciones, para abordar posibles comorbilidades.
- ¿Cuándo está indicado realizar la cirugía? Conocer el momento adecuado de intervención y los criterios de desarrollo que se deben considerar.
- ¿Qué enfoque quirúrgico recomiendan? Transnasal o transpalatal, y las probabilidades de necesidad de estent o de ajustes posoperatorios.
- ¿Cómo evaluaremos el éxito de la cirugía? Aspectos como la respiración, la alimentación, la ausencia de obstrucciones y la necesidad de seguimiento a largo plazo.
Preguntas clave para el equipo de salud
- ¿Qué pruebas son necesarias para confirmar la atresia de la choana y para planificar la cirugía?
- ¿Qué riesgos implica la cirugía y qué complicaciones podrían surgir durante la recuperación?
- ¿Qué señales de alerta deben observar los padres tras la cirugía?
- ¿Existe necesidad de seguimiento multiforme (otorrinolaringología, audiología, genética) y con qué frecuencia?
- ¿Qué medidas de cuidado diario pueden ayudar a mantener la vía aérea libre antes y después de la cirugía?
Vídeo sobre ¿Qué es la atresia de coanas?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.