Vidaliax VIDALIAX

¿Qué es el yodo radiactivo?

aecat.net

La terapia con yodo radiactivo (RAI) es un tratamiento dirigido a ciertas condiciones de la tiroides, especialmente el hipertiroidismo y algunos tipos de cáncer tiroideo. Utiliza una forma de yodo radioactivo para destruir de forma específica las células tiroideas, con exposición general del cuerpo limitada. Requiere una preparación previa, medidas de seguridad para reducir la radiación que podría afectar a otras personas y, en muchos casos, un seguimiento a largo plazo para mantener la función hormonal adecuada.

Fundamentos y objetivos de la terapia con yodo radiactivo

El tiroides necesita yodo para sintetizar las hormonas tiroideas. En la terapia con yodo radiactivo, se emplea yodo-131 para que la tiroides absorba la sustancia radiactiva y la destruya de forma selectiva. Este enfoque es una forma de medicina nuclear, con dosis que se administran por vía oral (capsula o solución líquida) o, en algunos casos, por vía intravenosa. La idea central es dañar predominantemente el tejido tiroideo, reduciendo o eliminando la producción hormonal excesiva en el hipertiroidismo o eliminando restos de tejido canceroso en el cáncer tiroideo.

En términos prácticos, la terapia con yodo radiactivo puede presentarse como una opción cuando otras terapias para el hipertiroidismo, como fármacos antitiroideos o cirugía tiroidea, no son adecuadas o han fallado, o como parte del tratamiento del cáncer tiroideo para eliminar tejido remanente tras la cirugía o tratar metástasis. Es importante entender que, si bien la terapia destruye células tiroideas, a la mayoría de las personas se les exige tomar levotiroxina de forma permanente para mantener niveles hormonales dentro de lo normal.

Indicaciones según la enfermedad

Hipertiroidismo

El hipertiroidismo puede ser causado por la enfermedad de Graves o por nódulos tiroideos que se vuelven “toxios” y producen cantidades excesivas de hormonas. Existen otras opciones terapéuticas, como fármacos antitiroideos o la eliminación quirúrgica de la tiroides (tiroidectomía). La recomendación de RAI se reserva para situaciones específicas, entre las cuales se incluyen:

  • Fallo o intolerancia a los antitiroideos.
  • Riesgo quirúrgico elevado debido a criterios de salud u otros factores.
  • Expectativa de vida limitada, donde otros tratamientos podrían no ser adecuados.

En la gran mayoría de los casos, la RAI provoca una destrucción permanente de la tiroides, lo que puede curar el hipertiroidismo. Sin embargo, la consecuencia habitual es la necesidad de tratamiento hormonal sustitutivo de por vida con levotiroxina para mantener niveles hormonales estables.

Cáncer de tiroides

En el contexto de cáncer tiroideo, como el cáncer tiroideo papilar (PTC) o el cáncer tiroideo folicular, la RAI puede formar parte del plan terapéutico. El objetivo es destruir cualquier tejido tiroideo residual que no se haya podido extirpar quirúrgicamente y, en ocasiones, tratar células cancerosas que se han diseminado a los ganglios linfáticos u otras áreas del cuerpo. No obstante, la RAI no es eficaz para otros tipos de cáncer tiroideo, como el cáncer tiroideo anaplásico o el cáncer medular tiroideo, ya que estos tumores no absorben yodo.

Quiénes no son candidatos para la terapia con yodo radiactivo

  • Embarazo: el yodo radiactivo puede atravesar la placenta y afectar el desarrollo fetal.
  • Lactancia
  • Limitaciones graves de la oftalmopatía de Graves (graves ophthalmopathy) de moderada a severa.
  • Tiroides con thyrotoxicosis severa (niveles extremadamente altos de hormonas tiroideas).
  • Vómitos y/o diarrea intensos, que pueden incrementar riesgos durante el tratamiento.

Preparación para la terapia con yodo radiactivo

Antes del procedimiento

La preparación suele requerir al menos un mes de anticipación con el equipo de atención médica para planificar los pasos y minimizar riesgos. Las medidas comunes de preparación incluyen:

  • Realización de análisis de sangre para evaluar los niveles de hormonas tiroideas y otros indicadores relevantes.
  • Suspender, al menos una semana antes, los fármacos que Suprimen la tiroides, como propiltiouracilo o metimazol.
  • Seguir una dieta baja en yodo durante una a dos semanas previas al procedimiento, con indicaciones específicas sobre los alimentos a evitar.
  • Administración de inyecciones de hormona estimulante de la tiroides (TSH) para incrementar la captación de yodo radiactivo por la tiroides.
  • Si está amamantando y decide suspender la lactancia, debe interrumpirla al menos seis semanas antes del tratamiento.

Antes del procedimiento, pueden realizarse pruebas adicionales, como:

  • Prueba de embarazo si corresponde.
  • Escaneo corporal para pacientes con cáncer tiroideo para detectar posibles células cancerosas residuales.
  • Medicación para prevenir náuseas y vómitos durante la terapia.

El equipo de atención médica explicará en detalle estas preparaciones y responderá cualquier duda. Es fundamental seguir las instrucciones proporcionadas para optimizar la seguridad y la eficacia del tratamiento.

Qué ocurre justo durante la terapia

La duración del acto en sí es relativamente breve y depende de la indicación. La preparación y las medidas de seguridad posteriores requieren más tiempo que el propio tratamiento. En general:

  • Para el hipertiroidismo, se administra yodo radiactivo por vía oral, en cápsula o dosis líquida. Normalmente es un procedimiento ambulatorio: la dosis se toma en la clínica u hospital y la persona puede regresar a casa poco después. Después de la ingestión, el radioyodo se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal y se concentra en la tiroides, donde provoca la reducción de tamaño y la disminución de la producción de hormonas.
  • Para el cáncer tiroideo, la dosis de yodo-131 suele ser mayor y, en algunos casos, puede requerirse la estancia hospitalaria posterior al tratamiento. En la mayoría de los pacientes se administra una sola dosis; sin embargo, hay casos en los que puede necesitarse una segunda dosis para destruir tejido tiroideo remanente o afectado por la enfermedad.

Qué ocurre después de la terapia

Monitoreo y evolución

Tras la administración del yodo radiactivo, el equipo de atención médica realiza un seguimiento para detectar posibles complicaciones o efectos secundarios. Dependiendo de la dosis y de otros factores individuales, puede requerirse permanecer en el hospital o poder regresar a casa con instrucciones específicas de seguridad. En cualquier caso, se explicarán las precauciones a seguir para minimizar la exposición de otras personas a la radiación.

Qué pasa en el cuerpo tras la exposición

El yodo radiactivo permanece activo en el cuerpo por un periodo limitado. La mayor parte de la radiación se elimina en los días siguientes a la administración. La vía principal de eliminación es la orina, aunque también pueden aparecer trazas en la saliva, el sudor y las evacuaciones intestinales.

Medidas de precaución post-tratamiento

Si se realiza la RAI en casa, se deben seguir pautas para reducir la exposición de otras personas. Estas precauciones pueden incluir, entre otras:

  • Durante las primeras 8 horas tras la administración, mantener una distancia de al menos 3 pies de otras personas; evitar a mujeres embarazadas y a niños a menos de 6 pies.
  • Dormir en cama separada y evitar contacto prolongado íntimo (incluyendo sexo y besos) durante tres o cuatro días; se permiten contactos cortos, como darse la mano o abrazar brevemente.
  • Beber suficientes líquidos para ayudar a “eliminar” la radiación.
  • Hacer cada vez que orine sentándose y hacer la descarga dos veces; si es posible, designar un baño exclusivo para usar después del tratamiento y evitar baños públicos.
  • Lavarse las manos con frecuencia y mantener una buena higiene diaria.
  • Bañarse o ducharse a diario; lavar la ropa, la ropa de cama y las toallas a diario; no compartir estos artículos y lavarlos por separado del resto de la ropa de otras personas.
  • Evitar la preparación de alimentos para otras personas que requiera un manejo prolongado con las manos desnudas.
  • Usar platos, tazas y cubiertos propios y lavarlos por separado de los de otras personas; no compartirlos.
  • Evitar el transporte público, si es posible, y no realizar viajes largos en automóvil con otras personas.

El equipo de atención médica indicará la duración de estas precauciones para cada caso particular. En general, se aconseja evitar el embarazo durante seis a doce meses tras el tratamiento para las mujeres, y evitar la concepción durante al menos seis meses en los hombres.

Riesgos, beneficios y resultados esperados

Ventajas y eficacia

La capacidad de la terapia con yodo radiactivo para destruir tejido tiroideo de forma relativamente precisa la convierte en una opción efectiva para ciertas condiciones tiroideas. Su acción está dirigida principalmente al tejido tiroideo, con exposición muy limitada para el resto del organismo.

Qué tan exitoso es

La tasa de éxito varía según la indicación. En un grupo de estudio de 138 personas tratadas por hipertiroidismo con RAI, la tasa de curación fue de aproximadamente 87,7% tras una dosis. Es decir, la mayoría de los pacientes logra control o resolución de la afectación hipertiroidiana con una única dosis, y en pocos casos puede ser necesaria una dosis adicional.

Efectos secundarios a corto plazo

  • Dolor o molestia en el cuello debido al tiroides
  • Inflamación de las glándulas salivales que puede parecer hinchazón de la mejilla o la cara
  • Boca seca
  • Inflamación de la mucosa del estómago (gastritis)
  • Cambios en el sentido del gusto
  • Sequedad ocular

Para aliviar molestias en las glándulas salivales y la boca seca, puede sugerirse masticar chicle o chupar caramelos duros después del procedimiento.

Efectos a largo plazo

Un efecto a largo plazo habitual es la reducción de la producción de hormonas tiroideas hasta niveles bajos o ausentes, lo que requiere reemplazo hormonal de por vida con levotiroxina para mantener una función tiroidea normal de forma continua. Este resultado es esperado en muchos pacientes sometidos a RAI para hipertiroidismo.

Dolor o malestar durante la recuperación

Puede haber dolor leve en la tiroides después de la terapia, similar a una molestia en la garganta. Si esto ocurre, se puede consultar al profesional de salud sobre analgésicos de venta libre adecuados para aliviar el dolor.

Riesgos y complicaciones poco frecuentes

  • Reducción del conteo de espermatozoides y/o infertilidad masculina por hasta aproximadamente dos años.
  • Alteraciones menstruales (periodos irregulares) durante aproximadamente un año.
  • Riesgo poco común de tormenta tiroidea (hipertiroidismo extremo).
  • Riesgos de cáncer a largo plazo, incluidos leucemia, cáncer de glándula salival, cáncer de estómago o, en el caso del hipertiroidismo tratado con RAI, posible desarrollo de cáncer tiroideo.
  • Riesgo de exposición de otras personas a la radiación en los días posteriores al tratamiento; por ello, se proporcionan instrucciones detalladas para minimizarlas, especialmente para mujeres embarazadas, lactantes y niños pequeños.

Recuperación, resultados y perspectivas

Tiempo para ver los efectos y la respuesta final

En el hipertiroidismo, pueden transcurrir de 1 a 3 meses para empezar a observar los efectos de la terapia; el efecto completo suele lograrlo entre 3 y 6 meses tras el tratamiento. En la mayoría de los casos, una sola dosis es suficiente para controlar la condición; rara vez se requiere una segunda intervención.

Retorno a la vida laboral y actividades

La mayoría de los profesionales de la salud recomiendan no regresar al trabajo de inmediato, especialmente si se trabaja cerca de otras personas. En general, el periodo recomendado para ausentarse del trabajo es de al menos tres días tras la intervención si hay exposición a otras personas; la duración puede variar según la dosis recibida y la naturaleza de la actividad laboral.

Cuándo ponerse en contacto con el equipo de atención médica

  • Si tiene preguntas de seguimiento sobre el procedimiento o experimenta efectos secundarios molestos, comuníquese con su médico.
  • Si presenta dificultad para respirar u otros signos de alarma, acuda de inmediato a la sala de emergencias.

Vídeo sobre ¿Qué es el yodo radiactivo?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.