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¿Qué es el virus del herpes simple?

salud.mapfre.es

El herpes simplex es una infección viral muy común que puede afectar diversas zonas del cuerpo, principalmente la boca y los genitales. El virus permanece en el cuerpo de por vida, alternando periodos de latencia y reactivación que pueden provocar brotes. Aunque no existe cura, los tratamientos antivirales ayudan a controlar los síntomas, acortar los brotes y disminuir la transmisión a otras personas.

Qué es el herpes simplex

El herpes simplex es causado por el virus herpes simplex (HSV). Existen dos tipos: HSV-1 y HSV-2. Ambos pueden causar infecciones en la boca o en los genitales, y pueden afectar otras áreas del cuerpo. El HSV persiste de por vida y suele permanecer en estado de reposo, pero puede reactivarse y provocar brotes. No hay cura, pero sí tratamientos que ayudan a controlar la infección y a reducir la transmisión.

Tipos

  • HSV-1
  • HSV-2

Ambos tipos pueden causar herpes oral o herpes genital y pueden infectar otras áreas del cuerpo.

Partes del cuerpo afectadas

  • Boca y cara: infección oral que genera llagas en los labios y alrededor de la boca; en la primera infección puede aparecer la gingivostomatitis herpética; rara vez hay herpes nasal.
  • Genitales: infección genital con llagas en la zona genital y alrededores.
  • Otras áreas de la piel: dedos (whitlow) o piel en cualquier parte del cuerpo (gladiatorum); la eccema herpeticum es una complicación en personas con dermatitis atópica.
  • Ojos: infección ocular llamada queratitis herpética.
  • Cerebro y meninges: puede infectar el cerebro (encefalitis herpética) o las capas que rodean el cerebro y la médula espinal (meningitis herpética); cuando afecta a cerebro y meninges puede ser una condición potencialmente grave llamada meningoencefalitis herpética.
  • Otros órganos: esófago, pulmones y hígado pueden verse afectados, especialmente en personas con el sistema inmunitario debilitado.

Síntomas y causas

Síntomas por localización

  • Herpes oral: ampollas en los labios o alrededor de la boca; la piel puede hormiguear, picar o arder hasta 48 horas antes de la aparición de las llagas.
  • Herpes genital: ampollas en la zona genital y alrededores; durante las 48 horas previas pueden presentarse fiebre, dolor de cabeza, ganglios inflamados y picor o hormigueo en la zona genital.
  • Herpes gladiatorum: ampollas en la piel, a menudo en manos, cara, o pecho.
  • Herpes whitlow: ampollas en los dedos; daño de la piel alrededor de la uña y/o hinchazón.
  • Herpes keratitis: dolor ocular, irritación, sensación de cuerpo extraño, fotofibia y ampollas en párpados o alrededor de los ojos.
  • Encefalitis herpética: dolor de cabeza, fiebre, convulsiones focales, cambios en el lenguaje o en la conducta.
  • Meningitis herpética: dolor de cabeza, fiebre, sensibilidad a la luz.

Cómo se transmite

El HSV se transmite por contacto directo con una zona infectada o con mucosas, saliva, semen o flujo vaginal, según el caso. Una persona con HSV no transmite el virus desde todas las partes de su cuerpo; sólo lo hace desde la zona afectada.

  • Contacto genital a genital (genitales → genitales): herpes genital.
  • Contacto oral a oral (boca → boca): herpes oral.
  • Contacto oral a genital (boca → genitales): herpes genital.
  • Contacto genital a oral (genitales → boca): herpes oral.
  • Contacto piel con lesión: posibilidad de transmisión al tocar zonas lesionadas.

Periodo de incubación

El periodo de incubación del herpes varía entre 1 y 26 días, siendo lo habitual 6 a 8 días. Algunas personas se infectan sin presentar síntomas de inicio; los síntomas pueden tardar meses o años en aparecer si la infección se reactiva.

Desencadenantes de brotes

  • Fiebre
  • Estrés
  • Sistema inmunitario debilitado (medicamentos o enfermedades)
  • Cambios hormonales (p. ej., durante la menstruación)
  • Desencadenantes específicos del herpes bucal: exposición al sol, infecciones de vías respiratorias superiores, trauma en la zona de la boca

Etapas de la infección

  • Infección primaria: tras entrar en el cuerpo, el virus viaja por nervios cercanos para empezar a replicarse; en la boca suele infectar el nervio trigémino, en la zona genital el plexo sacro. Genera inflamación y vesículas; pueden aparecer ganglios inflamados en la zona.
  • Latencia: tras la infección inicial, el sistema inmunitario controla la infección y el virus permanece en las células nerviosas, mayormente inactivo.
  • Reactivación: las células nerviosas se activan y pueden ocurrir varias opciones:
    • Contención en el tejido nervioso: actividad breve que se limita a las neuronas y no se ve en la piel; suele durar poco y no hay transmisión.
    • Vigilancia asintomática: el virus desciende a la capa externa de la piel sin síntomas visibles, pero puede diseminarse a otras personas por contacto directo.
    • Síntomas clínicos: la replicación alcanza la superficie de la piel y aparecen ampollas, permitiendo la transmisión.

Diagnóstico y pruebas

El diagnóstico se establece mediante examen físico y pruebas de laboratorio. Durante la revisión se buscan signos como llagas; se puede tomar una muestra de las lesiones para análisis. Si hay sospecha de encefalitis o meningitis, podría ser necesario un sampling de líquido cefalorraquídeo.

Si no hay lesiones visibles, se puede realizar una prueba de sangre para detectar anticuerpos contra HSV‑1 o HSV‑2. Los anticuerpos indican infección previa y ayudan a planificar el tratamiento.

Tratamiento y manejo

Los antivirales son el tratamiento principal para las infecciones por HSV. Se pueden presentar en distintas formas:

  • Pastillas para tragar
  • Crema o ungüento para aplicar en la piel
  • Administración intravenosa (bajo monitorización)
  • Gotitas oculares para herpes ocular

La elección de la forma y la dosis dependen del tipo de infección, su gravedad y del estado del inmunitario del paciente.

Terapia episódica

Tratamiento de corto plazo dirigido a una sola + episodio (brote). Se inicia al empezar a percibir signos como hormigueo o picor. La terapia episódica suele:

  • Reducir la severidad de los síntomas
  • Acelerar la curación de las llagas
  • Disminuir la cantidad de virus que se libera de la piel

El tratamiento de un brote aislado no evita futuros brotes ni modifica su severidad futura. Para ello se utiliza la terapia supresiva crónica.

Terapia supresiva crónica

Tratamiento antiviral a largo plazo. Se recomienda para personas con herpes genital persistente o frecuente, o cuando hay inmunodeficiencia, múltiples parejas sexuales o brotes graves de herpes oral. También se utiliza para brotes graves de HSV‑2 genital.

Los fármacos que pueden recetar incluyen: aciclovir, valaciclovir y famciclovir. En general, la terapia crónica se usa más en HSV‑2 genital que en HSV‑1 genital, ya que este último suele provocar menos brotes.

La terapia supresiva crónica puede:

  • Reducir en un 70% a 80% el número de brotes
  • Disminuir la severidad de los síntomas
  • Disminuir el ALCANCE de la shedding viral incluso cuando no hay síntomas, lo que ayuda a proteger las parejas

Pronóstico

El herpes es una infección de por vida. El virus puede reactivar y provocar brotes periódicos, que varían mucho entre personas. En general, los brotes orales tienden a disminuir con la edad, especialmente después de los 35 años, y la frecuencia de brotes genitales suele disminuir con el tiempo; el HSV‑1 genital provoca menos brotes que el HSV‑2 genital.

Prevención

El HSV es un virus frecuente y se transmite con facilidad, por lo que prevenirlo completamente es difícil. Las medidas para reducir el riesgo incluyen:

  • Evitar el contacto cercano con personas que tengan un brote activo (p. ej., besos durante un herpes bucal, o contacto sexual durante un brote genital).
  • Solicitar pruebas a las parejas para ITS, incluido herpes; una persona puede contagiarse aunque no tenga síntomas.
  • Usar protección (condones o protectores bucales) en toda la actividad sexual; no eliminan por completo el riesgo, pero reducen la probabilidad de transmisión y protegen contra otras ITS.

Si tienes herpes oral o genital, es útil hablar con las parejas sexuales sobre su riesgo y las pruebas correspondientes para tomar decisiones informadas.

Vida con HSV

¿Cuándo consultar a un profesional?

Consulta a un profesional de la salud si tienes síntomas de una infección por HSV o si has estado expuesto al virus. Te indicarán si necesitas examen o pruebas.

Preguntas útiles para hacerle a tu proveedor

  • Qué tratamientos recomiendan y por cuánto tiempo
  • Cómo puedo reducir el riesgo de contagiar a otros
  • Qué probabilidades hay de que HSV se propague a otras áreas de mi cuerpo
  • Cómo puedo prevenir brotes

Preguntas frecuentes

¿El HPV es herpes simple?

No. HPV es el virus del papiloma humano y no forma parte de la familia de los herpes. No obstante, tanto el HPV como el HSV son virus muy comunes, altamente contagiosos y pueden afectar los genitales, transmitiéndose por contacto piel con piel.

¿Todos tienen herpes simplex?

No, pero es un virus muy común. En 2016 se estimó que aproximadamente 3.7 mil millones de personas tenían anticuerpos contra HSV‑1, indicando infección previa. Ese mismo año, casi 500 millones tenían anticuerpos contra HSV‑2.

¿Puedo donar sangre si tengo herpes simplex?

Sí, pero solo si se cumplen ciertas condiciones: no estar en brote, las llagas recientes deben estar secas y casi curadas, y cumplir con otros requisitos de elegibilidad para la donación. Consulta con el servicio de donación para confirmar.

Vídeo sobre ¿Qué es el virus del herpes simple?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.