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¿Qué es el estreptococo del grupo B?

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El estreptococo del grupo B (GBS) es una bacteria que habitualmente reside en la vagina, los intestinos y el recto. En la mayoría de las personas adultas sanas no causa problemas, pero durante el embarazo puede transmitirse al bebé durante el parto vaginal. La detección y el tratamiento con antibióticos durante el parto reducen significativamente el riesgo de infección en el recién nacido. Este artículo describe qué es la GBS, sus signos, causas, diagnóstico, manejo y pronóstico, con énfasis en la reproducción segura y la salud neonatal.

Qué es el estreptococo del grupo B (GBS)

La GBS es un tipo de bacteria que convive de forma habitual en ciertas zonas del cuerpo humano, especialmente en la vagina, el intestino y el recto. En personas sanas, no suele provocar síntomas ni enfermedades. Sin embargo, durante el embarazo, una madre puede transmitir la bacteria al bebé durante el parto vaginal. En los recién nacidos, la infección por GBS puede ser grave porque el sistema inmune de los neonatos no está plenamente desarrollado para combatirla.

Para detectar la presencia de GBS, los profesionales de la salud realizan una prueba de cribado entre las semanas 36 y 37 de gestación. La prueba consiste en tomar un hisopo de la vagina y del recto para revisar la presencia de la bacteria. Si el resultado es positivo, se recomienda administrar antibióticos durante el trabajo de parto y el parto para reducir la probabilidad de que el bebé se infecte. En promedio, cerca de 1 de cada 4 mujeres da positivo en estas pruebas durante el embarazo.

Aunque la GBS se asocia principalmente con complicaciones en el recién nacido, también puede provocar enfermedad en adultos con sistemas inmunitarios debilitados, aunque esto es poco común.

Síntomas y causas

Síntomas de la GBS

La mayoría de los adultos no presenta síntomas de GBS. Cuando existen síntomas en personas con condiciones de salud subyacentes, pueden incluir:

  • Fiebre, escalofríos y sensación de cansancio
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el pecho
  • Rigidez o tensión muscular

Qué hace la GBS con mi bebé

En los recién nacidos, las infecciones por GBS pueden ser graves y progresar rápidamente. Los signos y síntomas más habituales incluyen:

  • Fiebre
  • Dificultad para alimentarse o dificultad para succionar
  • Irritabilidad o somnolencia marcada
  • Dificultades respiratorias
  • Aplanamiento de la energía o somnolencia excesiva

La mayoría de los bebés muestran signos dentro de las primeras horas o días después del nacimiento, lo que se conoce como GBS de inicio temprano, que es más frecuente y suele ser más grave. En algunos casos, los síntomas pueden no aparecer hasta una semana o incluso hasta tres meses después, lo que corresponde al inicio tardío de GBS, que es menos común y por lo general menos severo.

Causas y transmisión

La GBS es causada por la bacteria Streptococcus agalactiae. Estas bacterias son bacterias habituales que residen de forma natural en determinadas zonas del cuerpo. Aunque no se conoce al 100% el mecanismo exacto de transmisión, se sabe que pueden ser dañinas para los recién nacidos y para personas con sistemas inmunitarios debilitados. No se trata de una infección bacteriana que se adquiere por mala higiene, ni se transmite por compartir alimentos o bebidas con una persona infectada. Las personas que conviven con alguien infeccioso (incluidos otros niños) no tienen un alto riesgo de contraer GBS a través de contacto casual. Tampoco se considera una infección de transmisión sexual (ITS).

Factores de riesgo para GBS

Cualquier mujer puede dar positivo en la prueba de GBS durante el embarazo. Aunque el resultado positivo no implica que lo vayan a enfermar, ciertos factores aumentan la probabilidad de que el bebé desarrolle una infección grave si no se administran antibióticos durante el parto. Los factores de riesgo incluyen:

  • Nacimiento prematuro (< 37 semanas de gestación)
  • Historia previa de un parto con un bebé que tuvo GBS
  • Fiebre durante el trabajo de parto
  • Más de 18 horas entre la ruptura de aguas y el parto

La profilaxis antibiótica durante el parto es la estrategia clave para reducir el riesgo de transmisión al bebé. En la mayoría de los casos, si la prueba de GBS aún no ha dado resultados, el equipo de atención a la salud puede administrar antibióticos preventivos durante el parto, especialmente si hay alguno de los factores de riesgo mencionados.

Diagnóstico y pruebas

Cuándo se realiza la prueba de GBS

El cribado de GBS se realiza típicamente entre las semanas 36 y 37 de la gestación. El obstetra o profesional de la salud utiliza un hisopo para recoger muestras de células de la vagina y del recto. La prueba es indolora y suele tardar menos de un minuto en completarse. Después, la muestra se envía a un laboratorio para su análisis. Si trabajas con una partera, es posible que te indiquen cómo realizarte la prueba en casa y enviar la muestra al laboratorio.

La mayoría de las personas recibe los resultados en unas 48 horas. Un resultado positivo significa que eres GBS positiva, pero no implica que tú o tu bebé vayan a enfermar. Un resultado positivo indica que el equipo de atención médica planificará la administración de antibióticos durante el parto, lo que reduce significativamente la posibilidad de transmisión de GBS al bebé.

Manejo y tratamiento

Qué opciones hay para tratar la infección por GBS

La principal estrategia para prevenir la infección por GBS en el bebé es la administración de antibióticos por vía intravenosa en el hospital durante el trabajo de parto. Los antibióticos suelen ser más eficaces cuando se administran al menos cuatro horas antes del parto. Tratar GBS antes de que comience el trabajo de parto no es efectivo para prevenir la transmisión durante el parto.

El antibiótico más común para tratar la GBS es la penicilina o la ampicilina. Con un tratamiento adecuado, sólo alrededor de 1 en 4,000 recién nacidos desarrollarán una infección por GBS al nacer. En contraste, si no se administra antibióticos durante el parto, la probabilidad de transmisión al bebé es de aproximadamente 1 en 200.

Una excepción importante es cuando la GBS se detecta en la orina durante el embarazo. En ese caso, se inician antibióticos por vía oral de inmediato, independientemente del estadio de la gestación. Aun así, durante el parto se continúa con antibióticos por vía intravenosa.

También se recomienda la administración de antibióticos durante el parto a las personas que ya han tenido un embarazo previo con un bebé que desarrolló una infección por GBS o que presentaron una infección urinaria por GBS en este embarazo.

Tratamiento en el recién nacido

A pesar del cribado y de la profilaxis antibiótica, algunos recién nacidos pueden presentar infección por GBS. En estos casos, el equipo médico puede tomar una muestra de sangre o de líquido cefalorraquídeo (spinal) para confirmar la infección. Si se detecta GBS, el bebé recibirá tratamiento con antibióticos por vía intravenosa.

¿Necesito tratamiento si voy a tener una cesárea?

En una cesárea programada, normalmente no se requieren antibióticos para prevenir GBS durante el parto, siempre y cuando el parto ocurra sin trabajo de parto y sin ruptura de aguas. Sin embargo, es importante realizar la prueba de GBS durante el embarazo, ya que si el parto empieza con antecedentes de parto espontáneo o ruptura de membranas, el bebé podría estar en riesgo de infección si la madre es GBS positiva. En esos escenarios, la profilaxis antibiótica durante el parto continúa siendo relevante.

Perspectivas y pronóstico

Cómo afecta la GBS al embarazo

Una vez que se obtiene un resultado positivo para GBS, la mujer se considera GBS positiva durante el resto del embarazo. Nada cambia en el embarazo, salvo que el equipo de atención médica debe asegurar la administración de antibióticos por al menos cuatro horas antes del nacimiento del bebé. Es útil recordar al equipo de atención que la persona es GBS positiva al ingresar al hospital para el parto.

Aunque se administra antibióticos durante el parto para prevenir la infección neonatal, el pediatra del recién nacido vigilará al bebé en busca de signos de infección. La vigilancia neonatal es una parte importante del manejo postnatal para detectar y tratar rápidamente cualquier complicación.

¿Desaparece la GBS después del embarazo?

No. La bacteria GBS no desaparece repentinamente tras el parto; se encuentra de forma natural en aproximadamente el 25% de los adultos. En la mayoría de las personas, la GBS no causa problemas de salud. Sin embargo, su presencia en una mujer embarazada puede tener implicaciones para el bebé si no se gestiona adecuadamente durante el parto.

Resumen práctico para pacientes

  1. La GBS es común y, en la mayoría de los casos, no causa problemas en adultos sanos.
  2. La prueba de cribado se realiza entre las semanas 36 y 37 de gestación con un hisopo de vagina y recto.
  3. Un resultado positivo no significa que tú o tu bebé se enfermen, pero indica que se recomienda antibióticos durante el parto para reducir el riesgo de transmisión.
  4. Los antibióticos más usados son penicilina o ampicilina, administrados por vía intravenosa al menos cuatro horas antes del nacimiento.
  5. Si la GBS se detecta en la orina, se inicia tratamiento oral inmediato y se continúa con antibióticos IV durante el parto.
  6. En el recién nacido, incluso con cribado y tratamiento, pueden ocurrir infecciones; se diagnostican con pruebas de laboratorio y se tratan con antibióticos.
  7. Una cesárea no siempre elimina la necesidad de antibióticos si hay riesgo de parto inminente o ruptura de membranas y la madre es GBS positiva.

Este enfoque de cribado y manejo reduce significativamente el riesgo de infección neonatal por GBS y mejora el pronóstico de los recién nacidos. Si tienes GBS positivo o dudas sobre el cribado, habla con tu equipo de atención médica para planificar un parto seguro y bien informado, adaptado a tu situación clínica específica.

Vídeo sobre ¿Qué es el estreptococo del grupo B?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.