Profilaxis posexposición (PEP)
La profilaxis postexposición (PEP) es un tratamiento antirretroviral que se inicia tras una posible exposición al VIH con el objetivo de reducir el riesgo de infección. Se administra durante 28 días y debe iniciarse dentro de las 72 horas siguientes a la exposición para aumentar su probabilidad de éxito. Este artículo describe qué es la PEP, cómo funciona, qué medicamentos se emplean, cuándo empezar, cuánto dura el tratamiento y qué esperar durante y después del proceso.
Qué es la profilaxis postexposición (PEP)
La PEP es un conjunto de fármacos antirretrovirales administrados después de una posible exposición al VIH con la finalidad de evitar que el virus se replique y establezca una infección. Si se inicia a tiempo, puede reducir considerablemente el riesgo de contraer el VIH. Sin embargo, la PEP no está diseñada para ofrecer protección a largo plazo ante exposiciones repetidas; para ello, existen otras opciones preventivas. Si tienes un alto riesgo continuo de exposición, habla con tu profesional de salud sobre la profilaxis preexposición (PrEP).
El VIH es una infección crónica tratable, pero no curable en este momento; cualquier exposición sospechosa debe considerarse una emergencia médica. Si crees haber estado expuesto al VIH por contacto sexual, agresión sexual, uso compartido de agujas o pinchazo en el ámbito laboral, acude a un servicio de urgencias o a atención médica de inmediato.
Detalles del tratamiento
Qué ocurre antes de iniciar la PEP
Antes o durante el inicio de la PEP, el equipo médico puede tomar muestras de sangre, orina u otros fluidos corporales para realizar pruebas y ajustar las medicaciones y las dosis según tu situación. Entre las pruebas que pueden realizarse se encuentran las siguientes:
- HIV para confirmar el estado serológico.
- Hepatitis B y Hepatitis C.
- Embarazo, en mujeres en edad fértil.
- Función hepática y renal para adaptar dosis y selección de fármacos.
¿Se realizan pruebas o tratamientos para otras infecciones durante la visita de PEP?
Sí. dado que pueden coexistir múltiples infecciones de transmisión sexual (ITS) tras una misma exposición, el equipo médico puede evaluar y/o tratar otras ITS según el tipo de exposición. Entre las ITS que podrían evaluarse o tratarse se encuentran:
- Gonorrea
- Clamidia
- Tricomoniasis
Cómo funciona la profilaxis postexposición
Las medicaciones de la PEP son fármacos antirretrovirales que actúan impidiendo que el VIH se replique. Cada medicamento emplea un mecanismo distinto o bloquea una etapa diferente de la replicación viral. Al combinar fármacos que actúan de maneras distintas, se potencia la eficacia del tratamiento y se reduce la probabilidad de que el virus se desarrolle.
Si la PEP se inicia lo suficientemente pronto, puede evitar que se establezca una infección por VIH. En ese escenario, los virus no pueden proliferar de forma sostenida y no llegan a convertirse en una infección crónica. Si, por el contrario, la infección ya se ha establecido, la PEP puede no lograr erradicarla por completo.
Qué medicamentos se utilizan para la PEP
Los proveedores suelen prescribir una combinación de medicamentos antirretrovirales para la PEP. Estos corresponden a las mismas familias de fármacos utilizadas para el tratamiento del VIH. Normalmente se presentan en una o varias tabletas que deben tomarse según un esquema específico. Las opciones más comunes son las siguientes:
- Combinación emtricitabina y tenofovir disoproxil fumarato (FTC/TDF) o emtricitabina y tenofovir alafenamida (FTC/TAF), que se ingieren en forma de una pildora combinada.
- Más una de las siguientes opciones de refuerzo:
- Raltegravir (RAL) (Isentress, Isentress HD)
- Dolutegravir (DTG) (Tivicay)
- Una combinación de darunavir/ritonavir (DRV/rtv) o cobicistat/COBI con un inhibidor de proteasa adicional, según el caso.
Dependiendo de la medicación elegida, la pauta puede requerir una toma diaria o dos tomas al día. Es fundamental comprender el esquema correcto antes de iniciar la PEP y solicitar a tu proveedor que lo explique con claridad. El equipo de salud puede ajustar la dosis o los fármacos si hay otras condiciones de salud que lo sugieran.
Cuándo iniciar la PEP
La PEP debe comenzarse en un plazo máximo de 72 horas (tres días) tras la exposición. Ejemplos en los que se recomienda iniciar la PEP dentro de ese plazo incluyen:
- Relaciones sexuales vaginales o anales sin protección con alguien que tenga o pueda tener VIH (incluidos casos de agresión sexual).
- Compartir una aguja (p. ej., al inyectar drogas no médicamente) con una persona que tenga o pueda tener VIH.
- Exposición ocupacional, como un pinchazo con una aguja contaminada por VIH.
Duración del tratamiento
La PEP se debe tomar todos los días durante 28 días. Interrumpirla antes de completar el ciclo o saltarse dosis podría aumentar el riesgo de infección por VIH. Si necesitas alguna aclaración sobre la pauta, consulta a tu profesional de salud para confirmar el calendario de cada medicamento.
Quiénes no deben tomar PEP
- No se recomienda si ha pasado más de 72 horas desde la exposición.
- Si ya estás tomando PrEP de forma continua, no es necesario iniciar PEP.
- Si la probabilidad de infección es baja (por ejemplo, exposición a fluidos corporales que no transmiten VIH de forma habitual, como saliva, sudor o lágrimas en exposiciones puntuales).
Qué ocurre después de la PEP
Tras completar el tratamiento, se recomienda realizar pruebas de VIH de forma repetida: a las 4–6 semanas, a las 12 semanas y a las 24 semanas tras la exposición. Si la exposición fue de carácter sexual, también podría indicarse un cribado adicional para otras ITS entre las 4 y 6 semanas posteriores. Es importante realizar el seguimiento con tu médico o proveedor de atención primaria para estas pruebas.
Riesgos y beneficios
¿Qué tan eficaz es la PEP?
La evidencia sugiere que la PEP reduce el riesgo de infección por VIH en más de un 80%. Su eficacia puede verse reducida en ciertos escenarios, como:
- Iniciar la PEP con retraso mayor a 72 horas.
- Exposición a un tipo de VIH resistente a los fármacos utilizados en la PEP.
- Exposición adicional mientras se está tomando la PEP.
- Fallo al tomar las dosis según lo prescrito (olvidos o no completar el ciclo de 28 días).
Riesgos y efectos secundarios
Uno de los principales riesgos es la falta de adherencia al tratamiento, lo que puede disminuir la efectividad. En cuanto a efectos secundarios, pueden presentarse de forma leve y suelen manejarse sin complicaciones. Los efectos más comunes son:
- Fatiga
- Nauseas
- Vómitos
- Diarrea
- Dolores de cabeza
La mayoría de estas molestias se controlan con medicamentos de venta libre y con orientación médica sobre qué productos son seguros en cada caso. Habla con tu proveedor sobre la posibilidad de efectos secundarios y las medidas para mitigarlos.
Cuándo llamar al médico
Dónde acudir si has estado expuesto y necesitas PEP
La exposición al VIH debe tratarse como una emergencia médica. Si crees haber estado expuesto, busca atención de inmediato. Puedes acudir a:
- Un servicio de urgencias o centro de cuidados de emergencia para recibir PEP de forma adecuada y rápida.
- Una clínica de salud sexual para evaluación y tratamiento.
- Un médico de atención primaria o familiar que tenga experiencia en PEP; en función de la experiencia, puede derivarte a un servicio de urgencias si es necesario.
- En casos de exposición por agresión sexual, puede haber servicios especializados que incluyan recolección de evidencia y seguimiento adecuado.
Si tu centro no puede atenderte de inmediato, deben indicarte dónde acudir para recibir atención inmediata.
Preguntas útiles para hacer a tu médico
Para asegurar el uso correcto de la PEP, es importante preguntar y entender cada aspecto del tratamiento. Algunas preguntas recomendadas son:
- ¿Cuándo debo empezar a tomar estos medicamentos?
- ¿Cómo debo tomar estos medicamentos exactamente?
- ¿Cuántos fármacos sigo tomando y con qué frecuencia?
- ¿Qué hago si se me olvida una dosis?
- ¿Cuándo debo hacerme la prueba de VIH?
- ¿Cuándo debo volver para seguimiento?
- ¿A quién puedo llamar si tengo preguntas adicionales?
Preguntas frecuentes sobre la PEP
¿Vale la pena iniciar PEP si han pasado más de 72 horas?
En general, la PEP no se recomienda si ha pasado más de 72 horas desde la exposición. Sin embargo, ante una exposición reciente, es crucial consultar a un profesional de la salud de inmediato, ya que pueden evaluar opciones específicas y orientar sobre la necesidad o no de iniciar PEP, así como sobre pruebas diagnósticas y seguimiento.
¿Puedo mantener relaciones sexuales mientras tomo PEP?
Si tienes relaciones sexuales mientras tomas PEP, la opción más segura para proteger a tu pareja es utilizar un preservativo u otras barreras de protección hasta que se confirme que no tienes VIH. Esto reduce el riesgo de transmisión durante la exposición adicional.
¿La PEP se usa para prevenir otras enfermedades?
La profilaxis postexposición se utiliza principalmente para el VIH. Existen tratamientos postexposición para otras enfermedades infecciosas. Según la enfermedad, el tratamiento suele incluir una vacuna o inyecciones de anticuerpos (inmunoglobulinas). En algunos casos de infecciones bacterianas, las medidas preventivas pueden incluir vacunas o antibióticos. Además de la profilaxis para VIH, existen recomendaciones específicas para exposiciones a:
- Rabia
- Tétanos
- Hepatitis A
- Hepatitis B
- Lyme (borreliosis)
- Antrax
- Mpox (poxvirus simial)
En cada caso, el manejo postexposición corresponde a la enfermedad específica y debe ser guiado por profesionales de la salud con base en la evidencia y las guías clínicas vigentes.
Vídeo sobre Profilaxis posexposición (PEP)
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.