PRK frente a LASIK: ¿Cuál es mejor para usted?
La queratectomía fotorefractiva (PRK) es una intervención quirúrgica con láser destinada a corregir errores refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo. La cirugía modifica la córnea, la capa transparente de la parte frontal del ojo, para cambiar la forma en que la luz se enfoca en la retina. Aunque LASIK es más frecuente, la PRK sigue siendo una opción útil en determinados casos y condiciones, con su propio perfil de recuperación y posibles efectos secundarios. A continuación se presentan aspectos clave sobre la PRK, desde la preparación hasta la recuperación y los posibles riesgos.
Qué puede tratar la PRK
La córnea es una de las estructuras más importantes para enfocar la luz en la retina. Los errores refractivos ocurren cuando los rayos de luz no convergen en el punto correcto. Los pacientes pueden necesitar corrección cuando los lentes de contacto o las gafas no son suficientes o no se desean. La PRK puede reducir la dependencia de lentes de corrección o eliminarlos por completo en algunos casos.
- Miopía (dificultad para ver objetos lejanos).
- Hipermetropía (dificultad para ver objetos de cerca).
- Astigmatismo (distorsión de la visión por una córnea irregular).
- Presbicia (dificultad para enfocar objetos cercanos con la edad), posible tratamiento mediante monovisión (un ojo corregido para distancia y el otro para cerca).
Detalles del procedimiento
Cómo prepararse para PRK
Gran parte de la preparación para PRK la realiza el equipo de cuidado ocular. Entre las indicaciones habituales se incluyen:
- Examen oftalmológico: evaluación de la visión y la salud ocular para confirmar que no existen contraindicaciones para la PRK.
- Medición de la superficie ocular: mapeo preciso de la superficie de la córnea para planificar los cambios a realizar.
- Es importante entender qué esperar del tratamiento y establecer expectativas realistas, ya que la PRK no es una solución mágica y, en ocasiones, la visión mejora pero no queda 100% perfecta.
Qué ocurre durante la PRK
La PRK es un procedimiento ambulatorio que suele durar entre 5 y 15 minutos. El paciente permanece despierto y se aplican gotas anestésicas para adormecer el ojo. Los pasos principales son:
- Retirada del epitelio, la capa externa de la córnea, que puede hacerse con láser, herramientas especiales o una solución líquida. Esta capa se regenera en los días siguientes.
- Se solicita al paciente que mire hacia una luz objetivo en el equipo láser para facilitar cambios de forma más precisos. Los láseres modernos suelen seguir el movimiento del ojo para mantener la precisión durante el tratamiento.
- Se activa el láser, que emite un haz invisible que “abla” tejido corneal sin calentar la córnea. Al adelgazar áreas específicas de la córnea, la forma resultante de la córnea cambia una vez que el epitelio vuelva a crecer.
- Tras la aplicación del láser, se pueden administrar gotas medicadas y colocar una lente de contacto de vendaje para proteger la córnea mientras las capas externas se regeneran.
Qué pasa después de la PRK
Inmediatamente después del procedimiento, se pueden indicar instrucciones y tratamientos para la recuperación. Entre las indicaciones habituales se incluyen:
- Cuidado postoperatorio y horarios de uso de medicamentos o gotas para el dolor, prevención de infecciones y favorecer la curación.
- Se pueden indicar lentes de contacto de vendaje para proteger el ojo durante la regeneración superficial.
Cómo cuidarse al volver a casa
Una vez en casa, estas pautas suelen ayudar a una recuperación adecuada:
- Descansar durante los primeros días; evitar esfuerzos físicos intensos que puedan afectar la curación de la córnea.
- No conducir durante al menos algunos días, según indicación del equipo oftalmológico.
- Seguir al pie de la letra las instrucciones para el uso de las gotas y otros medicamentos, y respetar la duración del tratamiento.
- Usar gafas de sol para proteger los ojos de la luz ultravioleta durante el día, siguiendo las indicaciones sobre cuánto tiempo debe hacerse.
Riesgos y beneficios
Beneficios de la PRK
- Seguridad: las complicaciones son muy poco frecuentes y, cuando ocurren, suelen ser leves, temporales o una combinación de ambos.
- Precisión: la mayoría de los pacientes obtienen visión dentro de 0.50 dioptrías de su objetivo, lo que puede eliminar o reducir significativamente la necesidad de gafas o lentes de contacto.
- Indicación versátil: puede corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo, y permite opciones como la monovisión para presbicia en algunos casos.
- Limitación de cambios de forma: la PRK altera la córnea solamente en áreas muy específicas, lo que puede ser ventajoso para córneas finas o con morfologías atípicas, reduciendo riesgos de complicaciones asociadas a otros enfoques que requieren abrir un flap en la córnea.
¿La PRK es mejor que LASIK?
Lasik suele ser más popular por una recuperación más rápida y menos dolor. Sin embargo, la PRK puede ser la opción más adecuada en ciertos escenarios:
- Ojo seco: evitar la creación de un flap que puede afectar nervios responsables de la lubricación y la humedad de la superficie ocular.
- Córneas finas: el procedimiento láser no implica incisión profunda de córnea, reduciendo el riesgo de comprometer capas más profundas.
- Actividad física: menos riesgo de desgarro del flap en personas muy activas o propensas a traumatismos oculares.
En general, LASIK puede ofrecer recuperación más rápida y menos dolor, pero la PRK continúa siendo una opción valiosa cuando LASIK no es ideal o deseable para el paciente.
¿Por qué podría no ser adecuada PRK?
- Cataratas o glaucoma pueden influir en la idoneidad de la corrección y requerir evaluación adicional.
- Condiciones externas del ojo como alergias difíciles de manejar o inflamación corneal pueden ser contraindicaciones temporales o permanentes.
- Embarazo (por cambios hormonales que pueden afectar el ojo).
- Herpes ocular
Riesgos o complicaciones
- Haloes, deslumbramiento o efectos fantasma alrededor de luces.
- Nublación o opacidad leve de la córnea (haze corneal).
- Cicatrización o cicatrices en la córnea que afecten la visión.
- Al igual que con otras cirugías refractivas, existe un riesgo muy raro de empeoramiento de la visión.
Recuperación y pronóstico de PRK
Tiempo de recuperación
La recuperación de PRK se describe en etapas. En los primeros días, se mantiene una lente de vendaje y la córnea inicia la curación de la capa superficial. A continuación se detallan las fases clave:
Qué ocurre en el día de la cirugía
- El día de la intervención puede no haber dolor significativo tras la administración de anestesia; la molestia tiende a aparecer cuando desaparece la anestesia, típicamente en menos de una hora.
- Se recomienda descansar el resto del día y evitar esfuerzos.
Entre el día 2 y el día 3
- La incomodidad y el dolor suelen alcanzar su punto máximo alrededor del día 2 o 3.
- Es común experimentar fotofobia (sensibilidad a la luz), sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y visión borrosa. Muchas molestias pueden controlarse con medicamentos de venta libre, según indicación del equipo oftalmológico, o con medicación prescrita.
Entre el día 4 y el día 5
- La córnea ha ido regenerándose y se espera que la molestias disminuyan. A esta etapa, algunas personas ya pueden conducir y considerar finalizar el uso de la lente de vendaje, si el profesional así lo indica.
- Puede aparecer una ligera protuberancia en el centro de la córnea cerca del día 4 o 5, normal en el proceso de curación. Esta protuberancia tiende a suavizarse y desaparecer en las próximas semanas a medida que la curación progresa desde el borde hacia el centro.
Después del día 5
- Durante las siguientes 6 semanas es común seguir notando mejoras en la visión, especialmente en las primeras dos semanas.
- El dolor o la incomodidad suelen resolverse en pocos días; la mayoría de las personas se recupera completamente en unas seis semanas, y la visión tiende a estabilizarse alrededor de los seis meses, salvo necesidad de una revisión o tratamiento adicional.
- Podría requerirse el uso de algunas gotas o medicamentos durante 1 a 4 meses para favorecer la curación y evitar complicaciones.
- Se recomienda evitar esfuerzos intensos durante al menos una semana, salvo indicación contraria del profesional.
¿Cuándo volver al trabajo o a la escuela?
En muchos casos, se puede regresar al trabajo o a la escuela aproximadamente una semana después de la PRK, aunque la recomendación puede variar según la evolución individual y las instrucciones del especialista. Es importante extrovertir la rutina y actividades que podrían afectar la curación ocular según lo indicado.
Cuándo llamar al médico
¿Cuándo debería contactar a mi especialista?
Debe contactar a su equipo de atención oftalmológica ante cualquier indicio de complicación o cambio preocupante, como:
- Pérdida repentina de la visión.
- Dolor ocular intenso o que persiste a pesar de la medicación, especialmente si empeora tras varios días.
- Síntomas de infección ocular, como hinchazón, secreción excesiva o mal olor, o dolor que no cede.
Preguntas frecuentes
¿La seguro cubre la PRK?
En muchos casos, la cobertura de cirugía de corrección visual con láser no se incluye en los seguros de salud habituales. Es posible que se pague el costo total de forma directa. Algunas pólizas de seguro de visión o descuentos con especialistas que realizan PRK pueden reducir el costo, aunque la mayor parte del importe suele ser de pago propio. El equipo médico puede asesorarle sobre opciones de financiamiento o planes de pago.
Planificación y próximos pasos
Una vez que se ha determinado la idoneidad para PRK, se coordina la fecha del procedimiento. Es recomendable que una persona acompañe al paciente en el día de la intervención para ayudar en el traslado y en la gestión de cuidados postoperatorios.
La PRK es una opción de corrección visual que, aunque ha sido superada en popularidad por LASIK en muchos entornos, sigue siendo relevante para pacientes con ciertas características o preferencias. Con un equipo adecuado, una preparación correcta y un plan de recuperación claro, puede ofrecer resultados estables y una visión más clara sin depender de lentes correctivas en el largo plazo. Si está considerando PRK, consulte con un especialista para evaluar su caso individual, expectativas realistas y el plan de cuidado óptimo para su ojo.
Vídeo sobre PRK frente a LASIK: ¿Cuál es mejor para usted?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.