Vidaliax VIDALIAX

¿Por qué tengo dolor en el flanco?

efisio.es

El dolor en los flancos es una molestia que se presenta en uno o ambos costados del abdomen y la espalda, entre las costillas inferiores y las caderas. Puede derivarse de lesiones, infecciones o enfermedades que afecten órganos, estructuras musculoesqueléticas o nerviosas de esa zona. En este texto se describe qué es el dolor en los flancos, sus causas más frecuentes, cómo se evalúa clínicamente, opciones de tratamiento, medidas preventivas y cuándo acudir a un profesional de la salud.

Qué es el dolor en los flancos

El dolor en los flancos puede variar desde una molestia leve hasta un dolor intenso. A menudo se describe como una punzada o un dolor sordo que puede ser intermitente o constante. Por lo general, se presenta de forma asimétrica, afectando a un costado, aunque en algunas personas puede sentirse en ambos flancos.

Localización y sensaciones típicas

Los flancos son las áreas situadas a los lados y en la parte posterior del abdomen, entre las costillas inferior y la cadera. En algunas personas, el dolor puede irradiar hacia la espalda, el abdomen o las caderas, dependiendo de la causa subyacente. El dolor que se intensifica con ciertos movimientos o con la torsión del tronco puede hacer sospechar de una causa musculoesquelética, mientras que un dolor más profundo o asociado a otros signos puede indicar afectación de órganos internos.

Frecuencia y evolución

La flank pain es un motivo común de consulta en atención primaria. Muchas personas experimentan dolor en los flancos al menos una vez a lo largo de su vida. En la mayoría de los casos, el dolor no representa una emergencia, pero es prudente consultar a un profesional si persiste durante más de uno o dos días, si reaparece de forma recurrente o si se acompaña de otros síntomas alarmantes.

Posibles causas

El dolor en los flancos suele indicar que existe una lesión, una condición médica o una enfermedad subyacente. Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Obstrucciones en el sistema urinario, como cálculos renales o cálculos ureterales.
  • Infecciones urinarias, incluyendo infección renal (pielonefritis) o infecciones de la vía urinaria inferior.
  • Problemas de la columna vertebral, como artrosis, espasmos musculares, fracturas de la columna, hernia de disco o compresión nerviosa.
  • Enfermedades hepáticas o biliares, como enfermedad del hígado o de la vesícula biliar.
  • Cáncer de riñón u otros procesos neoplásicos en la región abdominal/renal.
  • Enfermedades de la columna y desórdenes de disco degenerativos o problemas estructurales.
  • Shingles (herpes zóster), que puede provocar dolor localizado en una banda en un costado, a veces previo a la erupción.
  • Aneurisma de la aorta abdominal, una condición rara pero potencialmente grave que puede manifestarse con dolor intenso en el abdomen o la espalda.

Órganos que pueden provocar dolor en los flancos

  • Riñones (dolor renal puede ser unilateral y profundo)
  • Hígado y vesícula biliar (dolor en flancos derecho o superior)
  • Vejiga (dolor en flancos puede relacionarse con alteraciones urinarias)
  • Páncreas (dolor en flancos puede asociarse a dolor abdominal intenso que se irradia)

¿Puede ser muscular?

Sí. Las tirones o esguinces musculares en los músculos de la espalda pueden provocar dolor en el flanco. Los músculos de la espalda que se tensan o se lesionan a menudo causan dolor que se acentúa con el movimiento o con la tensión de la espalda. Este tipo de dolor suele ser más evidente cuando se realizan esfuerzos, flexiones, giros o levantamientos, y puede irradiar a los flancos cuando hay afectación de los músculos o de las estructuras próximas.

Cómo determina el médico la causa

Para identificar la causa del dolor en los flancos, un profesional de la salud valorará, en primer lugar, la historia clínica y realizará un examen físico. Algunas preguntas habituales incluyen:

  • ¿Duele más en el flanco izquierdo, derecho o en ambos?
  • ¿En qué zona exacta se siente el dolor?
  • ¿El dolor mejora o empeora con ciertas actividades o movimientos?
  • ¿Qué otros síntomas acompañan al dolor?

pueden pedirse diferentes pruebas para ayudar a diagnosticar la causa subyacente. Estas pruebas pueden incluir:

  • Panel metabólico básico (BMP) para evaluar el funcionamiento renal y electrolitos.
  • Hemograma (CBC) y análisis de orina para detectar signos de infección, inflamación, cáncer u otros problemas de los órganos urinarios y del sistema reproductor.
  • Pruebas de imagen: una tomografía computarizada (TC) o un ecotomografía para detectar cálculos renales, evaluar su tamaño y forma, y visualizar posibles anomalías en los riñones. Una radiografía de columna o una resonancia magnética (RM) pueden mostrar lesiones o anormalidades en la columna vertebral.
  • Cistoscopia: un procedimiento en el que se introduce un estrecho tubo con luz y cámara a través de la uretra para inspeccionar la vejiga y el aparato urinario inferior.

Cuidado y tratamiento

En función de la causa, ¿cómo se trata el dolor en los flancos?

El manejo depende del origen del dolor. Las opciones habituales incluyen:

  • Reposo y analgésicos para dolor por esguince o tirón muscular de la espalda.
  • Antibióticos para tratar infecciones urinarias o renales.
  • Hidratación adicional y, en ciertos casos, procedimientos no invasivos como litotricia extracorpórea por ondas de choque para facilitar la expulsión de cálculos renales, o procedimientos mínimamente invasivos como ureteroscopia para eliminar un cálculo.
  • Tratamientos oncológicos, como quimioterapia, radioterapia o cirugía, cuando la causa es cáncer.

Alivio del dolor muscular en el flanco

Para ayudar a aliviar el dolor muscular en el flanco, pueden emplearse analgésicos no opiáceos y, en algunos casos, medicamentos anestésicos o analgésicos de uso clínico. No todas las personas pueden tomar AINEs, por lo que es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier medicamento. Si hay antecedentes de enfermedad renal, es especialmente importante evitar los AINEs de venta libre, como aspirina, ibuprofeno y naproxeno.

Además del tratamiento farmacológico, la estiración, el ejercicio regular y la fisioterapia pueden fortalecer los músculos de la columna y ayudar a prevenir futuras lesiones.

¿Puede prevenirse?

No siempre es posible evitar todas las causas de dolor en los flancos, pero existen medidas para reducir el riesgo de problemas renales, lesiones y ciertas enfermedades. Entre ellas se incluyen:

  • Hidratación adecuada y hábitos alimentarios saludables. Mantener una ingesta de agua adecuada puede disminuir el riesgo de cálculos renales. Moderar el consumo de alcohol y reducir la ingesta de sodio (sal) también puede contribuir a la salud renal.
  • Control del peso: mantener un índice de masa corporal saludable favorece la salud general, reduce la carga sobre la columna y disminuye la probabilidad de desarrollar cálculos renales o lesiones musculoesqueléticas. La actividad física regular y los estiramientos ayudan a mantener la movilidad y la alineación adecuada de la columna.
  • Cuidado del sistema urinario: para reducir el riesgo de infecciones, orinar poco después de la actividad sexual, y, si hay presencia de sexo femenino, limpiar de delante hacia atrás tras la micción o la defecación. Evitar retener la orina por largos periodos y acudir al médico ante signos de infección.
  • Visitas médicas y vacunación: mantener al día las vacunas, incluidas aquellas que pueden prevenir complicaciones como ciertas infecciones renales o complicaciones relacionadas con el sistema urinario. Realizarse cribados periódicos para cáncer y otras enfermedades, especialmente si existen factores de riesgo.

Cuándo llamar al médico

Busca atención médica si el dolor de flanco:

  • No desaparece después de aproximadamente un día o reaparece después de una breve mejoría.
  • Es repentino o es muy intenso.
  • Interfiere de manera significativa en las actividades diarias.
  • Se acompaña de otros signos que podrían indicar una condición grave, como:
    1. Sangre en la orina (hematuria).
    2. Dolor o ardor al orinar (disuria).
    3. ¿Diarrrea, estreñimiento o distensión abdominal?
    4. Fiebre, escalofríos o mareos.
    5. Orinar con mayor frecuencia (urgencia).
    6. Dolor de cabeza.
    7. Nausea o vómitos.
    8. Erupción cutánea (dermatitis de contacto) u otros signos sistémicos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saber si el dolor es flank, muscular o renal?

Un tirón muscular que provoca dolor en el flanco suele estar asociado a dolor en la espalda que empeora con ciertos movimientos y con la tensión de los músculos. Los riñones están situados generalmente por debajo de las costillas, a cada lado de la columna, y el dolor renal suele ser unilateral y más profundo. El dolor renal no suele empeorar con el simple movimiento. mientras el dolor muscular tiende a intensificarse con esfuerzos o movimientos específicos, el dolor renal tiende a ser más constante y puede estar acompañado de otros signos urinarios.

¿Qué síntomas caracterizan el dolor flank musculo-esquelético?

El dolor flank relacionado con músculos y estructuras osteoarticulares suele describirse como una molestia de tipo dolor sordo que se agrava con movimientos específicos o al aplicar presión en la zona afectada. Este tipo de dolor puede acompañarse de rigidez, disminución de la amplitud de movimiento y mayor malestar al flexionar, girar o realizar esfuerzos que involucren la espalda lateral.

entender la ubicación exacta, la evolución temporal y los signos acompañantes ayuda a diferenciar entre dolor de origen muscular, dolor renal y otras causas posibles, facilitando la orientación al profesional de la salud para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Vídeo sobre ¿Por qué tengo dolor en el flanco?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.