Periostio: qué es, anatomía y función
El periostio es una membrana que envuelve la mayoría de los huesos, rica en vasos sanguíneos y nervios. Su función principal es aportar irrigación y sensibilidad al hueso, además de contener células implicadas en el crecimiento y la reparación ósea. Este artículo repasa qué es el periostio, su ubicación y capas, cómo se relaciona con otras envolturas óseas, los trastornos que puede presentar y las pruebas y cuidados relacionados.
Función del periostio
¿Qué hace el periostio?
- Suministro sanguíneo: los vasos del periostio se conectan con el sistema circulatorio para aportar sangre fresca y rica en oxígeno a los huesos.
- Sensibilidad y dolor: los nervios del periostio proporcionan la sensación en el hueso y en la región circundante, permitiendo detectar estímulos y dolor.
- Crecimiento y reparación: células especializadas presentes en el periostio, denominadas osteoprogenitoras, producen osteoblastos, que son las células responsables del crecimiento y de la curación de los huesos. En niños y adolescentes, cuando el crecimiento está activo, estos procesos son más intensos; en la edad adulta disminuyen, aunque pueden reactivarse ante una lesión.
Anatomía
Ubicación
Casi todos los huesos están cubiertos por un periostio. Este revestimiento envuelve la mayor parte de la superficie ósea, quedando ausente en determinadas áreas cubiertas por cartílago o donde se insertan ligamentos y tendones.
Huesos sin periostio
Los únicos huesos que no presentan periostio son los huesos sesamoideos, que se encuentran embebidos en tendones o músculos. Estos huesos suelen situarse en articulaciones a lo largo del cuerpo, entre ellos:
- La rótula (patela).
- Sesamoideos en las manos y las muñecas.
- Sesamoideos en los pies.
Debido a que no reciben una irrigación directa desde el periostio, los huesos sesamoideos suelen sanar con mayor lentitud tras una lesión.
Capas del periostio
El periostio está compuesto por dos capas distintas:
- Capa externa: protege la capa interna y el hueso subyacente. Está formada por fibras gruesas de colágeno, y es en gran parte la ubicación de la mayor parte de los vasos sanguíneos y nervios.
- Capa interna (a veces llamada cambial): contiene las células osteoprogenitoras y las osteoblastos que se generan cuando el hueso crece o necesita curarse.
La densidad y grosor del periostio varían con la edad: es más denso y grueso en niños y jóvenes y tiende a adelgazarse con la edad a medida que cesa el crecimiento.
Periostio frente a endostio y pericondrio
El periostio, el endostio y el pericondrio son capas de tejido asociadas a los huesos y al cartílago:
- Periostio: envoltura externa que aporta sangre, nervios y células para el crecimiento y la reparación ósea.
- Endostio: membrana que recubre el interior de los huesos y contiene la médula ósea.
- Pericondrio: envoltura que cubre el cartílago en las superficies articulares; aporta células que estimulan la regeneración del cartílago en áreas que lo requieren.
Condiciones y trastornos
Problemas comunes que afectan al periostio
Entre las cuestiones que con mayor frecuencia comprometen al periostio se encuentran la periostitis y las fracturas óseas.
Periostitis
La periostitis es la inflamación del periostio. Puede desencadenarse por sobreuso de los músculos que se insertan en esta envoltura, lo que provoca irritación, hinchazón y dolor. Los casos más conocidos son las dolencias en la parte inferior de las piernas, a menudo descritas como “tirones” o dolor en la región de los músculos que se adheren al hueso, y se conoce comúnmente como tendinopatía o dolor por sobreuso asociado al periostio.
La infección también puede causar periostitis. Ante síntomas como dolor intenso en un hueso, presencia de pus o secreción, o fiebre, se debe acudir a un profesional de la salud o a urgencias para evaluación y tratamiento.
Fracturas
Una fractura es la ruptura de un hueso, habitualmente consecuencia de un traumatismo significativo como un accidente de tráfico, una caída u otra lesión. Los signos típicos pueden incluir:
- Dolor intenso en la zona afectada.
- Hinchazón y dolor al tacto.
- Aparición de sensibilidad y/o empeoramiento al mover una parte del cuerpo.
- Moretones o decoloración alrededor de la zona.
- Deformidad o protuberancia anómala en la superficie del hueso.
Si se sospecha una fractura a raíz de un trauma, hay que acudir de forma urgente a cuidados médicos o a urgencias para una valoración adecuada y manejo inmediato.
Qué pruebas se realizan para evaluar el periostio y el hueso
En general, no se realizan pruebas específicas del periostio de forma aislada. Las pruebas que se hacen para evaluar el estado del hueso suelen enfocarse en el hueso en su conjunto, no únicamente en el periostio.
Las pruebas de diagnóstico más habituales para valorar la salud ósea incluyen:
- DEXA (evaluación de la densidad mineral ósea): una exploración por rayos X de baja dosis que mide la fortaleza de los huesos y ayuda a detectar pérdida de densidad ósea asociada al envejecimiento.
- Si se ha producido una fractura, pueden emplearse imágenes como radiografías, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para confirmar la lesión y evaluar el estado de los tejidos circundantes.
- En algunos casos, puede requerirse una biosia si se sospecha infección u otra condición que afecte al hueso o al periostio.
Cuidado y mantenimiento
Colaboración para mantener el periostio y el sistema esquelético en buen estado
Una combinación de una dieta adecuada, ejercicio regular y revisiones médicas periódicas ayuda a mantener la salud ósea y, por ende, a conservar la integridad del periostio y del esqueleto en general.
Consejos prácticos para reducir el riesgo de lesiones
- Usar siempre cinturón de seguridad en el vehículo para disminuir el riesgo de lesiones en el hueso y en el periostio ante un accidente.
- Protección adecuada en las actividades deportivas y recreativas para disminuir impactos y traumatismos en los huesos.
- Mantener el hogar y el lugar de trabajo libres de obstáculos que puedan provocar tropiezos o caídas.
- Emplear herramientas y equipamiento adecuados para alcanzar objetos, evitando subir a sillas, mesas o superficies elevadas inestables.
- En personas con dificultad para deambular o con mayor riesgo de caídas, utilizar bastón o andador cuando corresponda para reducir el riesgo de fracturas.
En caso de dolor. inflamación o sospecha de fractura, es crucial buscar atención médica de forma rápida para recibir un diagnóstico preciso y un plan de manejo adecuado. El periostio, como componente clave de la integridad ósea, se beneficia de la detección temprana de problemas y de tratamientos orientados a la causa subyacente, ya sea inflamatoria, traumática o infecciosa.
Vídeo sobre Periostio: qué es, anatomía y función
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.