Periodontitis: Cómo puedes reducir tu riesgo y mejorar tu salud bucal
La periodontitis es una infección bacteriana de las encías que provoca inflamación y sangrado. Si no se trata, puede dañar el hueso que sostiene los dientes, lo que lleva a movilidad dental y, en fases avanzadas, a la pérdida de dientes. Es más frecuente con la edad y en personas con mala higiene bucal o predisposición genética. Se clasifica en leve, moderada o severa según la pérdida ósea y el grado de inflamación, y puede tratarse con enfoques no quirúrgicos o quirúrgicos.
Qué es la periodontitis
La periodontitis es una enfermedad de las encías de origen bacteriano. Afecta el soporte de los dientes, puede provocar pérdida ósea y, si no se interviene, deriva en movilidad y pérdida dental. Aunque puede presentarse a partir de los 30 años, puede afectar a cualquier persona con higiene oral deficiente. La clasificación por severidad se basa en la pérdida ósea alrededor de cada diente y en los signos de inflamación de las encías.
Síntomas y causas
¿Cuáles son los síntomas?
- Mal aliento
- Cambios en la mordida
- Sangrado de las encías
- Retracción de las encías
- Dientes flojos
- Dolor al masticar
- Pus alrededor de la línea de las encías
- Encías rojas o moradas
- Encías inflamadas
Muchos casos de periodontitis no causan dolor, por lo que pueden pasar desapercibidos. Detectarla temprano ayuda a prevenir complicaciones. Acuda al dentista ante estos signos, incluso si no hay dolor.
¿Qué causa la periodontitis?
La causa principal es la higiene oral deficiente. Las bacterias forman placa y cálculos que se adhieren a la superficie de los dientes. Si no se limpian adecuadamente, las bacterias descienden por debajo de la línea de las encías, donde el cepillo y el hilo dental no llegan. Estas bacterias dañan los tejidos que sostienen los dientes, lo que lleva a infección, pérdida ósea y eventual pérdida dental.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de enfermedad de las encías
- Cambios hormonales
- Enfermedades inflamatorias como diabetes y hipertensión
- Visitas al dentista poco frecuentes
- Higiene oral deficiente
- Fumar y vapeo
¿Cuáles son las complicaciones?
- Abscesos de encía o diente
- Dolor de encías
- Retracción de las encías
- Movilidad dental
- Pérdida dental
Diagnóstico y pruebas
¿Cómo se diagnostica?
Los dentistas suelen diagnosticar la periodontitis durante exámenes de rutina. Durante la consulta, suelen:
- Consultar síntomas, historial médico y historial de tabaquismo
- Examinar las encías en busca de signos de inflamación
- Tomar radiografías para verificar la pérdida ósea
- Utilizar un explorador periodontal (una pequeña regla) para medir la pérdida ósea y las bolsas periodontales alrededor de los dientes
Manejo y tratamiento
Tratamiento
El tratamiento depende de la severidad de la enfermedad. Las opciones pueden ser no quirúrgicas o quirúrgicas. El dentista deberá remitirte a un periodontista si la afectación no es leve.
Tratamientos no quirúrgicos
- Antibióticos: pueden recetarte antibióticos orales para combatir la infección o colocar antibióticos tópicos bajo las encías en el área afectada
- Instrucciones de higiene oral: revisión de las herramientas, productos y técnicas para limpiar los dientes
- Raspado y alisado radicular: se realiza con anestesia local para limpiar profundamente por debajo de las encías
Tratamientos quirúrgicos
- Cirugía ósea: se realiza una incisión a lo largo de la línea de las encías y se levanta temporalmente el tejido para exponer las raíces y limpiarlas; a veces se suaviza el hueso para estabilizar la enfermedad
- Injertos óseos: materiales que ayudan a reconstruir el hueso de la mandíbula en áreas con pérdida ósea
- Regeneración tisular guiada: se coloca una membrana biocompatible entre el hueso y el diente para evitar que crezca tejido no deseado y favorecer la regeneración ósea
- Injertos de encía: para abordar la retracción gingival, a menudo en combinación con la periodontitis
- Plasma rico en plaquetas (PRP): tratamiento que ayuda a reconstruir hueso o tejido de la encía, obtenido a partir de la propia sangre del paciente
Pronóstico
¿Cuál es el pronóstico?
El pronóstico depende de la severidad de la enfermedad y de qué tan pronto se inicia tratamiento. Si se trata la periodontitis de forma temprana, se reduce el riesgo de daño dental a largo plazo. La periodontitis severa o no tratada puede provocar cambios en la mordida, pérdida de dientes y otros problemas de salud bucal.
Si ya hay dientes perdidos por la periodontitis, consulta opciones de reemplazo. Los implantes dentales o puentes pueden restaurar la sonrisa y la salud bucal.
¿Puede curarse?
No se puede curar la periodontitis, pero se puede gestionar con tratamiento. Habla con tu dentista o periodontista para un plan personalizado.
Prevención
¿Puede prevenirse?
La mejor forma de prevenir la periodontitis es acudir al dentista regularmente y mantener una buena higiene bucal en casa. Las personas propensas pueden necesitar limpiezas más frecuentes que las personas sin enfermedad de las encías. Pregunta a tu dentista con qué frecuencia debes realizar limpiezas para mantener dientes y encías sanos.
Vivir con la periodontitis
Cuándo acudir al profesional
Si aparecen encías doloridas, hinchadas o sangrantes, programa una cita con un dentista de inmediato. La intervención temprana es clave para recuperar la salud bucal.
Cuanto más esperes, peor puede ser la enfermedad y más costoso puede resultar el tratamiento. Por ejemplo, la periodontitis en etapas tempranas puede tratarse con una limpieza profunda, pero la avanzada suele requerir cirugía, lo que incrementa la complejidad y el costo.
Qué preguntas hacer a tu dentista
- ¿Qué etapa de la enfermedad de las encías tengo?
- ¿Tengo pérdida ósea?
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
- ¿Cuánto tiempo tomará el tratamiento?
- ¿Cuánto tardaré en mi recuperación?
- ¿Con qué frecuencia debo limpiar mis dientes para mantener los resultados?
Preguntas frecuentes
¿Puede la periodontitis matarme?
No, la periodontitis no causa la muerte directamente. Pero se asocia con muchas otras condiciones de salud como artritis reumatoide, enfermedad cardíaca, bajo peso al nacer, enfermedad de Alzheimer y, en algunos casos, ciertos cánceres. Algunas investigaciones sugieren que las bacterias de la boca pueden viajar por la sangre a otras partes del cuerpo.
Vídeo sobre Periodontitis: Cómo puedes reducir tu riesgo y mejorar tu salud bucal
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.