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Pérdida de audición

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La pérdida de audición es una alteración del sistema auditivo que dificulta entender, seguir o participar en conversaciones, así como participar en llamadas, reuniones en línea o ver televisión. Afecta la capacidad de trabajar y comunicarse, y puede disminuir la calidad de vida. En la mayoría de los casos no es reversible, pero profesionales especializados pueden ayudar mediante tratamientos como audífonos o implantes cocleares. A continuación se presentan los tipos, signos, causas, diagnóstico, opciones de tratamiento y medidas de prevención de la pérdida de audición.

Qué es la pérdida de audición y su alcance

Definición y afectación

Pérdida de audición ocurre cuando algo altera el sistema auditivo. Las personas con pérdida de audición pueden encontrar difícil entender o seguir conversaciones y pueden sentirse excluidas de interacciones cotidianas. Además de la dificultad para comunicarse, la pérdida de audición puede afectar la capacidad para trabajar, participar en reuniones y disfrutar de actividades recreativas y sociales.

Frecuencia y presencia en la población

  • Más de 1 de cada 10 personas en los Estados Unidos presenta algún grado de pérdida de audición.
  • Se estima que 60,000 personas tienen pérdida de audición en un oído (pérdida unilateral).
  • Aproximadamente 1 de cada 3 adultos mayores de 65 años y casi la mitad de los adultos de 75 años o más tienen pérdida de audición relacionada con la edad.
  • Aproximadamente 2 de cada 1,000 bebés nacen con algún tipo de pérdida de audición.

Tipos de pérdida de audición

Pérdida conductiva

En la pérdida conductiva, algo impide que el sonido pase a través del oído externo o del oído medio. Las causas pueden variar desde obstrucciones hasta cambios en la estructura del oído medio.

  • Acumulación de cerumen en el conducto auditivo.
  • Fluido en el oído medio debido a resfriados o alergias.
  • Infección del oído medio (otitis media).
  • Otitis externa, o “oído de nadador”.
  • Problemas de la trompa de Eustaquio que atrapan líquido en el oído medio.
  • Tímpano perforado.
  • Tumores en el oído.
  • Objeto extraño en el conducto auditivo.
  • Condiciones congénitas que afectan la forma del oído externo o medio.

Pérdida sensorineural

La pérdida sensorineural se produce cuando se daña el oído interno (la cóclea) con el paso del tiempo. En casos raros, puede ser súbita.

  • Envejecimiento natural del oído.
  • Enfermedades como enfermedad coronaria, hipertensión, accidentes cerebrovasculares o diabetes.
  • Ototoxicidad, daño por ciertos fármacos o sustancias.
  • Condiciones genéticas.
  • Impacto físico en la cabeza.
  • Pérdida de audición inducida por ruido: exposición prolongada a ruidos altos en entornos laborales o de ocio.
  • Infecciones congénitas como citomegalovirus (CMV).

Pérdida mixta

La pérdida mixta es una combinación de pérdida conductiva y sensorineural. Es decir, afecta tanto al oído externo o medio como al oído interno. Por ejemplo, puede haber daño en la cóclea junto con una perforación del tímpano o una infección en el oído medio que requiere tratamiento específico.

Síntomas y causas

Síntomas de la pérdida de audición

Muchas personas pierden audición de forma gradual y pueden no notarlo de inmediato. En general, señales de alarma incluyen:

  • Frecuentemente pedir que repitan lo que se dice.
  • Dificultad para seguir una conversación, especialmente por teléfono o en entornos ruidosos como restaurantes.
  • Percepción de que las demás personas hablan con dificultad o murmuros.
  • Incapacidad para oír sonidos agudos, como el canto de los pájaros.
  • Aumento del volumen del televisor, la computadora o la tableta.
  • Tinnitus, o acúfenos (zumbido en los oídos).
  • Dolor de oído u otras molestias.
  • Sensación de presión o de fluidos en el oído.
  • Problemas de equilibrio o mareo.

Síntomas en bebés y niños

Los bebés con pérdida de audición pueden parecer escuchar algunos sonidos pero no otros. En estos casos pueden:

  • No asustarse ante ruidos fuertes.
  • No girar hacia la fuente de un sonido a partir de los 6 meses de edad.
  • No pronunciar palabras simples como “mamá” o “papá” alrededor del año de edad.
  • No responder cuando se les llama por su nombre.

Síntomas en niños mayores

  • Proclamar expresiones como “¿qué?” o “¿eh?” con frecuencia.
  • Retraso en el desarrollo del habla en comparación con otros niños de su edad.
  • Pronunciación poco clara.
  • No seguir instrucciones adecuadamente.
  • Subir el volumen de dispositivos como la televisión o las tabletas.

Causas habituales

La pérdida de audición puede deberse a múltiples factores, entre ellos:

  • Exposición breve o súbita a ruidos muy fuertes (por ejemplo, asistir a un concierto ruidoso).

Factores de pérdida conductiva

  • Cerumen impactado.
  • Fluido en el oído medio por resfriados o alergias.
  • Infección del oído medio (otitis media).
  • Otitis externa (oído de nadador).
  • Problemas de la trompa de Eustaquio que atrapan líquido.
  • Perforación del tímpano.
  • Tumores del oído.
  • Obstrucción del conducto auditivo por objetos extraños o cuerpos extraños.
  • Condiciones congénitas que afectan el desarrollo del oído externo o medio.

Factores de pérdida sensorineural

  • Envejecimiento natural del oído.
  • Enfermedades como enfermedades cardíacas, hipertensión, accidentes cerebrovasculares o diabetes.
  • Ototoxicidad (daño por ciertos fármacos o sustancias).
  • Factores hereditarios.
  • Traumatismos craneales.
  • Pérdida de audición inducida por ruido, especialmente en entornos ruidosos durante periodos prolongados.
  • Infecciones congénitas como CMV.

Factores de pérdida mixta

La pérdida mixta surge de la interacción entre factores de pérdida conductiva y sensorineural. El tratamiento debe adaptarse a las causas específicas que afectan el oído externo, medio e interno.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostica la pérdida de audición

El diagnóstico suele basarse en la historia clínica, el examen físico y pruebas específicas de audición. En algunos casos puede requerirse imagenología por si existiera dolor, lesiones o sospecha de un tumor.

Pruebas comunes de audición

  • Prueba de tonos puros: determina el volumen mínimo que una persona puede oír en cada tono. Se usan audífonos o tapones para oídos y, para la estimulación de la vía ósea, un dispositivo colocado en la cabeza. Esta combinación ayuda a identificar el tipo de pérdida auditiva.
  • Emisiones otoacústicas (EOA): evalúan la función de la cóclea y ayudan a medir el rendimiento del oído interno.
  • Timpanometría: mide la movilidad del tímpano y la presión en el oído medio, útil para detectar perforación de tímpano, fluidos en el oído medio o cerumen excesivo.

Etapas y grados de la pérdida de audición

Al realizar la prueba auditiva, el audiólogo interpreta los resultados y clasifica la pérdida por el grado de dificultad para oír sonidos. Los grados, según la clasificación de la American Speech-Language-Hearing Association, incluyen:

  1. Normal
  2. Sutil
  3. Leve
  4. Moderada
  5. Moderadamente severa
  6. Severa
  7. Profunda

Manejo y tratamiento

Qué tratamientos existen para la pérdida de audición

Las opciones de tratamiento varían según el tipo de pérdida auditiva identificada.

Pérdida conductiva

  • Medicamentos, como antibióticos, para tratar infecciones del oído.
  • Cirugías, como timpanoplastia, para reparar un tímpano perforado; timpanostomía para insertar "tubos" en el oído medio; o cirugía para eliminar tumores.
  • Procedimientos para eliminar cerumen u otros objetos extraños en el conducto auditivo.

Pérdida sensorineural

  • Medicamentos, como corticosteroides, para reducir la inflamación o el daño en las células ciliadas de la cóclea. Hay que evitar la exposición a ruidos fuertes para proteger la cóclea.
  • Dispositivos de ayuda, como audífonos, o implantes cocleares en casos adecuados.

Pérdida mixta

El tratamiento se adapta a los problemas específicos que afectan las partes externa, media e interna del oído. Puede requerir una combinación de abordajes conductivos y sensorineurales.

Efectos secundarios de los tratamientos

  • Complicaciones de la timpanoplastia pueden incluir fallo de injerto si no se repara adecuadamente el tímpano perforado.
  • La timpanostomía puede asociarse a enfatizar la cicatrización de la membrana timpánica, infecciones recurrentes o otorrea persistente.
  • Tratamientos para tumores del oído pueden producir pérdida de audición adicional, problemas de equilibrio y debilidad facial.
  • La cirugía de implante coclear puede afectar el equilibrio o la audición residual; en casos raros, puede provocar daño nervioso o pérdidas de líquido hacia el cerebro.

Pronóstico

Qué esperar ante la pérdida de audición

El pronóstico depende de la causa y del tipo de pérdida. Parte de la pérdida puede ser temporal, por ejemplo, cuando la causa es un resfriado, otitis externa o un objeto atascado en el oído. La pérdida sensorineural y la relacionada con la edad suele ser permanente; sin embargo, los audífonos o los implantes cocleares pueden restaurar gran parte de la audición funcional en muchos casos.

Prevención

Medidas para prevenir la pérdida de audición

No todas las pérdidas auditivas son prevenibles, especialmente las relacionadas con la edad. Sin embargo, la exposición a ruidos fuertes es la causa más común y, por ello, se pueden tomar medidas para reducir el riesgo:

  • Protección auditiva con tapones o taparos de oídos durante actividades ruidosas como conciertos, manejo de maquinaria ruidosa o uso de motos o vehículos recreativos.
  • Reducción del volumen al escuchar música con auriculares o audífonos: mantener el volumen bajo lo suficiente como para poder oír a las personas que hablan a tu alrededor; una regla general es no exceder el 80% del volumen durante más de 90 minutos al día.
  • No insertar objetos en el conducto auditivo, incluyendo hisopos de algodón o perchas, para evitar daños o perforaciones del tímpano.
  • Avoid fumar, ya que puede afectar la circulación y la audición.
  • Realizar ejercicio regular para prevenir problemas de salud que pueden dañar la audición, como la diabetes o la hipertensión.
  • Controlar las enfermedades crónicas para evitar daños adicionales en el oído.

Vida diaria y autocuidado

Autocuidado y manejo cotidiano

Vivir con pérdida de audición puede ser desafiante, incluso si se recibe tratamiento con audífonos o implantes cocleares. En momentos en que la audición no es óptima, puede ser útil comunicar a las personas cercanas que se tiene pérdida de audición para facilitar la comunicación. La pérdida de audición también puede afectar la salud emocional, y algunas personas pueden sentirse tristes o ansiosas; si esto sucede, se recomienda consultar a un profesional de la salud.

Cuándo consultar a un profesional de la salud

Si la pérdida de audición empeora, puede ser necesario buscar una nueva forma de apoyo auditivo o revisar las opciones de tratamiento.

Preguntas útiles para hacer a tu proveedor de salud

  • ¿Qué está causando mi pérdida de audición?
  • ¿Qué puedo hacer para mejorar mi audición?
  • ¿Mi pérdida de audición podría empeorar?
  • ¿Debería considerar una cirugía de implante coclear?

Preguntas frecuentes

Diferencia entre pérdida de audición y sordera

La pérdida de audición implica que la persona sigue oyendo, pero con dificultades para oír o entender sonidos y palabras; puede haber beneficio con audífonos u otros tratamientos. La sordera implica que la persona oye muy poco o nada y, en muchos casos, los audífonos no son suficientes. En algunas personas sordas se emplea la comunicación con lenguaje de señas.

La pérdida de audición es una discapacidad?

La Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) protege contra la discriminación de personas con discapacidad. La ausencia total o la severa limitación de la audición puede considerarse una discapacidad, dependiendo del grado y la afectación en las actividades cotidianas. La valoración del grado de pérdida influye en si se considera una discapacidad según la legislación vigente.

Vídeo sobre Pérdida de audición

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.