Osteonecrosis de la mandíbula (ONJ): etapas, síntomas y tratamiento
La osteonecrosis de la mandíbula (ONJ) es una condición poco frecuente pero grave en la que las células óseas de la mandíbula mueren y el hueso puede quedar expuesto en la encía. La interrupción del flujo sanguíneo provoca necrosis ósea y puede complicar la curación dental. A continuación se detallan la definición, causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento, pronóstico y estrategias de prevención para entender mejor esta condición y su manejo adecuado.
Qué es la osteonecrosis de la mandíbula
Definición y alcance
La osteonecrosis de la mandíbula es la muerte del tejido óseo de la mandíbula provocada por una reducción o ausencia del aporte sanguíneo en una zona del hueso. Este proceso puede dejar el hueso expuesto a través de la encía, lo que aumenta el riesgo de infección, dolor y complicaciones dentales. El término médico equivalente, necrosis ósea avascular, enfatiza que la pérdida de sangre a la zona conduce a la muerte de las células óseas.
Frecuencia y población afectada
La ONJ es una condición poco común. Se estima que afecta a aproximadamente 2 de cada 100 personas que tienen cáncer y reciben medicación que ayuda a frenar la pérdida ósea y alivia el dolor óseo asociado a la progresión metastásica. Aunque es menos frecuente en personas que no padecen cáncer o que no utilizan este tipo de fármacos, no puede descartarse por completo su aparición en otros contextos.
ONJ frente a otras condiciones óseas
ONJ versus osteomielitis
Tanto la ONJ como la osteomielitis provocan dolor y desgaste del hueso, pero las causas difieren. La osteomielitis es una infección ósea causada por bacterias o hongos. Cuando la infección afecta al hueso de la mandíbula, pueden aparecer síntomas parecidos a la ONJ; sin embargo, la osteomielitis suele acompañarse de fiebre, lo que no es característico de la ONJ. Los médicos pueden usar pruebas de sangre y otros estudios para identificar signos de infección y confirmar la osteomielitis.
ONJ frente a osteoradionecrosis
No son exactamente la misma entidad. La osteoradionecrosis se presenta en un porcentaje de personas que recibieron radioterapia en la región de cabeza y cuello, y suele ocurrir en el rango del 3% al 10% de quienes recibieron ese tratamiento. La radiación puede dañar los vasos sanguíneos que llevan sangre al hueso, provocando necrosis. puede aumentar el riesgo de ONJ tras la extracción dental u otros procedimientos invasivos en pacientes previamente irradiados.
Síntomas y factores de riesgo
Señales y síntomas de la ONJ
- Dolor en la mandíbula o en la zona de la mandíbula afectada.
- Dientes flojos o movilidad dental inusual.
- Úlceras o llagas en la boca alrededor de la encía.
- Secreción con aspecto de pus en las encías o en la cavidad oral.
- Encías inflamadas o hinchadas alrededor de la zona afectada.
- Exposición de hueso mandibular que persiste por un tiempo prolongado.
Qué puede provocar la ONJ
La ONJ tiende a ocurrir después de procedimientos orales que exponen el hueso mandibular, como una extracción dental, la colocación de un implante o un injerto de hueso dental. En la ONJ, el tejido de las encías no cicatriza adecuadamente tras el procedimiento y el hueso queda expuesto, lo que impide que reciba el flujo sanguíneo suficiente y favorece la muerte de las células óseas. En circunstancias muy raras, la ONJ puede desarrollarse sin una causa evidente.
Factores de riesgo amplios
- Existe mayor riesgo en personas de 65 años o más.
- Historia de quimioterapia para cáncer.
- Presencia de diabetes.
- Traumatismos faciales o fracturas faciales previas.
- Enfermedades gingivales, como periodontitis, o enfermedad de las encías crónica.
- Uso prolongado de corticosteroides.
- antecedentes de herpes zóster (culebrilla).
- Factores de estilo de vida como el fumar.
- Uso de dentaduras de forma constante o mal ajustadas.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
El diagnóstico lo realiza un dentista o cirujano oral a partir de la evaluación clínica y de la historia clínica del paciente. Es crucial consultar al odontólogo ante cualquier indicio de problema bucal, especialmente si hay factores de alto riesgo para ONJ. Un criterio clave es la presencia de un hueso mandibular expuesto que persiste durante más de ocho semanas, lo que orienta al diagnóstico de ONJ.
Etapas de la osteonecrosis de la mandíbula
- Etapa 0: se han recibido tratamientos con bisfosfonatos intravenosos y hay dolor mandibular, pero no hay hueso expuesto ni otros signos de ONJ. En este estadio, pueden investigarse otras causas como la periodontitis y evaluarse si el dolor puede tener otros orígenes.
- Etapa 1: hay hueso expuesto, pero el paciente no presenta dolor ni otros síntomas clínicos significativos.
- Etapa 2: el hueso está expuesto y concurren síntomas como dolor, encías inflamadas y signos de infección.
- Etapa 3: se presentan todos los síntomas de la etapa 2 y hay necrosis que afecta también senos paranasales u otras zonas de la cara.
Manejo y tratamiento
Enfoque general del tratamiento
La atención de la ONJ es realizada por cirujanos orales y prostodoncistas, especialistas que manejan condiciones complejas de los dientes y de la mandíbula. Las intervenciones se ajustan a la etapa de la enfermedad y a la extensión de la necrosis. El objetivo es prevenir la progresión, controlar la infección, reducir el dolor y promover la curación de los tejidos.
Tratamientos para la Etapa 0
En este estadio, el manejo suele centrarse en la vigilancia y en la mitigación de síntomas para evitar el progreso de la necrosis. Las opciones pueden incluir:
- Uso de antibióticos como medida temporal cuando exista componente infeccioso o riesgo de deterioro.
- Enjuagues bucales antisépticos para reducir la carga bacteriana en la cavidad oral.
- Analgésicos para el control del dolor, según necesidad.
Tratamientos para la Etapa 1
En etapas tempranas con exposición de hueso pero sin dolor, el equipo médico puede realizar un procedimiento de limpieza del tejido necrótico para evitar la progresión. Este procedimiento, conocido como desbridamiento, busca exponer y eliminar las áreas muertas para facilitar la cicatrización. Tras el desbridamiento, puede indicarse:
- Antibióticos dirigidos según la situación clínica.
- Tratamiento analgésico.
- Enjuague bucal con medicación prescrita para ayudar a la curación de las encías.
Tratamientos para las Etapas 2 y 3
En estas etapas, la intervención suele requerir una cirugía para retirar la porción de hueso muerto y, si corresponde, el diente que está en contacto con esa zona necrosada. La resección busca eliminar tejido no viable y prevenir complicaciones. En la Etapa 3 puede ser necesario realizar cirugía sinusal para eliminar necrosis que se extiende hacia las cavidades nasales. Después de la cirugía, se continúa con:
- Tratamiento con enjuagues bucales con fármacos recetados.
- Antibióticos para controlar o prevenir infección.
- Analgésicos para el manejo del dolor postoperatorio.
Pronóstico y evolución
Perspectivas a largo plazo
La detección y el tratamiento tempranos pueden frenar la progresión de la ONJ y ayudar a conservar la mayor cantidad posible de mandíbula y dientes. En las etapas iniciales, la respuesta a tratamientos no quirúrgicos suele ser favorable, con mejoría significativa en muchos casos. A medida que la enfermedad avanza, aumenta el riesgo de que se pierda fragmentos de hueso mandibular y, en consecuencia, la necesidad de procedimientos más complejos y posibles pérdidas dentales.
Prevención y reducción de riesgos
Medidas generales de cuidado oral
La prevención se apoya en una buena higiene bucal, que incluye cepillado diario, uso de hilo dental y visitas regulares al dentista para controles y limpiezas. Tratar de manera oportuna las infecciones gingivales y las afecciones periodontales puede disminuir el riesgo de ONJ.
Coordinación entre tratamientos dentales y medicación
Es fundamental que el odontólogo o cirujano oral esté al tanto de cualquier tratamiento con medicamentos antirresorptivos que el paciente esté recibiendo. Con esa información, el equipo dental puede planificar procedimientos con menor invasividad cuando sea posible. Por ejemplo, si es necesario extraer un diente, podría considerarse una opción menos invasiva como la técnica de tratamiento conservador (p. ej., tratamiento de conducto) en lugar de una extracción, cuando sea clínicamente adecuado.
Vivir con osteonecrosis de la mandíbula
Cuándo consultar al profesional de la salud
- Presencia de sangrado, encías rojas o inflamadas.
- Dificultad para masticar o comer.
- Dolor en la mandíbula.
- Movilidad o aflojamiento de dientes.
Preguntas útiles para hacer a su equipo de salud
- Qué medidas puedo tomar para prevenir la osteonecrosis de la mandíbula?
- Con qué frecuencia debo realizar limpiezas dentales y controles?
- Qué pudo haber causado mi ONJ?
- En qué estadio se encuentra mi ONJ y qué significa para mi tratamiento?
- Necesito cirugía o hay opciones menos invasivas?
La ONJ requiere un enfoque individualizado, con seguimiento regular y coordinación entre odontología y oncología u otros especialistas cuando sea necesario. Mantener una buena higiene oral y comunicar de inmediato cualquier síntoma inusual son medidas clave para una detección temprana y un manejo adecuado que permita preservar la mayor funcionalidad de la mandíbula y la dentición posible.
Vídeo sobre Osteonecrosis de la mandíbula (ONJ): etapas, síntomas y tratamiento
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.