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Nervio axilar: visión general, función y anatomía

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El nervio axilar (también conocido como nervio circunflejo) es una de las principales ramas nerviosas periféricas que atraviesan la región del hombro. Surgiendo desde la raíz del plexo braquial en el cuello, este nervio contribuye a la movilidad y a la sensibilidad de la extremidad superior cercana a la articulación del hombro. A continuación se detallan su función, su anatomía, las condiciones que pueden afectarlo, los métodos de diagnóstico y las pautas de prevención y manejo para conservar la salud de esta importante vía nerviosa.

Identidad y trayectoria del nervio axilar

Qué es y de dónde procede

El nervio axilar es una de las cinco ramas nerviosas periféricas que compone el plexo braquial, un entramado nervioso ubicado en la región del cuello y la axila. Este nervio nace en las regiones cervicales bajas (fundamentalmente de las raíces C5 y C6) y se encarga de dos grandes funciones: movimiento de los músculos del hombro y sensación en la zona superior del brazo y el hombro. Su trayectoria comienza en la axila, pasando por debajo de la clavícula y atravesando espacios anatómicos que lo exponen a lesiones, como el espacio cuadrangular, además de situarse por detrás de la cabeza del húmero (el extremo proximal del hueso del brazo).

Nervios vecinos y relaciones anatómicas

  • Nervio mediano y nervio radial, dos de las ramas más relevantes del plexo braquial que acompañan o comparten trayecto en la región del hombro y brazo.
  • Nervio musculocutáneo, que discurre hacia los músculos de la cara anterior del brazo.
  • Nervio cubital (ulnar), que continúa hacia la cara interna de la mano y los dedos.

El conocimiento de estas relaciones es clave para entender cómo pueden coexistir lesiones afectando no solo al nervio axilar sino a estructuras vecinas y, en consecuencia, la función global del compartimento del hombro y la extremidad superior.

Funciones y musculatura inervada

Función motora y sensorial

La función del nervio axilar comprende dos pilares: motor y sensorial. En el plano motor, entrega inervación a músculos esenciales para la movilidad del hombro, permitiendo elevar y girar el brazo. En el plano sensorial, proporciona sensibilidad a la región del hombro y la parte proximal del brazo, abarcando información de dolor, posición, temperatura y tacto.

Músculos inervados

  • Deltoides: su inervación por el nervio axilar permite la elevación del brazo y la abducción alrededor de la articulación glenohumeral, con especial implicación de las porciones anteriores, medias y posteriores (el conjunto del músculo deltoides contribuye a la amplitud de movimiento del hombro).
  • Teres menor: facilita la rotación externa del brazo y contribuye a la estabilidad del hombro al impedir la desinserción hacia delante de la cabeza humeral.
  • Parte del tríceps braquial, que interviene en la extensión del codo. En concreto, la porción que recibe rama distal de este nervio ayuda a la extensión del antebrazo como parte de la funcionalidad total del brazo.

Anatomía detallada del nervio axilar

Origen, recorrido y divisiones

  1. El nervio axilar tiene su origen en las raíces del plexo braquial, principalmente C5 y C6, que forman la ruta inicial en el cuello.
  2. Desciende hacia la región del hombro y pasa por debajo de la clavícula, manteniendo contacto cercano a estructuras óseas y musculares de la cintura escapular.
  3. Entrada y tránsito a través del espacio cuadrangular, un intervalo entre músculos y tejidos que sirve de camino para este nervio hacia la región lateral del hombro.
  4. Posteriormente, el nervio se sitúa detrás de la cabeza proximal del húmero, antes de ramificarse en tres ramas principales que distribuyen su inervación.

Ramas principales y distribución

El nervio axilar se divide en tres ramas funcionales que se distribuyen de la siguiente manera:

  • Rama anterior (superior): se dirige hacia la parte anterior del deltoides, proporcionando la inervación motora necesaria para la contracción de este músculo en la elevación y abducción del brazo en la fase inicial del movimiento.
  • Rama articular: se extiende hacia la parte superior del tríceps y se dirige a la articulación glenohumeral (hombro), aportando información sensorial y possibly contribuyendo a la inervación articular de esta región.
  • Rama posterior (inferior): inerva la parte posterior del deltoides y el teres menor, además de dar cobertura sensorial a la piel en la zona correspondiente del hombro y la parte superior del brazo.

Condiciones y trastornos que pueden afectarlo

Lesiones y causas posibles

El funcionamiento del nervio axilar puede verse comprometido por distintas condiciones y situaciones, entre las que se destacan:

  • Lesiones derivadas de accidentes en los que la cabeza y el hombro se desplazan de forma abrupta en direcciones opuestas, produciendo un estiramiento o daño al nervio.
  • Presión o carga anómala sobre el nervio debido a aparatos de apoyo, como muletas o dispositivos de sujeción que aplican presión sostenida en la región axilar.
  • Desplazamiento del hombro (luxación) por caídas, por ejemplo desde una escalera o durante la práctica de actividades deportivas.
  • Fracturas en la parte proximal del húmero, que pueden comprometer la trayectoria y la integridad del nervio axilar.
  • Complicaciones de cirugía ortopédica en la articulación del hombro, incluyendo procedimientos como la artroscopia de hombro.
  • En el entorno obstétrico, en recién nacidos puede haber afectación por el paso del bebé durante el parto, ya que un agarre o presión inusual en el hombro o la región axilar puede dañar el nervio.
  • Otras condiciones relacionadas con el sistema nervioso y el hombro incluyen:
    • Radiculopatía cervical: irritación o compresión de raíces nerviosas en el cuello que puede provocar dolor o molestias en la región del hombro.
    • Paresias o parálisis del plexo braquial asociadas a Erb-Duchenne y Dejerine-Klumpke, que se producen por lesiones del plexo braquial en diferentes trayectos y grados.
    • Piense en el síndrome de Parsonage-Turner: una inflamación autoinmune que afecta nervios de la extremidad superior, incluida la región axilar.
    • Infecciones como el herpes zóster, que pueden comprometer la función nerviosa en la zona afectada.
    • Síndrome del cuadrilateral space: inflamación o patología de los músculos en el espacio cuadrilateral que comprime al nervio axilar.

¿Debe preocuparse ante una lesión del nervio axilar?

Las lesiones nerviosas pueden presentar un proceso de curación prolongado. En muchos casos, la recuperación mejora de forma espontánea o con la ayuda de la fisioterapia. Sin embargo, en lesiones de mayor severidad puede ser necesario un abordaje quirúrgico, que puede incluir técnicas de reparación o injerto nervioso. La recuperación de la sensación o de la función muscular puede requerir meses de rehabilitación y seguimiento médico.

Diagnóstico: cómo se determina la afectación

El proceso diagnóstico suele combinar una evaluación clínica detallada con pruebas complementarias para confirmar la presencia de una lesión del nervio axilar y valorar su alcance. Los pasos habituales incluyen:

  • Historia clínica completa y exploración neurológica para identificar debilidad muscular, pérdida de sensibilidad y patrones de dolor.
  • NCS y EMG (estudio de conducción nerviosa y electromiografía): pruebas electrofisiológicas que permiten evaluar la función de los nervios periféricos y de los músculos afectados.
  • Radiografías para valorar la integridad de la articulación del hombro y la calidad de los huesos en la región proximal del brazo.
  • Resonancia magnética (RM) para obtener información detallada sobre la anatomía de estructuras profundas del hombro y confirmar la integridad de los nervios, músculos y ligamentos.
  • Ultrasonido neuromuscular como herramienta complementaria para la evaluación de varios trastornos neurológicos de la extremidad superior y, cada vez más, para guiar el manejo clínico.

Cuidados y manejo: prevención, vigilancia y tratamiento

Medidas para prevenir la lesión del nervio axilar

  • Busca atención de un cirujano ortopédico experimentado cuando sea necesario realizar procedimientos en la región del hombro. Un profesional con especialidad en extremidades superiores puede reducir el riesgo de daño nervioso.
  • Precaución al escalar: pedir apoyo adicional de alguien para estabilizar la escalera o evitar caídas mediante el paso cuidadoso de objetos a mano para no perder el equilibrio.
  • Uso de cinturón de seguridad y otros dispositivos de protección para disminuir el riesgo de accidentes de tráfico que puedan comprometer el hombro y el nervio axilar.
  • Aprender a usar adecuadamente las muletas para evitar presiones indebidas en la región axilar que podrían irritar o dañar el nervio.

Cuándo consultar a un profesional de la salud

Debe buscar atención médica ante la presencia de síntomas compatibles con afectación del nervio axilar, tales como:

  • Dificultad para mover el hombro o el brazo, especialmente al intentar levantarlo o abducirlo.
  • Entumecimiento o pérdida de sensibilidad en la región afectada.
  • Dolor, especialmente al intentar elevar el brazo o durante la elevación de los hombros.
  • Tingling o sensación de hormigueo en la zona del hombro y la parte superior del brazo.

Tratamiento y rehabilitación

El manejo de las lesiones del nervio axilar se adapta a la gravedad y al contexto de cada caso. En general, las estrategias pueden incluir:

  • Observación y fisioterapia: muchas lesiones tienden a mejorar con el tiempo y con programas de rehabilitación que fortalecen los músculos del hombro, mejoran la movilidad y optimizan la mecánica de la articulación.
  • Terapia física enfocada en ejercicios de fortalecimiento progresivo, estiramientos adecuados y entrenamiento de la articulación glenohumeral para recuperar la función y prevenir complicaciones.
  • Cirugía en casos seleccionados de lesión severa que no muestran mejoría con tratamiento conservador. Las intervenciones pueden incluir reparaciones o injertos nerviosos para restaurar la continuidad y la función nerviosa, cuando la indicación clínica lo justifica.

Pronóstico y expectativas a largo plazo

La recuperación de la función del hombro tras una lesión del nervio axilar depende de la intensidad del daño, la rapidez con la que se inicie la rehabilitación y la respuesta individual del tejido nervioso. En general, es posible observar mejoría con tratamiento conservador, aunque en algunos casos la mejora completa puede requerir meses e incluso años. La rehabilitación adecuada es clave para optimizar las probabilidades de recuperar la fuerza y la sensibilidad en la región afectada.

Señales de alarma y monitorización

Qué signos requieren revisión médica inmediata

Debido a la complejidad de la región del hombro y la posible afectación de múltiples estructuras, se recomienda acudir a atención médica si aparece alguno de los siguientes signos:

  • Disminución progresiva de la movilidad o empeoramiento de debilidad en el hombro.
  • Alteraciones sensoriales persistentes como entumecimiento que no mejora con el tiempo.
  • Dolor intenso que no cede con analgésicos de uso libre o que empeora al intentar mover el brazo.
  • Sensación de hormigueo persistente en la región del hombro o la parte superior del brazo.

el nervio axilar desempeña un papel fundamental en la movilidad y la sensación de la región del hombro. Su trayectoria anatómica, incluyendo la ruta por el espacio cuadrangular y las ramas que suministran al deltoides y al teres menor, lo hace susceptible a distintos tipos de lesión. El diagnóstico se apoya en una combinación de evaluación clínica y pruebas de imagen y electrofisiología, y el manejo abarca desde la fisioterapia y la observación hasta intervenciones quirúrgicas en casos seleccionados. La prevención, la detección temprana y la rehabilitación son pilares para preservar la función del hombro y la calidad de vida del paciente.

Vídeo sobre Nervio axilar: visión general, función y anatomía

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.