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Necrosis papilar renal: causas, síntomas y tratamiento

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La necrosis papilar renal es la muerte de células y tejido en la médula renal y las papilas, zonas cruciales para la concentración de la orina. Esta necrosis reduce la capacidad de filtración de los riñones y puede progresar hacia una insuficiencia renal. Diversas condiciones pueden estar detrás de este proceso, y suele presentarse de forma variable, desde etapas asintomáticas hasta dolor intenso, fiebre, sangre en la orina y otros signos urinarios. Conocer las causas, los métodos de diagnóstico y las opciones de manejo permite identificar la lesión a tiempo y reducir el daño renal.

Definición y anatomía implicada

Los riñones son órganos pareados encargados de filtrar desechos de la sangre y de mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos en el organismo. La sangre llega a cada riñón a través de la arteria renal, que se ramifica en vasos cada vez más pequeños. En la parte externa del riñón se encuentran células especializadas que intervienen en la eliminación de desechos y agua de la sangre. El líquido resultante, la orina, recorre conductos cada vez más grandes hacia el centro del riñón, en la médula, que contiene secciones en forma de embudo. En el extremo de cada embudo se vacía la orina en conductos colectores más grandes, y desde allí la orina pasa a la pelvis renal y, finalmente, al uréter hacia la vejiga y fuera del cuerpo por la uretra. La papila renal es la punta de cada embudo donde los conductos colectores se unen. La necrosis papilar renal implica la muerte de células y tejido en la médula y en las papilas, lo que puede comprometer la función renal y favorecer la progresión hacia la insuficiencia renal.

Factores de riesgo

Quiénes están en mayor riesgo

  • Edad avanzada: la necrosis papilar renal se observa con mayor frecuencia en personas mayores de 60 años.
  • Sexo: es más común en mujeres.

Síntomas y causas

Causas y condiciones asociadas

  • Diabetes mellitus
  • Uso excesivo de fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como aspirina, ibuprofeno y naproxeno
  • Anemia de células falciformes o enfermedad hemoglobínica falciforme
  • Otras condiciones que pueden contribuir:
    • Enfermedad hepática crónica
    • Pielonefritis, infección bacteriana del riñón
    • Tuberculosis renal, una forma de tuberculosis fuera de los pulmones
    • Trombosis de la vena renal
    • Obstrucción ureteral
    • Vasculitis, inflamación de los vasos sanguíneos

Afectación bilateral

En aproximadamente 7 de cada 10 casos, la necrosis papilar renal afecta a ambos riñones.

Síntomas asociados

En las etapas iniciales, es posible que no haya síntomas perceptibles, lo que dificulta el diagnóstico temprano. A medida que avanza la necrosis, pueden presentarse:

  • Disuria (dolor al orinar)
  • Fiebre y escalofríos
  • Hematuria (sangre en la orina), visible a simple vista o solo al examen microscópico
  • Nicturia (micción frecuente durante la noche)
  • Piruria (alto recuento de leucocitos en la orina)
  • Dolor intenso en el flanco (lado de la espalda entre las costillas y la cadera)
  • Infecciones del tracto urinario

Diagnóstico y pruebas

Cómo se identifica la necrosis papilar renal

El diagnóstico se realiza mediante varias técnicas de imagen y exploraciones que permiten evaluar la estructura, función y posibles daños en riñones:

  • Urograma que puede incluir radiografía, tomografía computarizada (CT) o resonancia magnética (RM) de los riñones. A veces se usa un medio de contraste intravenoso para visualizar áreas dañadas.
  • Ureteroscopia: exploración directa del interior del riñón con un tubo delgado y flexible que contiene una cámara en su extremo.
  • Biopsia renal: examen microscópico de una pequeña muestra de tejido renal para confirmar el daño tisular.

Pruebas de sangre y orina

Las pruebas diagnósticas de función renal y de daño estructural incluyen:

  • Nitrógeno ureico en sangre (BUN): mide la cantidad de nitrógeno en sangre; valores elevados sugieren filtración renal reducida.
  • Creatinina: producto de desecho de la musculatura; niveles altos indican filtración renal alterada.
  • Tasa de filtración glomerular estimada (eGFR): estimación de la capacidad de filtración de los riñones basada en creatinina, edad, sexo y otros factores.
  • Análisis de orina: examen visual, microscópico y químico para detectar sangre, leucocitos y otros indicios de daño; puede revelar fragmentos de papilas o evidencias de infección.
  • Relación proteína/creatinina en orina: busca proteínas en la orina, indicio de daño renal.

Complicaciones asociadas con el diagnóstico

Si no se trata la necrosis papilar renal, puede evolucionar hacia problemas mayores como enfermedad renal crónica, insuficiencia renal, necesidad de diálisis o, en algunos casos, trasplante renal. También se ha observado asociación con ciertas neoplasias de célula de transición en riñón o ureter.

Manejo y tratamiento

Enfoque terapéutico general

No existe un tratamiento específico dirigido a la necrosis papilar renal como entidad aislada. El manejo se centra en tratar y controlar la causa subyacente para evitar daños futuros y frenar la progresión. La respuesta al tratamiento depende de la extensión del daño: en casos severos, la necrosis puede avanzar a pesar de la intervención; en casos menos graves, la función renal puede estabilizarse o incluso mejorar con un manejo adecuado.

Medidas para reducir el daño renal

  • Control estricto de la condición subyacente (p. ej., diabetes, hipertensión, anemia falciforme) para evitar nuevos daños renales.
  • Uso racional de fármacos y evitar o limitar fármacos nefrotóxicos, especialmente AINEs, según indicación médica.
  • Tratamiento de infecciones urinarias o renales que puedan agravar el daño.
  • Hidratación adecuada y manejo de desequilibrios electrolíticos cuando corresponde.
  • Monitoreo regular de función renal mediante pruebas de sangre y orina para detectar cambios tempranos.

Pronóstico

Perspectiva a largo plazo

El pronóstico depende del causal y del grado de daño renal. En personas con diabetes, los resultados suelen ser menos favorables debido a la naturaleza crónica de la enfermedad y su efecto acumulativo sobre la función renal. Un daño renal severo asociado a necrosis papilar puede avanzar hacia diálisis o trasplante. Las infecciones renales o urinarias complicadas pueden aumentar el riesgo de desenlaces graves y, en ocasiones, contribuir a un desenlace fatal si surgen complicaciones infecciosas. En pacientes con enfermedad de células falciformes, la necrosis papilar es una de varias complicaciones renales que pueden disminuir la esperanza de vida cuando se combinan con otros efectos de la enfermedad.

Prevención

Medidas para reducir el riesgo

  • Mantener la salud general y controlar factores de riesgo cardiovascular y metabólico.
  • Uso prudente de AINEs u otros analgésicos; seguir las indicaciones del fabricante o del profesional de la salud.
  • Si se presenta diabetes, anemia de células falciformes u otra condición predisponente, seguir las indicaciones de cuidado del profesional de la salud y asistir a revisiones regulares.
  • Realizar pruebas de función renal de forma rutinaria para detectar cambios tempranos y ajustar el tratamiento a tiempo.

Vivir con la necrosis papilar renal

Cuándo buscar atención médica

Consulta médica si experimentas alguno de los siguientes síntomas o signos:

  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Fiebre o escalofríos
  • Dolor al orinar (disuria)
  • Dolor en el flanco o dolor en la espalda que no cede

La detección temprana y la evaluación de posibles causas son fundamentales para evitar daños mayores en la función renal y para orientar el tratamiento adecuado.

Vídeo sobre Necrosis papilar renal: causas, síntomas y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.