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mucormicosis

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La mucormicosis es una infección fúngica grave provocada por varios hongos llamados mucormycetes. Estos hongos pueden atacar diferentes órganos, como los senos paranasales, los ojos, el cerebro, los pulmones, el tracto gastrointestinal o la piel. Aunque pueden encontrarse en el entorno, la mayoría de las personas sanas no se infectan. Sin embargo, quienes tienen diabetes mal controlada, ciertos tipos de cáncer u otras condiciones que debilitan el sistema inmunitario están en mayor riesgo. La mucormicosis puede progresar rápidamente y, sin tratamiento temprano, puede ser fatal; ante cualquier indicio, la atención médica de urgencia es fundamental.

Qué es la mucormicosis y dónde puede afectar

La mucormicosis es una infección fúngica grave que puede presentarse en distintas ubicaciones anatómicas. En función de la zona afectada, los síntomas y la gravedad pueden variar. En conjunto, se la conoce también como mucormicosis zigomucosa, término que refleja la clasificación de estos hongos en familias específicas. Los mucormycetes viven en el ambiente exterior, especialmente en tierra, compost y materia vegetal en descomposición, y pueden contaminar alimentos si no se lavan adecuadamente. La mayoría de las personas expuestas no enferman, pero ciertas condiciones médicas pueden debilitar la defensa inmunitaria y permitir la infección. La afectación puede ser devastadora y requerir intervención médica urgente y prolongada.

Formas clínicas principales

  • Rhino-orbital-cerebral (también llamada rhinocerebral) mucormicosis: es la forma más frecuente. El hongo invade los senos paranasales y puede extenderse hacia la órbita y el cerebro, con alto riesgo de complicaciones neurológicas y oftalmológicas.
  • Pulmonar mucormicosis: infección de los pulmones, más habitual en personas con daño inmunitario significativo, como ciertos cánceres o trasplantes.
  • Cutánea mucormicosis: afecta la piel cuando hay una herida o corte por el que accede el hongo, algo que puede ocurrir incluso en individuos con sistema inmunitario normal.
  • Gastrointestinal mucormicosis: infección del estómago o los intestinos; se ve con frecuencia en prematuros, pero también en adultos con debilitamiento inmune o tratamiento prolongado con ciertos fármacos.
  • Diseminada mucormicosis: cuando la infección se propaga por la sangre a distintos órganos; es la forma más grave y con mayor mortalidad, común en personas con neutropenia o trasplantes.

Síntomas y causas

Síntomas según la localización

Rhino-orbital-cerebral mucormicosis

  • Fiebre y dolor de cabeza.
  • Dolor o presión en los senos paranasales; congestión nasal.
  • Úlceras o llagas en el techo de la boca.
  • Pérdida de visión o visión doble.
  • Dificultad para controlar los movimientos o sonreír, signos de afectación de nervios craneales.
  • Proptosis (ojos salidos) y/o hinchazón alrededor de los ojos.
  • Lágrimas negras o supuración ocular.
  • Confusión u otros cambios mentales.

Pulmonar mucormicosis

  • Fiebre y dolor en el pecho.
  • Disnea o dificultad para respirar.
  • Tos con sangre (hemoptisis).

Cutánea mucormicosis

  • Ampollas dolorosas, úlceras o parches duros en la piel.
  • Enrojecimiento, coloración anormal o hinchazón de la piel.
  • Con el tiempo, estas alteraciones pueden volverse negras o descolorarse, extendiéndose hacia áreas grandes o penetrando músculo y hueso.

Gastrointestinal mucormicosis

  • Dolor abdominal.
  • Náuseas y vómitos.
  • Sangrado gastrointestinal.

Diseminada mucormicosis

  • La infección puede llegar a múltiples órganos, a menudo el cerebro, pero también el corazón, el bazo o la piel.
  • Los síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades o reflejar las condiciones subyacentes del paciente.

Qué provoca la mucormicosis

La enfermedad es causada por varios hongos mucormycetes. Entre los más comunes se encuentran Rhizopus oryzae y Rhizopus delemar. Estos hongos viven en el ambiente, principalmente en tierra, compost y material vegetal en descomposición, y pueden contaminar alimentos poco lavados. En personas sanas, la exposición no provoca enfermedad, pero ciertas condiciones de salud debilitantemente el sistema inmune permiten que el hongo crezca y cause infección.

Modo de adquisición

La mucormicosis se obtiene al respirar esporas fúngicas (las unidades reproductivas del hongo), al comer algo contaminado o al introducirse en una herida a través de una ruptura de la piel. Las esporas son diminutas y no se pueden ver a simple vista, lo que dificulta la evitación del riesgo.

La mucormicosis es contagiosa?

No. Mucormicosis no se transmite de una persona a otra. la infección se adquiere en el ambiente, no a través de contactos entre pacientes.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan la probabilidad de infección incluyen:

  • Diabetes mellitus, especialmente cuando hay hiperglucemia y/o acidosis cetónica.
  • Trasplante de órgano sólido.
  • Trasplante de células madre hematopoyéticas (marrow).
  • Contaje bajo de neutrófilos (neutropenia).
  • Cáncer, especialmente leucemias, linfomas o mieloma.
  • Uso prolongado de corticosteroides.
  • Uso no médico de drogas por vía parenteral.
  • Hemocromatosis o exceso de hierro en el cuerpo.
  • Quemaduras o lesiones traumáticas que introducen tierra y gérmenes en la herida.
  • Nacimiento prematuro o peso bajo al nacer.

Complicaciones

La mucormicosis puede provocar complicaciones graves y potencialmente letales. Entre ellas destacan:

  • Trombosis del seno cavernoso, una coaguladura en uno de los senos de la cabeza, que puede ser fatal.
  • Fasciitis necrosante, una infección bacteriana grave que se propaga rápidamente y puede llegar a ser mortal.
  • Osteomielitis, infección que afecta a los huesos y puede destruirlos.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostica

El diagnóstico se realiza cuando el médico considera la mucormicosis a partir de los síntomas, la historia médica y las condiciones de base del paciente. Para confirmarlo, se requieren pruebas de imagen de las zonas afectadas y el análisis de tejido o muestra corporal en busca de signos de mucormycetes.

Qué pruebas se realizan

  • Imágenes: radiografías de tórax, tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM) para evaluar la extensión de la infección.
  • Broncoscopia con ultrasonido endobronquial (sondeo de las vías respiratorias): permite obtener imágenes y muestras del interior de los pulmones mediante un tubo vascularizado de luz y ultrasonido.
  • Toma de biopsia de tejido: el análisis microscópico y pruebas de laboratorio de la muestra permiten confirmar la presencia de mucormycetes y distinguirla de otras infecciones.

Manejo y tratamiento

Cómo se trata

El manejo de la mucormicosis combina terapias antifúngas y, en muchos casos, cirugía para eliminar el tejido infectado o muerto. Las opciones antifúngicas que se utilizan con mayor frecuencia son:

  • Amphotericin B
  • Posaconazole
  • Isavuconazole

La duración del tratamiento antifúngico es prolongada, pudiendo extenderse durante varias semanas o incluso meses, dependiendo de la extensión de la infección y la respuesta individual. En muchos casos, la intervención quirúrgica para extirpar tejido afectado mejora significativamente las probabilidades de recuperación.

Pronóstico

La posibilidad de curación depende de la detección y el inicio temprano del tratamiento. Cada día de demora puede reducir notablemente la supervivencia. En general, la mucormicosis presenta una alta mortalidad, en parte por la gravedad de las condiciones subyacentes de los pacientes. Las cifras globales de mortalidad oscilan alrededor del 54% para todas las formas. Cuando la infección se limita a los senos nasales, la mortalidad es menor (aproximadamente 46%), pero la diseminación a otros órganos eleva el riesgo de mortalidad considerablemente, siendo casi siempre fatal en los casos disseminados.

Cuándo acudir a urgencias y qué hacer para prevenir

Cuándo buscar atención médica de inmediato

La mucormicosis es potencialmente fatal si no se trata con rapidez. Debes acudir a urgencias ante signos de infección fúngica o si tienes condiciones que te hagan más vulnerable, como diabetes mal controlada o un estado inmunitario deprimido. Busca atención médica de inmediato si presentas cualquiera de estos síntomas graves:

  • Fiebre alta y dificultad para respirar.
  • Dificultad repentina para respirar o dolor torácico intenso.
  • Tos con sangre o secreciones anómalas.
  • Ojos protuidos, hinchados o cambios en la visión (visión doble, pérdida de visión).
  • Confusión, alteraciones mentales o convulsiones.
  • Secreciones nasales negras o mucosidad verdosa/purulenta.
  • Heridas que no cicatrizan, se incrementan o presentan necrosis negra.

Prevención y reducción del riesgo

Aunque es difícil evitar por completo los hongos que causan mucormicosis, estas medidas pueden reducir el riesgo en personas vulnerables:

  • Trabaja con tu equipo médico para controlar condiciones que aumentan el riesgo de infecciones fúngicas graves.
  • En personas con alto riesgo, el médico puede valorar la administración de antifúngos como medida preventiva.
  • Si tu trabajo te expone a polvo o tierra, consulta si existe un aumento del riesgo y utiliza medidas de protección adecuadas.
  • Evita áreas con polvo intenso o tierra expuesta; usa mascarilla respiratoria N95 u otra protección adecuada para filtrar esporas fúngicas del aire.
  • Evita actividades de jardinería o trabajos al aire libre que implican exposición a esporas; usa ropa que cubra la mayor parte de la piel y guantes.
  • Mantén limpias las heridas superficiales con agua y jabón para reducir el riesgo de infección cuando haya exposición ambiental.

Preguntas clave relacionadas con la mucormicosis

¿La COVID-19 aumenta el riesgo de mucormicosis?

En 2021 se observaron casos de mucormicosis entre personas que padecían COVID-19, pero los expertos aún no establecen con claridad una relación causal directa. Las observaciones incluyen:

  1. La mayor parte de los casos se registró en zonas con antecedentes elevados de mucormicosis, donde la infección ya era más frecuente antes de la pandemia.
  2. Hubo casos en otras regiones con menor incidencia, pero la mayor parte de los pacientes con ambas condiciones presentaba diabetes mal controlada o uso de corticosteroides, factores de riesgo conocidos para la mucormicosis.
  3. La forma mais común observada en pacientes con COVID-19 y mucormicosis fue la rhino-orbital-cerebral, sugiriendo la contribución de afectaciones metabólicas y tratamiento inmunosupresor más que una relación directa con el virus en sí.

Notas sobre la interpretación de la información

La presente revisión resume las características clave de la mucormicosis tal como se conoce a partir de descripciones clínicas y guías médicas. No sustituye la evaluación médica individual ni la toma de decisiones terapéuticas por parte de profesionales de la salud. Si presentas síntomas compatibles o tienes factores de riesgo significativos, consulta de inmediato a un servicio de urgencias o a tu médico de confianza.

Vídeo sobre mucormicosis

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.