Mordida inferior: Causas, Síntomas y Corrección
Una mordida inferior, también conocida como mordida clase III, es una maloclusión en la que los dientes inferiores delanteros quedan adelantados respecto a los superiores. Puede deberse a un crecimiento desproporcionado de la mandíbula inferior, a una mandíbula superior subdesarrollada o a la posición de los dientes. Este artículo describe qué es, sus causas y síntomas, las posibles complicaciones, las opciones de diagnóstico, manejo y tratamiento, el pronóstico y la forma de prevenirla o vivir con ella.
Qué es una mordida inferior
Una mordida inferior se produce cuando la adecuada relación entre los dientes superiores e inferiores no se mantiene, de tal modo que los dientes de la arcada inferior se sitúan por delante de los de la arcada superior al cerrar la boca. Esta condición se clasifica como maloclusión de clase III. En condiciones leves, la diferencia puede pasar desapercibida, mientras que en casos más marcados puede afectar la apariencia facial y la función al hablar, masticar o respirar.
Frecuencia de la mordida inferior
Se estima que aproximadamente entre el 5% y el 10% de las personas presentan algún grado de mordida inferior. Este rango incluye desde casos leves que no requieren tratamiento hasta discrepancias más notables que sí requieren intervención.
Síntomas y causas
Síntomas de una mordida inferior
La manifestación clínica varía según la severidad de la maloclusión. En cuadros leves, puede no haber síntomas evidentes, pero en formas más marcadas pueden aparecer:
- Dificultad para abrir o cerrar completamente la boca.
- Molestias o dolor al hablar o masticar.
- Mordida en el interior de la mejilla al realizar movimientos de la mandíbula.
- Problemas para respirar durante el reposo o al dormir (en algunos casos).
- P inexión o dolor en la articulación temporomandibular (ATM) en ciertas situaciones.
- Halitosis o mal aliento, que puede estar relacionado con acumulación bacteriana en zonas de difícil limpieza debido a la maloclusión.
Complicaciones asociadas
Con el paso del tiempo, una mordida inferior no tratada puede contribuir a problemas adicionales, entre ellos:
- Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), que incluyen dolor facial, dolor de cabeza y molestias en las articulaciones de la mandíbula.
- Problemas dentales, como mayor riesgo de caries, enfermedad de las encías y desgaste irregular de las piezas, debido a una oclusión desalineada que crea áreas de acumulación de placa o aumenta la fricción entre dientes.
- Apnea del sueño en algunas personas, por la manera en que la posición de la mandíbula influye en el paso del aire durante el sueño.
Factores que pueden causar una mordida inferior
La etiología puede involucrar varios aspectos anatómicos y conductuales. En cualquier caso, la presencia de antecedentes familiares aumenta la probabilidad de desarrollar una mordida inferior. Entre los factores relevantes se incluyen:
- Genética: Los rasgos heredados definen la forma y el tamaño de la mandíbula y los dientes, condicionando la oclusión.
- Comportamientos infantiles prolongados: Hábitos que ejercen presión repetida sobre los dientes en desarrollo pueden favorecer una mordida incorrecta. Entre ellos se encuentran succión prolongada del pulgar o la botella, uso prolongado del chupete, morderse las uñas y empujar la lengua contra los dientes al hablar o masticar.
- Lesiones o traumatismos faciales o de la mandíbula que alteran el crecimiento o la alineación, incluso tras intervenciones quirúrgicas.
- Tumores en la boca o la mandíbula que afectan la posición de los dientes.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
El diagnóstico suele iniciarse con una revisión clínica por parte de un dentista. Durante la exploración física se evalúa la oclusión, la alineación de las arcadas y la función de la mandíbula. pueden solicitarse radiografías dentales para determinar con precisión qué estructuras están desalineadas y en qué grado. En función de la severidad, puede requerirse la opinión de un ortodoncista o de un cirujano maxilofacial:
- Ortodoncista: se especializa en alinear la dentadura y corregir la oclusión mediante dispositivos externos o internos a los dientes.
- Cirujano maxilofacial: interviene cuando la corrección requiere cirugía para reubicar o reconstruir las estructuras óseas de la cara y la mandíbula.
Manejo y tratamiento
Edad óptima para la corrección
Es preferible iniciar el tratamiento en la infancia, entre los 7 y 10 años, periodo en el que los huesos de la mandíbula aún continúan desarrollándose. En etapas tempranas, los tratamientos que modifican el crecimiento pueden corregir la alineación sin necesidad de cirugía. Sin embargo, cada caso debe evaluarse de forma individual para definir la estrategia más adecuada.
Opciones de tratamiento según la severidad y la edad
Las opciones que modifican la estructura ósea son más habituales en niños y adolescentes, y las intervenciones en adultos suelen requerir procedimientos quirúrgicos para lograr resultados estables. Las alternativas pueden incluir:
Ortodoncia y retenedores
- Brackets o brackets transparentes instalados sobre los dientes para moverlos gradualmente hacia la posición deseada.
- Tratamiento puede abarcar todos los dientes o solo aquellos afectados por la mordida inferior.
- Al finalizar la ortodoncia, se suele usar un retenedor para mantener la posición de los dientes.
Extracción de dientes
En casos de apiñamiento dental significativo que contribuye a la mordida inferior, puede considerarse la extracción de dientes para ganar espacio y permitir la correcta colocación de los dientes restantes. Esta medida puede ser necesaria antes de iniciar la ortodoncia para lograr un resultado adecuado.
Dispositivos de modificación del crecimiento
En niños con crecimiento facial en desarrollo, ciertos dispositivos pueden ayudar a corregir la relación entre las arcadas:
- Expansores del paladar: dispositivos que se colocan en el techo de la boca para ensanchargradualmente la arcada superior y mejorar la oclusión con la mandíbula inferior.
- Protección de la barbilla o mentonera: dispositivo de soporte que forma parte de un equipo de ortodoncia para evitar que la mandíbula protrunda en exceso.
- Dispositivos de tracción inversa en la mandíbula superior: un cabezal que se fija a la arcada superior y, mediante un mecanismo de tracción inversa, impulsa el crecimiento hacia delante de esa arcada para mejorar la relación con la inferior.
Cirugía
La cirugía aparece con mayor frecuencia en adultos cuando otras opciones menos invasivas no logran resultados sostenibles o cuando la severidad de la maloclusión es considerable. Los procedimientos pueden incluir la reconfiguración de huesos en la mandíbula o el maxilar para lograr una oclusión adecuada y una armonía facial. La necesidad de cirugía es evaluada por el equipo multidisciplinario según el caso concreto.
Perspectivas y pronóstico
Pronóstico general
El pronóstico para las personas con mordida inferior es favorable en la gran mayoría de los casos. Si la maloclusión es leve, a menudo no se necesita tratamiento. Incluso cuando la mordida es más severa, suele ser posible corregirla, especialmente si se identifica y trata durante la infancia o la adolescencia. En muchos casos, la intervención temprana evita la necesidad de cirugía.
La mordida inferior empeora con la edad?
Puede progresar si permanece sin tratar desde la infancia hacia la edad adulta. A medida que los huesos crecen y se vuelven más fuertes, la discrepancia puede consolidarse, lo que aumenta la dificultad para corregirla sin intervención quirúrgica o sin tratamientos más complejos en edades posteriores.
Qué ocurre si no se corrige
La no corrección puede acarrear síntomas persistentes como dolor en la mandíbula, dificultades para masticar o hablar, mayor desgaste dental y un mayor riesgo de complicaciones en la ATM. la maloclusión puede afectar la autoestima o la percepción de la propia imagen en algunas personas, especialmente cuando la discrepancia es notable.
Prevención
Medidas preventivas cuando hay riesgo
En casos en que la mordida inferior está relacionada con factores no genéticos, algunas medidas pueden reducir el riesgo de desarrollar o agravarla. Las recomendaciones habituales incluyen:
- Transición de la alimentación: dejar de usar el biberón alrededor de los 12 meses para favorecer el desarrollo adecuado de la mandíbula y la oclusión.
- Visita dental temprana: programar la primera revisión dental a los 12 meses de edad para valorar el desarrollo dental y la oclusión.
- Reducción de hábitos que ejercen presión prolongada: evitar succión prolongada del pulgar o de objetos externos y limitar el uso de chupete después de los 3 años.
Vida diaria y autocuidado
Cuidado dental y hábitos saludables
Una higiene bucal adecuada es crucial, ya que dientes desalineados pueden presentar zonas difíciles de limpiar y aumentar el riesgo de infecciones. Recomendaciones clave:
- Cepillado mínimo dos veces al día, cuidando todos los rincones para eliminar la placa bacteriana.
- Usar hilo dental diariamente para eliminar restos de comida entre los dientes.
- Acudir al dentista o al ortodoncista al menos cada seis meses para evaluaciones y ajustes.
- Considerar el uso de una protección bucal nocturna si existe bruxismo u otros hábitos que dañen los dientes durante el sueño.
Qué preguntas hacerle a su médico
Cuestiones útiles para plantear durante la consulta
- ¿Mi mordida inferior requiere tratamiento?
- Qué síntomas deben vigilar en casa
- Cuáles son las opciones de tratamiento y sus ventajas/efectos secundarios
- Cuánto tiempo podría durar el tratamiento y qué resultados esperar
- Cómo debo cuidar mis dientes durante el tratamiento
- Qué impacto tendrá el tratamiento en mi función al masticar y hablar
Preguntas frecuentes sobre la mordida inferior
¿Cuál es la diferencia entre una mordida inferior y una mordida superior excesiva?
Una mordida inferior describe una situación en la que los dientes inferiores quedan por delante de los dientes superiores al cerrar la boca. En contraste, una mordida superior excesiva (conocida como sobremordida o mordida profunda) ocurre cuando los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores. Aunque comparten causas similares, estas condiciones son opuestas en su alineación y requieren enfoques de tratamiento distintos.
Vídeo sobre Mordida inferior: Causas, Síntomas y Corrección
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.