Vidaliax VIDALIAX

Migrañas en niños

seforabermudez.com

Las migrañas en la infancia son la misma enfermedad neurológica que en adultos, pero con manifestaciones y evolución propias. En los niños, el dolor suele ser menos unilateral, a menudo afecta ambos lados y puede durar menos tiempo, aunque puede ser discapacitarlas y afectar el rendimiento escolar, deportivo y social. Este artículo ofrece una visión clara y rigurosa sobre qué son, cómo se manifiestan, qué las desencadena, cómo se diagnostican, qué tratamientos existen y qué esperar a corto y largo plazo.

Qué son las migrañas en la infancia

Definición

La migraña es una enfermedad neurológica recurrente que se manifiesta principalmente como dolor de cabeza intenso y pulsátil, acompañado de una serie de síntomas neurológicos y sistémicos. En la infancia, la migraña comparte las mismas bases fisiopatológicas que en adultos, pero su presentación y su curso suelen diferir, con ataques que pueden durar desde menos de 30 minutos hasta varias horas o días en casos atípicos. Además del dolor, pueden aparecer náuseas, vómitos, vértigo, y sensibilidades a la luz, al sonido y a los olores. La migraña no es simplemente un “dolor de cabeza”, sino una condición crónica y recurrente que requiere un manejo integral.

Frecuencia y características en la infancia

  • En los niños pequeños, la migraña puede presentarse con dolor en la frente o que afecte ambos lados de la cabeza.
  • A medida que la edad avanza, el dolor puede volverse más bilateral en la niñez temprana y, en la adolescencia, tiende a volverse unilateral, similar a la migraña de los adultos.
  • La duración de los ataques suele ser menor que en adultos, aunque pueden repetirse con frecuencia a lo largo de semanas o meses.
  • La migraña puede ser discapacitante, provocando ausencias escolares, limitaciones en deportes y en las actividades diarias.

Tipos de migraña en niños

  • Migraña sin aura: esta forma es la más frecuente y se presenta en aproximadamente el 60% al 85% de los niños y adolescentes con migraña.
  • Migraña con aura: menos frecuente, afecta entre el 15% y el 30% de los niños y adolescentes con migraña. El aura son síntomas neurológicos que suelen preceder o acompañar el dolor.

¿Qué es una aura?

El término aura se refiere a una señal de advertencia de que una migraña va a empezar. En la mayoría de los casos aparece alrededor de 30 minutos antes del inicio del dolor. Las auras más comunes son de tipo visual e incluyen:

  • Visión borrosa o distorsionada.
  • Pérdida de la visión en áreas específicas (escotomas).
  • Luces brillantes, destellos o líneas en movimiento.

Existen también otros tipos de aura que pueden afectar el habla, el movimiento, la audición, el olfato, el gusto o el tacto. Algunas personas pueden presentar aura sin dolor o, por el contrario, dolor sin aura, o incluso ambas manifestaciones de forma simultánea.

Etapas de una migraña

Una migraña típica puede atravesar cuatro fases, aunque no todas las personas las experimentan por igual:

  1. Prodrome: fase previa o de advertencia que puede durar desde unas horas hasta varios días, con síntomas como fatiga, irritabilidad y rigidez en el cuello. Puede afectar aproximadamente al 67% de los niños con migraña.
  2. Aura: periodo en que aparecen síntomas neurológicos como visuales, dificultad para hablar, hormigueo o desorientación. Puede durar desde 5 minutos hasta 60 minutos; algunos niños no presentan aura y otros pueden tener aura y dolor al mismo tiempo.
  3. Dolor (fase de ataque): dolor de cabeza severo, pulsátil, a menudo acompañado de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y al sonido. En la infancia, los ataques suelen ser más cortos que en adultos.
  4. Postdrome: fase posterior al dolor, a veces descrita como un “resaca” de la migraña. Los niños pueden sentirse agotados o, por el contrario, experimentar una sensación de alivio o leve euforia. Esta fase puede durar un día o más.

Síntomas y causas

Qué son los síntomas de la migraña en niños

El síntoma más frecuente es un dolor de cabeza intenso y pulsátil. En niños pequeños, el dolor puede localizarse en la parte frontal o en ambos lados, o incluso afectar a toda la cabeza. En adolescentes, el dolor tiende a ser más unilateral. Otros síntomas pueden incluir:

  • Mareo o sensación de desmayo.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Sensibilidad a sonidos y luces (hipersensibilidad).
  • Falta de apetito.
  • Dolor abdominal, especialmente en niños pequeños (cefalea abdominal).
  • Náuseas y/o vómitos.

Qué provoca las migrañas en niños

Durante mucho tiempo se creía que los cambios en el flujo sanguíneo del cerebro provocaban las migrañas. En la actualidad se considera que las migrañas son un mal funcionamiento cerebral: una disfunción que afecta principalmente al cerebro y a los nervios, y que también implica a los vasos sanguíneos. La liberación de ciertos neurotransmisores, entre ellos la serotonina, desencadena este mal funcionamiento, que se acompaña de inflamación y dolor.

Las migrañas tienen un componente genético importante: entre el 60% y el 70% de las personas con migraña tienen al menos un familiar directo (padre o hermano) que también la padece o la ha padecido.

¿Cuáles son los desencadenantes de las migrañas?

Los desencadenantes pueden variar entre niños y adolescentes, y entre individuos, pero existen factores comunes que con frecuencia se asocian a el inicio de un ataque:

Estrés

El estrés es uno de los desencadenantes más frecuentes, especialmente el relacionado con la escuela, las actividades extraescolares, las relaciones con compañeros o problemas familiares. Identificar y gestionar las fuentes de estrés puede ayudar a reducir la frecuencia de los ataques. Las estrategias de manejo del estrés incluyen:

  • Ejercicio regular.
  • Descanso y una dieta adecuada.
  • Realizar actividades placenteras y hobbies que reduzcan la tensión.

Dieta

Algunos alimentos o aditivos pueden activar migrañas. Entre los desencadenantes comunes se incluyen:

  • Quesos curados y envejecidos.
  • Pizza y embutidos como fiambres, salchichas o hot dogs (que pueden contener nitratos).
  • Alimentos con cafeína (chocolate, té, café, refrescos).
  • Alimentos con glutamato monosódico (MSG), presente en ciertos productos procesados.

Recordar qué alimentos se consumieron antes de un ataque puede ayudar a identificar posibles desencadenantes alimentarios para evitar su inclusión en la dieta futura. Revisar las etiquetas de los productos puede facilitar la identificación de nitratos o MSG.

Medicamentos

Ciertos fármacos pueden, en ocasiones, desencadenar migrañas. Entre ellos se incluyen:

  • Anticonceptivos orales.
  • Tratamientos para el asma.
  • Estimulantes, incluidos muchos fármacos utilizados para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Si se sospecha que un medicamento está provocando migrañas, consulte con el equipo de atención médica para valorar alternativas.

Otros desencadenantes

Además de los anteriores, existen otros factores que pueden desencadenar migrañas:

  • Falta de sueño o sueño irregular.
  • Menstruación y cambios hormonales en adolescentes.
  • Patrones de alimentación irregulares, como saltarse comidas.
  • Consumo o retirada de cafeína.
  • Cambios meteorológicos o de presión atmosférica.
  • Viajes y mareo por movimiento.
  • Alteraciones en la rutina diaria (viajes, enfermedad, cambios de horario).

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostican las migrañas en niños

El diagnóstico se basa principalmente en la recogida detallada de la historia clínica del niño. El profesional de la salud solicitará que se registre el historial de migrañas, describiendo cómo se sienten antes, durante y después de los ataques, con qué frecuencia ocurren, cuánto duran y qué otros síntomas acompañan. También se documentarán los fármacos utilizados en el pasado y aquellos que han sido más eficaces.

Tras la valoración de la historia clínica, se realiza un examen físico y neurológico. Con la información recogida, el profesional suele poder determinar el tipo y la causa de la migraña. En algunos casos podría solicitar pruebas adicionales, como análisis de sangre o estudios de neuroimagen (tomografía computarizada o resonancia magnética) para descartar otras afecciones.

Manejo y tratamiento

Cómo se tratan las migrañas en niños

El manejo pediátrico de la migraña suele combinar múltiples estrategias. Un factor clave es promover un estilo de vida globalmente saludable. El equipo de atención educativa y médica trabajará contigo para enseñar prácticas diarias que pueden mejorar los síntomas. Estas prácticas pueden incluir:

  • Dormir lo suficiente cada noche.
  • No saltarse comidas.
  • Hacer ejercicio con regularidad.
  • Beber suficiente agua.
  • Gestión del estrés y técnicas de relajación.

es útil identificar y evitar posibles desencadenantes individuales. Mantener un diario de cefaleas puede ayudar a reconocer patrones y a adaptar las estrategias de prevención.

Medicamentos

La elección de fármacos para el alivio del dolor durante un ataque migrañoso debe ser individualizada y, cuando sea posible, debe permitir que el niño continúe con sus actividades diarias. Las opciones suelen incluir:

  • Analgésicos de venta libre (AINES) como ibuprofeno o naproxeno, que suelen ser la primera línea de tratamiento ante un ataque leve o moderado.
  • En migrañas más intensas, pueden indicarse medicamentos específicos para migraña, conocidos como triptanes (por ejemplo, sumatriptán), que deben emplearse bajo supervisión médica.

Prevención

Si el niño tiene más de una migraña por semana, puede considerarse un tratamiento preventivo para reducir la frecuencia y la severidad de los ataques. Esto puede incluir:

  • Medicamentos preventivos como antidepresivos tricíclicos, entre ellos la amitritriptilina, adaptados a la edad y el perfil del niño.
  • Suplementos como magnesio, que pueden tomarse de forma diaria durante meses, siempre bajo supervisión médica.

Pronóstico y perspectivas

Qué esperar a largo plazo

Con un manejo adecuado, la mayoría de los niños y adolescentes experimentan mejoras significativas. Aproximadamente el 50% de los pacientes reportan una mejora de las migrañas dentro de los seis meses posteriores a iniciar el tratamiento. Sin embargo, en alrededor del 60% de los adolescentes que experimentan su primera migraña durante la adolescencia, estas pueden continuar de forma intermitente durante muchos años, incluso en la vida adulta. Este curso subraya la importancia de un manejo temprano y multidisciplinario para reducir la carga de la enfermedad.

Prevención y estilo de vida

Cómo prevenir las migrañas en la infancia

La prevención en niños se apoya principalmente en un estilo de vida saludable. Recomendaciones clave:

  • Lograr una cantidad adecuada de sueño cada noche y mantener horarios consistentes.
  • Gestión del estrés a través de ejercicio, técnicas de relajación y apoyo emocional cuando sea necesario.
  • Adoptar una alimentación balanceada y regular, evitando saltarse comidas.
  • Realizar actividad física de forma regular y adecuada a la edad.

identificando y evitando desencadenantes mediante un diario de cefaleas, se puede reducir la frecuencia de los ataques y mejorar la calidad de vida del niño.

Vivir con migrañas

Qué hacer para ayudar a tu hijo durante un ataque

  • Fomentar el reposo en una habitación oscura y tranquila, con una compresa fría en la frente si es posible.
  • Permitir que tu hijo descanse, y, si se indica, tomar siestas o ir a la cama para facilitar la recuperación.
  • Administrar medicación de venta libre o prescripción según lo indique el profesional de salud, respetando dosificaciones y horarios.

Cuándo acudir al equipo de atención médica

Es importante buscar atención médica ante migrañas persistentes o signos que indiquen mayor preocupación. Consulta con el profesional de salud si:

  • La migraña se presenta después de un golpe en la cabeza o despierta al niño durante el sueño.
  • La cefalea es severa o de inicio súbito o se acompaña de otros síntomas preocupantes.

Busque atención inmediata si hay alguno de los siguientes signos acompañantes, pues pueden sugerir una condición más seria:

  • Vómitos intensos o repetidos.
  • Dolor o rigidez en el cuello.
  • Problemas de visión, confusión o desequilibrio.
  • Fiebre alta (≥ 38 °C o 100.4 °F).

Estos signos pueden indicar complicaciones que requieren evaluación médica urgente.

Vídeo sobre Migrañas en niños

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.