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Migraña crónica: qué es, causas, síntomas y tratamiento

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La migraña crónica es una forma de dolor de cabeza caracterizada por ataques frecuentes y prolongados de migraña. A diferencia de la migraña episódica, las crisis pueden repetirse a lo largo del mes y variar en intensidad, duración y síntomas de un día a otro o incluso de una hora a otra. En este artículo se resumen su definición, criterios diagnósticos, causas, desencadenantes, opciones de tratamiento y manejo diario para mejorar la calidad de vida.

Definición y alcance

La migraña crónica se define cuando se cumplen, durante al menos tres meses, dos criterios principales relacionados con la frecuencia de los episodios:

  1. Al menos 15 días al mes con dolor de cabeza o migraña durante un periodo de ≥3 meses.
  2. Al menos 8 días al mes con características de migraña (p. ej., síntomas compatibles con migraña) durante ≥3 meses.

Estas reglas permiten distinguir la migraña crónica de la migraña episódica, cuyo patrón de ataques es menos frecuente y de menor duración en promedio.

Diferencia entre cefalea y migraña

Una crisis de cefalea no migrañosa suele ser menos intensa y suele permitir realizar las actividades habituales. En cambio, una migraña afecta de forma directa y significativa al cerebro y a la organización diaria; los síntomas pueden ser tan incapacitantes que dificultan o impiden continuar con las tareas habituales, el trabajo o las actividades normales.

La clasificación internacional distingue entre migraña con aura y migraña sin aura, y, aunque ambas formas pueden aparecer en título de migraña crónica, lo relevante es la interferencia funcional y la duración de los síntomas.

Frecuencia y características generales

La migraña es una afección relativamente común que afecta aproximadamente a entre el 12% y el 15% de la población mundial. La migraña crónica, en cambio, es menos frecuente, con estimaciones que oscilan entre el 1% y el 2,2% de las personas a nivel mundial. Es más probable que afecte a las mujeres y suele iniciar alrededor de la pubertad; tiende a disminuir en frecuencia con la edad y rara vez persiste después de la menopausia.

Síntomas y causas

Qué síntomas suelen presentarse

Los síntomas de la migraña crónica son los mismos que los de la migraña episódica, pero con mayor frecuencia y duración. Para recibir el diagnóstico, se deben cumplir criterios de frecuencia y de manifestaciones clínicas a lo largo de, al menos, tres meses.

Síntomas de la migraña en detalle

  1. La migraña puede desarrollarse en hasta cuatro fases, aunque no todas las crisis las presentan siempre:
  1. Prodromos: señales tempranas previas a la migraña que pueden avisar de que se aproxima un episodio.
  2. Aura: síntomas que ocurren mientras la migraña afecta distintas áreas del cerebro.
  3. Dolor de cabeza: la fase dolorosa, o ataque, típica de la migraña.
  4. Postdrome: periodo posterior al ataque, a veces descrito como una especie de resaca de migraña.

Para la migraña crónica se deben cumplir, al menos, las siguientes características de la migraña:

Migraña sin aura

  1. Duración de dolor de 4 a 72 horas.
  2. Durante la fase dolorosa, al menos dos de los criterios:
    • Dolor en un lado de la cabeza (lateralización).
    • Dolor de pulso o latente.
    • Nivel de dolor moderado o severo.
    • Dolor que empeora con la actividad física habitual o que provoca evitación de la actividad.
  3. Durante la fase del dolor, al menos uno de los síntomas: náuseas, vómitos, o fotofobia y fonofobia (sensibilidad a la luz y al sonido).

Migraña con aura

La migraña con aura incluye una o más de las siguientes manifestaciones sensoriales o neurológicas:

  • Síntomas visuales (destellos, fosforescentes, visión borrosa o zonas ciegas).
  • Alteraciones sensitivas (hormigueo o entumecimiento).
  • Alteraciones del lenguaje o del habla.
  • Presentaciones motoras (hemiplejía, debilidad unilateral).
  • Aura de tronco encefálico (coordinación alterada, vértigo, zumbidos, problemas digestivos).
  • Aura retinal con pérdida de visión unilateral o alteraciones visuales focales.

debe cumplir al menos tres de los criterios siguientes:

  • Una o más manifestaciones de aura se extienden progresivamente durante ≥5 minutos.
  • Dos o más aura aparecen en sucesión.
  • Cada aura dura entre 5 minutos y 1 hora.
  • Al menos una aura es unilateral.
  • Un aura acompañado por dolor de cabeza al mismo tiempo o dentro de los 60 minutos siguientes.

Causas y factores de riesgo

Las migrañas pueden ser, en parte, genéticas: si existe un familiar cercano con migraña, se aumenta la probabilidad de desarrollarla. Se proponen varios procesos que podrían contribuir a la migraña, entre ellos:

  • Cambios en el flujo sanguíneo cerebral por ensanchamiento o estrechamiento de vasos.
  • Alteraciones temporales que dificultan la conducción eléctrica en las células cerebrales.
  • Cambios en la química cerebral, entre ellos variaciones en neurotransmisores como la serotonina.
  • Señalización inapropiada desde clusters de nervios alrededor de los ojos o en otros puntos de la cabeza.
  • Disfunciones en los centros de procesamiento del dolor en distintas áreas del cerebro.
  • Cambios en la forma en que el cuerpo procesa el dolor cuando se padece dolor crónico.

Factores de riesgo

Varios factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar migraña crónica o contribuir a su empeoramiento, entre ellos:

  • Obesidad o exceso de peso.
  • Lesiones en la cabeza, como conmociones.
  • Otras condiciones crónicas, especialmente aquellas relacionadas con el dolor, como fibromialgia.
  • Trastornos de salud mental, como depresión o ansiedad.
  • Trastornos del sueño, especialmente apnea del sueño.

Transformación de migraña episódica a crónica

Con frecuencia, las migrañas episódicas pueden transformarse en migraña crónica. Este proceso no se comprende completamente, pero existe evidencia de que el uso excesivo de ciertos tratamientos para la migraña puede contribuir a la transformación. El término “exceso” no implica necesariamente un trastorno por uso de sustancias y puede ocurrir incluso con fármacos no adictivos.

Por ello, los especialistas suelen aconsejar evitar el uso frecuente de ciertos medicamentos en migraine episódica para reducir el riesgo de transformación a migraña crónica.

Desencadenantes

Factores ambientales, alimentarios o de estilo de vida pueden desencadenar el inicio de una migraña, normalmente horas o días antes del ataque. Los desencadenantes más comunes incluyen:

  • Estrés o ansiedad.
  • Cambios hormonales relacionados con la menstruación.
  • Sed o deshidratación.
  • Variaciones en la presión barométrica (cambios climáticos).
  • Exceso o falta de sueño.
  • Ciertos olores o fragancias.
  • Alimentos o aditivos alimentarios comunes (quesos curados, vinos tintos, chocolate y carnes curadas o envejecidas).
  • Exposición a luces brillantes o reflejos intensos, especialmente cuando inciden directamente en los ojos.
  • Consumo de cafeína por cambios en la cantidad habitual.
  • Sonidos fuertes o de baja frecuencia.
  • Uso frecuente de analgésicos, conocido como dolor de rebote.

Complicaciones posibles

Las complicaciones de la migraña no son comunes, pero pueden ocurrir. Entre ellas se incluyen:

  • Migraña status (dolor severo que persiste durante varios días).
  • Riesgo aumentado de accidente cerebrovascular (en ciertas condiciones clínicas).
  • Convulsiones relacionadas con la aura.
  • Infarto de miocardio, en casos muy raros.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico de migraña, incluida la migraña crónica, se basa en la historia clínica y un examen neurológico. El profesional de salud consulta sobre la naturaleza del dolor, su localización, la frecuencia de las crisis y la presencia de otros síntomas, así como:

  • Qué siente la persona durante el dolor y la intensidad.
  • Si ha habido migrañas previamente y con qué frecuencia.
  • Sí hay sensibilidad a la luz o al sonido, o a otros estímulos.
  • El consumo de cafeína y su cantidad típica.
  • Posibles desencadenantes reportados.
  • Hábitos de sueño y nivel de estrés reciente.

Pruebas y exploraciones

En algunos casos se pueden solicitar pruebas de imagen para descartar otras condiciones graves, como un accidente cerebrovascular. En situaciones agudas o con signos neurológicos relevantes, se puede realizar una tomografía computarizada (TC). En escenarios no emergentes, puede preferirse una resonancia magnética (RM) para una evaluación más detallada. Otros tests pueden ser indicados según los síntomas.

Manejo y tratamiento

Tratamiento y expectativas

El tratamiento de la migraña crónica se basa en dos enfoques principales: tratamiento preventivo para reducir la frecuencia y severidad de las crisis, y tratamiento de rescate para acortar la duración y aliviar los síntomas cuando surge una migraña. En algunos casos, pueden contemplarse procedimientos médicos y la salud mental como parte del manejo global.

Tratamientos preventivos

Los fármacos preventivos buscan disminuir la frecuencia o la intensidad de las crisis. Las opciones disponibles incluyen:

  • Antagonistas de receptor de angiotensina II (ARBs), por ejemplo, candesartán.
  • Anticonvulsivos (p. ej., ácido valproico o topiramato).
  • Antidepresivos (p. ej., amitriptilina, nortriptilina o venlafaxina).
  • Bloqueadores beta (atenolol, metoprolol o propranolol).
  • Inyecciones de toxina botulínica tipo A (Botox®) para migraña crónica.
  • Bloqueadores de canales de calcio (verapamilo, flunarizina).
  • Terapias monoclonales anti-CGRP, como erenumab (Aimovig®), fremanezumab (Ajovy®) o galcanezumab (Emgality®).

Medicamentos de rescate

Los fármacos de rescate o agudos buscan aliviar la crisis cuando aparece la migraña. Se usan con precaución para evitar que la frecuencia de crisis aumente con el tiempo. Entre las opciones se encuentran:

  • Medicamentos de venta libre y no esteroideos antiinflamatorios (AINE): acetoaminofén/paracetamol, aspirina, ibuprofeno, naproxeno.
  • Asociaciones de AINE con cafeína en algunas formulaciones; conviene revisar las etiquetas para evitar estimulantes no deseados.

Medicamentos de venta libre (OTC) y AINEs

Entre las opciones de venta libre que pueden aliviar una migraña se encuentran:

  • Acetaminofén (paracetamol).
  • Aspirina.
  • Ibuprofeno.
  • Naproxeno.

Nota: el acetaminofén no es un AINE, pero a veces se agrupa en el manejo inicial de la migraña; conviene consultar con un profesional para evitar combinaciones inadecuadas, especialmente con cafeína u otros estimulantes en productos de venta libre.

Medicamentos triptanes

Los triptanes suelen ser la primera opción de tratamiento médico para ataques agudos, aunque su uso excesivo puede empeorar la migraña crónica. Los triptanes más comunes incluyen:

  • Almotriptán (Axert; ya no disponible en EE. UU. en algunas presentaciones).
  • Eletriptán (Relpax®).
  • Frovatriptán (Frova®).
  • Naratriptán (Amerge®).
  • Rizatriptán (Maxalt®).
  • Sumatriptán (Imitrex®).
  • Zolmitriptán (Zomig®).

Ergotamina

La ergotamina estrecha los vasos sanguíneos cerebrales y afecta la señalización del dolor. Se comercializa en formas de monodosis y en combinaciones con cafeína (Cafergot®, Migergot®). Su uso debe ser asesorado por un profesional y no se recomienda de forma rutinaria en migraña crónica.

Medicamentos controlados y combinaciones

Existen formulaciones que combinan un AINE con un componente controlado (p. ej., barbituratos u opioides). Estas combinaciones pueden empeorar la migraña crónica y, por ello, no suelen emplearse como primera opción en este contexto.

Procedimientos médicos

En algunas personas con migraña crónica pueden considerarse enfoques no farmacológicos o intervenciones técnicas, como:

  • Estimulación nerviosa de nervios como el nervio vago, el nervio occipital (nuca) y los nervios supraorbitales (frente).
  • Estimulación magnética transcraneal (TMS), que utiliza un campo magnético para modular la actividad eléctrica cerebral.
  • Tratamientos alternativos o complementarios como la acupuntura u otras modalidades similares, que pueden proporcionar beneficio en algunas personas cuando se ofrecen por profesionales capacitados.

Salud mental

La psicoterapia puede ayudar a manejar el estrés y la ansiedad, factores que pueden contribuir a la migraña. Existen diversas modalidades de terapia psicológica, y un profesional de salud mental puede ayudar a elegir la que mejor se adapte a cada persona.

Pronóstico y evolución

Qué esperar si tienes migraña crónica

La migraña crónica es una condición muy discapacitante que puede dificultar o impedir la realización de tareas diarias, laborales y sociales. Dado que las crisis ocurren con alta frecuencia, se clasifica como una condición seria en términos de impacto funcional. Aunque las crisis migrañosas no suelen ser peligrosas por sí mismas, pueden aumentar el riesgo de condiciones graves y, en algunos casos, presentan síntomas que pueden parecer signos de otros problemas neurológicos, por lo que requieren supervisión médica adecuada.

Duración y evolución a lo largo del tiempo

La duración de la migraña crónica varía entre las personas: algunas pueden vivir meses o años con este patrón, mientras que otras lo experimentan durante décadas. Los antecedentes familiares, las circunstancias personales, los desencadenantes y la efectividad del tratamiento influyen en la evolución individual.

Perspectiva a largo plazo

Entre el 26% y el 70% de los casos de migraña crónica pueden transformarse de nuevo en migraña episódica con el tiempo. Sin embargo, hay personas que alternan entre episodios y migraña crónica a lo largo de los años. En mujeres, los síntomas tienden a disminuir con la edad y, tras la menopausia, la migraña a menudo se presenta con menor frecuencia o desaparece.

Prevención y manejo diario

Prevención de la migraña crónica

La causa exacta de la migraña crónica no se conoce por completo, por lo que no es posible prevenirla con un 100% de certeza. Algunas personas pueden reducir su riesgo, especialmente al adoptar estrategias que eviten la transformación de migraña episódica a crónica. En el manejo de migraña episódica, los profesionales suelen orientar sobre el uso prudente de medicamentos para disminuir el riesgo de transformación.

Vida con migraña crónica

Autocuidado y hábitos saludables

  • Registro de migrañas: llevar un diario puede ayudar a identificar patrones y desencadenantes a lo largo del tiempo. Es especialmente útil al inicio y durante cambios en el cuadro.
  • Manejo del estilo de vida: la dieta y la actividad física influyen en la frecuencia y severidad. La actividad física regular puede ser beneficiosa, y mantener un peso adecuado es importante, ya que la obesidad puede contribuir a la migraña crónica.
  • Uso de tecnología: existen aplicaciones móviles para registrar migrañas y alertas basadas en condiciones ambientales (p. ej., calidad del aire o cambios en la presión barométrica) que pueden ayudar a anticipar desencadenantes.
  • Conocer desencadenantes: identificar y evitar o mitigar desencadenantes (alimentos, olores, estrés, sueño irregular) puede disminuir la frecuencia de crisis.
  • Apoyo social: buscar grupos de apoyo y conversar con otras personas que viven con migraña puede ofrecer estrategias útiles y apoyo emocional.

Alimentos y bebidas: qué evitar o moderar

Muchos alimentos o bebidas pueden desencadenar migrañas y los desencadenantes varían entre personas. Un diario de migrañas ayuda a identificar cuáles son específicos para cada persona. Entre ejemplos de desencadenantes comunes se encuentran:

  • Fermentación en bebidas alcohólicas (vino, cerveza, sidra, licores) y en algunos productos lácteos fermentados.
  • Conservación y envejecimiento de alimentos, incluyendo nitratos/nitritos usados en ciertos embutidos y carnes curadas.
  • Alimentos en proceso de curación y envejecimiento que pueden influir en la respuesta del dolor.

Cuándo buscar atención médica y cuándo acudir a urgencias

Si padeces migraña crónica, debe consultarse regularmente con un profesional de la salud, normalmente un neurólogo, para ajustar el plan de tratamiento. Acude a consulta ante cambios en los síntomas que afecten tu rutina o estilo de vida, o para revisar la efectividad de las terapias actuales.

Cuándo acudir a emergencias

Debes acudir a emergencias si experimentas síntomas que podrían indicar condiciones graves, tales como:

  • Dolor de cabeza súbito en su inicio (dolor en trueno), que puede sugerir sangrado cerebral.
  • Dolor de cabeza extremadamente intenso, descrito como el peor de tu vida, que podría estar relacionado con un aneurisma, sangrado cerebral o un daño vascular.
  • Debilidad o parálisis unilateral (hemiparesia) que ocurre repentinamente y no se resuelve; este signo puede indicar un accidente cerebrovascular y requiere atención inmediata.

Preguntas frecuentes sobre la migraña crónica

¿Es grave la migraña crónica?

Sí, puede ser extremadamente incapacitante. Aunque la migraña en sí no suele ser peligrosa para la vida, su alta frecuencia y severidad impactan de forma importante la vida diaria y la funcionalidad, lo que la hace una condición seria que requiere manejo médico adecuado.

¿La migraña crónica puede desaparecer?

Sí. En algunos casos, la migraña crónica puede transformarse de nuevo en migraña episódica con el tiempo. Esto puede ocurrir de forma espontánea o como resultado de un manejo exitoso de la enfermedad, que reduzca la frecuencia de crisis y su impacto.

Vídeo sobre Migraña crónica: qué es, causas, síntomas y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.