Medicamentos para la pérdida de peso
Los fármacos para la pérdida de peso son medicamentos que ayudan a bajar de peso cuando se acompañan de cambios en la alimentación y la actividad física. Actúan de distintas maneras: algunos reducen el hambre o aumentan la saciedad, otros modifican la absorción de grasa o incrementan el gasto de calorías. Muchos se administran por inyección, y otros son comprimidos orales. Su uso debe ser supervisado por un profesional de la salud y no sustituyen un plan integral de estilo de vida.
Qué son los fármacos para perder peso
Los fármacos para perder peso están destinados a personas con obesidad o sobrepeso que han desarrollado condiciones médicas relacionadas. El tratamiento no es una solución rápida ni universal; tiene beneficios, riesgos y requisitos de supervisión clínica. En general, pueden indicarse cuando el índice de masa corporal (BMI) cumple ciertos umbrales y existe una o más comorbilidades asociadas al exceso de peso.
¿Quiénes pueden beneficiarse?
- Personas con obesidad o sobrepeso significativo que presentan condiciones de salud relacionadas.
- Condiciones que pueden incluir enfermedad cardíaca, colesterol alto, hipertensión arterial, apnea del sueño, diabetes tipo 2, enfermedad del hígado graso, dolor en articulaciones y/o la imposibilidad de someterse a una cirugía debido al peso.
- Se utiliza también la cálculo de índice de masa corporal (BMI) para la toma de decisión. Se puede considerar iniciar tratamiento con fármacos si:
- - Adultos con BMI ≥ 30, o
- - Adultos con BMI ≥ 27 acompañado de una condición de salud relacionada con el peso.
- La decisión de empezar debe derivarse de una conversación entre la persona y su proveedor de atención, considerando antecedentes médicos y posibilidades de beneficio frente a riesgos.
Detalles del tratamiento
Cómo funcionan estos fármacos
Los fármacos para perder peso operan de diversas maneras para facilitar la pérdida de peso. En líneas generales, actúan mediante una o más de estas estrategias:
- Disminución del apetito o reducción de antojos.
- Aumento de la saciedad para que la persona se sienta satisfecha con menos comida.
- Alteración de la absorción de grasa en el tracto digestivo.
- Incremento del gasto calórico o mejora de la sensibilidad a la insulina.
- Alguno de estos fármacos puede actuar sobre el conjunto de señales de peso en el cerebro, influyendo en el “set point” o punto de control del peso.
Qué medicamentos están aprobados por la FDA para el manejo de peso (adultos)
A continuación se presenta una lista de fármacos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para la gestión del peso en adultos, vigentes al año 2025. Se destacan por su mecanismo, forma de administración y perfil de efectos secundarios en general.
- Fármacos combinados que unen un antidepresivo con un agonista de receptores de ciertos neurotransmisores, administrados por vía oral.
- Fármacos análogos de GLP-1 administrados por inyección (poco frecuentes como tratamiento único para el peso) y otros que pueden influir en la saciedad y en la glucosa.
- Inhibidores de absorción de grasa que reducen la cantidad de grasa que el cuerpo absorbe tras las comidas, con efectos en el tracto gastrointestinal.
- Combinaciones de fármacos para suprimir el apetito y, a la vez, favorecer el gasto energético.
Bupropión/naltrexona
Este tratamiento combina un antidepresivo (bupropión) y un fármaco utilizado en el manejo de adicciones (naltrexona). Se administra en forma de comprimidos por vía oral y actúa alterando la química cerebral para disminuir el hambre. Entre sus efectos adversos más comunes se encuentran náuseas, cefalea y estreñimiento; también puede aumentar la presión arterial, por lo que requiere vigilancia periódica de la presión arterial. Este medicamento lleva una advertencia sobre el riesgo de pensamientos y conductas suicidas. Puede resultar particularmente útil en personas con trastorno por uso de sustancias o con antojos intensos de azúcares.
Liraglutide
La liraglutida es un análogo de GLP-1 que retrasa el vaciamiento gástrico, lo que produce mayor sensación de saciedad y menor ingesta de alimentos. Se administra mediante una inyección cotidiana. Entre los efectos secundarios más frecuentes se encuentra la náusea. También se vigilan posibles efectos sobre el sistema digestivo y el control de la glucosa.
Orlistat
El orlistat actúa bloqueando la digestión y absorción de grasas consumidas en la dieta. Existe una versión de dosis baja disponible sin receta para uso en veedores. Los efectos adversos más típicos son flatulencia, dolor abdominal y diarrea, especialmente si se acompaña de una dieta alta en grasa. Su eficacia suele ser mayor cuando se sigue una dieta baja en grasa. El fármaco se toma por vía oral en forma de píldora.
Phentermine/topiramate
Esta combinación de fármacos reduce el apetito y favorece la pérdida de calorías al mismo tiempo. Se administra por vía oral. Entre los efectos posibles se señalan aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial alta, insomnio y nerviosismo. El uso de phentermine en monoterapia se reserva al corto plazo. Topiramato puede asociarse a la formación de cálculos renales.
Phentermine
La phentermine, utilizada de modo independiente, actúa como supresor del apetito y se prescribe para uso a corto plazo. Se administra por vía oral y comparte con otros fármacos potenciales efectos como aumento de la presión arterial y del ritmo cardíaco; se deben vigilar posibles efectos psíquicos y cambios del sueño. En combinación con topiramato se aborda la obesidad de forma más amplia.
Semaglutide
La semaglutida es otro análogo de GLP-1 con efectos beneficiosos sobre la saciedad. Aporta también beneficios en el control glucémico en personas con diabetes tipo 2 y se administra mediante inyección semanal. Los efectos secundarios más frecuentes abarcan molestias gastrointestinales, como diarrea, vómitos y náuseas. Este fármaco se ha utilizado también para la diabetes, ampliando su utilidad clínica.
Tirzepatida
La tirzepatida es un agente que actúa sobre dos vías hormonales naturales (GLP-1 y GIP). Reduce el apetito y ayuda a normalizar la glucosa en sangre, contribuyendo a la pérdida de peso. Se administra como una inyección semanal. Los efectos secundarios comunes incluyen náuseas, diarrea y vómitos.
¿Existe algún fármaco de venta libre para perder peso?
Entre los tratamientos de venta libre, existe un fármaco aprobado por la FDA para el manejo del peso, que actúa principalmente reduciendo la absorción de grasa. Sin embargo, la gran mayoría de los productos de venta libre disponibles son suplementos y no han sido tan estudiados como los fármacos con receta. En todo caso, es esencial consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplemento para pérdida de peso, ya que pueden interactuar con otros fármacos o condiciones médicas.
Riesgos y beneficios
Qué efectos secundarios pueden presentarse
Antes de iniciar un tratamiento con fármacos para perder peso, es importante conocer los posibles efectos adversos. Los más comunes son:
- Problemas gastrointestinales como náuseas, dolor de estómago, diarrea y vómitos.
- Dolores de cabeza o mareo.
- Para algunos, cambios de ánimo o alteraciones del estado de ánimo.
Efectos secundarios más graves
- Lesión renal o formación de cálculos renales.
- Pancreatitis.
- Cálculos biliares.
- Pérdida de visión en casos excepcionales.
- Obstrucción intestinal.
Riesgos asociados al uso de estos fármacos
- Seguridad a largo plazo: algunos fármacos son relativamente nuevos y no se han estudiado en uso prolongado durante muchos años; no siempre se conoce su impacto a largo plazo.
- Adecuación de nutrientes: al bloquear la absorción de grasa, pueden producirse deficiencias de vitaminas liposolubles (A, D, E y K); a veces se recomienda un multivitamínico para compensar posibles carencias.
- Riesgo de recuperar peso al dejar de tomar el medicamento si no se mantienen hábitos saludables de alimentación y ejercicio.
- Interacciones farmacológicas: es fundamental informar a su proveedor de cualquier medicamento que tome para evitar interacciones.
- Embarazo: no se recomienda su uso durante el embarazo, ni cuando se intenta quedar embarazada o durante la lactancia, debido a posibles riesgos para el feto y el bebé.
- Coste: algunos fármacos pueden ser caros y no estar cubiertos por el seguro, lo que puede limitar su acceso.
Qué beneficios se esperan
- Pérdida de peso, que puede mejorar la salud general y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a la obesidad.
- Disminución de la presión arterial, de los niveles de colesterol y de la glucosa en sangre en algunos pacientes.
- Mejora de la movilidad y reducción del dolor en articulaciones y músculos.
- Aumento de la confianza en el cuerpo y en la calidad de vida.
Resultados esperados y perspectiva
¿Qué tan efectivos son estos medicamentos?
En promedio, la mayoría de los adultos puede esperar una pérdida de entre 3% a 12% de su peso inicial tras un año de tratamiento, aunque la magnitud de la pérdida varía según la persona y el fármaco utilizado.
La efectividad depende de varios factores, entre ellos:
- El medicamento específico y la respuesta individual del organismo.
- La duración del tratamiento y la adherencia al plan.
- La combinación con hábitos saludables de alimentación y ejercicio físico.
Los resultados pueden variar de una persona a otra. Es posible que la pérdida de peso se vea comprometida si se interrumpe el tratamiento sin acompañarlo de cambios en el estilo de vida.
Duración típica del tratamiento
La duración de la terapia con fármacos para perder peso depende de la respuesta clínica y de la tolerabilidad. Si la persona obtiene buenos resultados y no presenta efectos secundarios significativos, el profesional podría sugerir continuar el tratamiento durante años. En cambio, si no se observan resultados o si surgen efectos adversos graves, podría considerarse interrumpir, cambiar de fármaco o añadir otro medicamento.
Cuándo esperar ver resultados
La mayor parte de las personas comienza a ver una reducción de peso alrededor del 5% de su peso corporal en un plazo de 3 a 6 meses. Si no se observa esa magnitud de pérdida, el médico podría proponer un cambio de fármaco o la adición de otro tratamiento. Es fundamental mantener consultas regulares para monitorizar progreso y seguridad.
Cuándo contactar a su equipo de atención médica
Los fármacos para perder peso deben emplearse con un plan de supervisión clínica continuo. Debe acudir a su profesional de la salud para revisión periódica y ajuste del tratamiento. Comuníquese de inmediato ante la presencia de cualquiera de estas señales o síntomas:
- Dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar o taquicardia intenso.
- Cambios en el ánimo como depresión, ansiedad o ideas suicidas.
- Problemas estomacales severos como vómitos persistentes o náuseas intensas y constantes.
- Cualquier síntoma nuevo o complicación de salud que aparezca durante el tratamiento.
Vídeo sobre Medicamentos para la pérdida de peso
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.