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Maniobra de McRoberts: Propósito, Procedimiento y Resultados

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La maniobra de McRoberts es una técnica obstétrica empleada durante el parto vaginal cuando uno o ambos hombros del bebé quedan trabados en la pelvis. Su objetivo es facilitar el descenso y la salida del hombro mediante una modificación de la posición de la madre y del feto, buscando liberar el hombro atrapado sin intervenciones más invasivas. En este artículo se explican su propósito, cuándo se utiliza, cómo se realiza, cuánta eficacia tiene y qué riesgos y resultados se pueden esperar.

Qué es la maniobra de McRoberts

La maniobra de McRoberts implica que un obstetra u otro profesional de la salud flexione las piernas de la madre hacia su abdomen. Este acortamiento de la cintura afecta la alineación de la pelvis y la cadera, facilitando una rotación del compartimento pélvico y la apertura del sacro para liberar el hombro del bebé que está trabado. Esta maniobra suele formar parte de un conjunto de medidas iniciales ante la distocia de hombros y puede realizarse en distintas variantes según la respuesta de la madre y la coordinación del equipo obstétrico.

Cuándo se utiliza

La maniobra de McRoberts se aplica ante la distocia de hombros durante el parto vaginal. Es una de las primeras estrategias que el equipo de atención al parto emplea para corregir la distocia de hombros y permitir que el parto continúe. Por lo general, su realización requiere la presencia de dos profesionales de la salud y, a veces, de otros miembros del personal de sala de partos, para coordinar los movimientos y la monitorización de la madre y el recién nacido.

Qué es la distocia de hombros

La distocia de hombros ocurre cuando uno o ambos hombros del bebé quedan atrapados detrás de la sínfisis púbica o en el área donde se conectan los huesos púbicos dentro de la pelvis. En un parto vaginal típico, el bebé pasa a través de la sínfisis púbica; sin embargo, cuando se presenta esta complicación, el hombro no desciende adecuadamente y la salida vaginal se dificulta. Aunque puede generar problemas graves durante el parto, en la mayoría de los casos los bebés nacen con seguridad gracias a una serie de maniobras y maniobras de rescate aplicadas por el equipo obstétrico.

Factores de riesgo

  • pelvis pequeña o desalineación pélvica que puede dificultar el paso del hombro.
  • feto macrosómico o de gran tamaño relativo.
  • historial previo de parto con un bebé grande.
  • ganancia de peso excesiva durante la gestación.
  • presentación breech (bebé con las nalgas o los pies por delante en la pelvis) en lugar de cefálica.

Eficacia de la maniobra

La maniobra de McRoberts, realizada aislada, tiene una eficacia aproximada del 42% para corregir la distocia de hombros. Sin embargo, cuando se acompaña de la presión suprapúbica, la efectividad aumenta notablemente, alcanzando alrededor del 90%. Este incremento en la eficacia subraya la importancia de la coordinación entre las maniobras y la aplicación de presión dirigida para ayudar a desenganchar el hombro atrapado.

Detalles prácticos del tratamiento

Qué ocurre durante la maniobra

El primer paso es confirmar el diagnóstico de distocia de hombros a partir de la observación clínica durante el parto. Se diagnostica cuando la cabeza del bebé ya ha salido, pero la mayor parte del cuerpo permanece dentro de la vagina, o cuando ha transcurrido al menos un minuto desde la salida de la cabeza sin que el resto del cuerpo se haya desprendido. En ese contexto, el equipo obstétrico procede a realizar la maniobra.

Durante la ejecución de la maniobra, el profesional responsable flexiona las caderas de la madre de forma intensa hacia su abdomen, lo que acerca los muslos al abdomen. Simultáneamente, se realiza un movimiento de abducción de la pelvis, desplazándola ligeramente para favorecer la alineación adecuada de la pelvis y permitir que el pubis se desplace hacia delante con respecto a la columna vertebral de la madre. Este posicionamiento puede ayudar a desplazar el hombro del bebé de posterior a anterior y facilitar su salida por debajo de la pelvis. En algunos casos, la maniobra resulta más eficaz si se realiza o se acompaña de una contracción uterina, o si otro profesional aplica una presión suprapúbica coordinada para ayudar a liberar el hombro.

La finalidad de estos movimientos es lograr una rotación y liberación del hombro de manera que el recién nacido pueda descender y salir por la vía natural. La maniobra puede combinarse con otras técnicas de asistencia cuando sea necesario, siempre bajo control y supervisión clínica, para maximizar las posibilidades de un parto vaginal seguro y reducir la necesidad de intervenciones más invasivas.

Cómo se aplica la presión suprapúbica

La presión suprapúbica consiste en que un profesional de la salud utilize la palma de la mano o un puño para aplicar una presión directa en el abdomen, justo por encima del promontorio púbico. Esta presión, dirigida hacia abajo, ayuda a descolgar el hombro impactado y facilita que el bebé avance. La presión se aplica de forma controlada y coordinada con la maniobra de flexión de las piernas y el movimiento de la pelvis, para aumentar la probabilidad de liberar el hombro atrapado y permitir la continuación del parto vaginal. Es una técnica complementaria que, cuando se ejecuta correctamente, incrementa significativamente la probabilidad de un desenlace exitoso sin necesidad de intervenciones mayores.

Riesgos y beneficios

Ventajas

  • Permite la continuación del parto vaginal sin recurrir de inmediato a intervenciones mayores.
  • Reducción de complicaciones asociadas a la distocia, como fracturas de huesos, daño nervioso o asfixia neonatal, cuando se realiza de forma adecuada.
  • Disminución del riesgo de cesárea y, en algunos contextos, menor necesidad de episiotomía.
  • La maniobra suele ser la opción inicial para abordar la distocia de hombros, con un enfoque práctico y directo para intentar resolver la obstrucción.

Complicaciones y precauciones

  • Cuando se realiza correctamente, no son habituales las complicaciones asociadas a la maniobra. Es fundamental evitar la tracción excesiva de la cabeza del bebé; la cabeza debe mantenerse en línea recta para evitar lesiones graves del cuello o la columna.
  • La tensión inadecuada o una técnica inadecuada pueden aumentar el riesgo de daño en la madre, como lesiones en la pelvis o neuropatías en las extremidades inferiores, en casos raros.
  • La seguridad del feto depende del empleo adecuado de las maniobras y del control del equipo de atención al parto; se requiere supervisión clínica y capacidad de adaptar las medidas a la respuesta de cada parto.

Recuperación y perspectivas

Tras una maniobra de McRoberts exitosa, el bebé continúa descendiendo y, con la ejecución adecuada y la presión suprapúbica pertinente cuando corresponde, es probable que el parto vaginal se complete de forma segura. La recuperación de la madre dependerá de la evolución del parto y de si se requieren intervenciones adicionales, pero cuando la maniobra es eficaz, se reduce la necesidad de intervenciones más invasivas y se favorece la continuidad del parto por vía natural. En todo caso, cada caso debe ser evaluado de forma individual, con monitorización continua del progreso del parto y del estado del recién nacido, para garantizar la seguridad tanto de la madre como del bebé.

Vídeo sobre Maniobra de McRoberts: Propósito, Procedimiento y Resultados

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.