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Lifting facial (ritidectomía): qué es, recuperación y qué esperar

cirujanoplasticofranciscosuarez.com.mx

Un levantamiento facial, también conocido como rhytidectomía, es una intervención quirúrgica cuyo objetivo es mejorar los signos de envejecimiento en la cara y el cuello mediante la redistribución o eliminación de piel, grasa y/o músculo. Entre los cambios que puede abordar se encuentran la piel relajada y caída, las arrugas profundas entre la nariz y las comisuras de la boca, la pérdida de grasa facial, la caída de los pómulos y la línea de la mandíbula, así como el exceso de piel en el cuello. Aunque puede mejorar notablemente la apariencia, el procedimiento no detiene el envejecimiento ni puede corregir todas las irregularidades de la piel; los resultados son muy personales y dependen de las características de cada rostro y de las expectativas del paciente.

Tipos de levantamientos faciales

Existen varias técnicas de levantamiento facial, cada una enfocada en determinadas áreas de la cara y el cuello. La elección depende de la elasticidad de la piel, la magnitud de la caída y los objetivos estéticos del paciente. A continuación se describen las variantes más comunes:

Levantamiento facial tradicional

Este tipo clásico de cirugía implica incisiones alrededor de las orejas, la línea del cabello y, en algunos casos, debajo de la barbilla. El cirujano separa la piel de los tejidos subyacentes y tensa los músculos y otras estructuras de soporte del rostro y el cuello. También se remueve el exceso de grasa en el cuello y en las mandíbulas según sea necesario. Posteriormente, la piel se reposiciona de forma natural y se retira el exceso de piel. Es una opción recomendada para quienes buscan una mejora óptima de la flacidez facial de moderada a significativa.

Levantamiento SMAS (rhytidectomía SMAS)

La técnica SMAS se dirige a la capa muscular superficial (SMAS, por sus siglas en inglés) y al área de las mejillas y la parte inferior del rostro. El cirujano tensa la musculatura y recorta el exceso de piel y/o grasa en las mejillas y la zona inferior de la cara. Este enfoque es una variación del levantamiento tradicional, con énfasis en un soporte estructural más profundo que puede favorecer una duración mayor del resultado.

Levantamiento en planos profundos

En un levantamiento de planos profundos, el cirujano eleva la piel, la grasa y la capa muscular como una unidad integrada. Este enfoque suele abordar varias áreas de la cara de forma coordinada y puede proporcionar una elevación más amplia y natural, especialmente en pacientes con signos de envejecimiento en varios planos faciales.

Levantamiento medio (mid-facelift)

El levantamiento medio se enfoca en la región de los pómulos. El objetivo es reposicionar la grasa de las mejillas y tensar la piel en esa zona para lograr una apariencia más fresca y juvenil en el tercio medio del rostro. Es una opción menos invasiva que el levantamiento completo y puede ser adecuada para quienes presentan flacidez principalmente en las mejillas.

Mini-le levantamiento facial

La mini-facelift se centra en la elevación de la parte inferior de la cara y del cuello. Es una intervención más rápida y menos invasiva que las técnicas tradicionales, y suele recomendarse para personas más jóvenes o para quienes presentan signos de envejecimiento en etapas tempranas. Los plazos de recuperación pueden ser más cortos en comparación con los levantamientos más extensos.

Levantamiento cutáneo (solo piel)

En este enfoque, la intervención se limita a la piel, con especial atención a la región del cuello y la parte inferior de la cara. No implica un reposicionamiento profundo de la musculatura y puede ser adecuado para pacientes con exceso de piel sin una gran laxitud de los músculos subyacentes.

Procedimientos combinados

En muchos casos, las personas que se someten a un levantamiento facial pueden realizarse otros procedimientos al mismo tiempo para lograr una rejuveneción más integral. Entre las opciones asociadas se incluyen:

  • Blefaroplastia (lifting de párpados).
  • Rinoplastia (cirugía de nariz).
  • Implantes faciales.
  • Elevación de cejas.
  • Rellenos dérmicos y/o tratamiento con toxina botulínica (opción de “facelift líquido”).
  • Rejuvenecimiento de la línea de la mandíbula.
  • Peeling químico o resurfacing cutáneo con láser.

¿Quiénes son buenos candidatos?

En términos generales, un candidato adecuado para un levantamiento facial es aquella persona:

  • Física y médicamente saludable, sin condiciones que afecten la capacidad de curación del cuerpo.
  • No fumador o que se comprometa a dejar de fumar antes de la cirugía y durante la recuperación.
  • Con buena salud mental y expectativas realistas sobre los resultados.
  • Con signos de envejecimiento facial que aún conservan algo de elasticidad en la piel, lo que facilita un resultado natural.
  • Generalmente en la década de los 40 a 60 años, aunque personas fuera de este rango también pueden ser candidatas, dependiendo de su situación individual.

Frecuencia y alcance del procedimiento

El levantamiento facial es una de las cirugías cosméticas más comunes. Aproximadamente más de 131.000 personas al año en Estados Unidos se someten a este tipo de intervención, lo que refleja su relevancia en la práctica clínica de rejuvenecimiento facial. La decisión de realizarse una cirugía de este tipo debe individualizarse y discutirse en detalle con un cirujano plástico certificado.

Detalles de la atención previa y la consulta

¿Qué ocurre en la consulta de levantamiento facial?

Cada levantamiento facial es único, adaptado a la fisonomía y a las metas del paciente. En la consulta, el cirujano y el paciente abordan:

  • Objetivos y deseos respecto al resultado.
  • Historial médico, alergias y tratamientos actuales.
  • Medicamentos, vitaminas, suplementos, consumo de alcohol, tabaco y uso de fármacos.
  • Cirugías previas.

Durante la consulta, el profesional también:

  • Evaluará la salud física general y la salud psicológica y emocional.
  • Discutirá las opciones de levantamiento disponibles y realizará un examen y mediciones de la cara y el cuello, con fotografías clínicas para apoyar la planificación.
  • Recomendaciones de procedimientos específicos y estimación de resultados y riesgos.
  • Discusión sobre tipos de anestesia y necesidad de planes de recuperación.

Durante la consulta, puede resultar útil preguntar al cirujano sobre:

  • ¿Está certificado por la junta de cirugía plástica?
  • ¿Cuánta experiencia tiene en levantamientos faciales?
  • ¿Con qué frecuencia realiza estas intervenciones?
  • ¿Puede mostrar fotos de antes y después de pacientes que haya atendido?
  • ¿Qué técnica quirúrgica recomienda para mi caso?
  • ¿Cuánto podrían durar los resultados de mi levantamiento?
  • ¿Qué riesgos y posibles complicaciones existen?
  • ¿Qué esperar de la recuperación tras la cirugía?
  • ¿Qué ocurriría si no quedo satisfecho con los resultados?

Preparación para la cirugía

Antes de la cirugía, el cirujano puede solicitar:

  • Un análisis de sangre y/o evaluación médica previa.
  • La revisión o ajuste de medicamentos, vitaminas o suplementos.
  • La aplicación de productos específicos en la piel de la cara.
  • Dejar de fumar.
  • Evitar ciertos alimentos o bebidas y evitar la toma de aspirina y otros fármacos antiinflamatorios que pueden aumentar el sangrado.
  • La abstinencia de consumo de sustancias recreativas.

Es crucial seguir las indicaciones del cirujano para facilitar la cirugía y la recuperación. es recomendable organizar transporte hacia y desde la intervención y disponer de un acompañante para las primeras 48 horas tras la cirugía. En intervenciones más invasivas, como una cirugía clásica, puede ser necesario tomar entre una y tres semanas de descanso laboral; en procedimientos menos invasivos, como un mini-facelift, suele bastar con cinco a siete días. Es importante planificarlo con el profesional.

Preparación del entorno de recuperación en casa

Antes de la cirugía, es útil preparar una zona de trabajo y descanso en casa que cuente con:

  • Materiales de higiene y venda, como gasas, toallas y paños limpios.
  • Un teléfono o celular al alcance de la zona de reposo.
  • Crema o ungüentos indicados por el cirujano para la piel.
  • Entretenimiento durante el reposo, como revistas, libros o juegos de mano.
  • Camisas de botones flojas y fáciles de vestir para evitar frotar la cara.
  • Un termómetro para monitorizar fiebre.
  • Hielo, si el cirujano lo recomienda.

Qué ocurre durante la cirugía

Aislamiento y anestesia

La intervención se realiza bajo anestesia general (el paciente duerme) o sedación intravenosa, según lo que recomiende el cirujano y la naturaleza de la cirugía. La elección depende del tipo de levantamiento y de las condiciones del paciente.

Incisiones

Las incisiones pueden ubicarse en diferentes zonas según el tipo de levantamiento:

  • En la línea del pelo a nivel de las sienes.
  • Alrededor de las orejas.
  • En la zona inferior del cuero cabelludo.
  • Debajo de la barbilla.
  • En la cavidad bucal, según el plan quirúrgico.

El tamaño y la ubicación exacta de las incisiones se discuten previamente entre el paciente y el cirujano, y dependen del tipo de levantamiento elegido.

Procedimiento

El levantamiento facial habitualmente implica reposicionar y/o eliminar piel y/o grasa y/o tensar los músculos faciales. Dependiendo del tipo de levantamiento, el cirujano puede llevar a cabo una o varias de estas acciones. El plan se define de forma detallada antes de la intervención para ajustar las expectativas y garantizar resultados naturales.

{Cierre de las incisiones}

Al finalizar la cirugía, las incisiones pueden cerrarse con:

  • Puntadas absorbibles.
  • Puntadas que deben retirarse tras varios días.
  • Pegamento cutáneo.

Qué ocurre después de la cirugía

Inmediato postoperatorio

Tras la intervención, el equipo de atención colocará al paciente en una sala de observación para recuperarse de la anestesia. Se estima que la fase de salida del hospital puede ocurrir al cabo de unas pocas horas, siempre que el estado sea estable.

Cuidados y recuperación inicial

Es común usar una protección o vendaje en la cara para reducir la hinchazón y la aparición de moretones. También pueden colocarse pequeños drenajes para evitar acumulación de fluidos.

Antes de abandonar el centro, se entregarán instrucciones específicas para el cuidado de la incisión y de cualquier drenaje, así como pautas para el manejo del dolor, si procede, y la programación de citas de seguimiento.

Riesgos y beneficios

Beneficios esperados

Los principales beneficios del levantamiento facial suelen ser la mejora de los signos de envejecimiento y una apariencia más joven o renovada. Este resultado puede incrementar la confianza y la autoestima del paciente, siempre que se mantengan expectativas realistas y una buena planificación previa.

Complicaciones y efectos secundarios posibles

Como con cualquier cirugía, existen efectos secundarios y la posibilidad de complicaciones. Si bien son poco frecuentes, algunos riesgos incluyen:

  • Problemas relacionados con la anestesia.
  • Infección.
  • Alteraciones en la herida o en la cicatrización.
  • Hematoma (acumulación de sangre) en la zona operada.
  • Cambios de sensibilidad cutánea o entumecimiento.
  • Lesión del nervio facial.
  • Pérdida temporal o permanente de cabello en las zonas de las incisiones.
  • Cicatrices.
  • Hinchazón prolongada.
  • Dispareas en el color de la piel o irregularidades tonales.

Otros aspectos importantes a considerar:

  • Los resultados típicamente permanecen alrededor de siete a diez años, pero el rostro continuará envejeciendo con el tiempo.
  • Un levantamiento facial no puede cambiar de forma fundamental la apariencia de manera drástica ni suspender el envejecimiento.
  • La cirugía no corrige arrugas superficiales, daño solar o irregularidades en el color de la piel.
  • Si decide realizarse un levantamiento, es crucial acudir a un cirujano certificado por la junta correspondiente.

Recuperación y perspectivas

Qué esperar durante la recuperación

Tras la cirugía, es común experimentar moretones e hinchazón que pueden durar aproximadamente de dos a tres semanas. La velocidad de la recuperación varía entre individuos; algunas personas sanan más rápido y otras con mayor lentitud. En los primeros días es posible que no se desee salir en público, pero la sensación de bienestar suele empezar a retornarse durante la primera semana.

Tiempo de recuperación y regreso a la vida cotidiana

La duración de la recuperación depende del tipo de levantamiento y del estado de salud general. A menudo, la hinchazón y los moretones pueden persistir de 2 a 3 semanas, y pueden transcurrir de dos a tres meses hasta que la cara se sienta y se vea “volver a la normalidad”.

Vuelta al trabajo y a la actividad física

  • Para levantamientos más invasivos, el retorno al trabajo suele ocurrir en dos a tres semanas.
  • Para procedimientos menos invasivos, como un mini-facelift, el retorno al empleo puede ser posible en cinco a siete días.
  • Se suele recomendar evitar esfuerzos físicos intensos durante al menos tres semanas tras la cirugía.

Cuándo contactar al profesional

Señales de alerta que requieren atención médica

Debes contactar a tu proveedor de atención médica o al cirujano de inmediato si presentas cualquiera de estos signos o síntomas:

  • Sangrado que empapa la venda.
  • Hinchazón extrema o dolor intenso desproporcionado.
  • Fiebre o fiebre alta.
  • Descarga anómala de la herida (pus).
  • Dolor severo no aliviado por analgésicos.
  • Los puntos de sutura se aflojan o salen antes de la fecha programada para su retirada.

Detalles prácticos y consideraciones finales

¿La aseguradora cubre un levantamiento facial?

En general, las aseguradoras no suelen cubrir cirugías que sean de carácter cosmético o electivas. Por lo tanto, es probable que debas afrontar el costo de tu consulta y procedimiento de forma particular. Es recomendable obtener por escrito todos los honorarios y costos asociados, que pueden incluir anesthesia, seguimiento, medicamentos de prescripción y tratamiento postoperatorio.

¿Cuál es la edad ideal para un levantamiento facial?

La mayoría de las personas que se someten a un levantamiento facial se sitúan entre los cuarenta y los sesenta años. Sin embargo, no existe una edad “ideal” universal, ya que la velocidad del envejecimiento está influida por la genética, el estilo de vida y el entorno. Es importante recordar que la duración típica de los resultados es de siete a diez años.

¿Qué tipo de levantamiento facial es el adecuado para mí?

Existen múltiples tipos de levantamientos faciales y cada intervención es tan única como la persona. Un cirujano certificado puede discutir todas las opciones y, junto con el paciente, decidir cuál es la opción que mejor se ajusta a sus metas. En general:

  • Si hay mucha laxitud de piel y la caída es generalizada, suele recomendarse un levantamiento completo o tradicional.
  • Si la laxitud de la piel es más limitada y la caída se centra en las mejillas, puede considerarse un levantamiento medio o un mini-facelift.
  • Para una rejuveneción más focal, se pueden combinar con otros procedimientos como blefaroplastia, peeling o láser.

En cualquier caso, la decisión debe tomarse tras una evaluación detallada por un cirujano certificado, para entender las opciones, beneficios esperados y posibles riesgos, así como para establecer un plan de recuperación realista y seguro.

Vídeo sobre Lifting facial (ritidectomía): qué es, recuperación y qué esperar

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.