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Levoscoliosis y dextroscoliosis: diferencias y tratamiento

verywellhealth.com

Las condiciones conocidas como levoscoliosis y dextroscoliosis forman parte de la escoliosis, una curvatura anormal de la columna vertebral. En estas variantes, la columna se curva hacia la izquierda o hacia la derecha y puede afectar distintas regiones de la espalda. En la mayoría de los casos leves no requieren tratamiento, mientras que las curvaturas que progresan pueden requerir vigilancia periódica, uso de un corsé o, en su caso, intervención quirúrgica.

Definiciones y diferencias clave

Qué son exactamente

La levoscoliosis es una escoliosis en la que la curva de la columna se orienta hacia la izquierda. En el perfil de la columna, la parte curva puede dar la impresión de una “C” invertida. Por otro lado, la dextroscoliosis es la escoliosis en la que la curva se dirige hacia la derecha, produciendo una curvatura que se asemeja a una “C” invertida o a una figura similar a un círculo incompleto hacia el lado derecho.

Distribución anatómica típica

Estas condiciones pueden afectar cualquier región de la columna, pero existen patrones descritos con mayor frecuencia: - La levoscoliosis suele influir principalmente en la región lumbar. - La dextroscoliosis es más habitual en la región torácica. No obstante, es posible que una misma persona tenga la curva en varias áreas de la columna, o que la curvatura afecte cualquier segmento cervical, torácico o lumbar.

Áreas de la columna que pueden verse afectadas

  • Columna cervical (cuello)
  • Columna torácica (parte media de la espalda, entre la base del cuello y la parte inferior de las costillas)
  • Columna lumbar (parte baja de la espalda)

Frecuencia y antecedentes familiares

  • La escoliosis afecta a menos del 5% de la población.
  • Es mucho más común en adolescentes que en otros grupos de edad.
  • La escoliosis puede presentarse en familias; aproximadamente un tercio de las personas con escoliosis tiene un pariente inmediato con la misma condición.
  • En general, la dextroscoliosis es más frecuente que la levoscoliosis.

Levoscoliosis vs. dextroscoliosis

Se trata de dos tipos de escoliosis que se distinguen principalmente por la dirección de la curvatura de la columna. En la levoscoliosis la curva se dirige hacia la izquierda, mientras que en la dextroscoliosis la curva se dirige hacia la derecha. Físicamente, la curvatura observada en la espalda puede recordar a una “C” para la levoscoliosis y a una “C” invertida o un círculo incompleto para la dextroscoliosis. A efectos prácticos, estas diferencias orientan la evaluación clínica e la planificación de tratamiento, pero comparten las consideraciones generales de diagnóstico y manejo de la escoliosis.

A quién afecta

  • Niños
  • Adolescentes
  • Adultos

La mayoría de los casos de escoliosis se presentan en la adolescencia. En términos de sexo, las niñas tienen mayor probabilidad de desarrollar escoliosis que los niños. En la población infantil y juvenil, la afectación tiende a concentrarse en la región torácica, mientras que en los adultos es más frecuente la afectación de la región lumbar.

Síntomas y causas

Síntomas

La escoliosis, incluida la levoscoliosis y la dextroscoliosis, suele ser asintomática, especialmente en grados leves. Muchas personas no perciben dolor ni cambios en su postura, y el diagnóstico puede ocurrir al ser revisados de forma rutinaria o al realizar pruebas de screening. Los signos que otras personas pueden notar con facilidad incluyen:

  • Hombros de diferente altura
  • Una curvatura visible en la espalda cuando se observa al frente
  • Caderas desiguales al sentarse o estar de pie

En casos moderados o graves, pueden aparecer molestias de espalda o dolor, pero esto no es necesariamente universal ni inmediato; la percepción de dolor varía entre las personas.

Causas

Las causas identificadas para la levoscoliosis y la dextroscoliosis se agrupan en varias categorías, entre las que destacan:

  • Escoliosis idiopática: Es la causa más frecuente. El término "idiopática" significa que la causa exacta es desconocida, aunque existe un componente genético, ya que la condición puede presentarse con mayor frecuencia en familiares.
  • Escoliosis congénita: Es un defecto de nacimiento poco común que implica una anomalía estructural de la columna desde el nacimiento.
  • Escoliosis degenerativa: Resultado de desgaste o cambios en la columna a medida que se envejece; es la causa más frecuente de escoliosis en adultos.
  • Escoliosis neuromuscular: Causada por anomalías en los músculos o nervios que sostienen la columna, común en condiciones como parálisis cerebral, espina bífida o distrofia muscular.

Un mito común es pensar que una mala postura, encorvarse o cargar mal una mochila puede provocar escoliosis. Esto no es correcto. Si bien una mala postura puede afectar la salud de la espalda y la postura, no causa la curvatura de la columna. De igual modo, en niños y adolescentes, el desarrollo de la escoliosis no está causado por practicar deporte o por la carga de una mochila pesada.

Diagnóstico y pruebas

Cómo se diagnostican

El diagnóstico habitual empieza con una historia clínica y un examen físico realizado por un profesional de la salud. Durante el examen, el paciente se quita la ropa de la parte superior y se inclina hacia adelante con los hombros relajados. Esta maniobra permite observar la alineación de la columna y detectar curvas anómalas. Este ensayo, conocido como la prueba de inclinación de Adams, puede ayudar a descartar condiciones similares como el cifosis. En casos de detección clínica, se pueden realizar pruebas complementarias para confirmar la presencia de escoliosis.

Pruebas y estudios complementarios

Además de la observación clínica, puede emplearse un scoliometrómetro, un instrumento portátil que combina reglas y nivel para medir de forma más precisa la desviación de la columna y determinar la dirección y la magnitud de la curvatura. Si existen signos de escoliosis, se requieren pruebas de imagen para entender la anatomía interna y la magnitud de la curvatura, entre ellas:

  • Radiografías de la columna para evaluar la magnitud de la curva y su evolución.
  • Resonancia magnética (RM) cuando se necesitan detalles sobre la médula espinal o estructuras circundantes.
  • Tomografía computarizada (TC) en casos específicos para una visión detallada de las estructuras óseas.

Con base de estos hallazgos, el profesional de la salud clasificará la curvatura como levoscoliosis o dextroscoliosis y determinará el plan de manejo más adecuado.

Manejo y tratamiento

Enfoque general

El manejo de la levoscoliosis y la dextroscoliosis no implica una “cura” como en una enfermedad aguda, sino un objetivo de evitar la progresión de la curvatura. En curvas ligeras, la vigilancia periódica es la estrategia habitual; se programan controles cada cuatro a seis meses para verificar cambios en la curva. Si la curvatura permanece estable, no se requieren intervenciones adicionales.

Opciones de tratamiento

  • Corsetaje: Se utiliza un corsé personalizado para sostener la columna y frenar el avance de la curvatura. Generalmente se ajusta para cubrir desde la axila hasta la cadera. La indicación típica es llevar el corsé un número específico de horas cada día (comúnmente gran parte del día) para controlar la progresión.
  • Cirugía de escoliosis: La cirugía se considera en curvas severas o cuando la curvatura continúa progresando a pesar de otras medidas. La fusión espinal es una opción quirúrgica, y a veces se emplea un injerto óseo para ayudar a corregir la deformidad y estabilizar la columna. El equipo quirúrgiano explicará qué tipo de procedimiento se recomienda y cuál será el periodo de recuperación.
  • Método Schroth: Es una modalidad de fisioterapia utilizada en algunos casos de escoliosis pediátrica. Esta técnica implica estiramientos, ejercicios de corrección de la postura y ejercicios de respiración para fortalecer los músculos que rodean la columna y ayudar a que las vértebras adopten una curva más natural.

¿Cómo cuidarse y qué esperar?

Si se detecta levoscoliosis o dextroscoliosis, en muchos casos no es necesario cambiar drásticamente la rutina diaria. Es frecuente realizar revisiones periódicas con el profesional para vigilar cambios en la columna. Mantenerse activo y participar en actividades físicas puede ayudar a fortalecer los músculos que rodean la columna y contribuir a una adecuada alineación. En escenarios de cirugía, se deben seguir las instrucciones del equipo quirúrgico y del equipo de rehabilitación, y podría haber restricciones temporales para ciertas actividades durante la recuperación.

Pronóstico

Qué esperar a largo plazo

En general, la levoscoliosis y la dextroscoliosis no suelen afectar de forma drástica la calidad de vida de la mayoría de las personas. Muchas personas requieren visitas de seguimiento periódicas para asegurar que la columna no siga moviéndose de forma significativa. Es posible convivir con la escoliosis a lo largo de la vida; sin embargo, si la curvatura se estabiliza, el tratamiento específico puede no ser necesario en el futuro. En los casos que requieren intervención, la recuperación puede ocurrir tras la corrección mediante corsé o tras una cirugía adecuada y su rehabilitación posterior.

Prevención

Puede prevenirse alguno de los factores?

La levoscoliosis y la dextroscoliosis no pueden prevenirse. La escoliosis idiopática carece de una causa identificable, la degenerativa aparece con el envejecimiento, y la congénita y la neuromuscular están asociadas a otras condiciones de salud, muchas de las cuales no se pueden prevenir plenamente. Por tanto, las medidas preventivas específicas para evitar estas condiciones no están establecidas.

Vivir con

Cuándo consultar al profesional de salud

Una pauta habitual es acordar con el profesional de la salud la frecuencia de las revisiones de la columna. En la mayoría de los casos, las personas con levoscoliosis o dextroscoliosis requieren controles cada cuatro a seis meses para monitorear cambios en la curvatura.

Preguntas útiles para hacer al médico

  • ¿Qué tipo de escoliosis tengo?
  • ¿Con qué frecuencia necesito que me revisen la columna?
  • ¿Necesitaré usar un corsé?
  • ¿Podré necesitar cirugía en el futuro?

Vídeo sobre Levoscoliosis y dextroscoliosis: diferencias y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.