Vidaliax VIDALIAX

La hormona motilina: función y qué es

ecured.cu

La motilina es una hormona del tracto gastrointestinal cuyo objetivo principal es facilitar el movimiento de los contenidos alimentarios a lo largo del intestino, especialmente desde el intestino delgado hacia el intestino grueso, mediante un patrón de contracciones conocido como el Complejo Motor Migratorio (CMM). Sus niveles varían a lo largo del día, aumentando durante el ayuno y disminuyendo tras la ingesta de alimentos, y se modulan también por la composición de la comida. Este artículo describe qué es la motilina, cómo funciona con el CMM y qué condiciones se asocian a alteraciones en sus niveles, así como recomendaciones de cuidado para la salud digestiva.

Definición y función básica

La motilina es una hormona del tracto gastrointestinal que se libera en distintos momentos del día con un papel clave en la motilidad intestinal. Su función principal es ayudar a que el alimento y los residuos propulsen a lo largo del sistema digestivo, facilitando la progresión de la digestión y evitando estancamientos que puedan interferir con la absorción de nutrientes.

Propósito principal

La motilina se asocia principalmente a la generación de movimientos coordinados que permiten avanzar el contenido digestivo. Una de sus acciones destacadas es favorecer la contracción de los músculos del intestino delgado, lo que impulsa el tránsito de los alimentos hacia etapas posteriores de la digestión. la motilina se vincula con la liberación de una enzima estomacal llamada pepsina, que ayuda a la digestión de proteínas en el estómago. Cuando la motilina se une a los receptores específicos denominados receptores de motilina, se producen respuestas motoras en el intestino que facilitan el paso de los contenidos a la siguiente etapa del proceso digestivo.

Relación con el Complejo Motor Migratorio (CMM)

La motilina regula el Complejo Motor Migratorio (CMM), un ciclo cíclico que coordina la actividad motora del sistema digestivo entre las comidas. Durante este proceso, se realizan movimientos que permiten:

  • Transportar restos no digeridos desde el intestino delgado hacia el intestino grueso.
  • Mover bacterias desde el intestino delgado hacia el intestino grueso para evitar la sobrecrecimiento bacteriano en la primera porción intestinal.
  • Evitar la migración retrógrada de bacterias desde el intestino grueso hacia la última porción del intestino delgado, conocida como íleo terminal.
  • Prevenir obstrucciones de residuos alimentarios o bacterias que puedan interferir con la absorción de nutrientes.

Impacto en otras funciones corporales

Además de su papel en el CMM, la motilina participa en otras funciones anatómicas y metabólicas. Entre estas acciones se destacan:

  • Vaciado de la vesícula biliar: la motilina puede influir en la expulsión de la bilis desde la vesícula biliar hacia el tracto digestivo.
  • Señales de hambre: la motilina contribuye a las sensaciones de hambre, actuando junto con otras hormonas como la ghrelina.
  • Liberación de insulina: la motilina participa, en conjunto con otros mecanismos hormonales, en la liberación de insulina desde el páncreas para facilitar el manejo de la glucosa tras las ingestas.

Trastornos y condiciones relacionados

Motilidad baja (hipomotilidad)

La disminución de la motilina puede asociarse a una hipomotilidad intestinal, es decir, a movimientos más lentos de lo normal en el tracto digestivo. En este contexto, diversas condiciones pueden coexistir o depender de esta menor actividad motora. Entre las enfermedades que suelen acompañar a la hipomotilidad se encuentran:

  • Estreñimiento crónico: dificultad persistente para evacuar, que puede relacionarse con una reducción de la motilidad intestinal.
  • Dispepsia funcional: malestar o dolor en la parte superior del abdomen sin una causa estructural clara, a menudo vinculada a alteraciones de la motilidad gástrica.
  • Gastroparesia: retraso del vaciamiento gástrico sin obstrucción mecánica, que se asocia a síntomas como plenitud posprandial y náuseas.
  • Pseudo-obstrucción intestinal: un síndrome en el que las manifestaciones clínicas imitan una obstrucción, pero sin bloqueo físico detectable, a menudo relacionado con disfunción motora.
  • Síndrome de intestino irritable (SII): trastorno funcional caracterizado por dolor abdominal recurrente y cambios en la función intestinal, que puede coexistir con alteraciones de la motilidad.

En el embarazo, se ha observado que las mujeres suelen presentar niveles más bajos de motilina en comparación con individuos no embarazados. Esta disminución puede contribuir a síntomas como estreñimiento y acidez, que forman parte de las molestias gastrointestinales que pueden aparecer durante este periodo.

Motilidad alta

Por otro lado, una motilina elevada puede favorecer una hipermotilidad, con movimientos intestinales más rápidos de lo habitual y contracciones más frecuentes. En este contexto, se han descrito asociaciones con:

  • Diabetes: ciertas condiciones metabólicas asociadas a la diabetes pueden presentar alteraciones en la motilidad intestinal.
  • Colitis ulcerosa: inflamación del colon que puede coexistir con cambios en la motilidad intestinal.

Cuidado y hábitos para la salud digestiva

Para favorecer la salud del sistema digestivo y, por ende, un funcionamiento adecuado de la motilina y del CMM, se recomiendan hábitos de estilo de vida saludables. Estas medidas pueden ayudar a mantener una motilidad más estable y a reducir molestias digestivas.

  • Sueño de calidad: procurar dormir al menos siete horas de buena calidad cada noche, ya que el sueño influye en los ritmos hormonales y en la motilidad intestinal.
  • Hidratación adecuada: beber agua suficiente a lo largo del día, con una cantidad típica de 3 a 4 litros, ajustada a la constitución física, sexo y nivel de actividad.
  • Dieta variada: incluir una amplia variedad de frutas, verduras y granos enteros para aportar fibra y facilitar el tránsito gastrointestinal.
  • Ejercicio regular: mantener una rutina que combine entrenamiento de fuerza, estiramientos y actividad aeróbica, ya que la actividad física favorece la motilidad y el bienestar general.
  • Abstinencia de tabaco: dejar de fumar y reducir el consumo de productos con tabaco para disminuir efectos adversos sobre el tracto digestivo.
  • Limitación de estimulantes: moderar la ingesta de cafeína, alcohol y alimentos procesados que pueden irritar o alterar la motilidad.
  • Uso prudente de antibióticos: emplearlos solo cuando sean necesarios y evitar el uso excesivo para prevenir alteraciones de la microbiota y de la motilidad.

Localización de los receptores de motilina

Los receptores de motilina se encuentran distribuidos a lo largo del tracto digestivo, incluyendo:

  • Estómago
  • Intestino delgado
  • Colon

La mayor concentración de estos receptores se halla en una región estrecha del estómago llamada antro pilórico, que es la primera porción del píloro, la apertura entre el estómago y el intestino delgado. Esta localización favorece la respuesta coordinada de la motilidad estomacal y de la progresión de los contenidos hacia el intestino delgado.

Preguntas frecuentes sobre la motilina

  1. ¿Por qué se secreta la motilina durante el ayuno? El Complejo Motor Migratorio (CMM) está diseñado para ayudar al tránsito de los alimentos a través del tracto digestivo. La motilina forma parte de este proceso; se libera en un periodo de ayuno para activar el CMM, preparando el intestino para la siguiente fase de ingestión. A medida que se ingieren alimentos, se secretan enzimas gástricas para empezar la descomposición; la motilina se libera después de que el estómago ha iniciado ese proceso y entra en la fase de ayuno como la última etapa de este ciclo, moviendo los restos no digeridos desde el estómago hacia el intestino delgado.
  2. ¿Qué hormonas estimulan el vaciamiento gástrico? Además de la motilina, ghrelina es otra hormona que participa en la estimulación del vaciamiento gástrico. Estas hormonas trabajan en conjunto para regular el progreso de los alimentos desde el estómago hacia el intestino delgado.
  3. ¿Dónde se encuentran los receptores de motilina? Los receptores de motilina se localizan a lo largo del tracto digestivo, que abarca el estómago, el intestino delgado y el colon. La mayor concentración se observa en el antro pilórico, la región inicial del píloro entre el estómago y el intestino delgado, donde la motilina ejerce un efecto importante sobre la motilidad gástrica y la progresión intestinal.

Resumen práctico

En síntesis, la motilina es una hormona clave para la coordinación de la motilidad gastrointestinal y la regulación del CMM. Su acción no solo facilita el paso de los contenidos a lo largo del tracto digestivo, sino que también interactúa con procesos digestivos y metabólicos, como el vaciamiento de la vesícula biliar, las señales de hambre y la liberación de insulina. Alteraciones en sus niveles pueden asociarse a trastornos de la motilidad, y un estilo de vida saludable puede favorecer el equilibrio hormonal y la función digestiva en general.

Vídeo sobre La hormona motilina: función y qué es

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.