Inmunoterapia: Efectos Secundarios, Riesgos y Beneficios
La inmunoterapia es un enfoque terapéutico contra el cáncer que busca activar o reforzar la respuesta del sistema inmunitario del propio cuerpo para localizar y eliminar células cancerosas. Aunque puede ser eficaz en múltiples tumores, sus efectos secundarios pueden surgir cuando las células inmunitarias atacan tejidos sanos. A continuación se explican sus fundamentos, posibles efectos y estrategias de manejo.
Qué es la inmunoterapia
La inmunoterapia es un tratamiento oncológico diseñado para optimizar las defensas naturales del organismo para eliminar células cancerosas. Su objetivo es fortalecer la poder de lucha del cuerpo contra el cáncer mediante diferentes mecanismos, como estimular la producción de células inmunitarias especializadas, o ayudar al sistema inmune a reconocer y destruir con mayor eficacia las células malignas.
Por qué puede provocar efectos secundarios
Aunque la inmunoterapia está destinada a ayudar al cuerpo a atacar el cáncer, puede provocar que el sistema inmunitario ataque tejidos sanos. Estos efectos se conocen como efectos adversos relacionados con la respuesta inmunitaria o irAEs. En consecuencia, pueden presentarse procesos inflamatorios en tejidos sanos.
Frecuencia de efectos secundarios
Es posible no experimentar efectos secundarios en absoluto. Aproximadamente un 20% de las personas que reciben inmunoterapia presentan algún irAE. Por lo general, las molestias son leves y fáciles de manejar. Aun así, es importante comunicar a su equipo sanitario cualquier cambio durante el tratamiento o incluso después de él.
El riesgo de efectos secundarios aumenta si se emplea una combinación de fármacos inmunoterapéuticos o si existe una historia de enfermedad autoinmune, en la cual el sistema inmunitario ya tiende a atacar tejidos sanos.
Qué efectos secundarios son los más comunes
- Fatiga
- Erupción cutánea pruriginosa
- Diarrea
- Náuseas y vómitos
- Disminución de los niveles de hormonas tiroideas
Cómo puede afectar a distintos órganos y sistemas
La inmunoterapia puede influir en distintos órganos y sistemas del cuerpo, y la mayoría de las señales son leves, pero algunas requieren atención médica urgente. Informe a su profesional de la salud sobre cualquier síntoma para recibir una evaluación adecuada.
Piel
- Reacciones alérgicas en la piel: erupción, picor, ampollas, grietas, llagas dolorosas.
- La piel puede volverse más sensible a la luz solar.
Hígado y sistema gastrointestinal
- Elevación de enzimas hepáticas sin síntomas claros en la mayoría de los casos.
- Complicaciones más graves pueden incluir hepatitis con ictericia, orina oscura, dolor abdominal en el cuadrante superior derecho, vómitos, malestar general y mayor riesgo de sangrado o moretones.
- Condiciones intestinales como colitis, que causan diarrea y pueden dar lugar a heces con sangre o aspecto oscuro.
Pulmones y sistema respiratorio
- En casos poco habituales, puede ocurrir inflamación de los pulmones, conocida como neumonitis, con tos, dolor en el pecho y dificultad para respirar.
Tiroides y sistema endocrino
- La tiroides puede verse afectada, con hipotiroidismo (baja producción de hormonas) o, menos frecuentemente, hipertiroidismo (exceso de hormonas).
- Síntomas incluyen caída del cabello, mareos, dolor de cabeza, estreñimiento, cansancio extremo, cambios de peso, sudoración excesiva, palpitaciones y sensación de desmayo.
Cerebro y sistema nervioso
- En muy raras ocasiones puede presentarse inflamación cerebral (encefalitis) con fiebre, cambios en el comportamiento, rigidez de cuello, convulsiones y fotofobia.
- Alteraciones del sistema nervioso periférico, como neuroplasia (neuropatía), causando hormigueo, entumecimiento o debilidad en manos, pies o cara.
Corazón y sistema cardiovascular
- Puede haber arritmias (latidos irregulares) y, de forma poco frecuente, inflamaciones del corazón como miocarditis o pericarditis, o inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis).
Articulaciones
- Inflamación de las articulaciones, con artritis, hinchazón y dolor.
Qué efectos secundarios se asocian con diferentes tipos de inmunoterapia
La magnitud y el tipo de efectos adversos dependen del tipo de inmunoterapia recibida. Aunque la mayor parte de la evidencia se centra en los inhibidores de puntos de control inmunitarios (ICI), existen varias modalidades y posibles efectos.
Inhibidores de puntos de control inmunitarios (ICI)
Los ICI permiten que las células T reconozcan mejor a las células cancerosas al "desbloquear" señales de defensa que los tumores usan para esconderse. Pueden provocar síntomas como fatiga, diarrea y erupciones cutáneas, así como efectos más graves que cursan con inflamación de órganos.
Terapia de células adoptivas
En este enfoque se muestran células T del propio paciente, que se modifican fuera del cuerpo para que busquen y destruyan mejor las células cancerosas, y luego se reintroducen.
- Terapia de linfocitos infiltrantes de tumor (TIL): puede causar una complicación rara llamada síndrome de fuga capilar, en el que se filtra líquido desde capilares pequeños provocando caída de la presión arterial o síntomas más severos.
- Terapia con células CAR-T: puede causar síndrome de liberación de citocinas (CRS), con fiebre, dolor de cabeza, palpitaciones y dificultad para respirar. El equipo médico puede ayudar a manejar estos síntomas. También puede presentar efectos que afectan al sistema inmunitario, como dolores de cabeza, confusión o convulsiones.
Anticuerpos monoclonales
Los anticuerpos monoclonales son proteínas de laboratorio diseñadas para atacar debilidades específicas de las células cancerosas. Entre sus efectos secundarios pueden figurar: síntomas tipo gripe (fatiga, fiebre, escalofríos, dolor muscular o articular, dolor de garganta, dificultad para respirar), variaciones de la presión arterial, sangrado o coágulos, curación de heridas más lenta y erupciones cutáneas.
Vacunas terapéuticas
Las vacunas están diseñadas para entrenar al sistema inmunitario para reconocer señales de células cancerosas y ayudar a las células de defensa a localizarlas y eliminarlas. Entre sus efectos secundarios pueden aparecer síntomas tipo gripe y, en algunos casos, hipertensión arterial.
Inmunomoduladores
Los inmunomoduladores alteran el sistema inmunitario para potenciar la lucha contra el cáncer. Entre los fármacos mencionados se encuentran:
- Thalidomide, lenalidomide y pomalidomide: pueden provocar fatiga, somnolencia, daño nervioso (neuropatía), y mayor riesgo de coágulos.
- Imiquimod (aplicado en crema): puede generar reacciones cutáneas locales.
Cuándo comienzan los efectos secundarios
No existe un marco temporal único para el inicio de los efectos secundarios. En general, la inmunoterapia tarda tiempo en actuar, y los efectos adversos pueden aparecer meses o incluso años después de iniciar el tratamiento, o no aparecer en absoluto.
Cuándo terminan
La mayoría de los efectos secundarios son temporales. En casos raros pueden producirse efectos a largo plazo. Si se experimentan, pueden persistir durante cierto tiempo incluso después de que el fármaco ya no esté activo en el organismo. Las causas de esta persistencia están vinculadas a los efectos duraderos que la inmunoterapia puede tener sobre las células inmunitarias.
Cómo manejar los efectos secundarios
Es fundamental comunicar cualquier síntoma durante o después de la inmunoterapia a su equipo sanitario, aunque parezca menor. Con frecuencia, el tratamiento puede ajustarse o pueden prescribirse medicamentos para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Las posibles estrategias incluyen:
- Suspender temporalmente el tratamiento para permitir un periodo de "enfriamiento" del sistema inmunitario.
- Recetar medicamentos para disminuir la respuesta inmunitaria, como esteroides o inmunosupresores.
- Recomendaciones de estilo de vida que pueden ayudar a controlar o reducir la intensidad de los efectos secundarios.
¿Los efectos secundarios significan que el tratamiento está funcionando?
Algunas investigaciones sugieren que la aparición de efectos secundarios asociados a la inhibición de puntos de control inmunitarios podría estar relacionada con una mayor actividad antitumoral. Sin embargo, la ausencia de efectos secundarios no implica necesariamente que el tratamiento no esté funcionando. Se requieren más estudios para comprender mejor la relación entre los efectos adversos y la efectividad de las diferentes inmunoterapias.
Beneficios de la inmunoterapia
- Mejora la supervivencia a largo plazo en muchos tipos de cáncer.
- Destruye múltiples tipos de tumores y puede prevenir la aparición de recurrencias en numerosos casos.
- Puede impedir la diseminación de ciertos cánceres y reducir la propagación a otras áreas del cuerpo.
- Potencia el sistema inmunitario para que continúe luchando contra el cáncer incluso después de finalizar el tratamiento.
- En promedio, los efectos secundarios de la inmunoterapia pueden ser menos severos que los de tratamientos tradicionales como la quimioterapia.
Consultar con su equipo de atención médica sobre los beneficios y riesgos de la inmunoterapia es clave para decidir si esta opción es la adecuada para cada situación clínica, teniendo en cuenta el tipo de cáncer, la etapa de la enfermedad y el estado general del paciente.
Vídeo sobre Inmunoterapia: Efectos Secundarios, Riesgos y Beneficios
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.