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Infertilidad: Causas y Tratamiento

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La infertilidad es una condición de la función reproductiva que dificulta la concepción. Puede afectar a hombres y mujeres y tiene múltiples causas. Concebir requiere varias etapas: la producción de hormonas que regulan la función ovárica, la maduración y liberación del óvulo, la llegada del espermatozoide, la fertilización, el viaje del embrión hacia el útero y su implantación. Este artículo sintetiza qué es la infertilidad, sus causas, diagnóstico, opciones de tratamiento y aspectos prácticos para las personas y parejas que buscan tener hijos.

Qué es la infertilidad

  1. La función hormonal: el cerebro debe generar hormonas que controlen el funcionamiento de los ovarios.
  2. La maduración del óvulo: un óvulo debe madurar en el ovario.
  3. La ovulación: el ovario debe liberar un óvulo.
  4. Captación del óvulo: la trompa de Falopio debe recoger el óvulo.
  5. El tránsito de los espermatozoides: los espermatozoides deben viajar por la vagina, el útero y la trompa para encontrar el óvulo.
  6. La fertilización: el espermatozoide debe fertilizar al óvulo para crear un embrión.
  7. La implantación: el embrión debe desplazarse a través de la trompa hacia el útero y adherirse a la mucosa uterina.

La infertilidad se diagnostica cuando este proceso no ocurre de manera adecuada. En función de la edad y de otros factores, los criterios para considerar infertilidad pueden variar. Si eres menor de 35 años, tu profesional de salud podría diagnosticar infertilidad tras intentar concebir durante 12 meses. Si tienes 35 años o más, el umbral suele ser de 6 meses de intento regular y sin protección.

Tipos de infertilidad

  • Infertilidad primaria: no has quedado embarazada alguna vez y no consigues concebir tras 12 meses (o 6 meses si tienes 35 años o más) de relación sexual regular y sin protección.
  • Infertilidad secundaria: has quedado embarazada alguna vez, pero no puedes volver a concebir.
  • Infertilidad inexplicada: las pruebas de fertilidad no identifican una causa clara que explique la dificultad para quedarse embarazada.

¿Qué tan frecuente es?

La infertilidad afecta tanto a hombres como a mujeres y es más común de lo que muchos piensan. En Estados Unidos, 1 de cada 5 mujeres entre 15 y 49 años tiene infertilidad primaria y aproximadamente 1 de cada 20 mujeres enfrenta infertilidad secundaria. A nivel mundial, se estima que alrededor de 48 millones de parejas viven con infertilidad.

Síntomas y causas

Señales de infertilidad

  • La señal principal es la dificultad para lograr un embarazo tras 6 meses a 1 año de relaciones sexuales regulares y sin protección.
  • En algunas personas pueden presentarse síntomas adicionales, pero puede ocurrir que no haya otros signos evidentes.
  • En hombres o mujeres pueden aparecer signos físicos como dolor pélvico, sangrado vaginal irregular, periodos irregulares o ausentes, o problemas de eyaculación en el caso masculino.

Qué causa la infertilidad

Las causas pueden ser variadas y, a veces, no existe una respuesta única. Un profesional de la salud es quien debe determinar la causa y proponer el tratamiento más adecuado. En general, se han observado distribuciones en las que aproximadamente:

  • Un tercio de los casos involucran a la mujer.
  • Un tercio involucran al hombre.
  • Un tercio involucra a ambos o permanece sin explicación.

En el 25% de las parejas infertiles, existen más de un factor que contribuye. A continuación se detallan factores de riesgo y causas específicas por sexo.

Factores de riesgo generales

  • Edad avanzada, especialmente en mujeres en la década de los 30s y 40s. En hombres, la edad suele afectar la fertilidad de forma progresiva pero más lenta, acercándose a los 50 años.
  • Desórdenes alimentarios, como anorexia o bulimia.
  • Consumo excesivo de alcohol y exposición a toxinas ambientales (químicos, plomo, pesticidas).
  • Ejercicio extremo o sobreentrenamiento.
  • Terapia de radiación o quimioterapia.
  • Infecciones de transmisión sexual.
  • Fumar y usar productos de tabaco (contribuye en aproximadamente un 13% a 15% de los casos).
  • Abuso de sustancias y desequilibrios de peso (obesidad o bajo peso).
  • Anomalías en las áreas que producen hormonas en el cerebro (hipotálamo o glándula pituitaria).
  • Condiciones crónicas y enfermedades de base.

Infertilidad en mujeres

  • La anovulación (o trastornos de la ovulación) es la causa más frecuente de infertilidad femenina.
  • Factores que pueden contribuir: endometriosis, alteraciones estructurales de vagina, útero o trompas; condiciones autoinmunes como enfermedad celíaca o lupus; enfermedad renal; enfermedad pélvica inflamatoria (PID); trastornos del hipotálamo y la glándula pituitaria; síndrome de ovario poliquístico (SOPC); falla ovárica primaria o baja calidad de óvulos; anemia de células falciformes; fibromas o pólipos uterinos; trastornos tiroideos; antecedentes de esterilización quirúrgica; trastornos genéticos o cromosómicos; disfunción sexual; ausencia congénita de ovarios; periodos menstruales infrecuentes o ausentes.

Infertilidad en hombres

  • La causa más frecuente suele estar relacionada con la morfología, movilidad o cantidad de espermatozoides.
  • Otros factores incluyen varicocele (venas dilatadas en el escroto), trastornos genéticos o cromosómicos, exposición a altas temperaturas, lesiones en los testículos, hipogonadismo, uso indebido de esteroides anabólicos, disfunción sexual y presencia de testículos no descendidos; antecedentes de quimioterapia o radioterapia; ausencia quirúrgica o congénita de los testículos; y antecedentes de vasectomía.

Diagnóstico y pruebas

¿Cómo se diagnostica la infertilidad en mujeres?

El enfoque inicial busca entender si una mujer está ovulando y si hay barreras estructurales o hormonales. Se combinan antecedentes médicos y pruebas específicas. Entre las pruebas habituales se incluyen:

  • Examen pélvico: exploración para detectar problemas estructurales o signos de enfermedad.
  • Análisis de sangre: verifica niveles hormonales y si hay ovulación.
  • Ecografía transvaginal: permite observar estructuras reproductivas y buscar anomalías.
  • Histeroscopia: uso de un instrumento delgado e iluminado para examinar el interior del útero.
  • Síntesis salina en histerosonografía (SIS): se llena el útero con solución salina y se realiza una ecografía para evaluar la cavidad y posibles anomalías.
  • Histerosalpingografía (HSG) con sonohisterografía: se introduce solución salina y aire para evaluar las trompas y la cavidad uterina, buscando bloqueos.
  • Histerografía por rayos X (con medio de contraste): captura imágenes para detectar bloqueos en las trompas.
  • Laparoscopia: procedimiento mínimamente invasivo con cámara para identificar endometriosis, fibromas uterinos y adherencias.

¿Cómo se diagnostica la infertilidad en hombres?

El diagnóstico masculino suele centrarse en confirmar la calidad y cantidad de espermatozoides y excluir causas tratables. Las pruebas típicas incluyen:

  • Análisis de semen: evalúa el conteo, la motilidad y la morfología de los espermatozoides; en algunos casos puede requerirse una biopsia de testículo para obtener muestras de esperma.
  • Análisis de sangre: revisión de hormonas tiroideas y otros marcadores hormonales; pruebas genéticas en sangre para detectar anomalías cromosómicas.
  • Ecografía escrotal: identifica varicoceles u otros problemas testiculares.

Manejo y tratamiento

¿Cómo se trata la infertilidad?

El tratamiento depende principalmente de la causa y de tus objetivos personales. Factores como la edad, la duración de la búsqueda de concepción y las preferencias de la pareja influyen en la selección de la estrategia. A veces basta con un solo enfoque, pero otras ocasiones se requieren tratamientos combinados, y en muchas situaciones se recurre a terapias de reproducción asistida (ART) o a intervenciones quirúrgicas o de medicación. En muchos casos, cambios de estilo de vida o mejoras en la frecuencia y el momento de las relaciones pueden aumentar las probabilidades de embarazo.

Terapias de infertilidad para mujeres

  • Modificaciones del estilo de vida: control de peso, abandono de tabaco y sustancias, y tratamiento de condiciones de salud asociadas pueden mejorar las posibilidades de concepción.
  • Medicamentos: fármacos que estimulan los ovarios para favorecer la ovulación, aumentando las probabilidades de embarazo.
  • Cirugía: puede abrir trompas bloqueadas y eliminar pólipos, fibromas o tejido cicatricial que interfiera con la concepción.
  • En general, puede haber recomendaciones prácticas para mejorar la concepción, como:
    • Control de ovulación: mediante el seguimiento de la temperatura basal y la observación de la textura del moco cervical.
    • Pruebas de ovulación en casa: kit de ovulación disponible en farmacias o en línea para predecir la ventana de fertilidad.

Terapias de infertilidad para hombres

  • Medicamentos: fármacos que pueden aumentar la testosterona u otros niveles hormonales; también existen tratamientos para la disfunción eréctil que pueden favorecer el rendimiento sexual cuando sea necesario.
  • Cirugía: para abrir obstrucciones en los conductos que transportan el esperma o reparar otros problemas estructurales; la corrección de varicocele puede mejorar la calidad de los espermatozoides.

¿Qué tratamientos de fertilidad son comunes?

Algunas parejas requieren apoyo adicional mediante tecnologías de reproducción asistida (ART), que implican que un profesional de la salud manipule el esperma o el óvulo. Para incrementar las probabilidades de embarazo, puede ser necesario estimular la ovulación antes de recurrir a estas opciones:

  • Fecundación in vitro (FIV): se extraen óvulos de los ovarios y se colocan con espermatozoides en un cultivo. Después de la fertilización, uno a tres embriones se transfieren al útero.
  • Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI): técnica que puede realizarse durante la FIV; un solo espermatozoide se inyecta directamente en cada óvulo, y luego se trasfieren uno a tres embriones.
  • Inseminación intrauterina (IUI): se introduce esperma directamente en el útero mediante un tubo fino; a veces se la llama inseminación artificial.
  • Desarrollo asistido de la implantación: apertura de la capa externa del embrión para facilitar la implantación en el endometrio.
  • Reproducción asistida con terceros: uso de óvulos donados, espermatozoides donados o embriones donados. En algunos casos, se recurre a una gestación por sustitución o maternidad subrogada.

¿Cuáles son las posibles complicaciones de los tratamientos?

  • Mayor riesgo de embarazo múltiple: fertilizar varios óvulos y transferir más de un embrión aumenta la probabilidad de concebir con dos o más fetos, con complicaciones como aborto, parto prematuro, bajo peso al nacer y otros problemas de salud neonatal.
  • Síndrome de hiperestimulación ovárica (OHSS): ovarios dolorosos e inflamados en respuesta a la estimulación hormonal; puede requerir atención médica.
  • Embarazo ectópico: mayor en algunas técnicas de reproducción asistida, como la FIV.
  • Ciclos fallidos: un ciclo de tratamiento que no culmina en embarazo.

¿Se puede curar la infertilidad?

Sí, en muchos casos. La posibilidad de curar o resolver la infertilidad depende de la causa subyacente. En aproximadamente 85% a 90% de los casos, modificaciones del estilo de vida, tratamiento médico, ART o cirugía pueden permitir que una mujer conciba.

Perspectivas y probabilidades

La mayoría de las parejas logran un embarazo tras recurrir a tratamientos de fertilidad. Aproximadamente 9 de cada 10 parejas quedan embarazadas tras sometiéndose a estas opciones. Las tasas de éxito varían en función de la causa de infertilidad, de la edad de la pareja y de otros factores individuales. La infertilidad puede traer efectos emocionales, físicos, financieros y psicológicos, por lo que es importante cuidar el bienestar personal y de la pareja, buscar apoyo y considerar grupos de apoyo o comunidades en línea si se desea compartir experiencias.

Prevención

Existen medidas para proteger la fertilidad y disminuir el riesgo de infertilidad, especialmente al intentar concebir:

  • Adoptar una alimentación equilibrada y mantener un peso saludable para la persona.
  • No fumar, evitar el uso indebido de sustancias y limitar el consumo de alcohol.
  • Tratar pronto las infecciones de transmisión sexual (ITS) y cualquier condición de salud que pueda afectar la fertilidad.
  • Limitar la exposición a toxinas ambientales y reducir la exposición a calor excesivo en los testículos.
  • Mantener una actividad física regular, sin excederse en el ejercicio extremo.
  • No posponer la idea de concebir de forma prolongada si se tiene una edad avanzada desde el punto de vista reproductivo.
  • Considerar métodos de preservación de la fertilidad, como el congelamiento de óvulos o espermatozoides, cuando sea apropiado y se discuta con un profesional de la salud.

Vida con infertilidad

¿La aseguradora cubre el tratamiento de infertilidad?

La cobertura de seguros de salud varía entre pólizas. En general, la mayoría de seguros cubren procedimientos médicamente necesarios para tratar condiciones que pueden afectar la fertilidad, como endometriosis o fibromas, pero la cobertura de procesos de reproducción asistida y de medicamentos para estimular la ovulación puede variar. Algunas jurisdicciones o planes ofrecen cobertura para IUI o determinados tratamientos, mientras que otros pueden excluir medicamentos para estimulación ovárica o FIV. Las leyes estatales pueden obligar a empleadores a ofrecer cobertura de infertilidad. A fecha de junio de 2022, alrededor de veinte estados han aprobado leyes de cobertura de fertilidad; 14 de esas leyes incluyen cobertura de FIV y 12 estados cuentan con leyes de preservación de fertilidad para infertilidad iatrogénica. Si resides en un estado con estas leyes, consulta a tu empleador y a tu aseguradora para conocer la cobertura exacta.

Cuándo buscar ayuda profesional

La decisión de consultar a un especialista depende de la edad y de la duración de los intentos de concepción, entre otros factores. Las recomendaciones generales son:

  • Si tienes menos de 35 años y no logras concebir tras 12 meses de intentos regulares, deberías buscar atención.
  • Si tienes entre 35 y 39 años, considera la consulta a los 6 meses de intentos sin éxito.
  • Si tienes 40 años o más, busca evaluación antes de los 6 meses de intentar concebir.
  • Cualquiera puede buscar evaluación temprana si hay factores de riesgo o antecedentes de condiciones que afecten la fertilidad (p. ej., fallo ovárico prematuro, endometriosis severa, o enfermedad uterina/tubárica conocida o sospechada).

Los médicos de atención primaria o las ginecólogas/os pueden sugerir que la pareja vea a un especialista en fertilidad, urólogo o endocrinólogo reproductivo para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Qué preguntas hacer a tu proveedor de salud

  • ¿Necesito consultar a un especialista en fertilidad?
  • ¿Debemos realizar pruebas de fertilidad a mi pareja y a mí?
  • Con base en la edad de mi pareja y la mía, ¿cuánto tiempo deberíamos esperar para las pruebas?
  • ¿Cuál es el tratamiento más adecuado para nuestra situación?
  • ¿Cuáles son las tasas de éxito de ese tratamiento?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios o riesgos de los tratamientos?
  • ¿Qué señales de complicaciones debemos vigilar?

Preguntas frecuentes y aclaraciones

¿La clamidia puede causar infertilidad?

La clamidia provoca infecciones que, si no se tratan, pueden dañar las trompas de Falopio y el aparato reproductor femenino, aumentando el riesgo de infertilidad a través de la enfermedad pélvica inflamatoria (PID).

¿La anticoncepción puede causar infertilidad?

No: los estudios señalan que el uso de anticonceptivos no daña la fertilidad futura ni la capacidad de concebir una vez que se suspende el método.

¿La endometriosis es una causa de infertilidad?

La endometriosis es un factor de riesgo conocido para la infertilidad, con una relación estimada de alrededor del 30% al 50% de las mujeres con la condición que experimentan dificultades para concebir.

Vídeo sobre Infertilidad: Causas y Tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.