Infecciones de transmisión sexual (ITS)
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son enfermedades o condiciones que se adquieren a través de actividades sexuales que involucren los genitales, la boca o el ano. Muchas ITS pueden presentar síntomas como ardor, picor o flujo, pero varias pueden ser asintomáticas. Conocer qué son, cómo se transmiten, qué pruebas existen, cómo se tratan y cómo prevenirlas es esencial para proteger la salud sexual y evitar complicaciones a corto y largo plazo.
Qué son las ITS y cómo se diferencian de las STD
Las ITS pueden entenderse como infecciones o condiciones que se contagian por contacto sexual. ITS y STD son términos que se usan de forma intercambiable; ITS es la expresión más precisa, ya que describe la presencia de una infección que puede o no manifestarse con síntomas clínicos como enfermedad establecida. En este artículo se empleará el término ITS para referirse a las infecciones y, cuando corresponda, a las enfermedades que pueden derivar de ellas.
Tipos de ITS
- Chlamydia (clamidia)
- Genital herpes (herpes genital)
- Genital warts (verrugas genitales)
- Gonorrea (gonorrea)
- Hepatitis B (hepatitis B)
- HIV/AIDS (VIH/SIDA)
- Virus del papiloma humano (VPH / HPV)
- Pediculosis púbica (piojos púbicos)
- Sífilis (sífilis)
- Tricomoniasis (tricomoniasis)
- Vaginitis (vaginitis, inflamación vaginal)
Frecuencia y alcance
Las ITS son condiciones muy comunes. En Estados Unidos se reportan más de 25 millones de ITS cada año y, a nivel mundial, se estima que ocurren aproximadamente 374 millones de casos anuales. Según estimaciones de años recientes, en Estados Unidos se registraron alrededor de 2,5 millones de casos de clamidia, gonorrea y sífilis en 2021, y aproximadamente la mitad de esos casos afectaron a personas entre 15 y 24 años. Estas cifras subrayan la necesidad de pruebas periódicas y prevención constante, especialmente entre poblaciones jóvenes.
Síntomas y causas
Síntomas de las ITS
Los síntomas de una ITS varían según el tipo de infección. En muchos casos no hay síntomas perceptibles. Entre los signos y molestias que pueden presentarse se encuentran:
- Protuberancias, llagas o verrugas en o cerca del pene, la vulva, la vagina, la boca o el ano.
- Hinchazón o picor intenso en la región genital.
- Secreción anormal del pene o de la vagina, con mal olor o irritación.
- Sangrado vaginal fuera del periodo menstrual.
- Dolor durante el sexo o dolor al orinar.
- Dolor o malestar general que puede incluir fiebre, escalofríos, dolor abdominal o estómago.
Algunas ITS pueden manifestarse de forma sistémica, afectando otras partes del cuerpo o presentando síntomas generales como:
- Erupciones cutáneas o pérdida de peso.
- Diarrea, sudores nocturnos o malestar general.
- Ictericia (coloración amarillenta de la piel y de los ojos).
Causas y mecanismos de transmisión
Las ITS se originan cuando diferentes bacterias, virus o parásitos infectan el cuerpo. Las vías de transmisión principales son el contacto con fluidos corporales —como sangre, orina, semen, saliva y demás mucosas— durante actividades sexuales que pueden incluir sexo vaginal, oral o anal, así como otras prácticas sexuales que impliquen contacto con áreas infectadas. Aunque el contagio suele ocurrir por contacto sexual, algunas ITS pueden transmitirse de otras maneras, por ejemplo de madre a hijo durante el parto en el momento del nacimiento, según el tipo de infección.
Contagio y contagiosidad
Las ITS son contagiosas y pueden transmitirse entre personas a través de contacto sexual directo con áreas afectadas o mediante contacto piel a piel en zonas genitourinarias. En algunos casos, ciertas ITS pueden contagiarse incluso cuando no hay síntomas visibles. Para reducir la propagación, es fundamental realizar pruebas periódicas si se es sexualmente activo, conversar con las parejas sobre el estado de la infección y usar protección durante las relaciones sexuales.
Factores de riesgo
Quien mantiene actividad sexual está expuesto al riesgo de adquirir una ITS. Existen factores que pueden aumentar ese riesgo, como:
- Compartir objetos personales que puedan contener sangre u otros fluidos, por ejemplo agujas para consumo de sustancias o prácticas no reguladas de tatuajes o piercings.
- Relaciones sexuales sin protección, especialmente con parejas cuyo estado de ITS es desconocido o no tratado.
- Historia de múltiples parejas o de exposición a nuevas parejas sin pruebas previas.
- Estigmas o tabúes que dificultan la comunicación abierta sobre la salud sexual y el estado de ITS.
Para protegerse, se recomienda plantearse preguntas a las parejas antes de iniciar actividad sexual, como: ¿tienes una ITS activa? ¿cuándo fue tu última prueba? ¿estás en tratamiento? ¿utilizas protección de forma consistente?
Complicaciones si no se tratan
Las ITS pueden acarrear complicaciones significativas si no se tratan de forma adecuada. Entre las posibles consecuencias se incluyen:
- Con efectos graves para la salud: algunas ITS pueden progresar y afectar órganos, sistema nervioso o embarazo en curso.
- Riesgo de transmisión a parejas sexuales durante el tratamiento o después.
En mujeres, las complicaciones pueden incluir salpingitis y dolor pélvico crónico, además de infertilidad y posibles complicaciones en un embarazo. En hombres, pueden presentarse infecciones en la uretra o próstata, dolor e inflamación de los testículos y posibles problemas de fertilidad. La prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno reducen considerablemente el riesgo de estas complicaciones.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostican las ITS
El diagnóstico de una ITS se realiza mediante una evaluación clínica fundamentada en los síntomas, la historia médica y la historia sexual, seguida de pruebas específicas para confirmar la infección. Es importante que, ante un diagnóstico positivo, se oriente a notificar a las parejas para que también se realicen pruebas y, si procede, tratamiento. Hablar abierta y responsablemente con las parejas facilita la atención y ayuda a prevenir reinfecciones y nuevas transmisiones.
Qué es la prueba de ITS
Una prueba de ITS es un análisis médico destinado a determinar si existe una ITS. El médico evaluará los síntomas y podría indicar una o varias pruebas para identificar el agente causante. Las pruebas pueden incluir:
- Prueba de orina.
- Examen con hisopo en la mejilla (o en otras mucosas según sospecha).
- Análisis de sangre.
- Muestra de fluidos de lesiones cutáneas.
- Aparato de secreción o célula de áreas como vagina, uretra, cuello uterino, pene, ano o garganta.
La mayoría de las pruebas para ITS son indoloras. En algunas ocasiones puede sentirse una pequeña pinchadura al extraer sangre o una leve molestia al introducir un hisopo en una zona afectada.
¿Con qué frecuencia debo realizarme pruebas?
La mayoría de los proveedores de atención médica recomiendan hacerse pruebas de ITS al menos una vez al año. En escenarios de mayor riesgo, como tener múltiples parejas sexuales o antecedentes de ITS, puede aconsejarse realizarse pruebas con mayor frecuencia, por ejemplo cada 3 a 6 meses, o antes de mantener relaciones sexuales con una pareja nueva. Planificar una pauta de pruebas conjunta con un profesional de la salud contribuye a detectar ITS asintomáticas y a iniciar tratamiento oportuno.
Manejo y tratamiento
Objetivos del tratamiento
El objetivo principal del tratamiento de las ITS es:
- Curar la infección cuando exista una opción curativa, o controlar la infección cuando no tenga cura definitiva.
- Aliviar o disminuir los síntomas.
- Reducir la probabilidad de transmisión a otras personas.
- Ayudar a la persona a recuperarse y mantener la salud a largo plazo.
Medicamentos y vías de administración
El tratamiento puede incluir:
- Antibióticos para infecciones bacterianas.
- Antivirales para infecciones virales cuando existan opciones terapéuticas.
- Las formas de administración pueden ser orales o, en algunas circunstancias, mediante inyección.
Vacuna contra el HPV y su papel en la prevención
El virus del papiloma humano (HPV) es el ITS viral más frecuente. Muchas personas no presentan síntomas, pero ciertas variantes pueden provocar verrugas genitosexivas y, en variantes de alto riesgo, cáncer cervical y otras neoplasias. Existe una vacuna que previene la infección por HPV y reduce el riesgo de verrugas genitales. Las recomendaciones suelen indicar que la vacuna se administre entre los 11 y 12 años, con la idea de proporcionar protección antes de empezar la actividad sexual. Actualizaciones de guías también contemplan la posibilidad de beneficio de la vacuna en personas hasta los 45 años, por lo que es adecuado consultar con un profesional de la salud para decidir si es apropiado vaccinarse en edad adulta.
Terapia acelerada para parejas (Expedited Partner Therapy, EPT)
La EPT es una opción en la que el profesional de la salud proporciona una receta para el/la pareja sin necesidad de un examen directo de este/a, cuando se diagnostica una ITS como clamidia o gonorrea. Esta estrategia busca reducir la reinfección y disminuir la transmisión lo antes posible, al facilitar tratamiento paralelo para la(s) pareja(s) sospechosa(s) de estar afectada(s).
¿Cuándo empezar a sentirse mejor tras el tratamiento?
Si se han utilizado antibióticos o antivirales, la mejoría suele comenzar en unos pocos días. Es fundamental completar todo el esquema de medicación tal como se indicó, incluso si los síntomas desaparecen antes. Nunca se deben compartir medicamentos entre personas ni tomar medicación destinada a otra persona.
Perspectivas y pronóstico
Qué esperar después de un diagnóstico de ITS
En la mayoría de los casos, las ITS pueden curarse con tratamiento adecuado. Sin embargo, algunas ITS requieren manejo a largo plazo o nunca se curan por completo. Es posible que una ITS se vuelva a infectar si se expone nuevamente a la fuente. Es normal experimentar emociones como vergüenza o ansiedad tras el diagnóstico; ampliamente se recomienda buscar apoyo en amigos, familiares o profesionales de la salud mental para manejar el impacto emocional.
ITS durante el embarazo
Si una persona está embarazada y tiene una ITS, es crucial consultar de inmediato con un profesional de la salud para discutir las opciones de tratamiento que protejan tanto la salud de la persona como del feto. Algunas ITS pueden afectar el desarrollo fetal o conducir a complicaciones en el embarazo; la atención temprana facilita intervenciones seguras.
Pronóstico general
La mayor parte de las ITS son curables con tratamiento adecuado. No obstante, no todas tienen cura y ciertas infecciones virales crónicas, como el VIH, requieren manejo de por vida. Es posible volver a adquirir una ITS incluso después de haber sido tratada con éxito en el pasado. La adherencia al tratamiento, la detección temprana y la prevención son pilares clave para un pronóstico favorable.
Prevención y reducción de riesgos
Estrategias para disminuir el riesgo de ITS
La forma más efectiva de reducir el riesgo de ITS es evitar la actividad sexual. Si se mantiene actividad sexual, se pueden adoptar las siguientes medidas:
- Uso correcto de preservativos de látex o barreras de protección durante cualquier tipo de contacto sexual. Si la pareja tiene vagina, usar también barrera para el sexo oral (dental dam).
- Elegir parejas de manera cuidadosa y evitar relaciones cuando exista sospecha de ITS activa.
- Realizar pruebas de ITS de forma regular para detectar infecciones no manifiestas y prevenir su transmisión.
- Antes de iniciar una relación con una nueva pareja, pedir pruebas de ITS y compartir resultados cuando sea pertinente.
- Moderación en consumo de alcohol y no usar drogas antes de las relaciones sexuales, ya que pueden reducir la capacidad de tomar medidas protectoras.
- Conocer los signos y síntomas de ITS y buscar atención médica ante cualquier aparición.
- Educarse sobre ITS para entender mejor las vías de transmisión y las estrategias de prevención.
¿Puede prevenirse la propagación de ITS?
Sí. Para prevenir la propagación de ITS se deben seguir estas pautas:
- Si aparecen síntomas, suspender la actividad sexual y acudir a atención médica para diagnóstico y tratamiento.
- Seguir las indicaciones del profesional de la salud sobre el tratamiento y la recuperación.
- Realizarse pruebas de recolección de control tras completar el tratamiento, para confirmar la resolución o, si corresponde, gestionar reinfecciones.
- Asegurar que las parejas conozcan el estado de la ITS y reciban la evaluación y tratamiento correspondientes.
- Usar preservativos en todo encuentro sexual, especialmente con parejas nuevas.
- Considerar la vacunación disponible para HPV como medida de prevención de complicaciones asociadas a ese virus.
Vida con ITS
Cuidados personales y autocuidado
Si se recibe un diagnóstico de ITS, es fundamental tomar medidas para mantener la salud y bien estar:
- Tomar todos los medicamentos según lo indicado, sin interrumpir el tratamiento, incluso si los síntomas desaparecen.
- Evitar las relaciones sexuales durante el tratamiento, y reanudar solo cuando el profesional de la salud señale que es seguro hacerlo.
- Informar a las parejas sexuales para que se realicen pruebas y, si corresponde, tratamiento.
- Cuando se retome la actividad sexual, usar preservativos y, si procedente, métodos de barrera para la sexual oral.
Cuándo acudir nuevamente a atención médica
Consulta a un profesional de la salud si tú o tu pareja presentan síntomas de ITS. También se recomienda revisiones periódicas, idealmente anuales, o con mayor frecuencia si se mantiene actividad sexual de alto riesgo.
Preguntas útiles para hacer al médico
Al conversar con el profesional de la salud, puede ser útil plantear preguntas como:
- ¿Cómo puedo prevenir ITS?
- ¿Qué complicaciones podrían surgir en el futuro?
- ¿Con qué frecuencia debo hacer pruebas de ITS?
- ¿Mi(s) pareja(s) deben hacerse pruebas de ITS?
- ¿Qué tipo de tratamiento necesito?
- ¿Cuánto tiempo tardará en desaparecer la ITS?
- ¿Existen efectos secundarios de los tratamientos?
Vídeo sobre Infecciones de transmisión sexual (ITS)
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.