Hemorragias nasales (epistaxis): causas, tratamiento y prevención
La epistaxis, o sangrado nasal, es la pérdida de sangre que se origina en la mucosa que recubre el interior de la nariz. Puede afectar una o ambas fosas nasales, aunque generalmente es unilateral. Es común y, a menudo, se debe al secado de la mucosa y la fragilidad de los vasos sanguíneos. La mayoría se controla en casa, pero algunos episodios requieren atención médica urgente.
Qué es la epistaxis
La epistaxis es el término médico para describir un sangrado proveniente del tejido que recubre la nariz. El sangrado puede presentarse en una fosa nasal o, con menor frecuencia, en ambas. Los vasos sanguíneos de la nariz están muy cerca de la superficie interna, y el aire que pasa por la nariz puede secar e irritar estas estructuras, haciéndolas vulnerables a lesionarse y sangrar.
Tipos de sangrado nasal
Sangrado nasal anterior
El sangrado nasal anterior se inicia en la parte frontal de la nariz, en la pared que separa los dos lados de la nariz (el septo) y en los capilares de esa zona. Estos vasos son frágiles y tienden a romperse con facilidad. Este tipo es el más frecuente y, por lo general, no es grave. Por lo común, se puede tratar en casa.
Sangrado nasal posterior
El sangrado nasal posterior ocurre en lo profundo de la nariz, afectando vasos sanguíneos de mayor tamaño en la parte posterior, cerca de la garganta. Puede provocar una hemorragia más abundante y fluir hacia la parte posterior de la garganta, lo que a veces requiere atención médica de inmediato.
Síntomas y causas
Qué signos acompañan a un sangrado nasal
En la mayoría de los casos, el único síntoma es la salida de sangre por una o ambas fosas nasales. Si el sangrado es de la vía posterior, es posible que algo de sangre drene por la parte posterior de la garganta, lo cual puede dar un sabor desagradable y provocar náuseas.
Qué causa sangrado nasal en una fosa
Las epistaxis tienen múltiples orígenes, la mayoría de ellos no graves. La causa más frecuente es el aire seco, que suele afectar a:
- Climas cálidos y con poca humedad.
- Zonas a gran altitud.
- Espacios interiores calefaccionados.
El aire seco seca la membrana nasal y la hace más propensa a agrietarse o formar costras, aumentando el riesgo de sangrado al frotar, sonarse la nariz o sonarse con fuerza.
- Inserción de objetos en la nariz o lesiones faciales o nasales.
- Desviación del tabique nasal (septum).
- Infecciones de las vías respiratorias superiores o de los senos paranasales que provocan estornudos, tos o necesidad de sonarse con frecuencia.
- Rinitis alérgica o no alérgica (inflamación de la mucosa nasal).
- Uso frecuente de sprays nasales antihistamínicos o descongestionantes que pueden resecar la mucosa nasal.
- Tratamientos anticoagulantes como aspirina, AINEs o warfarina.
- Inhalación de químicos de limpieza, vapores laborales u otros olores fuertes.
- Consumo de drogas recreativas por la nariz (por ejemplo, cocaína).
Entre las causas menos comunes se incluyen:
- Consumo de alcohol
- Trastornos de la coagulación, como hemofilia o enfermedad de Von Willebrand
- Hipertensión arterial
- Aterosclerosis
- Cirugías faciales o nasales
- Tumores nasales
- Pólipos nasales
- Trombocitopenia inmune
- Leucemia
- Telangiectasia hemorrágica hereditaria
- Embarazo
Qué provoca sangrados durante el sueño
Las causas de epistaxis durante el sueño son las mismas que durante el día: aire seco, alergias e infecciones de las vías respiratorias superiores dañan la membrana nasal, y dormir con la cabeza hacia un lado puede ejercer presión directa sobre la cavidad nasal, favoreciendo el sangrado.
Factores de riesgo
Cualquier persona puede presentar sangrado nasal; la mayoría experimentará al menos un episodio en algún momento. Sin embargo, existen ciertos grupos con mayor probabilidad:
- Niños entre 2 y 10 años, debido a aire seco, resfriados, alergias y hábitos como meter dedos en la nariz.
- Adultos de 45 a 80 años, cuando la coagulación puede tardar más y hay mayor probabilidad de hipertensión, aterosclerosis o trastornos de la coagulación.
- Embarazo, ya que los vasos de la nariz se dilatan y aumentan la presión sobre la mucosa nasal.
- Personas que toman anticoagulantes (p. ej., aspirina) o que presentan trastornos de coagulación.
Diagnóstico y pruebas
¿Cuándo preocuparse por un sangrado nasal?
Aunque ver sangre saliendo de la nariz puede generar alarma, la mayor parte de los sangrados nasales no es grave y se maneja en casa. Debe buscar atención médica si:
- Los sangrados ocurren con frecuencia.
- Presenta síntomas de anemia (sensación de debilidad, mareo, cansancio, frío, dificultad para respirar o piel pálida).
- El sangrado aparece al iniciar un nuevo medicamento.
- Se acompaña de moretones inusuales por todo el cuerpo, lo que podría indicar un trastorno de coagulación o una posible tumoración nasal.
Si el niño tiene menos de 2 años y presenta un sangrado, se debe consultar al pediatra. En cualquier edad, es buena idea mencionar estos episodios en la próxima revisión de salud.
Cómo diagnostican los profesionales este trastorno
El médico realiza varias preguntas, entre ellas:
- Duración del sangrado (minutos).
- Cantidad aproximada de sangre.
- Frecuencia de los sangrados y si afectan a una o ambas fosas nasales.
- Medicación actual, especialmente fármacos anticoagulantes y de venta libre para resfriados o alergias.
- Historial médico familiar de trastornos sanguíneos.
- Consumo de alcohol o el uso de drogas que se inhalan por la nariz.
el profesional examina la nariz para identificar la fuente del sangrado y posibles causas. Para ello puede usar un endoscopio o un pequeño especulo para mantener la fosa nasal abierta y observar con iluminación. Se pueden emplear anestesia local para adormecer la mucosa y estrechar los vasos, eliminar coágulos y costras, lo cual puede resultar desagradable pero no doloroso. En algunos casos pueden solicitarse radiografías, tomografías o análisis de sangre para descartar trastornos de coagulación, anormalidades vasculares o tumores nasales.
Tratamiento y manejo
Tratamientos disponibles para la epistaxis
La elección del tratamiento depende de la causa y la severidad del sangrado. Las opciones incluyen:
- Empaquetamiento nasal: se introduce gasas, esponjas nasales o un globo inflable en la nariz para aplicar presión en el sitio de sangrado. A veces se mantendrá el material en su lugar entre 24 y 48 horas para favorecer la coagulación.
- Cauterización: aplicación de una sustancia química (nitrato de plata) o calor (electrocauterización) para sellar el vaso sanguíneo que sangra. Se suele usar anestesia local previa.
- Ajustes en la medicación: reducir o suspender temporalmente los medicamentos anticoagulantes puede ayudar. En algunos casos se requieren fármacos para controlar la presión arterial o un fármaco antifibrinolítico como tranexámico (Lysteda®) para favorecer la coagulación.
- Extracción de cuerpos extraños: si la causa es un objeto, este se retira.
- Cirugía: puede ser necesaria para reparar una fractura nasal o corregir un desviación del tabique (septoplastia o septoplastia). En casos selectos, se puede realizar una ligadura de la arteria culpable.
- Ligadura de vasos: cierre quirúrgico del vaso que provoca la hemorragia para detener el sangrado.
Cómo detener un sangrado nasal en casa
Estas pautas suelen ser suficientes para la mayoría de episodios leves:
- Mantenga la calma y respire por la boca.
- Siente derecho y incline ligeramente la cabeza hacia adelante para evitar que la sangre entre en la garganta.
- Con el pulgar y el índice, pellizque suavemente las paredes blandas de la nariz, justo encima de las fosas nasales, durante varios minutos.
- Mantenga la presión y observe si cesa el sangrado; use un paño o toalla húmeda para recoger la sangre que escupe.
La atención domiciliaria suele ser suficiente, pero hay situaciones en las que se debe acudir a un servicio de urgencias, o llamar al número de emergencias si:
- No se puede detener el sangrado tras 15 a 20 minutos de compresión.
- La pérdida de sangre es abundante (más de una taza).
- Toma anticoagulantes o tiene un trastorno de coagulación y el sangrado no cede.
- Presenta dificultad para respirar.
- Se ha tragado sangre y no controla el vómito.
- El sangrado ocurrió tras un golpe en la cabeza o una lesión grave en la cara o la nariz.
¿Puedo beber agua después de un sangrado nasal?
Sí. Es aconsejable mantener una buena ingesta de líquidos para evitar la deshidratación y ayudar al cuerpo durante la recuperación. Las opciones recomendadas incluyen agua, jugos o líquidos no cafeinados. Es normal que algo de sangre drene hacia el estómago y provoque náuseas; beber líquidos no empeora el sangrado.
¿Puede morir una epistaxis?
Los sangrados nasales que ocurren en la parte alta o profunda de la nariz pueden ser más difíciles de controlar, pero los sangrados nasales rara vez son mortales.
Prevención
Qué puedo hacer para prevenir sangrados nasales
- Usar regularmente solución salina en forma de spray nasal o gotas dos o tres veces al día para mantener las fosas nasales húmedas.
- Colocar un humidificador en el hogar, especialmente en el dormitorio, para aumentar la humedad ambiental.
- Aplicar gel o ungüento nasal en las fosas con un hisopo de algodón, como vaselina o preparados similares. Evite introducir el hisopo más de 0,25 cm en la nariz.
- Evitar sonarse la nariz con fuerza excesiva.
- Estornudar con la boca abierta y hacerlo sobre un pañuelo o codo para no irritar la mucosa.
- Avoid introducir objetos sólidos en la nariz y mantener las uñas cortas en los niños.
- Limitar el uso de medicamentos que pueden aumentar el sangrado, como aspirina o ibuprofeno. Consulte siempre con un profesional de la salud antes de modificar medicación, especialmente si toma anticoagulantes u otros fármacos recetados.
- Si los síntomas de la alergia no se controlan con medicamentos de venta libre o recetados, consulte a su proveedor y siga las indicaciones para evitar efectos secundarios que provoquen sangrado nasal.
- Dejar de fumar, ya que el tabaco reseca e irrita la mucosa nasal.
- Usar protección facial en actividades que puedan provocar traumatismos faciales.
- En niños, evitar introducir objetos en la nariz y mantener las uñas cortas; el pediatra puede ofrecer pautas adicionales.
Preguntas frecuentes adicionales
¿Son normales los coágulos en un sangrado nasal?
Sí. Los coágulos son agrupaciones de sangre que se forman como respuesta a una lesión en un vaso. Se espera que se forme coágulo cuando se intenta detener un sangrado al pellizcar la nariz y, posteriormente, que permanezca hasta que se retire o se elimine al sonarse la nariz con suavidad.
¿Por qué tengo sangrados nasales con frecuencia?
Existen varias razones posibles, y pueden afectar a una o ambas fosas nasales. Las causas más comunes incluyen:
- Uso frecuente de sprays nasales para alergias o congestión.
- Aire seco en el lugar donde vive.
- Inhalar sustancias por la nariz.
En casos poco frecuentes, sangrados nasales repetidos pueden ser señal de un trastorno de sangrado u otra condición más seria. Si los episodios son frecuentes, consulte a un profesional de la salud para una valoración adecuada.
Vídeo sobre Hemorragias nasales (epistaxis): causas, tratamiento y prevención
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.