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Glándula Parótida: Anatomía, Función, Localización y Definición

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Las glándulas parótidas son glándulas salivarias mayores situadas delante de cada oreja. Producen saliva para lubricar la boca, facilitar la masticación y la digestión; pueden inflamarse, bloquearse o desarrollar tumores. El manejo varía desde medidas conservadoras y antibióticos hasta procedimientos quirúrgicos o terapias oncológicas en caso de cáncer. Este artículo describe su función, anatomía, causas de problemas y opciones de tratamiento.

Función

Las glándulas parótidas generan un tipo de saliva más acuosa que sirve para lubricar la cavidad oral y facilitar la digestión. liberan amilasa, una enzima que inicia la descomposición de los almidones en la boca. La saliva es fundamental para la salud bucal y general; entre sus roles destacan:

  • Lubricación bucal que facilita el habla, la masticación y la deglución.
  • Inicio de la digestión gracias a la amilasa salival que descompone almidones.
  • Reducción de bacterias que pueden dañar los dientes y las encías.
  • Protección de los dientes frente a caries y desmineralización.

Dato curioso: las glándulas parótidas producen aproximadamente un 10% de la saliva total de la boca en reposo, y su contribución aumenta durante la ingesta de alimentos, llegando a representar alrededor de un 25% del volumen salival durante la comida.

Anatomía

Ubicación

Las glándulas parótidas se sitúan justo por debajo y delante de cada oído. Son una de las tres parejas de glándulas salivarias mayores; las otras son las glándulas sublinguales (debajo de la lengua) y las submandibulares (debajo de la mandíbula).

Estructuras y conductos

La saliva producida en la glándula parótida se descarga mediante un conducto principal llamado conducto de Stensen. Este conducto desemboca en la cavidad bucal cerca de los dientes molares superiores. Las glándulas sublinguales y submandibulares utilizan el conducto de Wharton para canalizar la saliva hacia el suelo de la boca (debajo de la lengua).

Apariencia, color y tamaño

La glándula parótida tiene una forma similar a una pirámide al revés, que se ensambla en la región anterior y cerca de la rama de la mandíbula. Su superficie externa está recubierta por linfáticos y la cara interna tiene una superficie lisa que reposa contra la mandíbula y el músculo temporal. El nervio facial, o nervio craneal VII, atraviesa la parótida y la divide en dos lóbulos: lóbulo superficial y lóbulo profundo. En cuanto a color y tamaño, la glándula es de tono amarillento y está rodeada por tejido conectivo de color rosado. Es la glándula salival más grande y mide aproximadamente 5,8 cm de longitud y 3,4 cm de ancho. En promedio, cada glándula parótida pesa alrededor de 14,28 g.

Condiciones y trastornos

Causas de inflamación o agrandamiento

  • Sialolitos (cálculos) que se forman dentro de los conductos y pueden bloquear el flujo de saliva, provocando inflamación y dolor, especialmente al comer.
  • Sialadenitis (infección de la glándula parótida) debido a obstrucciones, bacterias o virus. Entre las causas se mencionan infecciones por estafilococos y virus de la parotiditis (paperas).
  • Tumores de la glándula parótida pueden desarrollarse en cualquiera de los lóbulos y causar hinchazón de la mandíbula y la cara. La mayoría de estos tumores son benignos, pero pueden ocurrir casos malignos.
  • Cáncer de glándula parótida (carcinoma parótideo) es menos común, representando un porcentaje reducido de los cánceres de cabeza y cuello; sin embargo, su presencia requiere tratamiento oportuno para prevenir la diseminación a los ganglios linfáticos y otras estructuras.

Síntomas de obstrucción

La mayoría de las condiciones que afectan la parótida pueden presentar síntomas similares. Los signos más habituales incluyen:

  • Hinchazón de la cara y de la mandíbula.
  • Dolor en la región parotídea, que a veces se agrava después de comer.
  • Fiebre u otros signos de inflamación si hay infección.

Pruebas y diagnóstico

El diagnóstico adecuado suele iniciarse con un examen físico realizado por un profesional de la salud, quien palpará las glándulas para detectar dolor o inflamación. En casos sospechosos pueden solicitarse pruebas complementarias, entre las que se incluyen:

  • Biopsia por aguja (punción con aguja) para extraer fluido o células de la glándula y enviarlas al laboratorio para su análisis.
  • Pruebas de imagen para evaluar la glándula y sus conductos, como resonancia magnética (RM), ultrasonido o tomografía computarizada (TC).

Tratamientos

La elección del tratamiento depende de la causa subyacente de la afección parótida:

  • Si se trata de una infección bacteriana, es habitual prescribir antibióticos.
  • En caso de cálculos parotídeos que bloquean el conducto, pueden emplearse técnicas conservadoras como la masaje facial o la estimulación con caramelos agrios para aumentar la producción de saliva. Si estas medidas no dan resultado, se pueden probar distintas medicaciones para inducir el flujo salival o cirugía para eliminar los cálculos si persiste la obstrucción.
  • En lo que respecta a los tumores de la glándula parótida, el tratamiento habitual es la parotidectomía, es decir, la extirpación de parte o de toda la glándula.
  • Para el cáncer de glándula parótida, puede requerirse una combinación de cirugía para extirpar la glándula y/o quimioterapia y/o radioterapia, dependiendo de la extensión y el tipo tumoral.

Cuidados y manejo

Cómo reducir la hinchazón o resolver un bloqueo

Si la glándula parótida se encuentra inflamada, podría ayudar el acto de chupar caramelos ácidos, ya que ello estimula el flujo de saliva y puede favorecer la expulsión de posibles obstrucciones. No obstante, si la hinchazón persiste, es imprescindible consultar con un profesional de la salud para determinar la causa y planificar un tratamiento adecuado.

Consejos para mantener las glándulas parótidas saludables

Para mantener una adecuada salud de las glándulas parótidas y de la saliva, se recomiendan las siguientes medidas:

  • Beber abundante agua para fomentar una buena producción de saliva.
  • Masticar chicle sin azúcar para estimular la secreción salival.
  • Chupar caramelos sin azúcar para activar las glándulas salivales.
  • Evitar fumar para proteger la salud oral y de las glándulas.
  • Reducir la cafeína y el alcohol si irritan la boca o causan deshidratación.
  • Consultar con el profesional de salud sobre sustitutos de saliva si es necesario.

Es importante reconocer que no todos los problemas de la parótida pueden prevenirse. Sin embargo, seguir estas pautas puede ayudar a disminuir el riesgo y mantener la saliva en buen estado de lubricación y función.

Vídeo sobre Glándula Parótida: Anatomía, Función, Localización y Definición

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.