Fotoféresis: Usos del tratamiento y efectos secundarios
La fotoinmunoterapia extracorpórea, también llamada fotofrase o fotocromo, es un procedimiento que utiliza la luz para modificar el comportamiento de los linfocitos fuera del cuerpo y luego reinfundirlos. Su objetivo es modular la respuesta inmunitaria para combatir ciertas enfermedades, ralentizar procesos inflamatorios o autoinmunes y reducir el rechazo de trasplantes. A continuación se describe qué es, para qué se utiliza, cómo se realiza, qué esperar durante y después del tratamiento, así como los posibles efectos adversos y el pronóstico.
Qué es la fotoinmunoterapia extracorpórea
Definición y variantes
La fotoinmunoterapia extracorpórea, también conocida como ECP (extracorporeal photoimmunotherapy) o fotocromoterapia, es una forma de inmunoterapia que modifica la función de los linfocitos mediante exposición a una sustancia sensible a la luz. Cuando estos linfocitos tratados se reintroducen en el organismo, pueden activar una respuesta inmunitaria para atacar células cancerosas o para disminuir la agresividad de ciertas respuestas inmunitarias que dañan al propio cuerpo. En español también se emplea el término fotoinmunoterapia extracorpórea para describir este proceso.
Usos principales en medicina
- Linfoma de células T cutáneo (CTCL): la fotoinmunoterapia llevó al desarrollo de este tratamiento en la década de 1980 para una forma rara de cáncer de sangre que afecta la piel. Actualmente se aplica para dos tipos concretos de CTCL: Sézary y micosis fungoide.
- Enfermedad del injerto contra el rechazo (GVHD): cuando las células sanguíneas trasplantadas de un donante pueden atacar el cuerpo del receptor, la fotoinmunoterapia se puede usar si otros tratamientos de primera línea, como los corticosteroides, no funcionan o no resultan satisfactorios.
- Rechazo de órganos: tras trasplantes de órganos como pulmón, hígado o corazón, la fotoinmunoterapia puede emplearse para ayudar a evitar el rechazo del órgano.
Otras condiciones para las que puede considerarse
En algunos casos, los profesionales de la salud pueden usar la fotoinmunoterapia para tratar otras condiciones inflamatorias o autoinmunes, conforme a la valoración clínica. Entre ellas se incluyen:
- Enfermedad de Crohn
- Eccema (dermatitis atópica)
- Fibrosis sistémica nefrogénica
- Pemphigus
- Psoriasis
- Eesclerodermia
- Diabetes tipo 1
¿Cómo puede ayudar la fotoinmunoterapia?
El tratamiento modifica la forma en que los linfocitos funcionan. Después de que los linfocitos tratados se reintroducen en el cuerpo, pueden:
- Activar una respuesta inmunitaria para combatir células cancerosas o ralentizar la progresión de GVHD;
- Prevenir ataques de los linfocitos contra órganos nuevos tras un trasplante;
- Aliviar síntomas asociados a las condiciones tratadas cuando corresponde.
Detalles del tratamiento
Preparación previa
- Hidratación adecuada: se recomienda beber abundantes líquidos (al menos ocho vasos al día) durante los dos días previos al tratamiento para favorecer el flujo sanguíneo y facilitar la extracción de sangre.
- Evitar estimulantes: se aconseja evitar cafeína y alcohol para prevenir la deshidratación y posibles ralentizaciones en el flujo sanguíneo.
- Alimentación: se sugiere evitar comidas altas en grasa (comidas fritas y postres grasos) que dificulten la separación de los componentes sanguíneos durante el proceso.
Procedimiento
La fotoinmunoterapia extracorpórea implica separar una fracción de la sangre que contiene los linfocitos, tratarlos y luego reinfundir las células modificadas junto con el resto de la sangre. A continuación se detallan las etapas típicas:
- Se extrae sangre de una vena del brazo o del pecho a través de una vía intravenosa o de un catéter. En algunos casos se puede administrar un sedante leve o anestesia local para disminuir molestias.
- La sangre pasa a una máquina que separa linfocitos de otros componentes sanguíneos como glóbulos rojos, plaquetas y plasma.
- A los linfocitos se les añade una sustancia llamada 8-metoxipsoralen (8-MOP), que es una sustancia derivada de plantas y que se activa al exponerse a la luz.
- La mezcla de linfocitos y 8-MOP se expone a luz ultravioleta tipo A (UVA) dentro de la máquina. Esta exposición activa el 8-MOP y modifica la función de los linfocitos.
- La sangre tratada, incluyendo los linfocitos modificados, se reinfunde en el cuerpo del paciente.
El objetivo es que algunos linfocitos queden activados para combatir células dañinas y otros queden inhibidos para reducir respuestas inmunes no deseadas, como las que atacan a un órgano trasplantado o la piel en ciertas patologías.
Qué ocurre después del procedimiento
Tras la reinfusión, se realiza una supervisión clínica breve: se controlan la pulso, la presión arterial y el estado general. Si no hay anomalías, el paciente suele regresar a casa ese mismo día.
Duración y frecuencia
La sesión de fotoinmunoterapia dura aproximadamente tres a cuatro horas. En muchos casos se requieren varias sesiones para observar una mejora clínica, con esquemas que pueden empezar con sesiones semanales o cada dos semanas y luego espaciarse a medida que la condición evoluciona. El plan de tratamiento es individualizado y lo establece el profesional de la salud.
Experiencia durante el procedimiento
Durante la terapia, el paciente permanece acostado y cómodo mientras la sangre se procesa y se reinfunde. En general es un procedimiento indoloro. Sin embargo, al igual que con otras interacciones de volumen sanguíneo, pueden presentarse sensaciones como mareo, aturdimiento, frío o náuseas tras la extracción de sangre o la reinfusión. Si se presentan molestias, se deben comunicar a un profesional para recibir apoyo adecuado.
Riesgos, beneficios y consideraciones
Seguridad y efectos secundarios
- La fotoinmunoterapia se considera un procedimiento seguro y la mayoría de las personas no presenta efectos adversos severos.
- Puede producirse una ligera caída de la presión arterial durante la sesión; si ocurre, se pueden administrar líquidos intravenosos para normalizarla.
- Entre los efectos secundarios posibles se encuentran náuseas, enrojecimiento de la piel, mareo y fiebre moderada a aproximadamente 6 a 8 horas después del tratamiento.
- Una temperatura corporal superior a 37.8 °C (99.9–100 °F), o fiebre, debe ser comunicada al equipo médico, que puede indicar necesidad de tratamiento adicional, como analgésicos o antipiréticos como el paracetamol.
Recuperación y perspectivas
Precauciones tras cada sesión
La fotoinmunoterapia provoca una mayor sensibilidad a la luz solar. Para proteger la piel y prevenir quemaduras o irritación:
- Evite la exposición al sol directo y la luz solar indirecta durante las 24 horas siguientes a cada sesión. La luz indirecta incluye la que entra por ventanas, persianas o cortinas.
- Si sale al exterior, cubra la piel y use protección solar con un factor de protección (SPF) de al menos 30.
- Use gafas de protección UVA del tipo wraparound para proteger los ojos y, si es posible, utilícelas tanto dentro como fuera, durante las primeras 24 horas tras cada tratamiento.
Cuánto tiempo toma ver resultados
La velocidad de respuesta varía según la condición tratada y la frecuencia de las sesiones. En GVHD crónico, algunos pacientes pueden presentar mejoras en tres a cuatro meses tras iniciar las terapias. En otras enfermedades, como la esclerodermia, puede requerirse un periodo más largo, entre seis y doce meses, para observar mejoras significativas. Cada plan de tratamiento se ajusta a la evolución clínica y a la respuesta individual.
Preguntas útiles para tu equipo médico
- ¿Qué frecuencia de sesiones recomienda? y ¿qué criterios guiarán la reducción o el mantenimiento de las sesiones?
- ¿Qué signos deben alertar de complicaciones? y cuándo debe buscarse atención de urgencia?
- ¿Qué medidas de cuidado de la piel y de la convención de la exposición al sol? deben adoptarse entre sesiones?
- ¿Qué resultados esperados son razonables para mi condición específica? y ¿qué indicadores utilizarán para evaluar la respuesta al tratamiento?
la fotoinmunoterapia extracorpórea es una opción de inmunoterapia que modifica la función de los linfocitos fuera del cuerpo para modular la respuesta inmunitaria. Sus aplicaciones principales incluyen CTCL y GVHD, así como posibles usos en rechazo de órganos y otras condiciones inflamatorias. El tratamiento se realiza en sesiones que duran varias horas, con un protocolo de preparación, exposición a 8-MOP y UVA, y reinfusión de células tratadas. Aunque suele ser bien tolerada, puede asociarse a efectos secundarios leves y a una mayor sensibilidad solar temporal. El pronóstico depende de la patología subyacente y de la respuesta individual al tratamiento, por lo que la planificación debe hacerse de forma personalizada y con seguimiento cercano por parte de un equipo de atención médica.
Vídeo sobre Fotoféresis: Usos del tratamiento y efectos secundarios
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.