Fosfenos: Qué son y causas comunes
Los fosfenos son destellos de luz que se perciben incluso cuando los ojos están cerrados o cuando no hay una fuente de iluminación externa. Se describen con frecuencia como chispas, destellos, estrellas o figuras geométricas, y, en la mayoría de los casos, no implican una enfermedad grave. Sin embargo, pueden surgir por causas diversas, desde estímulos simples hasta condiciones oculares o neurológicas que requieren evaluación médica para descartar problemas serios.
¿Qué son los fosfenos?
Los fosfenos constituyen una manifestación visual llamada fotopsia cuando se utiliza para describir destellos o ilusiones visuales sin una fuente de luz real. Pueden ocurrir por distintos mecanismos: la retina, el nervio óptico o el cerebro pueden activar señales visuales aun cuando el ojo no recibe luz externa. Aunque muchos casos son benignos, otros pueden señalar condiciones médicas que requieren atención clínica. La experiencia de los fosfenos puede variar entre personas: algunas las describen como destellos brillantes, otras como chispas o como patrones geométricos que aparecen de forma espontánea o asociada a movimientos o esfuerzos.
Posibles causas
Cómo se presentan
La forma en que los pacientes describen los fosfenos puede diferir. Algunas personas los perciben como destellos luminosos, otras los comparan con un resplandor o con pequeños puntos brillantes que parecen moverse. En ocasiones, las personas refieren ver “estrellas” cuando se golpean la cabeza o cuando se frotan los ojos. En otros casos, las imágenes pueden ser más estáticas o repetitivas, y pueden o no ir acompañadas de otros síntomas visuales. No siempre hay una fuente de luz que entre por el ojo, lo que demuestra que la generación de estas sensaciones puede originarse en la retina o en procesos neurológicos.
Causas más comunes
Fosfenos por golpe en la cabeza
La experiencia de “ver estrellas” al recibir un golpe en la cabeza o al caer puede ser frecuente. En estos escenarios, la presión o el impacto pueden estimular las células fotorreceptoras de la retina, lo que provoca la percepción de luz aun cuando los ojos están cerrados. Este fenómeno comparte similitudes con la sensación que se produce al frotar los ojos, pero la diferencia radica en la causa física: un traumatismo puede desencadenar destellos temporales en la visión.
Fosfenos por problemas de retina
La salud de la retina es clave para la visión normal, y ciertas alteraciones retinianas pueden producir fosfenos. Entre ellas se encuentran las siguientes condiciones:
- Desprendimiento de retina: ocurre cuando la retina se separa de su soporte. Es una emergencia médica que puede afectar la visión de forma brusca o progresiva.
- Desprendimiento vítreo posterior: el gel vítreo dentro del ojo puede desprenderse de la retina, provocando sensaciones luminosas o posibles destellos.
- Retinopatía diabética: una complicación de la diabetes que puede dañar los vasos sanguíneos de la retina y alterar la visión.
- Degeneración macular relacionada con la edad: afecta la visión central y la macula, parte de la retina responsable de los detalles finos.
Fosfenos por condiciones neurológicas
Varias condiciones neurológicas pueden asociarse con fosfenos, ya sea por inflamación, excitación eléctrica o interacción entre procesos visuales y el sistema nervioso. Entre ellas se incluyen:
- Neuritis óptica: inflamación del nervio óptico que puede generar dolor, alteraciones en la visión y fosfenos que se asocian a movimientos o esfuerzos oculares. En algunos casos, la neuritis óptica puede preceder o estar relacionada con esclerosis múltiple.
- Migranas: las manifestaciones visuales de las migrañas a menudo incluyen fosfenos o fotopsias acompañando el dolor de cabeza o apareciendo antes de él.
- Convulsiones: la actividad eléctrica descontrolada en el cerebro puede producir fenómenos visuales, incluidos fosfenos.
- Síndromes de demencia y enfermedad de Parkinson: cambios en el tejido cerebral o en los fármacos utilizados para tratar estas condiciones pueden dar lugar a fosfenos.
- Insuficiencia vertebrobasilar: el flujo sanguíneo reducido en la parte posterior del cerebro puede generar alteraciones visuales, especialmente al cambiar de posición o al moverse rápidamente.
- Lesión cerebral traumática: un golpe o una lesión en la cabeza pueden provocar fosfenos como consecuencia de daño o irritación de estructuras visuales o de la vía nerviosa.
Fosfenos por radioterapia y estimulación magnética transcraneal
Al recibir radioterapia en zonas cercanas a los ojos, cerebro o cuello, algunas personas pueden experimentar fosfenos como consecuencia de la estimulación eléctrica o lumínica durante el tratamiento. De igual forma, técnicas como la estimulación magnética transcraneal (TMS) utilizadas para ciertas condiciones neurológicas o psiquiátricas pueden inducir fosfenos como efecto secundario de la estimulación eléctrica cerebral.
Otras causas
Existen otras razones posibles que pueden provocar fosfenos, entre las que se incluyen:
- Uso de ciertos medicamentos con o sin receta, o consumo de alcohol.
- Afrontar la retirada de alcohol o de fármacos.
- Frotar repetidamente los ojos.
- Toser con fuerza o esfuerzos similares que aumenten la presión intraocular o modulen la actividad visual.
Por último, hay casos en los que no se identifica una causa clara para la aparición de fosfenos. En estas situaciones, la observación clínica y, cuando corresponde, una evaluación adicional pueden ser útiles para descartar patologías subyacentes.
Atención y tratamiento
Tratamiento de los fosfenos
En general, no existe un tratamiento específico dirigido a eliminar los fosfenos. Su manejo se orienta a la identificación y tratamiento de la causa subyacente cuando se encuentra una etiología detectable. Dependiendo de la causa, pueden tomarse enfoques como tratamiento de la condición oftalmológica, manejo del dolor de cabeza, control de la diabetes, o intervención para condiciones neurológicas subyacentes. En algunos escenarios, especialmente cuando los fosfenos se producen durante esfuerzos menores como frotarse los ojos o aliviarse con un cambio de posición, puede que no se requiera intervención médica adicional.
Prevención
Si se quiere reducir la aparición de fosfenos, es razonable abordar factores de riesgo y condiciones crónicas asociadas. Entre las estrategias posibles se incluyen:
- Control de enfermedades crónicas: mantener un buen control de la diabetes y de la presión arterial, así como el manejo adecuado de migrañas, puede disminuir la probabilidad de experiencias visuales anómalas relacionadas con estas condiciones.
- Protección de la cabeza: evitar conductas de alto riesgo que puedan provocar traumatismos craneales, como practicar deportes sin equipo de protección adecuado o realizar actividades peligrosas sin las precauciones necesarias.
- Evitar prácticas que fuerzan la visión o aumentan la presión ocular de forma innecesaria, como movimientos bruscos repetidos o esfuerzos visuales intensos sin descanso.
- Seguir las indicaciones médicas para el tratamiento de condiciones oculares o neurológicas ya diagnosticadas, de forma que se minimicen complicaciones que puedan asociarse a fosfenos.
Cuándo acudir a un profesional de la salud
Cuándo es necesario consultar
Se recomienda buscar atención médica si los fosfenos aparecen de manera frecuente o recurrente, o si se acompañan de otros síntomas preocupantes, como visión doble (diplopía) o visión borrosa persistente. Si ya existe un diagnóstico de diabetes o si la experiencia de fosfenos se acompaña de la presencia de flotadores en el ojo (miodesOPS), debe consultarse a un profesional de la salud ocular. En cualquier caso, es prudente consultar ante la aparición de fosfenos nuevos, atípicos o que persisten más allá de unos minutos.
A qué se enfrentará el profesional de la salud
El/la especialista en salud visual o el/la médico/a general, al evaluar fosfenos, iniciarán la consulta con preguntas sobre el historial médico y los síntomas. A continuación, se realizará un examen ocular exhaustivo que puede incluir pruebas para evaluar la retina, el nervio óptico y las vías visuales, así como pruebas neurológicas si se sospecha de una causa neurológica. Es importante entender que, aunque los fosfenos no son necesariamente peligrosos, pueden ser una señal de problemas oculares o neurológicos que requieren diagnóstico y manejo oportunos.
Qué esperar durante la evaluación
La evaluación médica de los fosfenos suele incluir:
- Historia clínica detallada y preguntas sobre la duración, frecuencia, intensidad y características de los destellos.
- Revisión de antecedentes médicos, incluyendo diabetes, hipertensión, migrañas, antecedentes neurológicos y uso de medicamentos.
- Examen oftalmológico completo: revisión de la visión, evaluación de la retina y de la cámara anterior y posterior del ojo, y pruebas para detectar posibles desgarros o desprendimientos retinianos.
- En algunos casos, pruebas adicionales de neuroimagen o evaluaciones neurológicas si se sospecha de una causa cerebral.
Es fundamental comunicar cualquier otro síntoma asociado, como dolor, pérdida de visión, cambios súbitos en la visión, o dolor ocular, ya que pueden orientar hacia un diagnóstico específico y una intervención adecuada.
los fosfenos son experiencias visuales que pueden deberse a múltiples causas, desde estímulos simples hasta condiciones serias de retina, ojo o cerebro. Un manejo apropiado depende de identificar la causa subyacente, y la mayor parte de los casos no requieren tratamiento específico más allá del abordaje de la patología subyacente. Si los fosfenos se presentan con frecuencia o acompañados de otros síntomas, es importante buscar evaluación médica para garantizar una correcta valoración y, si procede, un plan terapéutico adecuado.
Vídeo sobre Fosfenos: Qué son y causas comunes
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.