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Faringoplastia: Insuficiencia Velofaríngea (VPI) y Tratamiento de la Apnea del Sueño

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La faringoplastia es una intervención quirúrgica orientada a modificar el tejido del paladar blando y de la parte posterior de la garganta para mejorar la forma y la función de la vía aérea y del habla. Su objetivo principal es reducir la cantidad de aire que sale por la nariz durante la habla, corrigiendo la insuficiencia velofaríngea (VPI). Este procedimiento puede mejorar la articulación y, en algunos casos, la respiración y el sueño, y se emplea tanto en niños como en adultos, según la causa de la VPI y las características anatómicas del paciente.

¿Qué abarca la faringoplastia?

La faringoplastia se realiza con el fin de corregir problemas de la vía aérea y del habla que se deben a una apertura excesiva entre el paladar y la parte posterior de la garganta. En términos simples, se busca que el aire no escape por la nariz al hablar, cuando la nariz no debe ser el conducting principal del sonido. En el ámbito del sueño, existe también una modalidad de faringoplastia orientada a la apnea del sueño en adultos, cuyo objetivo es ensanchar o estabilizar la vía aérea para reducir los episodios de obstrucción durante el sueño.

Cuándo está indicada la intervención

La intervención es más común en personas nacidas con paladar hendido, una abertura en el techo de la boca. Este defecto congénito es la causa principal de la VPI en la infancia. Sin embargo, la VPI puede presentarse también en adultos y, en su caso, la faringoplastia puede considerarse como parte del manejo médico. Se estima que aproximadamente uno de cada 3 niños que se somete a cirugía para corregir un paladar hendido desarrolla VPI y podría requerir faringoplastia.

Entre otras causas de VPI que pueden requerir faringoplastia se incluyen:

  • Parálisis cerebral y otras condiciones neuromusculares.
  • Condiciones genéticas como el síndrome de Down y el síndrome DiGeorge (también conocido como VCFS o velocardiofacial syndrome).
  • Tratamientos de radioterapia en la faringe, que pueden afectar el paladar y las estructuras vecinas.
  • Remoción de amígdalas y/o adenoides (amigdalectomía y/o adenoidectomía).
  • Eventos cerebrovasculares o tumores en el cerebro o en el paladar.

se realizan faringoplastias para tratar la apnea del sueño en adultos cuando otras terapias no han logrado la mejoría deseada. En estos casos, la finalidad es modificar la anatomía de la garganta para disminuir la obstrucción y facilitar una ventilación adecuada durante el descanso nocturno.

Detalles del tratamiento

¿Cuáles son los diferentes tipos de faringoplastia?

  • Faringoplastia lateral: Dirigida al tratamiento de la apnea del sueño mediante la expansión de la vía aérea superior. Consiste en eliminar y recolocar tejido del paladar y del costado de la garganta (faringe lateral). Si el paciente conserva las amígdalas, podría realizarse también una amigdalectomía.
  • Colgajo faringeo y faringoplastia de esfínter: Empleada para tratar la VPI. Consiste en tomar un colgajo de tejido desde la parte posterior de la garganta y suturarlo al paladar con suturas disolubles para acercar las paredes del paladar y la pared faríngea, cerrando la abertura entre paladar y garganta. En este procedimiento aparecen dos pequeñas aberturas laterales (llamadas orificios laterales) en cada lado del colgajo para permitir la entrada de aire por la nariz.
  • Faringoplastia esfínter: En este enfoque, el especialista toma un colgajo de tejido detrás de cada amígdala y lo sutura a través de la parte posterior de la garganta para estrechar el espacio detrás del paladar. El objetivo es evitar que el aire se escape por la nariz al hablar. Se mantiene un único orificio (puerto) en el tejido para facilitar la respiración nasal.

La elección del tipo de faringoplastia depende de la evaluación clínica y de la anatomía de cada paciente, con la finalidad de optimizar la vía aérea, la función del habla y la seguridad respiratoria.

¿Qué ocurre antes de la faringoplastia?

Antes de cualquier intervención, es fundamental seguir las indicaciones del equipo médico para la preparación. Estas recomendaciones pueden incluir la suspensión de ciertos medicamentos, vitaminas o suplementos vegetales que puedan aumentar el riesgo de sangrado, interactuar con la anestesia o interferir con la recuperación. En algunos casos, puede requerirse una evaluación preoperatoria detallada, pruebas de imagen y una revisión de antecedentes médicos para planificar la cirugía de forma individualizada.

Qué sucede durante la faringoplastia

Las intervenciones de faringoplastia se realizan bajo anestesia general, lo que implica que la persona se mantiene dormida durante el procedimiento. La duración de la cirugía puede rondar hasta dos horas, dependiendo del tipo de faringoplastia y de las circunstancias específicas del caso. Los pasos concretos varían según el procedimiento:

  • Faringoplastia lateral: Se expande la vía aérea al modificar el paladar blando y el lateral de la garganta. Puede añadirse amigdalectomía si las amígdalas están presentes y requieren retirada.
  • Colgajo faringeo (para VPI): Se toma un colgajo de la parte posterior de la garganta y se sutura al paladar mediante suturas que se disuelven. El tejido recolocado cierra la brecha entre paladar y faringe. Se mantienen dos orificios laterales para permitir la respiración nasal.
  • Faringoplastia esfínter: Se toma un colgajo detrás de cada amígdala y se sutura para estrechar el espacio en la parte posterior del paladar, reduciendo la fuga de aire por la nariz al hablar. Se conserva un puerto en el tejido para permitir la respiración nasal.

Qué sucede después de la faringoplastia

La mayor parte de los pacientes permanece hospitalizado entre una y tres noches tras la intervención. Durante la recuperación pueden presentarse:

  • Salida de sangre por la boca o la nariz.
  • Congestión nasal y
  • dolor de garganta y cuello, que puede dificultar la deglución.

La mayor parte de estos efectos secundarios se resuelven por sí solos en pocos días. En casos poco frecuentes (aproximadamente una de cada veinte personas), puede ser necesario colocar una vía aérea nasofaríngea para facilitar la respiración mientras disminuye la inflamación.

Riesgos y beneficios

¿Qué beneficios aporta la faringoplastia?

  • Mejora de la respiración a través de la vía aérea superior.
  • Mejoría de la articulación del habla, con reducción de la hipernasalidad cuando corresponde.
  • Reducción de los síntomas de la apnea del sueño en los casos indicados.

¿Cuáles son los riesgos?

  • La VPI puede persistir tras la faringoplastia en algunos pacientes.
  • Algunas personas pueden presentar ronquido ruidoso y, en ciertos casos, apnea del sueño tras la cirugía.
  • Es posible que se requiera un estudio de sueño (polisomnografía) a los seis meses para evaluar la presencia de apnea del sueño residual.
  • Si persiste la VPI o aparece apnea del sueño, podría realizarse un procedimiento ambulatorio menor para reducir o ampliar los puertos en la zona afectada, según sea necesario.

Recuperación y perspectivas

¿Cuánto dura la recuperación?

El tiempo de recuperación varía entre personas y entre modalidades de faringoplastia. En términos generales, es prudente planificar una semana de descanso en el ámbito escolar o laboral para permitir una recuperación adecuada y la adaptación a los cambios funcionales tras la intervención.

Las recomendaciones de recuperación pueden incluir:

  • Elevación de la cabeza al dormir o al estar acostado para disminuir la hinchazón y favorecer la respiración.
  • Una dieta líquida o blanda durante una o tres semanas, según indicación médica.
  • Evitar levantar objetos pesados y actividades físicas intensas durante un periodo determinado.
  • Tomar antibióticos para prevenir infecciones cuando el equipo médico lo indique.
  • Analgésicos, ya sean de uso recetado o de venta libre, para controlar el dolor.
  • Participar en terapia del habla según indicaciones del equipo.
  • Beber hielo o chupar cubitos de hielo para aliviar el dolor de garganta.

¿Cuál es la tasa de éxito de la faringoplastia?

  • Faringoplastia lateral: reducción de los síntomas de apnea del sueño en aproximadamente un 50%.
  • Colgajo faringeo (para VPI): eficacia en el tratamiento de la VPI entre 80% y 90%.
  • Faringoplastia esfínter: eficacia entre 60% y 70% para tratar la VPI.

Cuándo contactar al equipo de salud

Se debe buscar atención médica si se presentan signos de alarma tras la intervención, como:

  • Deshidratación o pérdida de apetito persistente.
  • Infección, que puede manifestarse con fiebre o secreción maloliente de la nariz u oral.
  • Dificultades continuas para dormir o signos de apnea del sueño.

La supervisión médica posterior a la cirugía es fundamental para evaluar la evolución, la necesidad de pruebas complementarias y la adecuación de las intervenciones futuras, si fuera necesario. Cada caso debe ser interpretado de forma individual, con un plan de atención adaptado a la anatomía y a las necesidades funcionales del paciente.

Vídeo sobre Faringoplastia: Insuficiencia Velofaríngea (VPI) y Tratamiento de la Apnea del Sueño

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.