Vidaliax VIDALIAX

Estenosis espinal

mayoclinic.org

La estenosis espinal es el estrechamiento de uno o más espacios dentro del canal espinal, el conducto que recorre la columna vertebral y que contiene la médula espinal y las raíces nerviosas que se originan de ella. Este estrechamiento puede irritar, comprimir o pellizcar la médula y/o las raíces nerviosas, dando lugar a dolor y a problemas neurológicos. A menudo es consecuencia de cambios degenerativos vinculados al envejecimiento y es más frecuente en personas mayores de 50 años. Puede afectar dos zonas principales: la región lumbar (estenosis espinal lumbar) y la región cervical (estenosis espinal cervical); la estenosis torácica es menos habitual.

¿Qué tan común es la estenosis espinal?

La estenosis espinal es relativamente frecuente. Los cambios degenerativos en la columna pueden afectar a hasta el 95% de las personas de 50 años o más, y la estenosis es uno de estos cambios. En personas mayores de 65 años que se someten a cirugía de la columna, la estenosis lumbar es uno de los diagnósticos más habituales.

Síntomas y Causas

Señales y síntomas generales

La manifestación clínica depende del lugar exacto y del grado de estrechamiento. Los síntomas pueden presentarse en el cuello, la espalda, los brazos, las piernas, las manos o los pies e incluyen:

  • Dolor
  • Entumecimiento o sensación de hormigueo
  • Hormigueo o “hormigueo en dedos”
  • Debilidad muscular

Por lo general, la estenosis se desarrolla de forma lenta con el tiempo. En algunos casos no hay síntomas al inicio, incluso cuando la pruebas de imagen ya muestran la alteración. Los síntomas pueden aparecerse y desaparecer y varían entre una persona y otra.

Síntomas específicos de estenosis lumbar

  • Dolor en la región baja de la espalda
  • Dolor que comienza en las nalgas y puede irradiar a la pierna o al pie
  • Una sensación de pesadez en las piernas, que puede provocar calambres en una o ambas piernas
  • Entumecimiento o hormigueo en la nalga, la pierna o el pie
  • Dolor que empeora al estar de pie durante mucho tiempo, al caminar o al bajar pendientes
  • Dolor que disminuye al inclinarse hacia adelante, al caminar cuesta arriba o al sentarse

Síntomas específicos de estenosis cervical

  • Dolor en el cuello
  • Entumecimiento o hormigueo en el brazo, la mano, la pierna o el pie
  • Debilidad o torpeza en el brazo, la mano, la pierna o el pie
  • Problemas de equilibrio
  • Disminución de la función en las manos, como dificultad para escribir o abrochar camisas

La naturaleza del dolor en la estenosis

La calidad del dolor puede variar entre las personas. Algunas lo describen como dolor sordo o dolor localizado; otras lo perciben como una sensación eléctrica o quemante. El dolor puede aparecer y desaparecer, y puede agravarse con determinadas posiciones o actividades.

¿Qué causa la estenosis espinal?

La estenosis espinal tiene varias causas y puede surgir por cambios o lesiones en la columna. Las causas se dividen en dos grandes grupos: adquiridas (que se desarrollan después del nacimiento) y congénitas (presentes desde el nacimiento). En la mayoría de los casos es adquirida, relacionada con el desgaste natural de la columna a lo largo de la vida. Aproximadamente el 9% de los casos obedecen a causas congénitas.

Causas adquiridas de estenosis espinal

La estenosis adquirida suele presentarse después de los 50 años y típicamente resulta de cambios degenerativos. Entre las causas se incluyen:

  • Sobrecrecimiento óseo: la osteoartritis provoca desgaste del cartílago de las articulaciones de la columna. Al perder cartílago, los huesos pueden rozarse entre sí y el cuerpo genera nuevo hueso (espolones óseos). Estos espolones pueden extenderse hacia el canal espinal y comprimir nervios. Enfermedades como la enfermedad de Paget también pueden ocasionar crecimiento óseo excesivo.
  • Discos protruidos o herniados: con la edad, los discos intervertebrales pueden deshidratarse y aplanarse. Si la capa externa se rompe, el material gelatinosa puede herniarse y presionar cerca de las raíces nerviosas.
  • Engrosamiento de ligamentos: los ligamentos que sostienen la columna pueden volverse gruesos y ocupar espacio en el canal.
  • Fracturas e lesiones de la columna: las fracturas o dislocaciones de las vértebras pueden estrechar el canal. La inflamación de lesiones cercanas a la columna también puede contribuir.
  • Quistes o tumores espinales: crecimiento dentro de la médula o entre la médula y las vértebras pueden reducir el tamaño del canal.

Causas congénitas de estenosis espinal

La estenosis congénita afecta a bebés y niños y puede ocurrir por alteraciones en la formación de la columna durante el desarrollo fetal o por condiciones hereditarias que afectan el crecimiento óseo. Ejemplos de causas congénitas incluyen:

  • Acondroplasia: trastorno del crecimiento óseo que provoca enanismo por una mutación genética.
  • Disgenesia espinal (dysraphism): desarrollo imperfecto de la columna, médula espinal o raíces nerviosas durante el desarrollo fetal; espina bífida y otros defectos del tubo neural son ejemplos.
  • Cifosis congénita: curvatura excesiva de la columna torácica en la infancia.
  • Pedículos cortos congénitos: los pedículos de las vértebras son más cortos, disminuyendo el tamaño del canal espinal.
  • Osteopetrosis: condición genética poco común que hace que los huesos se desarrollen de forma anómala y densa.
  • Síndrome de Morquio: condición genética que afecta huesos, columna y otros sistemas del cuerpo.
  • Exostosis múltiples hereditarias (diáfisis aclasis): crecimiento de múltiples prominencias óseas que pueden afectar las vértebras y el canal espinal.

Diagnóstico y Pruebas

Cómo se diagnostica

El diagnóstico se basa en la revisión de la historia clínica, la exploración física y una evaluación de los síntomas. El profesional puede palpar la columna para identificar áreas dolorosas y pedir al paciente que adopte diferentes posturas para ver si ciertas posiciones desencadenan síntomas. se emplean pruebas de imagen para determinar la localización exacta, el tipo y la extensión del estrechamiento.

Pruebas de imagen utilizadas

  • Radiografía de columna: utiliza una dosis baja de radiación para mostrar cambios en la estructura ósea, como pérdida de altura de los discos o presencia de espolones óseos.
  • Resonancia magnética (RM): emplea campos magnéticos y ondas de radio para obtener imágenes transversales detalladas de nervios, discos y médula espinal, y puede detectar tumores.
  • Tomografía computarizada (TC) o mielografía por TC: la TC genera imágenes en secciones transversales de la columna; la mielografía con contraste permite visualizar con mayor claridad la médula espinal y las raíces nerviosas.

Manejo y Tratamiento

¿Cuál es el enfoque terapéutico?

Las opciones de tratamiento varían según la causa, la ubicación y la gravedad de los síntomas. En casos leves, se puede iniciar con cuidados en casa. Si las medidas conservadoras no alivian los síntomas o estos empeoran, se puede recurrir a la terapia física, a la farmacoterapia, a inyecciones y, en última instancia, a la cirugía.

Cuidado en casa

  • : puede ser útil para el dolor asociado a artrosis y rigidez; la elevación del flujo sanguíneo ayuda a relajar músculos y aliviar molestias, pero se debe evitar una temperatura excesiva para prevenir quemaduras.
  • : si el calor no alivia, se puede usar compresas o paquetes de gel; aplicar 20 minutos de manera alterna (20 minutos on, 20 minutos off) para disminuir inflamación, dolor y sensibilidad.
  • : con la orientación de un profesional, la actividad física puede aliviar el dolor fortaleciendo músculos, mejorando la flexibilidad y la estabilidad de la columna. Mantener un programa de ejercicios adecuado ayuda a sostener el canal espinal y reduce la presión sobre nervios.

Tratamiento no quirúrgico

  • : analgésicos de venta libre y, en algunas situaciones, antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para reducir inflamación y dolor. Es importante conversar con el médico sobre posibles efectos a largo plazo. En ocasiones se pueden usar medicamentos con propiedades analgésicas, como gabapentina (anticonvulsivo) o amitriptilina (antidepresivo tricíclico). Si hay calambres musculares, pueden indicarse relajantes musculares.
  • Terapia física: los fisioterapeutas diseñan un programa orientado a mantener una espalda sana, fortalecer el core (músculos de espalda y abdomen), mejorar la flexibilidad y la estabilidad espinal. Pueden enseñar maneras de caminar que reducen la presión sobre las raíces nerviosas.
  • Inyecciones de esteroides: inyecciones de corticosteroides en el espacio alrededor de las raíces nerviosas pinzadas, con el fin de disminuir la inflamación, el dolor y la irritación.

Cirugía

La cirugía se considera cuando los tratamientos no quirúrgicos no han conseguido aliviar los síntomas o cuando la compresión nerviosa es severa y/o la columna está inestable. Aunque la estenosis espinal es compleja y la zona es delicada, la mayoría de las personas no requiere cirugía.

  • Laminectomía (cirugía de descompresión): la intervención más habitual para estenosis espinal; consiste en remover la lámina, una parte de la vértebra, y, a veces, ligamentos y espolones óseos para ampliar el espacio alrededor de la médula espinal y las raíces nerviosas.
  • Laminotomía: una laminectomía parcial; se elimina solo la parte de la lámina que está causando mayor presión.
  • Laminoplastia (solo estenosis cervical): se elimina parte de la lámina para ampliar el canal cervical; a veces se fijan placas y tornillos para crear una columna estable.
  • Foraminotomía: se amplía el foramen, la abertura por la cual salen las raíces nerviosas, eliminando hueso o tejido que la estrecha.
  • Espaciadores de proceso espinoso: opción mínimamente invasiva para ciertos casos de estenosis lumbar; se colocan espaciadores entre los procesos espinosos para mantener separadas las vértebras y ampliar el espacio de las raíces nerviosas.
  • Fusión espinal: última opción; se fusionan dos o más vértebras para estabilizar la columna cuando hay dolor radiante persistente y saneamiento no controlado por otros tratamientos.

Pronóstico

Perspectiva a largo plazo

El pronóstico de la estenosis espinal varía según la ubicación, la gravedad y la salud general del paciente. En muchos casos, el pronóstico es favorable y las personas pueden mantener una vida activa con manejo conservador. Es importante recordar que la estenosis afecta de manera diferente a cada persona, por lo que no todas las opciones funcionarán igual para todos.

Complicaciones posibles

  • En escenarios severos, puede ocurrir incontinencia urinaria o fecal.
  • Pueden aparecer problemas de función sexual debido a alteraciones nerviosas (p. ej., disfunción eréctil o anorgasmia).
  • Aunque es poco frecuente, en casos extremos la estenosis puede provocar parálisis de una o ambas piernas.

Prevención y vida cotidiana

Factores que pueden favorecer una espalda más saludable

  • Alimentación adecuada con aporte suficiente de calcio y otros nutrientes para mantener los huesos fuertes.
  • Mantener un peso corporal saludable para reducir la carga sobre la columna.
  • Evitar fumar o dejar de fumar; fumar puede dañar las arterias y dificultar la curación de lesiones.
  • Promover una buena postura en las actividades diarias y laborales.
  • Practicar ejercicio regularmente; fortalecer los músculos de la espalda y el core ayuda a sostener la columna y a mantener la columna estable.

Vida diaria y cuándo consultar

Cuándo acudir al profesional de la salud

Si aparece dolor de espalda nuevo o síntomas como hormigueo, entumecimiento o debilidad en extremidades, consulta a un profesional. Si ya estás recibiendo tratamiento y este no alivia tus síntomas, conversa sobre otras opciones disponibles para mejorar tu salud y calidad de vida.

Vídeo sobre Estenosis espinal

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.