Espondiloartritis axial: Síntomas y tratamiento
La espondiloartritis axial (axSpA) es un grupo de enfermedades artríticas inflamatorias que afectan el eje esquelético: columna, tórax y pelvis. A menudo se manifiesta como dolor de espalda que inicia antes de los 45 años y puede acompañarse de rigidez, incluso en adolescentes o adultos jóvenes. Si no se maneja adecuadamente, la inflamación puede progresar y limitar la movilidad de la columna. A continuación se describen sus rasgos clave, diagnóstico y manejo.
Definición y alcance clínico
La axSpA es un subtipo de espondiloartritis, un grupo de enfermedades inflamatorias que cursan con dolor articular y otros síntomas. En el axSpA, la inflamación afecta principalmente las articulaciones de la columna y del esqueleto axial, lo que puede causar dolor crónico y limitar la movilidad de la columna. puede implicar otros sistemas del cuerpo, no solo las articulaciones.
¿Quiénes pueden verse afectos?
- Aprox. 1% de la población mundial puede verse afectada por axSpA.
- La condición generalmente aparece antes de los 40 años.
- Puede empezar durante la adolescencia o juventud.
- Se presenta con igual frecuencia en hombres y mujeres.
Impacto en el cuerpo
Con el paso del tiempo, la axSpA no tratada puede provocar la fusión de los huesos de la columna (anquilosamiento). Esta fusión puede ir acompañada de osteoporosis en la columna y aumentar el riesgo de fracturas vertebrales, lo que agrava la discapacidad y limita la movilidad. La progresión y el grado de afectación varían entre las personas, y un manejo adecuado puede modificar el curso de la enfermedad.
Síntomas y causas
Qué causa la axSpA
- La axSpA tiene predisposición familiar en muchos casos.
- Muchos pacientes presentan el gen HLA-B27.
- Sin embargo, no todas las personas con HLA-B27 desarrollan axSpA, y algunas personas con axSpA no poseen este gen ni historia familiar clara.
Manifestaciones clínicas
- Dolor de espalda crónico (que persiste ≥3 meses).
- Dolor no causado por una lesión o problema mecánico evidente (p. ej., hernia, espasmo muscular).
- El dolor puede mejorar con el ejercicio o la movilidad.
- Puede empeorar por la noche o durante el reposo.
- A menudo se acompaña de rigidez matutina en la espalda.
- El dolor puede diseminarse a las caderas o glúteos.
La inflamación de axSpA puede afectar otros sistemas del cuerpo. Entre las manifestaciones no articulares se incluyen:
- Problemas digestivos, como diarrea.
- Fatiga.
- Entezitis (hinchazón y calcificación en los puntos de inserción de tendones y ligamentos en huesos).
- Dactilitis (inflamación de dedos o dactilos)
- Pigmentación o psoriasis en la piel.
- Uveítis (inflamación de la úvea, parte del ojo).
Diagnóstico y pruebas
Evaluación clínica
Al consultar por dolor de espalda, el equipo de atención evaluará signos vitales y realizará un examen físico para obtener información general de la salud. La historia clínica detallada ayuda a identificar patrones de dolor, rigidez y respuestas al movimiento.
Pruebas de laboratorio
- Se pueden realizar pruebas de sangre para buscar la presencia del gen HLA-B27.
- También se solicita la proteína C reactiva (PCR), un marcador de inflamación en el organismo.
Pruebas de imagen
- Radiografías de la columna pueden mostrar axSpA u otros problemas óseos.
- Resonancia magnética (RM) de la columna puede detectar anomalías con mayor detalle y, a veces, antes de que aparezcan en las radiografías.
El diagnóstico se realiza cuando hay dolor de espalda y otros signos compatibles con axSpA, incluso si las pruebas de imagen no muestran inflamación visible. En algunos casos, se diagnostica axSpA no radiográfica, lo que significa que no hay evidencia en imagen de inflamación, aunque la sintomatología esté presente. Con el tiempo, algunas formas no radiográficas pueden progresar a hallazgos visibles en rayos X o RM, pero en otros casos no se observa inflamación en imágenes, pese a la clínica compatible.
Tratamiento y manejo
Enfoque terapéutico
No existe una cura para la axSpA, pero el tratamiento puede aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Las opciones incluyen:
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): analgésicos y antiinflamatorios de venta libre que ayudan a disminuir el dolor y la inflamación. Ejemplos comunes son aspirina, ibuprofeno y naproxeno.
- Terapia física: un fisioterapeuta diseña ejercicios específicos para cada persona, con el objetivo de reducir dolor, mejorar la flexibilidad y aumentar la fuerza.
- Inyecciones de esteroides: corticosteroides inyectados en la zona afectada para disminuir dolor e inflamación localizada.
- DMARDs (fármacos antiartríticos modificadores de la enfermedad): pueden considerarse cuando otros tratamientos no proporcionan suficiente alivio; reducen dolor y inflamación y pueden ayudar a prevenir daño articular futuro.
- Biológicos: una subclassificación de DMARDs que actúan modulando la respuesta del sistema inmunitario para controlar la inflamación; pueden ser eficaces, pero con posibles efectos secundarios, como mayor riesgo de infecciones.
Pronóstico y evolución
No existe una cura para la axSpA. Los síntomas pueden presentarse de forma intermitente o durar de manera continua. Muchas personas pueden vivir vidas largas y plenas con un manejo adecuado, que incluye seguimiento médico, adherencia al tratamiento y medidas de estilo de vida. El objetivo es controlar la inflamación, reducir el dolor y mantener la movilidad y la función física.
Prevención, riesgos y vigilancia
Puede prevenirse la axSpA?
No existe una forma conocida de prevenir la axSpA, y no se considera causada por lesiones de espalda.
Factores de riesgo y vigilancia
- La presencia de un miembro de la familia con axSpA aumenta el riesgo de desarrollar la condición.
- La presencia del gen HLA-B27 incrementa el riesgo, pero no garantiza que se desarrolle la enfermedad.
Vida diaria y autocuidado
Adoptar hábitos que favorezcan la salud puede ayudar a controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida. Algunas recomendaciones incluyen:
- Realizar consultas periódicas con el equipo de atención médica y, si así se indica, participar en fisioterapia.
- Tomar los medicamentos exactamente como están indicados y mantener la adherencia al plan terapéutico.
- No fumar. Si se fuma, buscar apoyo para dejar de hacerlo, porque el tabaquismo puede aumentar la inflamación y disminuir la salud ósea.
- Realizar ejercicio regular, como caminar, para mantener la salud de huesos y articulaciones; la actividad física puede ayudar a detener la progresión y mejorar la flexibilidad de la columna.
- Adoptar una alimentación sana, rica en frutas y verduras, que puede ayudar a modular la inflamación y favorecer la salud general.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre axSpA y la espondilitis anquilosante?
La espondilitis anquilosante es un tipo específico de axSpA. Esta forma tiende a afectar principalmente las articulaciones sacroilíacas, que conectan la base de la columna con la pelvis. Sin embargo, la axSpA puede también involucrar el esternón, la caja torácica o otras áreas de la columna.
Otras formas de espondiloartritis
- Espondiloartritis periférica, que suele afectar más a las extremidades (brazos y piernas).
- Artritis psoriásica, una forma de artritis vinculada a la psoriasis cutánea.
- Artritis reactiva, una forma inflamatoria poco común causada por una infección bacteriana previa.
- Artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que puede presentarse en personas con Crohn o colitis ulcerosa.
Vídeo sobre Espondiloartritis axial: Síntomas y tratamiento
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.