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¿Es adecuada para usted la infusión de linfocitos donantes?

nci-media.cancer.gov

La infusión de linfocitos donados (DLI, por sus siglas en inglés) es un procedimiento en el que se transfunden linfocitos sanos de un donante a un receptor para reforzar la respuesta inmunitaria contra el cáncer. Este enfoque se utiliza principalmente cuando hay recaída tras un trasplante de sangre o de médula ósea. El objetivo es reforzar la vigilancia inmunitaria para eliminar células cancerosas residuales y, en algunos casos, evitar la necesidad de tratamientos más intensos. A continuación se detallan las indicaciones, el proceso, los posibles beneficios y los riesgos asociados a la DLI.

Propósito y uso clínico de la infusión de linfocitos donados

La DLI se emplea como estrategia terapéutica en pacientes que han recibido un trasplante de sangre o de médula ósea y presentan una recaída de la enfermedad. La finalidad es activar las células del donante para que reconozcan y ataquen las células cancerosas que persisten tras el trasplante. En ciertos escenarios, la DLI también se utiliza cuando la médula ósea contiene una mezcla de células propias y donadas (conocido como quimerismo mixto), lo que puede aumentar el riesgo de recaída. En estos casos, la DLI busca favorecer que la población celular de la médula ósea sea predominantemente de origen donante, con el fin de maximizar la efectividad del tratamiento.

Indicaciones y condiciones tratadas

Los profesionales de la salud pueden considerar la DLI en varias condiciones oncohematológicas tras un trasplante de médula o de sangre. Entre las más habituales se encuentran:

  • Leucemia mieloide aguda (LMA o AML).
  • Leucemia linfocítica crónica (LLC o CLL).
  • Leucemia mieloide crónica (LMC o CML).
  • Enfermedad injerto contra huésped (GvHD).
  • Mieloma múltiple.
  • Mielodisplasia (MDS).
  • Linfomas no Hodgkin.

La decisión de utilizar la DLI depende de la situación clínica individual. En algunos casos, se evalúa la presencia de mezcla de células entre el receptor y el donante tras el trasplante; si existe quimerismo mixto, la DLI puede emplearse para aumentar la probabilidad de que la médula ósea contenga principalmente células donantes, optimizando así la respuesta terapéutica.

Detalles del tratamiento

Preparación para la infusión

Antes de la DLI, el equipo médico realiza una evaluación clínica completa y dialoga con el paciente sobre los síntomas actuales y el estado general de salud. Se pueden solicitar pruebas de laboratorio y estudios para estimar la actividad de la enfermedad y la función de órganos. Las pruebas típicas pueden incluir:

  • Biopsia de médula ósea para determinar la presencia de células tumorales y la composición de la médula.
  • Hemograma completo (CBC) para evaluar las cifras de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
  • Pruebas de función renal para valorar el filtrado y el estado de los riñones.
  • Pruebas de función hepática para comprobar el estado del hígado.

En algunos casos, si la muestra de biopsia revela una carga elevada de células cancerosas, podría indicarse quimioterapia previa para reducir la cantidad de enfermedad antes de proceder con la DLI. Este paso depende de la evaluación clínica y de la planificación terapéutica individual.

Recolección de linfocitos del donante

La misma persona que donó las células hematopoyéticas para el trasplante inicial puede ser la donante de los linfocitos para la DLI. La obtención de linfocitos se realiza a partir de la sangre del donante mediante un procedimiento llamado afirésis (apheresis), en el que se separan las células mononucleares, que contienen los linfocitos, y el resto de componentes se devuelve al donante. En ocasiones, los linfocitos pueden congelarse para su uso posterior.

  1. Se inserta un catéter venoso en una vena del brazo del donante para extraer sangre.
  2. La sangre pasa por una máquina que separa las células mononucleares, ricas en linfocitos.
  3. La sangre, ya separada, regresa al donante a través de otra vía venosa en el otro brazo.

La recolección puede repetirse según las necesidades clínicas y la disponibilidad de linfocitos. La manipulación de las células se realiza cumpliendo las normas de seguridad y control de calidad para garantizar la viabilidad de los linfocitos utilizados en la infusión. En algunos casos, los linfocitos pueden conservarse en frío o en suspensión para su administración futura.

Qué ocurre durante la infusión

La infusión de linfocitos donados es un procedimiento relativamente breve, cuyo objetivo es introducir los linfocitos del donante en la circulación del receptor. Los pasos típicos incluyen:

  1. Inserción de un catéter en el antebrazo, el pecho o una vía central si así se requiere.
  2. Los linfocitos recogidos del donante se administran a través del catéter para entrar en el torrente sanguíneo del receptor.
  3. Se retira el catéter de la vía de acceso una vez completada la infusión.
  4. Si se utiliza una línea central, el equipo puede flushar la línea para garantizar que esté limpia y funcionando adecuadamente o, en su caso, retirar la línea.

Un efecto potencial de la DLI es el efecto injerto frente a tumor (GvT). Este fenómeno ocurre cuando los linfocitos donados reconocen y destruyen células tumorales que permanecen tras el trasplante de médula o sangre. El GvT es una señal de que el sistema inmunitario del donante está combatiendo la enfermedad hematológica. Sin embargo, este efecto debe equilibrarse para evitar eventos adversos como la enfermedad injerto contra huésped (GvHD).

Duración y logística

La administración de la DLI suele durar hasta 30 minutos por sesión. En muchos casos, pueden planificarse varias dosis a lo largo de semanas o incluso meses, dependiendo de la respuesta clínica, la tolerancia y la evaluación de los riesgos. El programa de dosis y la frecuencia se definen en función de la evolución de la enfermedad y de las condiciones del paciente tras el trasplante.

Riesgos y beneficios

Beneficios esperados

La DLI puede ofrecer la posibilidad de reincidir la remisión de la enfermedad en pacientes que han experimentado recaída tras un trasplante, y en algunos casos puede evitar la necesidad de un segundo trasplante de médula ósea. En comparación con otras intervenciones que requieren un mayor uso de tratamientos inmunosupresores, la DLI puede contribuir a lograr una respuesta antitumoral sin exponer al paciente a dosis elevadas de fármacos inmunosupresores de forma continua. No obstante, la efectividad depende de múltiples factores clínicos y de la biología de la enfermedad.

Riesgos o complicaciones

La DLI puede presentar una serie de efectos adversos y complicaciones. Entre los más relevantes se destacan:

  • Reacciones al dimerkil sorpresivo de DMSO (utilizado a veces para preservar células) que pueden manifestarse como síntomas sistémicos o un olor particular.
  • Enfermedad injerto contra huésped (GvHD), en la que las células del donante attackan tejidos del receptor. Los síntomas pueden incluir diarrea, ictericia, náuseas y vómitos, y erupción cutánea.
  • Mielodisminución (supresión de la médula ósea), que se traduce en una disminución de las diversas células de la sangre (anemia, leucopenia y trombocitopenia).

La leucopenia aumenta el riesgo de infecciones, la anemia puede provocar fatiga y dificultad para respirar, y la trombocitopenia eleva el riesgo de sangrado. Es importante destacar que la presencia de GvHD puede requerir tratamiento inmunosupresor para controlar la respuesta inmune del donante.

Tratamiento de las complicaciones

La gestión de las complicaciones se adapta a cada paciente. Las medidas pueden incluir:

  • Uso de inmunosupresores para controlar la GvHD y disminuir la actividad de los linfocitos donados cuando sea necesario.
  • La leucopenia suele mejorar por sí misma en muchos casos; si no, se pueden emplear fármacos que estimulen la producción de glóbulos blancos o células madre hematopoyéticas.
  • Para la anemia y la trombocitopenia, se pueden realizar transfusiones sanguíneas para mantener niveles adecuados hasta que la médula ósea recupere su función.
  • Si las cifras sanguíneas no se recuperan, puede considerarse otra inyección de células madre donadas para impulsar la producción de células sanguíneas.

Recuperación y perspectivas

Tiempo de recuperación y seguimiento

Tras la infusión, el paciente debe seguir un plan de seguimiento que incluye consultas médicas y análisis de sangre periódicos para monitorizar la respuesta a la DLI y detectar signos de GvHD. El equipo de atención médica evalúa la evolución clínica y ajusta el plan de tratamiento en función de la respuesta y de la tolerancia a la terapia. El regreso a las actividades diarias dependerá de la aparición de efectos secundarios y de la rapidez con que se recupere la función inmunitaria y hematológica.

Probabilidad de éxito y factores influyentes

La probabilidad de que la DLI funcione varía en función de varios factores. Entre los más relevantes se encuentran:

  • Cuán avanzada está la enfermedad en el momento de la DLI (el estadio o la carga tumoral pueden influir en la respuesta).
  • Estado del sistema inmunitario del paciente, incluida la capacidad de recuperación de la médula ósea.
  • Tipo de trasplante recibido previamente y sus características.
  • Si el paciente recibió quimioterapia antes de la DLI, lo cual puede afectar la respuesta inmunitaria y la tolerancia al tratamiento.

Cuándo llamar al médico

Es fundamental contactar al equipo de atención médica de inmediato ante ciertos signos o síntomas después de la DLI. Debe buscarse atención si aparecen:

  • Fiebre u otros signos de infección.
  • Sangrado inusual o moretones que no se explican.
  • Dificultad para respirar o malestar torácico.
  • Síntomas que sugieran enfermedad injerto contra huésped, como diarrea persistente, ictericia, erupciones cutáneas extensas o dolor abdominal significativo.

Preguntas frecuentes

¿La infusión de linfocitos donados es una forma de inmunoterapia?

Sí. La DLI es un tipo de inmunoterapia. Durante la DLI, se administra una infusión de linfocitos T sanos del donante para que ataquen las células cancerosas que persisten tras el trasplante. Este enfoque aprovecha la capacidad del sistema inmunitario para reconocer y destruir células malignas.

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Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.