Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)
La enfermedad inflamatoria pélvica (PID) es una infección grave que compromete el útero, las trompas de Falopio y/o los ovarios. Suele surgir cuando bacterias de la vagina ascienden hacia los órganos reproductivos, con mayor probabilidad si hay una infección de transmisión sexual no tratada, o por bacterias vaginales que migran hacia el tracto genital. Su diagnóstico y tratamiento oportunos son fundamentales para evitar secuelas como dolor crónico o infertilidad y para reducir el riesgo de embarazo ectópico.
Qué es la enfermedad inflamatoria pélvica (PID)
PID es una infección que afecta de forma potencialmente extensa los órganos reproductivos femeninos. Aunque las causas pueden variar, las bacterias que normalmente residen en la vagina pueden llegar a útero, trompas y/o ovarios, provocando inflamación, dolor y daño tisular si no se trata a tiempo. Las infecciones de transmisión sexual no tratadas son una de las causas más comunes, pero no son las únicas: también pueden intervenir bacterias que normalmente habitan la vagina. El reconocimiento temprano y el tratamiento adecuado son claves para evitar consecuencias a largo plazo en la salud reproductiva.
Síntomas y causas
Señales más comunes
- Dolor o sensibilidad en la parte baja del abdomen o pelvis, que es el síntoma más frecuente.
- Secreción vaginal anormal, típicamente amarilla o verde, con olor inusual.
- Necesidad de reducir la temperatura corporal: fiebre o escalofríos.
- Náuseas o vómitos.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Quemazón o dolor al orinar.
- Periodos irregulares, sangrado o manchado fuera del ciclo habitual.
Ubicación y localización del dolor
El dolor asociado a PID se centra principalmente en la región abdominal baja y pélvica. Puede presentarse como dolor localizado, dolor al tacto o una molestia sorda de inicio gradual o súbito, a veces exacerbada durante el acto sexual. Algunas personas pueden experimentar dolor profundo en la pelvis al tener relaciones sexuales.
Qué causa PID
- La entrada de bacterias hacia el tracto reproductivo a través del cuello uterino facilita la infección de útero, trompas y ovarios.
- Las dos infecciones de transmisión sexual más comunes que conducen PID son la gonorrea y la clamidia, y juntas ocasionan aproximadamente el 90% de los casos.
- En ocasiones, la bacterias que normalmente habitan la vagina pueden invadir y provocar la infección.
- Factores associados posibles incluyen parto, cirugía pélvica, aborto y la inserción de un DIU (dispositivo intrauterino); el riesgo es más alto en las semanas siguientes a la inserción.
¿Cuánto tiempo tarda en aparecer?
La aparición de síntomas puede variar: cuando la causa es gonorrea o clamidia no tratada, pueden transcurrir entre unos días y varias semanas; si la PID se origina por otros procesos, el periodo puede extenderse a meses. La progresión y la rapidez con la que surgen los síntomas dependen de la etiología y de la respuesta individual del organismo.
¿La duchas vaginales causan PID?
La mayoría de estudios muestran una asociación solamente entre duchas vaginales y vaginosis bacteriana; no hay pruebas consistentes de que las duchas provoquen PID, aunque sí existe un posible mecanismo a través de desequilibrios en la microbiota. Por ello, la mayoría de profesionales de la salud desaconsejan las duchas vaginales.
¿Es contagiosa?
Sí. La PID se transmite con mayor frecuencia a través del contacto sexual directo, ya que la infección suele originarse por bacterias que se transmiten por vía sexual.
Factores de riesgo
- Vida sexual activa con infecciones de transmisión sexual (ITS) previas, especialmente gonorrea o clamidia.
- Numerosas parejas sexuales o pareja con múltiples parejas.
- Historia previa de PID.
- Edad joven, especialmente menores de 25 años.
- Historia de ligadura de trompas o antecedentes de cirugía pélvica.
Complicaciones
- Pain pélvico crónico: la dolor persistente en la región pélvica es la complicación más común; se estima que alrededor del 20% de las personas puede desarrollar dolor crónico.
- Embarazo ectópico: las cicatrices en las trompas pueden impedir que un huevo fertilizado llegue al útero, aumentando la probabilidad de implantación fuera del útero.
- Infertilidad: hasta 10% de las personas con PID pueden perder la capacidad de concebir; las recurrencias elevan ese riesgo.
- Absceso tubo-ovariano (TOA): acumulación de pus en la pelvis que puede hacer que la persona se sienta extremadamente mal.
Diagnóstico y pruebas
El diagnóstico de PID no se realiza a través de una única prueba específica. Se suele basar en una combinación de historia clínica, examen físico y pruebas de laboratorio e imagen.
Procedimiento diagnósticos habituales:
- Historia clínica detallada, que incluya información sobre salud general, actividad sexual y síntomas presentes.
- Exploración pélvica para detectar dolor, sensibilidad o abscesos.
- Cultura vaginal para identificar bacterias presentes en la secreción vaginal.
Pruebas adicionales que pueden pedirse:
- Pruebas de sangre.
- Análisis de orina para descartar una infección urinaria que podría causar dolor pélvico similar.
- Ecografía para obtener imágenes más claras de los órganos reproductivos.
- Pruebas para ITS para identificar agentes causales.
En algunos casos, pueden requerirse pruebas más específicas:
- Biopsia endometrial: extracción de una muestra del revestimiento uterino para pruebas.
- Laparoscopia: intervención mínimamente invasiva para visualizar directamente los órganos pélvicos y confirmar el diagnóstico.
Tratamiento y manejo
Terapia antimicrobiana
El tratamiento recomendado suele ser de antibióticos administrados por vía oral durante un periodo de 14 días. Es crucial completar todo el esquema, incluso si los síntomas mejoran previamente. En algunos casos, puede haber indicación de seguimiento a los pocos días para asegurar que la infección cede.
Si los síntomas persisten o empeoran a pesar del tratamiento, puede ser necesario ingresar al hospital para recibir antibióticos por vía intravenosa. Las indicaciones para hospitalización incluyen embarazo, infección severa o la presencia de un absceso en las trompas u ovarios.
Factores prácticos durante el tratamiento:
- No mantener relaciones sexuales hasta terminar el tratamiento.
- Al retomar la actividad sexual, usar condones en cada encuentro para prevenir infecciones futuras.
¿Se necesita cirugía?
La cirugía es poco frecuente para PID, pero puede ser necesaria en ciertos escenarios, por ejemplo si persisten los síntomas o hay un absceso que no responde al tratamiento antibiótico.
¿Necesita tratamiento la pareja?
Si se diagnostica PID, la(s) parejas sexuales deben recibir tratamiento para evitar reinfección al reanudar las relaciones sexuales. Sin tratamiento de la pareja, existe un alto riesgo de recurrencia.
Pronóstico y perspectivas
¿Existe una cura?
Con diagnóstico y tratamiento oportunos, los antibióticos pueden curar la PID. Sin embargo, el daño ya causado a los órganos reproductivos puede no revertirse por completo.
¿Cómo afecta a la fertilidad?
La PID puede afectar la fertilidad. Entre las personas que la han padecido, se ha observado que 1 de cada 8 tuvo dificultades para quedar embarazada, y hasta 1 de cada 10 recibió un diagnóstico de infertilidad. Las infecciones repetidas incrementan la dificultad para lograr un embarazo.
Reinfección
Sí, es posible desarrollar PID de nuevo. Haber tenido PID previamente no protege contra recurrencias.
Reanudación de la vida sexual
Se recomienda esperar aproximadamente una semana después de finalizar los antibióticos para retomar la vida sexual, con el fin de reducir el riesgo de re-infección.
PID en personas que tienen sexo con mujeres
Las personas que tienen sexo con mujeres (WSW) también pueden presentar PID, ya que las bacterias que causan PID pueden vivir en la vagina, en el pene o en objetos introducidos en la vagina.
Prevención
En ocasiones, la PID no surge por ITS, sino por bacterias vaginales que alcanzan los órganos reproductivos. Algunas medidas pueden reducir el riesgo, como evitar duchas vaginales, que pueden alterar la microbiota y facilitar la ascensión bacteriana.
- Limitar el número de parejas sexuales.
- Usar métodos anticonceptivos de barrera (condones, diafragmas); combinar con espermicida cuando corresponda, incluso si se usa píldora anticonceptiva.
- Buscar atención médica ante signos de ITS o dolor pélvico, ya que la detección y tratamiento tempranos pueden impedir la progresión a PID.
- Controles ginecológicos regulares y pruebas de cribado para ITS.
Para reducir el riesgo, se recomienda hacerse pruebas anuales de ITS si hay actividad sexual. En especial, se suele recomendar cribado para clamidia y gonorrea, y es conveniente que las parejas se hagan pruebas antes de iniciar una relación sexual con una nueva pareja.
Vida diaria y autocuidado
Si se presentan síntomas de PID, acudir a un profesional de la salud de inmediato. Entre las recomendaciones de autocuidado se incluyen:
- Avoid duchas vaginales para evitar el ascenso de bacterias.
- Volver a consultar unos días después de iniciar la medicación para confirmar progresos.
- Tomar todos los fármacos exactamente como se indica.
- Usar preservativos o barreras en cada relación sexual para prevenir infecciones.
- Esperar aproximadamente una semana tras terminar el tratamiento antes de reanudar la vida sexual.
Cuándo consultar de nuevo
Acuda a su proveedor de salud ante cualquier signo de PID. Busque atención médica de inmediato si presenta:
- Dolor intenso en la parte baja del abdomen.
- Secreción vaginal maloliente o decolorada.
- Vómitos intensos o incontrolados.
- Fiebre alta o malestar general significativo.
Preguntas para su profesional de salud
- ¿Qué tratamiento necesitaré y por cuánto tiempo?
- ¿Necesito revisiones de control?
- ¿La PID podría afectar mi capacidad para quedar embarazada?
- ¿Cuáles son las posibles complicaciones?
- ¿Cuándo puedo retomar las relaciones sexuales?
- ¿Qué pasos puedo seguir para prevenir futuras PID?
Preguntas y respuestas comunes
¿Se puede obtener PID sin una ITS? Sí, es posible que la bacteria que normalmente reside en la vagina viaje hacia los órganos reproductivos, aunque esto no suele ser la causa principal.
¿La PID es una condición grave? Sí, puede ser grave. Un diagnóstico y tratamiento tempranos son esenciales para reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo, como la infertilidad.
Vídeo sobre Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.