Dolor en los ovarios
El dolor ovárico es un síntoma frecuente que se percibe alrededor de los ovarios, esas glándulas pares situadas a ambos lados del útero. Los ovarios producen y almacenan los óvulos y participan en la regulación de la ovulación y la menstruación mediante hormonas. Este dolor puede ser agudo o crónico, y sus causas van desde procesos normales del ciclo menstrual hasta afecciones que requieren atención médica. A continuación se presentan las ideas clave sobre causas, características, diagnóstico y manejo del dolor ovárico.
Qué es el dolor ovárico
El dolor ovárico se refiere a cualquier molestia percibida en la región ovárica, que puede sentirse en la parte baja del abdomen, en la pelvis o en la espalda baja. A veces afecta a un único ovario y otras veces a ambos. El dolor puede ser agudo (aparece de forma repentina y puede ir y venir) o crónico (persistente durante meses). Es importante consultar a un profesional de la salud ante la presencia de dolor pélvico para identificar la causa y establecer el tratamiento adecuado.
Posibles causas
Dolor de ovulación
La ovulación, o liberación de un óvulo, puede provocar una molestia cercana a la mitad del ciclo menstrual. Este dolor, conocido como mittelschmerz, suele ser un dolor sordo en un solo lado de la pelvis, ya que normalmente un único ovario libera un óvulo a la vez. También pueden acompañarse de flujo vaginal o manchado ligero.
- Diagnóstico: el médico identifica la ovulación por la sincronía entre el dolor y el ciclo; a veces se realiza un examen pélvico y no se observa anomalía.
- Tratamiento: analgésicos de venta libre como AINEs y, en algunos casos, anticonceptivos hormonales para disminuir la ovulación y reducir el dolor.
- Duración típica: suele durar pocos días y, por lo general, no conlleva complicaciones a largo plazo.
Menstruación
Antes o durante la menstruación algunas personas pueden sentir dolor en la zona ovárica. Esto se debe a las contracciones uterinas para desprender el revestimiento del útero. El manejo suele ser sencillo y similar al del dolor ovulatorio.
: basada en el momento del dolor respecto al ciclo y la ausencia de hallazgos alarmantes en el examen clínico. : analgésicos de venta libre y, a veces, calor local (almohadilla térmica) para aliviar el dolor.
Cisto ovárico
Los quistes ováricos son bolsas pequeñas llenas de líquido que pueden formarse en los ovarios. En la mayoría de los casos son benignos y pueden desaparecer por sí solos; no obstante, pueden causar dolor en los ovarios, dolor durante el sexo o sangrado irregular. En algunos casos, un quiste puede romperse y provocar dolor abdominal intenso.
- Diagnóstico: examen pélvico y ecografía para confirmar la presencia del quiste y su tamaño.
- Tratamiento: muchos quistes se resuelven sin intervención; en otros casos se utiliza tratamiento hormonal (píldoras anticonceptivas) para prevenir recurrencias. Si es necesario, se puede realizar una cirugía laparoscópica para retirar el quiste mediante una pequeña incisión.
Endometriosis
La endometriosis ocurre cuando tejido similar al revestimiento uterino se implanta fuera del útero, por ejemplo en las trompas de Falopio, ovarios u otros órganos pélvicos. Puede provocar dolor intenso y cólicos, además de afectar la fertilidad si no se trata.
- Diagnóstico: estudios de imagen como ultrasonido pélvico o resonancia magnética, y en ocasiones laparoscopia para observar el tejido y confirmar el diagnóstico.
- Tratamiento: medicación hormonal para reducir dolor y sangrado (p. ej., anticonceptivos) y, si es necesario, cirugía para eliminar cicatrices o tejido endometrial fuera de su ubicación normal.
Fibromas uterinos
Los fibromas son crecimiento no canceroso dentro del músculo que forma la pared del útero. Pueden provocar dolor pélvico y presión en la región ovárica, así como sangrado menstrual abundante o irregular.
- Diagnóstico: exploración clínica y pruebas de imagen.
- Tratamiento: en función de los síntomas, se pueden usar medicamentos o una cirugía denominada miomectomía para eliminar los fibromas.
Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)
La EIP es una infección de los órganos pélvicos, que puede incluir los ovarios. Puede dejar daño permanente y afectar la fertilidad si no se trata a tiempo.
- Diagnóstico: examen pélvico y pruebas para detectar infecciones, incluidas infecciones de transmisión sexual (ITS).
- Tratamiento: antibióticos para combatir la infección. La atención temprana es importante para prevenir complicaciones.
Embarazo ectópico
Un embarazo ectópico ocurre cuando la gestación se desarrolla fuera del útero, típicamente en una trompa de Falopio. Es una emergencia médica y puede provocar dolor intenso y sangrado. El diagnóstico temprano se realiza en el primer trimestre mediante ecografía y evaluación clínica.
- Tratamiento: depende de la ubicación y el progreso del embarazo; puede requerir intervención quirúrgica o tratamiento médico urgente.
Tumores ováricos
Los tumores ováricos son masas sólidas en el ovario y pueden ser benignos o malignos. Entre los ejemplos se incluyen los tumores germinales y los tumores de células de la granulosa; también existen tumores no cancerosos como los teratomas dermoides. El diagnóstico suele hacerse con ecografía y otros estudios de imagen, y la tratamiento habitual es la extirpación quirúrgica.
: ultrasonido y pruebas de imagen como TAC o resonancia magnética. : cirugía para eliminar los tumores; la decisión depende del tipo, tamaño y características del tumor, así como de la edad y la salud de la paciente.
Cáncer de ovario
El dolor en los ovarios puede, con poca frecuencia, ser un síntoma de cáncer de ovario. Existen varios tipos y variaciones, y su manejo y pronóstico dependen de la clase de tumor. Los síntomas pueden variar y, además del dolor, pueden incluir sensación de hinchazón o plenitud.
- Detección: no siempre presenta dolor, por lo que el reconocimiento temprano es importante; el médico puede solicitar una prueba sanguínea para buscar marcadores asociados al cáncer de ovario, como el CA-125.
- Tratamiento: depende del tipo de tumor y puede involucrar cirugía, quimioterapia u otras terapias oncológicas, según la situación clínica.
Torsión ovárica
La torsión ovárica consiste en que el ovario se tuerce sobre los ligamentos que lo sostienen, a menudo debido a un quiste, tumor o síndrome de ovario poliquístico. Es una emergencia médica que provoca dolor intenso y repentino en la región ovárica y requiere cirugía para deshacer la torsión y salvar el ovario cuando sea posible.
- Tratamiento: intervención quirúrgica urgente para desemrosar y des-torsionar el ovario; en algunos casos puede ser necesario extirpar el ovario afectado si el flujo sanguíneo está comprometido.
Síndrome de remanente ovárico (ORS)
El ORS ocurre cuando queda tejido ovárico después de una cirugía previa de ovario u ooforectomía y salpingectomía. Este tejido remanente puede provocar dolor pélvico, dolor durante las relaciones sexuales o molestias urinarias y fecales.
- Diagnóstico y manejo: pueden requerirse evaluaciones de imagen y, en función de los síntomas, tratamientos específicos para aliviar el dolor o, en algunos casos, intervenciones quirúrgicas.
¿Qué tan suele sentirse el dolor ovárico?
La experiencia puede variar ampliamente. Algunas personas describen un dolor leve y intermitente como una molestia sorda que va y viene; otras lo experimentan como un dolor agudo y repentino. En ocasiones, el dolor es tan intenso que dificulta realizar las actividades habituales. El dolor puede empeorar con ciertas acciones, como la micción o la relación sexual. Independientemente de la intensidad, es conveniente comunicar los síntomas a un profesional para orientar el diagnóstico y el tratamiento adecuados.
Qué puede parecer dolor ovárico pero no lo es
La región ovárica está rodeada por otros órganos, como el apéndice, los riñones e intestinos. Por ello, condiciones que afectan a estas estructuras pueden confundirse con dolor ovárico. Ejemplos de condiciones que pueden simular este dolor incluyen:
- Apendicitis.
- Piedras en el riñón.
- Infección urinaria.
- Estreñimiento.
- Diverticulitis.
Cuidado y manejo: diagnóstico y opciones de tratamiento
Cómo se diagnostica el dolor ovárico
El diagnóstico suele requerir la utilización de varias herramientas para entender la causa subyacente. El profesional de la salud recurrirá a diferentes pruebas para obtener información clave:
- Historia clínica completa: preguntas sobre cuándo comenzó el dolor, si es más intenso durante la menstruación, la frecuencia y duración de los episodios, y si interfiere con la vida diaria.
- Examen físico: incluir un examen pélvico para identificar signos de inflamación, sensibilidad o anormalidades estructurales.
Las pruebas de imagen suelen ser fundamentales para confirmar el origen del dolor. Entre ellas se destacan:
- Ecografía pélvica: es la prueba de primera línea para visualizar ovarios, útero y posibles quistes o masas.
- Otros estudios de imagen: en función de los hallazgos, pueden emplearse resonancia magnética (MRI) o tomografía computarizada (TC) para una evaluación más detallada.
Las pruebas de laboratorio también pueden ser útiles:
- Análisis de orina para detectar infección urinaria.
- Pruebas de sangre para detectar inflamación, infecciones o marcadores tumorales cuando corresponda (p. ej., CA-125 en sospecha de cáncer de ovario).
el profesional hará preguntas específicas que ayudan a orientar el diagnóstico, como:
- ¿Cuándo exactamente comenzó el dolor y qué lo agrava o alivia?
- ¿El dolor está ligado al ciclo menstrual o a la ovulación?
- ¿Existen otros síntomas como fiebre, sangrado irregular o dolor al orinar?
- ¿Qué tan afectado está su quehacer diario por el dolor?
Cómo se maneja el dolor ovárico
El manejo depende de la causa identificada y de la intensidad de los síntomas. Las opciones suelen incluir:
- Medicamentos hormonales como la píldora anticonceptiva, el parche o el anillo vaginal para reducir los cólicos menstruales y la intensidad de la ovulación en ciertos cuadros.
- Medicamentos de venta libre como analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para aliviar el dolor leve a moderado.
- Cirugía mínimamente invasiva mediante laparoscopia para retirar quistes, tejido anómalo o tumores, o para corregir anomalías estructurales cuando corresponde.
- Cirugía abierta (laparotomía) en situaciones que lo requieren, por ejemplo ante ciertas masas o complicaciones complejas.
- Calor local mediante una almohadilla térmica para disminuir la molestia durante el reposo o la realización de actividades ligeras.
- Antibióticos si se sospecha infección pélvica (PID) o una infección de transmisión sexual, con el objetivo de erradicar la infección y prevenir complicaciones.
Qué podría ocurrir si no se trata la causa subyacente
Si la condición que provoca el dolor ovárico no se aborda, puede haber un empeoramiento de los síntomas y mayor malestar. Aunque la mayoría de las causas no son mortales, algunas pueden evolucionar y generar efectos significativos en la fertilidad o en la salud general. Por ello, es fundamental evaluar la causa con un profesional y seguir las recomendaciones terapéuticas adecuadas.
Cuándo contactar con su médico
Señales de alerta que justifican una consulta urgente
- Dolor pélvico persistente que no cede con reposo o analgésicos habituales.
- Períodos menstruales más largos o más cortos de lo habitual.
- Sangrado irregular o sangrado entre menstruaciones.
- Sangrado después de la menopausia.
- Periodos abundantes, con necesidad de cambiar el tampón o la toalla cada hora.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Fiebre, malestar general, náuseas o dolor intenso en el abdomen que empeora de forma súbita.
Qué hacer ante el dolor ovárico
Ante la presencia de dolor pélvico, lo adecuado es:
- Observar la duración, la intensidad y cualquier síntoma acompañante (fiebre, sangrado, dolor durante las relaciones, etc.).
- Registrar el momento del ciclo en que aparece el dolor para compartirlo con su equipo de atención médica.
- Consultar a su profesional de la salud para una evaluación adecuada y, si corresponde, pruebas diagnósticas.
Notas finales sobre el dolor ovárico
El dolor en la región ovárica puede en algunos casos estar asociado a procesos fisiológicos normales del ciclo hormonal; sin embargo, también puede ser síntoma de afecciones que requieren tratamiento médico. La clave está en una evaluación clínica adecuada, el uso racional de pruebas complementarias y un plan de manejo individualizado que tenga en cuenta la causa subyacente, la intensidad de los síntomas, la edad y la situación reproductiva de la paciente. Ante cualquier duda o alarma, no dude en buscar atención médica para garantizar un diagnóstico preciso y una intervención oportuna.
Vídeo sobre Dolor en los ovarios
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.