Dispositivos orales para la apnea del sueño: beneficios y cómo funcionan
Los dispositivos orales para la apnea del sueño son dispositivos dentales que se usan por la noche para mantener despejias la vía aérea y mejorar la respiración durante el sueño. Su objetivo es tratar la apnea obstructiva del sueño, un trastorno en el que la vía aérea superior se estrecha o se bloquea parcialmente, provocando despertares repetidos y reducción de oxígeno. Estos dispositivos pueden ser una alternativa útil al tratamiento con presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) para ciertos pacientes y suelen ser más fáciles de transportar y usar en viajes. A continuación se detallan sus tipos, funcionamiento, indicaciones y consideraciones prácticas para su uso.
Qué son y cómo se clasifican
Los dispositivos orales para la apnea del sueño, también conocidos como terapia con dispositivos orales, son estructuras dentales que se colocan en la boca durante la noche para asegurar un flujo de aire adecuado. Existen dos grandes familias de dispositivos para apnea obstructiva del sueño (AOS):
Dispositivos de avance mandibular (MAD)
Los MAD son los más comunes en la práctica clínica para tratar la AOS. Se colocan sobre los dientes y, por lo general, constan de dos partes: una pieza superior y una pieza inferior conectadas entre sí. Su funcionamiento se basa en mover la mandíbula (la mandíbula inferior) hacia delante, lo que a su vez desplaza la lengua y amplía el espacio en la parte posterior de la garganta, de modo que el aire puede circular con menos obstrucción.
- Tamaño y ajuste: existen modelos de distintos tamaños para adaptarse a la estructura dental de cada persona.
- Materiales: pueden ser de diferentes consistencias, desde más rígidos hasta más flexibles, según el fabricante.
- Mecanismo de conexión: en muchos modelos conectan la pieza superior y la inferior mediante tornillos, bisagras o bandas elásticas; otros modelos permiten un movimiento independiente de cada arco.
- Contactos entre dientes: algunos permiten que haya contacto entre los dientes superiores e inferiores, mientras que otros dejan una separación limitada.
- Grado de avance: la cantidad de avance de la mandíbula puede graduarse para adaptar la apertura de la vía aérea y la comodidad del usuario.
Dispositivos estabilizadores de la lengua (TSD/Tongue-Stabilizing Devices)
Los TSD, también conocidos como dispositivos de retención de la lengua, tratan la AOS moviendo la base de la lengua hacia delante mediante succión. Un tramo de sujeción se mantiene fuera de la boca para impedir que la lengua bloquee la garganta durante el sueño. La succión mantiene la lengua en posición adecuada mientras se duerme, y la punta del dispositivo permanece fuera de la cavidad oral. Aunque no son tan populares como los MAD, los TSD pueden ser una opción para quienes no pueden usar un MAD, ya sea por la fortaleza de los dientes o por otras razones dentales. En algunos casos, estos dispositivos pueden estar disponibles sin receta.
¿Cuál es el dispositivo más eficaz?
La evidencia clínica tiende a favorecer los dispositivos personalizados adaptados específicamente a la boca del paciente por un dentista con experiencia. Aunque existen productos de venta libre, como dispositivos de “hervir y morder” o impresiones improvisadas, la investigación indica que los dispositivos hechos a medida ofrecen los mejores resultados en el tratamiento de la AOS, al optimizar el ajuste y reducir el riesgo de molestias o desplazamientos durante la noche.
Funcionamiento de la terapia con dispositivos orales
La mayoría de los dispositivos orales para la AOS trabajan desplazando la base de la lengua o la mandíbula para ensanchar el paso del aire en la parte posterior de la garganta. En los MAD, se adelanta la mandíbula, lo que tira de la lengua, despejando la vía aérea. En otros modelos, se puede sujetar o desplazar la lengua de forma independiente. Los TSD logran un avance similar al desplazar la lengua hacia delante mediante succión. Se deben colocar antes de acostarse y mantenerse puestos durante toda la noche; se retiran al despertar.
Quiénes se benefician principalmente
La terapia con dispositivos orales es especialmente adecuada para:
- Personas con apnea leve o moderada que no toleran bien el uso de CPAP.
- Pacientes que no pueden usar CPAP por incomodidad, capacidad de transporte o ansiedad asociada al uso de la máquina.
- Quienes requieren una solución alternativa para uso ocasional (por ejemplo, durante viajes) o en combinación con CPAP para reducir la cantidad de presión que se administra.
Qué considerar en cada caso
La eficacia de estos dispositivos depende de la forma de la boca, la severidad de la AOS y la adaptación individual. En algunas personas con AOS leve a moderada, el uso de un dispositivo oral puede resolver o disminuir significativamente los síntomas, como la somnolencia diurna y la pérdida de concentración. En otras personas, la mejoría puede ser parcial y requerir otras opciones de tratamiento complementarias.
Advertencias sobre quiénes no deben usar estos dispositivos
- Apnea central del sueño: el origen de la pausa respiratoria es neurológico, y los dispositivos orales no tratan este tipo de apnea.
- Niños: la apnea en menores de edad suele requerir enfoques distintos; la decisión debe tomarse con el equipo de atención pediátrica.
- Casos de apnea severa: intentar controlar la apnea severa con solo un dispositivo oral puede ser peligroso; se debe seguir la guía de un profesional de salud para determinar la seguridad y la conveniencia de esta terapia.
Detalles del tratamiento: cómo obtener y ajustar un dispositivo
Si se identifica que un dispositivo oral puede ser una opción para tratar la AOS, se sigue un proceso que puede incluir las siguientes etapas:
- Evaluación y diagnóstico: se realiza un estudio del sueño para confirmar la presencia de AOS y determinar su gravedad. Si se considera adecuado, se puede realizar una derivación a un dentista para la fabricación del dispositivo.
- Impresión o escaneo 3D: el dentista tomará una impresión de los dientes o realizará un escaneo digital para diseñar un dispositivo que se adapte con precisión a la dentadura del paciente y a la relación entre los maxilares.
- Fabricación: la impresión o el diseño personalizado se envía a un fabricante, que produce el dispositivo según el diseño del dentista y las especificaciones del paciente.
- Ajuste inicial: en una cita de retorno, el dentista ajustará el dispositivo para asegurar que quede cómodo, no se desplace durante el sueño y no cause dolor al masticar o al abrir la boca.
- Instrucciones de uso y cuidado: se entregarán pautas para la limpieza diaria, el almacenamiento y el manejo del dispositivo para evitar irritaciones y mantener su buen estado.
- Evaluación post-tratamiento: puede indicarse una prueba de sueño adicional para comprobar la eficacia del dispositivo y, en función de los resultados, se podrán realizar ajustes o cambios en el aparato.
Tiempo de adaptación y hábitos de uso
La adaptación a un dispositivo oral puede requerir entre dos y cuatro semanas. Al inicio puede resultar extraño o incómodo dormir con un accesorio en la boca. Una estrategia práctica es empezar a usarlo durante unas horas e ir aumentando gradualmente el tiempo de uso durante la noche. La mayoría de las personas logra incorporar el dispositivo a su rutina nocturna y mantiene el uso de forma regular si se sienten beneficios claras y molestias mínimas.
Riesgos y beneficios de la terapia con dispositivos orales
Beneficios
- Mejoría de los síntomas: reducción de la somnolencia diurna, mejora de la concentración y mayor bienestar general.
- Disminución de interrupciones del sueño: sueño más continuo con menos despertares.
- Reducción del ronquido y, en muchos casos, disminución significativa de su intensidad.
- Alternativa viable para quienes no toleran CPAP o para usos puntuales cuando se viaja.
- Portabilidad: el dispositivo es fácil de llevar y usar fuera del hogar, sin necesidad de fuente de energía.
Riesgos y efectos secundarios
La experiencia de uso varía entre las personas y depende de un ajuste adecuado. En el corto plazo pueden aparecer molestias propias de un objeto nuevo en la boca.
- Síntomas temporales: salivación excesiva al usar el aparato, dolor en la mandíbula, dolor en dientes o en la articulación temporomandibular (ATM), resequedad bucal y molestias en las encía.
- Impactos dentales a corto plazo: irritación de las encías o molestias en la mordida en las primeras semanas, que suelen disminuir con el ajuste adecuado y con el tiempo.
- Riesgos a largo plazo: cambios en la oclusión (mordida), movilidad dental o molestias persistentes en músculos faciales o en la ATM, si el dispositivo no está bien ajustado o no es el adecuado para la persona.
Para minimizar estos riesgos, es fundamental acudir a revisiones periódicas con un dentista, que verificará que el dispositivo se mantenga en buen estado y que la dentadura y la articulación estén sanas. Es importante llevar el dispositivo a todas las consultas y seguir las indicaciones de higiene y cuidado proporcionadas por el profesional.
Cómo prepararse para consultar y qué preguntar
Antes de iniciar la terapia, es útil clarificar expectativas, costos y procesos. A continuación se presentan preguntas útiles para plantear al profesional de salud encargado del tratamiento:
- ¿Cuánto cuesta la terapia con dispositivos orales? y qué parte cubre el seguro o la seguridad social.
- ¿Mi seguro cubre la fabricación y los ajustes del dispositivo?
- ¿Cuántas visitas son necesarias para completar la obtención del dispositivo?
- ¿Qué pruebas de sueño adicionales podría necesitar y con qué frecuencia?
- Qué efectos secundarios debo vigilar durante el uso del dispositivo?
- Cuánto tiempo suele durar el dispositivo y cuándo podría requerir un reemplazo?
Cuidados y seguimiento
Para maximizar los beneficios y prolongar la vida útil del dispositivo, se recomienda:
- Higiene diaria: limpieza regular del dispositivo según las indicaciones del dentista, para evitar acumulación de bacterias y malos olores.
- Revisiones periódicas: visitas de control para comprobar el ajuste, la tolerancia y la condición de la dentadura y la ATM.
- Portabilidad y almacenamiento: mantener el dispositivo en un estuche adecuado cuando no se utiliza y evitar exponerlo a calor extremo o a objetos que puedan deformarlo.
- Conjunto con otros tratamientos: en algunos casos, puede indicarse el uso de un CPAP de forma complementaria o alternativa, según la respuesta clínica y la recomendación del equipo médico.
Qué hacer si los síntomas persisten o empeoran
Si tras varias semanas de uso no se observan mejoras significativas o si se presentan efectos adversos graves, se debe consultar al profesional de salud para reevaluar la terapia. En algunos casos puede requerirse un ajuste del dispositivo, un cambio a un modelo distinto (por ejemplo, cambiar de un MAD a un TSD o viceversa), o bien reconsiderar otras opciones terapéuticas como CPAP o intervención quirúrgica, dependiendo de la situación clínica. Es fundamental no modificar el tratamiento por cuenta propia sin supervisión profesional.
Vídeo sobre Dispositivos orales para la apnea del sueño: beneficios y cómo funcionan
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.