¿Debería preocuparme por la viruela del mono?
El mpox, también conocido como viruela del mono, es una infección viral que suele presentarse con una erupción cutánea y síntomas tipo gripe. Existen distintos clados, variaciones en la gravedad y patrones de transmisión. Este texto sintetiza los aspectos clave sobre diagnóstico, manejo, prevención y pronóstico para orientar la comprensión y la toma de decisiones.
Qué es mpox y por qué es importante
Claves sobre la infección
- Mpox es una enfermedad causada por un virus del grupo de los poxvirus, específicamente el Orthopoxvirus monkeypox.
- La presentación típica incluye erupción cutánea y síntomas similares a la gripe, aunque la erupción puede surgir en diferentes zonas del cuerpo y presentarse de forma variable entre las personas.
- El curso clínico suele durar entre dos y cuatro semanas, con distintas fases de la erupción y posibles complicaciones graves en ciertos pacientes.
Variantes o clados conocidos
- Clade I: endémico de la África Central. En general, tiende a asociarse con una mayor severidad de la enfermedad en comparación con otros clados, aunque la mortalidad ha sido menor en brotes recientes.
- Clade II: endémico de la África Oriental. A partir de 2022 se ha observado un brote mundial asociado a este clado, con una menor probabilidad de fatalidad que el clado I.
Patrones de brotes y distribución geográfica
- Desde 2023 se han registrado brotes de clade I en algunas zonas de África Central y Oriental.
- Desde 2022 se ha mantenido un brote mundial de clade II que ha afectado varios países fuera de África, con cantidades destacadas de casos en 2023 a nivel internacional.
- El último brote en un país concreto antes de la presente época varió según la región; por ejemplo, hubo un brote en una nación con infección de mascotas (animales pequeños) en 2003, sin transmisión de persona a persona en ese episodio.
Síntomas y causas
Manifestaciones clínicas habituales
- Erupción cutánea que puede presentarse en la boca, cara, manos, pies, área genital/anal, o de forma generalizada.
- Fiebre acompañando a otras molestias.
- Ganglios linfáticos inflamados ().
- Escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares y fatiga.
- Importante: no todas las personas manifiestan todos los síntomas; la presentación puede ser muy variable.
- En algunos casos la erupción puede aparecer aislada o, al contrario, preceder a otros síntomas, y hay personas que podrían no presentar erupción en absoluto.
Apariencia y evolución de la erupción
- La erupción puede iniciarse como lesiones planas rojas que pueden ser dolorosas.
- Con el tiempo, las lesiones aumentan de tamaño y se elevan sobre la piel.
- Las lesiones evolucionan hacia ampollas o vesículas.
- Las vesículas se llenan de material pusoso.
- Finalmente, las ampollas se forman, se agrietan y, en su caso, se caen las costras que quedan alrededor de las lesiones.
Transmisión y vías de contagio
- El mpox se transmite por contacto directo con lesiones o costras de una persona o de un animal infectado.
- La exposición también puede ocurrir a través de saliva, secreciones respiratorias, sangre u otros fluidos corporales, así como por contacto con objetos contaminados (ropa, ropa de cama, toallas, etc.).
- La transmisiónvertical puede ocurrir de una madre embarazada al feto durante el embarazo o en el parto.
- Situaciones de alto riesgo incluyen:
- contacto cercano e íntimo (abrazos, besos, relaciones sexuales);
- contacto piel a piel;
- uso compartido de artículos personales;
- mordeduras o arañazos de animales infectados;
- consumo de carne de animales infectados.
Factores de riesgo y grupos poblacionales
- Aunque cualquier persona puede contagiarse, la propagación global ha afectado de forma desproporcionada a ciertos grupos y contextos sociales, y existen variaciones entre clados en la distribución de riesgo.
- En el contexto de brotes, ciertas exposiciones recientes pueden aumentar la probabilidad de contagio, como haber tenido relaciones sexuales en entornos con alta actividad sexual o haber estado en eventos donde exista transmisión.
- Factores que pueden aumentar la posibilidad de enfermedad grave incluyen un sistema inmunitario debilitado (especialmente por VIH), antecedentes de eczema y embarazo.
- Los bebés menores de 1 año también presentan un mayor riesgo de una enfermedad más severa.
Complicaciones posibles
- Infecciones bacterianas de las lesiones que pueden progresar a complicaciones sistémicas, como sepsis.
- Daño ocular, que puede resultar en pérdida de visión por infecciones oculares.
- Inflamaciones como miopericarditis (alrededor del corazón) o encefalitis (del cerebro).
- Afecciones respiratorias severas, incluida dificultad respiratoria significativa.
- Secuelas cutáneas graves y cicatrices.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
Para confirmar mpox, el profesional de la salud tomará muestras de dos a tres lesiones cutáneas y las enviará a un laboratorio para realizar una prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). En algunos casos se pueden realizar pruebas sanguíneas adicionales.
Qué información ayuda al diagnóstico
- Es importante informar al proveedor si existe exposición reciente a mpox o a contactos sospechosos, lo que facilita la orientación diagnóstica.
- El médico puede considerar pruebas para otras causas de erupciones, como sarampión o varicela, dependiendo del cuadro clínico.
Manejo y tratamiento
Tratamiento disponible
No existen antivirales aprobados específicamente para mpox. En situaciones graves o durante el embarazo, el médico puede considerar el uso de antivirales autorizados para otros poxvirus o ciertas terapias especializadas. También se puede valorar el uso de inmunoglobulinas específicas en determinadas circunstancias.
Consideraciones terapéuticas
- Los fármacos mencionados pueden haber sido aprobados o usados para otros infections por poxvirus y podrían beneficiar a algunos pacientes, pero la evidencia específica de eficacia frente a mpox continúa en estudio.
- La atención integral suele centrarse en el control de síntomas, manejo del dolor, hidratación adecuada y cuidado de las lesiones para prevenir complicaciones.
Pronóstico y evolución
Curso esperado
En la mayoría de los casos, mpox evoluciona en dos a cuatro semanas, con supervisión médica hasta la resolución completa de la erupción y la mejora de los síntomas.
Perspectivas de gravedad y mortalidad
- La variante que ha circulado a nivel mundial (clade II) se asocia con una mortalidad baja en la mayoría de los casos.
- La mortalidad histórica del clade I ha sido mayor en el pasado (aproximadamente 10%), pero en brotes recientes ha disminuido a menos de 3,3% en comparación con cifras históricas.
Prevención
Medidas para reducir el riesgo
- La mejor forma de disminuir la probabilidad de contagio es la vacunación para personas con mayor riesgo o exposición probable, idealmente antes de la exposición o lo antes posible después de esta.
- Otras estrategias incluyen evitar contactos cercanos en entornos sociales donde haya exposición, no manipular lesiones de mpox, y reducir la exposición a objetos potencialmente contaminados.
- Higiene de manos frecuente con agua y jabón, prácticas sexuales seguras, uso de mascarilla si es necesario y desinfección de superficies de uso diario son acciones útiles.
- Durante el cuidado de personas infectadas, el uso de equipo de protección personal y la higiene adecuada reducen el riesgo de transmisión.
- Evitar el contacto con animales infectados y garantizar una cocción completa de carnes y otros productos de origen animal.
Vacunación: quiénes deben vacunarse
Las recomendaciones de vacunación pueden variar según la región y el nivel de riesgo. En general, las personas con exposición conocida o probable a mpox o que se encuentran en situaciones de mayor riesgo deberían considerar la vacunación. Se recomienda consultar a las autoridades sanitarias locales para conocer las indicaciones vigentes y las pautas específicas.
Cómo funciona la vacunación
La vacunación para mpox consta de dos dosis administradas con un intervalo mínimo de 28 días. La vacuna farmacológica se administra como una inyección y puede hacerse por vía intradérmica (en las capas superiores de la piel) o por vía subcutánea (en el tejido graso). La vía intradérmica puede dejar una cicatriz en algunas personas, y existe la posibilidad de elegir una ubicación distinta en el cuerpo para la administración. En ciertos casos, se puede optar por la vía subcutánea.
Autocuidado y vida cotidiana con mpox
Cuidados en casa para la mayoría de los casos
- Medicamentos para aliviar síntomas: analgésicos o antipiréticos de venta libre pueden ayudar a reducir fiebre y dolor.
- Baños de avena coloidal:Sumergirse en un baño tibio con productos de avena puede aliviar la piel seca y la picazón asociada a la erupción.
- Descanso y adecuada hidratación: es fundamental quedarse en casa, descansar y beber suficientes líquidos para favorecer la recuperación.
Prevención de contagios para terceros
- Aislarse de otras personas mientras dure la infección o hasta que la piel haya cicatrizado completamente.
- Usar mascarilla al estar cerca de otras personas, especialmente cuando exista exposición potencial de vías respiratorias.
- Cubrir las lesiones pequeñas con apósitos o gasas para limitar el contagio a objetos que se toquen.
- Evitar el contacto con mascotas, en particular roedores, ya que la transmisión entre humanos y animales puede ocurrir.
- Evitar el contacto con alimentos o carne de animales infectados y asegurar una cocción adecuada de los productos de origen animal.
Cuándo consultar a un profesional de salud
- Si aparecen fiebre, malestar general, dolor de cuerpo o inflamación de ganglios acompañados de una nueva erupción o llagas.
- Si ha existido contacto cercano con una persona con mpox o si se ha estado en entornos donde la enfermedad es más probable.
- Si hay interés en conocer más sobre la vacuna o en obtenerla.
- Si está embarazada: comuníqueselo a su equipo de atención prenatal para evaluar opciones y reducir riesgos de enfermedad grave y de transmisión al feto.
Cuándo acudir a urgencias
- Dificultad para respirar o dolor torácico intenso.
- Cuadro neurológico nuevo o empeoramiento (confusión, dificultad para hablar, debilidad o parálisis).
- Convulsiones, dolor intenso no controlado por medicación, o pérdida de conciencia.
- Herida que no cicatriza o dolor continuo de una llaga.
Preguntas útiles para el profesional de salud
- ¿Debo vacunarme contra mpox y en qué condiciones?
- ¿Qué tratamientos podrían estar disponibles para mi caso?
- ¿Cómo puedo cuidarme en casa de manera más efectiva?
- ¿Qué signos de alarma deben motivar una consulta urgente?
Preguntas frecuentes y diferencias con otras enfermedades
¿Por qué ya no se utiliza el término monkeypox?
La denominación se actualizó para alinearse con recomendaciones de salud pública que buscan evitar estigmas. El agente causal continúa llamándose virus de la viruela del mono, pero se utiliza el término mpox para referirse a la enfermedad.
Mpox frente a varicela y frente a la viruela
- Mpox y varicela son provocadas por virus diferentes: mpox pertenece a un grupo de orthopoxvirus, mientras que la varicela la provoca un virus de la familia de los herpesvirus. Ambos pueden contagiarse por contacto prolongado cara a cara o por contacto piel a piel, pero la varicela suele ser más contagiosa y las erupciones tienden a presentarse de forma diferente.
- En mpox es más común la inflamación de los ganglios linfáticos, lo que difiere de la varicela. Las erupciones de varicela suelen aparecer en oleadas y terminar en un periodo más corto, mientras que las lesiones de mpox pueden presentarse de forma más simultánea y pueden tardar más en resolverse.
Mpox frente a la viruela
- La viruela y mpox pertenecen al mismo grupo de virus (Orthopoxvirus) pero son distintos patógenos. La viruela fue erradicada a finales del siglo XX y ya no circula como enfermedad endémica; mpox puede presentar síntomas parecidos, aunque por lo general con menor severidad en la mayoría de los casos actuales.
Vídeo sobre ¿Debería preocuparme por la viruela del mono?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.