Dacrioadenitis (Inflamación de la glándula lacrimal): Causas y tratamiento
La dacrioadenitis es la inflamación de una o ambas glándulas lagrimales, situadas detrás del ángulo externo superior de cada ojo. Puede presentarse de forma aguda o crónica y, en la mayoría de los casos, se debe a una infección o a una enfermedad autoinmune. Sus signos incluyen inflamación y dolor, lagrimeo y, a veces, cambios de color en la piel. Con tratamiento adecuado, la recuperación suele durar alrededor de un mes.
Qué es la dacrioadenitis y cómo se manifiesta
La dacrioadenitis es la inflamación de las glándulas lagrimales, que cumplen la función de producir la lágrima inicial y forman parte del sistema lagrimal. Cada ojo tiene una glándula lagrimal situada en el ángulo externo superior. La inflamación puede afectar a una sola glándula (dacrioadenitis unilateral) o a ambas (dacrioadenitis bilateral). Quienes la presentan pueden experimentar dolor al moverse, hinchazón en el extremo externo del párpado superior y una mayor producción de lágrimas. En algunos casos, la glándula inflamadas puede ser sensible al tacto y la piel circundante puede presentar calor, enrojecimiento o decoloración. En presencia de inflamación suficiente, el párpado puede verse más caído (ptosis), y puede haber lagrimeo excesivo o secreción ocular. La visión, en general, no se ve afectada de manera permanente, salvo que la inflamación comprima estructuras o se acompañe de complicaciones. Ante una inflamación ocular, es fundamental consultar a un profesional de la salud ocular para vigilar posibles complicaciones y orientar el tratamiento.
Quiénes pueden verse afectados
La dacrioadenitis puede presentarse en cualquier persona. No obstante, la información disponible indica que es más frecuente entre la niñez y la juventud en comparación con personas mayores de 50 años. Cuando la dacrioadenitis es originada por una enfermedad autoinmune, la afectación tiende a ser más común en las mujeres. Esto ocurre porque, en general, las enfermedades autoinmunes afectan con mayor frecuencia a ese grupo poblacional.
Síntomas y causas
Síntomas característicos
- Hinchazón en el ángulo superior externo del ojo (la esquina más lejana de la nariz).
- Ptosis o caída del párpado superior.
- Dolor en la zona afectada, que puede aumentar al mover el ojo.
- Lagrotx o epífora (lagrimeo excesivo) o secreción ocular.
- Nódulos linfáticos inflamados cercanos a la oreja.
- Descoloración de la piel y sensación de calor en el área inflamada.
Qué causa la dacrioadenitis
Causes de la dacrioadenitis aguda
La forma aguda de dacrioadenitis es la que surge por una infección y suele afectar a un ojo. Las causas más frecuentes incluyen:
- Infecciones virales como la mononucleosis infecciosa (virus de Epstein-Barr) o diferentes adenovirus.
- Infecciones bacterianas por bacterias como Staphylococcus.
- Infecciones de transmisión sexual como gonorrea.
- Infecciones por herpes simplex o herpes zóster que afecten estructuras perioculares.
- Enfermedades menos frecuentes pueden incluir fúngos o, rara vez, parásitos.
Causes de la dacrioadenitis crónica
La forma crónica está asociada principalmente a enfermedades autoinmunes, que provocan inflamación crónica de las glándulas lagrimales. Entre estas condiciones se encuentran:
- Sjögren (síndrome de Sjögren).
- Enfermedad ocular tiroidea asociada a trastornos de la tiroides.
- Sarcoidosis.
- Granulomatosis con poliangiitis.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica la dacrioadenitis
El diagnóstico suele realizarlo un especialista en cuidado ocular mediante un examen oftalmológico completo. El médico revisa el ojo y la región afectada, evalúa la historia clínica de los síntomas y realiza un examen físico de las glándulas lagrimales. En algunos casos, pueden solicitarse pruebas adicionales para confirmar la infección o la inflamación y para descartar otras condiciones. Entre las pruebas posibles se encuentran:
- Análisis de sangre para buscar signos de infección o inflamación sistémica.
- Biopsia de la glándula lagrimal si la causa no está clara o para confirmar un proceso autoinmune.
- Pruebas de imagen para visualizar la glándula lagrimal y la inflamación subcutánea.
Pruebas de imagen comúnes
Las pruebas de imagen más empleadas para evaluar la dacrioadenitis incluyen:
- Resonancia magnética (IRM) para obtener imágenes detalladas de las glándulas lagrimales y estructuras cercanas.
- Tomografía computarizada (TC) para evaluar la anatomía de la órbita y descartar procesos intracraneales o de los senos paranasales que puedan acompañar la inflamación.
Manejo y tratamiento
Cómo se trata la dacrioadenitis
El tratamiento se ajusta a la causa subyacente de la inflamación:
Tratamiento de la dacrioadenitis aguda
- Para una infección viral, pueden emplearse medidas de soporte y, cuando corresponde, medicamentos antivirales según la etiología detectada.
- Para una infección bacteriana, se recetan antibióticos hasta completar el ciclo prescrito por el profesional de la salud, incluso si los síntomas mejoran antes. Completar la pauta ayuda a erradicar por completo la infección y reduce el riesgo de recurrencia.
- Es fundamental seguir las indicaciones sobre la duración del tratamiento y no interrumpirlo prematuramente.
Tratamiento de la dacrioadenitis crónica
Cuando la causa es una enfermedad autoinmune, la estrategia se centra en controlar la inflamación y la actividad autoinmune. Las opciones pueden incluir:
- Medicamentos antiinflamatorios para reducir la inflamación de la glándula lagrimal.
- Tratamiento dirigido de la enfermedad autoinmune subyacente (según la condición específica). Esto puede implicar inmunomoduladores o fármacos que modulan la respuesta inmunitaria, según indique el médico.
- En algunos casos, se puede considerar el uso de corticosteroides para disminuir la inflamación y el edema alrededor del ojo.
Cuidados y medidas complementarias
Además del tratamiento farmacológico, pueden recomendarse medidas de apoyo como:
- Aplicación de compresas tibias sobre el ojo afectado para aliviar la incomodidad y favorecer la circulación en la zona inflamada, siguiendo la duración y frecuencia indicadas por el profesional.
- Monitoreo cercano para detectar signos de complicaciones o recurrencia, especialmente cuando la inflamación es crónica.
Pronóstico
Qué esperar en el corto y largo plazo
La mayoría de las personas con dacrioadenitis experimentan una recuperación completa. En la dacrioadenitis aguda, los síntomas suelen resolverse tras el tratamiento de la infección y la inflamación. En la dacrioadenitis crónica, los síntomas pueden recurrir a lo largo del tiempo, dependiendo de la actividad de la enfermedad autoinmune subyacente. En términos generales, la recuperación típica se aproxima a un mes, aunque la respuesta individual puede variar. Es importante consultar al especialista si los síntomas empeoran o no mejoran con el tratamiento.
Prevención
Medidas para reducir el riesgo
- Una de las medidas más eficaces para prevenir la dacrioadenitis aguda es mantener una buena higiene de manos y evitar tocarse los ojos con las manos sucias. Lavarse las manos con agua corriente y jabón, frotándolas durante al menos 20 segundos, ayuda a disminuir la transmisión de gérmenes.
- En el caso de enfermedades autoinmunes, la prevención se centra en la gestión de la enfermedad subyacente. Aunque no siempre es posible evitar recurrencias, un plan de tratamiento adecuado puede reducir la frecuencia y la gravedad de los episodios.
Vida con la condición
Cuándo solicitar atención médica
Debes consultar a un especialista en cuidado ocular de inmediato si notas cambios en tu ojo o visión. Acude a urgencias si se presentan cualquiera de estos signos:
- Pérdida repentina de la visión.
- Hinchazón que progresa rápidamente alrededor del ojo.
- Dolor intenso en el ojo.
- Aparición de nuevas luces, destellos o manchas flotantes en la visión.
Preguntas útiles para el profesional de la salud
- ¿Qué tipo de dacrioadenitis tengo: aguda o crónica?
- ¿Qué causó la inflamación?
- ¿Qué tratamientos necesitaré?
- ¿Cuánto tiempo debo tomar la medicación?
- ¿Existe probabilidad de que mis síntomas vuelvan en el futuro?
Preguntas frecuentes, diferencias clave
Diferencia entre dacrioadenitis y dacriocistitis
Tanto la dacrioadenitis como la dacriocistitis afectan partes del sistema lagrimal, pero difieren en el lugar de la inflamación. La dacrioadenitis es la inflamación de una o ambas glándulas lagrimales, situadas detrás del ángulo externo de cada ojo, y habitualmente se debe a una infección. En cambio, la dacriocistitis es la inflamación de uno de los vasos lagrimal, el saco lagrimal, que se localiza en la esquina interna de los ojos. El drenaje de lágrimas pasa por los conductos nasolagrimales; el bloqueo de estos conductos es una causa común de dacriocistitis. la clave está en la localización de la inflamación: glándula lagrimal versus saco lagrimal.
Vídeo sobre Dacrioadenitis (Inflamación de la glándula lacrimal): Causas y tratamiento
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.