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¿Cuándo se cae el cordón umbilical?

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El cordón umbilical es la estructura flexible que conecta al feto con la placenta durante el embarazo. Actúa como la vía de suministro de oxígeno y nutrientes y, a la vez, como conducto de eliminación de desechos. Tras el nacimiento, el cordón ya no es necesario y se deja un pequeño muñón que se seca y se cae en semanas. Su cuidado adecuado reduce riesgos y favorece la cicatrización del ombligo.

Qué es el cordón umbilical

Función

La placenta y el cordón umbilical trabajan juntos para mantener el flujo sanguíneo del feto a lo largo del embarazo. En cierto sentido, la placenta funciona como los pulmones, el corazón y el sistema gastrointestinal del feto durante su desarrollo, mientras que el cordón une al feto con la placenta.

Puede pensarse al cordón como una vía de doble sentido. En una dirección, la sangre rica en oxígeno y nutrientes fluye desde la placenta hacia el feto para favorecer su crecimiento. En la otra dirección, la sangre con poco oxígeno y con desechos (como el dióxido de carbono) regresa al lugar de intercambio para ser procesada por el cuerpo de la madre. Este intercambio de sangre y sustancias continúa durante todo el embarazo hasta el momento del parto, cuando el bebé ya no necesita la placenta y el cordón para obtener oxígeno y nutrientes.

Anatomía

Ubicación y conexión

El cordón se forma en el útero durante el primer trimestre de gestación y conecta al feto en desarrollo con la placenta, que es un órgano temporal adherido a la pared uterina. El cordón suele unirse al centro de la placenta por un extremo y al abdomen del feto, en la zona que más tarde se convertirá en el ombligo, por el otro extremo.

Apariencia y estructura

El cordón umbilical tiene un aspecto parecido a una cuerda gruesa con enrollamientos o espirales a lo largo de su extensión. Estos giros confieren mayor resistencia y evitan que la cuerda se aplaste a medida que la tripulación fetal crece. Alrededor del cordón hay un tejido conectivo blando y gelatinoso llamado jalea de Wharton, que protege y rodea la estructura.

Tamaño habitual

Al finalizar el segundo trimestre, la longitud normal del cordón es de aproximadamente 50 a 60 centímetros, y su grosor o diámetro se sitúa en menos de 1 a 2 centímetros.

Vasos que contiene

Un cordón típico presenta tres vasos sanguíneos:

  • Una vena umbilical, que transporta sangre oxigenada y rica en nutrientes desde la placenta hacia el feto.
  • Dos arterias umbilicales, que llevan sangre con menos oxígeno y con desechos desde el feto de regreso a la placenta.

Condiciones y trastornos del cordón

Qué puede afectar al cordón

Las alteraciones en el cordón umbilical pueden reducir el flujo sanguíneo hacia el feto y, por tanto, afectar el crecimiento y desarrollo normal de sus órganos. A continuación se presentan algunas condiciones o anormalidades que pueden detectarse durante el embarazo:

  1. Enrollamiento anómalo: el cordón puede presentar demasiados giros (hipercogido) o muy pocos giros (hipocogido). Las variaciones pueden deberse a cambios en el flujo sanguíneo o a movimientos fetales y, en ocasiones, se asocian a complicaciones del embarazo.
  2. Inserción marginal: la inserción del cordón en la placenta se realiza cerca de los bordes de la placenta en lugar de su centro, lo que puede influir en la función placentaria.
  3. Nudo en el cordón alrededor del cuello del feto (nudo nuchal): suele ser inofensivo si el lazo es suelto, pero un lazo ajustado puede presentar complicaciones en el embarazo o en el parto.
  4. Arteria única (cordón de dos vasos): el cordón puede contener una sola arteria en lugar de dos, junto con una vena. Este hallazgo puede asociarse a condiciones genéticas (como ciertas trisomías) y a cambios estructurales en órganos del feto, como el corazón.
  5. Nudo verdadero: se forma un nudo apretado en el cordón, lo que podría reducir el flujo sanguíneo al feto si se aprieta.
  6. Quistes del cordón umbilical: sacos de líquido que pueden formarse dentro del cordón. En general son inofensivos, pero pueden ejercer presión sobre la cuerda y reducir el flujo sanguíneo si persisten.
  7. Prolapso del cordón: el cordón desciende por encima de la cabeza del bebé hacia el cuello del útero. Es una emergencia médica que suele requerir una cesárea para evitar complicaciones graves.
  8. Vasa previa: los vasos que componen el cordón cruzan por delante de la entrada al cuello del útero sin protección adecuada. Las contracciones o la presión durante el parto pueden provocar sangrado vesicular; un diagnóstico temprano y una cesárea pueden prevenir complicaciones graves o la muerte fetal.
  9. Inserción velamentosa: el cordón no se une a la placenta como suele ocurrir; en lugar de alcanzar la cara interna de la placenta, el cordón se inserta a membranas fuera de la placenta. Esta condición puede asociarse con un crecimiento fetal más lento y otras complicaciones.

Muchas de estas situaciones son poco comunes o no suelen provocar complicaciones serias. Durante el embarazo, el equipo de atención prenatal vigila de cerca la salud del feto y la evolución de la placenta. En función de la evaluación por ultrasonido y otros hallazgos, pueden indicarse pruebas o monitoreo adicional para descartar o confirmar problemas del cordón u otros aspectos del desarrollo fetal.

Cuidados y manejo tras el parto

Qué ocurre con el cordón al nacer

Al momento del nacimiento, el cordón se corta para separar al bebé de la placenta. Esto sucede porque el bebé ya puede respirar y alimentarse por sí mismo, y ya no necesita la vía de suministro desde la placenta. Tras el corte, queda un pequeño muñón en la barriga del recién nacido que, con el tiempo, se seca y se cae en las primeras semanas, dejando al ombligo en su lugar.

¿El bebé siente algo en el cordón?

No. El cordón umbilical carece de terminaciones nerviosas, por lo que el bebé no percibe dolor cuando se corta ni durante el proceso de secado y caída del muñón.

Cuidado del muñón umbilical del recién nacido

El cuidado adecuado del muñón ayuda a prevenir infecciones y a favorecer una cicatrización adecuada. En general, se deben seguir estas pautas, que suelen indicarse al alta hospitalaria:

  • Baño de esponja: hasta que caiga el muñón, es preferible bañarlo con una esponja y agua, evitando el baño completo en la bañera para mantener el muñón seco y limpio.
  • Diario del pañal: al cambiar el pañal, doblar la parte frontal del pañal hacia abajo y hacia el abdomen del bebé para evitar que humedad o deposiciones lleguen al muñón. Algunos pañales tienen un recorte específico para el cordón.
  • Higiene suave: si se ensucia con deposiciones o orina, limpiar suavemente la zona con un paño humedecido y permitir que se airee al secarse.
  • No arrancar el muñón: el muñón debe caerse de forma natural. No se debe intentar quitarlo si parece estar sujeto por un hilo; arrancarlo puede provocar sangrado o daño en el área.
  • Señales de infección: vigilar signos como enrojecimiento, inflamación, secreción, mal olor o sangrado que persista. Ante cualquier indicio de infección, acudir a la consulta pediátrica de inmediato.

¿Se puede usar alcohol para el cuidado del cordón?

No se recomienda aplicar alcohol alrededor del área del cordón. En el pasado se usaba para limpiar el muñón, pero la evidencia sugiere que puede dañar bacterias beneficiosas que ayudan a que el muñón se caiga naturalmente. En su lugar, se recomienda lavar suavemente con una esponja o paño humedecido y dejar que se airee.

¿Cuándo se cae el muñón?

Por lo general, el muñón se seca y se cae entre una y tres semanas después del nacimiento. Si permanece adherido pasado el tercer semana, debe consultarse al pediatra, ya que podría indicar un problema subyacente. A medida que el muñón se seca, cambia de color desde tonalidades amarillentas y verdosas hacia marrón y, finalmente, negro antes de desprenderse por completo. Una vez que cae, se puede desechar el muñón.

¿Es normal que el ombligo esté amarillento por debajo tras la caída?

Es posible observar cambios en la piel alrededor del ombligo tras la caída del muñón. En algunos casos, puede formarse una pequeña cantidad de tejido cicatricial llamado granuloma umbilical, que podría drenar un ligero líquido amarillento. Normalmente, el granuloma se resuelve en una semana o poco más. Si persiste, el pediatra puede realizar tratamientos simples en consulta para eliminarlo.

Qué hacer cuando el muñón cae

Es normal que el ombligo presente una pequeña cantidad de sangrado al desprenderse el muñón. Se debe limpiar suavemente el área y observar si el sangrado se detiene. Si la sangre continúa al limpiarlo o aparece sangrado de forma repetida al manipular la zona, consultar al pediatra de inmediato.

Cuándo contactar a un profesional de salud

  • El muñón no se cae después de tres semanas.
  • Hay fuga de pus o líquido desde la zona del ombligo.
  • La zona se inflama, se enrojece o presenta cambios de color alrededor del ombligo.
  • El muñón sangra de forma continua o sus signos empeoran.
  • Asimismo, debe buscarse atención si el bebé presenta fiebre, no se alimenta normalmente, parece muy somnoliento o débil, o llora al tocar la zona del muñón o la piel circundante.

el cordón umbilical cumple una función crítica durante el embarazo al facilitar el intercambio de sangre entre la placenta y el feto. Su anatomía, consistencia y las posibles anomalías se detectan mediante vigilancia prenatal y examen durante las visitas de cuidado. Tras el nacimiento, el cuidado del muñón debe ser cuidadoso y sencillo, con observación atenta de signos de infección y orientación médica inmediata ante cualquier señal de alarma.

Vídeo sobre ¿Cuándo se cae el cordón umbilical?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.