¿Cuándo puede ayudar la terapia electroconvulsiva (TEC)?
La terapia electroconvulsiva (TEC) es un tratamiento médico utilizado para ciertos trastornos mentales que no responden adecuadamente a la medicación u otras intervenciones. Consiste en aplicar un estímulo eléctrico breve al cerebro para provocar una convulsión controlada bajo anestesia general. Aunque su mecanismo exacto no se entiende por completo, se plantea que favorece la neurogénesis, el crecimiento de células nerviosas y la formación de nuevas conexiones neuronales, lo que puede ayudar a revertir cambios asociados a la depresión y otros trastornos. La TEC se ha desarrollado desde su inicio en 1938 y ha experimentado mejoras significativas a lo largo de las décadas, particularmente en seguridad y eficacia.
Qué es la TEC y qué condiciones aborda
La terapia electroconvulsiva es un procedimiento terapéutico que se realiza bajo anestesia general y supervisión médica. Su objetivo es inducir una convulsión breve y controlada en el cerebro, lo que puede traducirse en una mejora rápida de los síntomas en ciertas condiciones graves. A continuación se detallan las principales condiciones para las que la TEC puede ser indicada y la lógica de su uso.
Condiciones tratables con TEC
- Trastorno bipolar, especialmente en eventos depresivos o mixtos refractarios a otros tratamientos
- Catatonia (alteración marcada de la movilidad y la respuesta)
- Trastorno depresivo mayor que no responde adecuadamente a antidepresivos u otros enfoques
- Manía o episodios maníacos cuando requieren control rápido de los síntomas
- Síndrome neuroléptico maligno (una condición rara pero grave que requiere manejo inmediato)
- Trastorno esquizoafectivo o esquizofrenia con síntomas que no han respondido a otros tratamientos
- Esquizofrenia con deterioro significativo de los síntomas y función diaria
¿Quiénes pueden ser buenos candidatos?
- Trastornos mentales graves que implican un alto riesgo de autolesión o de hacer daño a otros
- Embarazo o lactancia, cuando el tratamiento es considerado necesario y se evalúa con monitorización especial
- Fallo o ineficacia de antidepresivos u otros tratamientos farmacológicos
- Síntomas que impiden comer, beber o realizar las actividades diarias de forma adecuada
Detalles prácticos del tratamiento
Preparación para TEC
Antes de iniciar una sesión de TEC, el equipo médico proporcionará indicaciones específicas. Entre las indicaciones habituales se encuentran:
- Ayuno previo: no comer ni beber durante al menos ocho horas antes del tratamiento
- Medicamentos de la mañana: si se deben tomar, tomarlos con pequeños sorbos de agua, únicamente si el médico lo autoriza
- Traer un estuche para dentaduras o prótesis si las utiliza
- No usar pendientes grandes; retirar piercings faciales si es posible
Qué ocurre durante la TEC
El día del tratamiento, se siguen los siguientes pasos para garantizar la seguridad y la efectividad del procedimiento:
- Miembro del personal verifica la identidad y completa los trámites de registro, para luego dirigir al área de tratamiento
- Se coloca una vía intravenosa para administrar la medicación y permitir la monitorización adecuada
- Se realiza una revisión y planificación conjunta entre los equipos de psiquiatría y anestesia
- Se administra anestesia general a través de la vía intravenosa para inducir el sueño y facilitar la relajación muscular. También pueden administrarse otros fármacos según el plan de cuidado
- Se administra oxígeno mediante mascarilla durante el sueño y se monitorizan constantes vitales de forma estrecha
- Con la aplicación de electrodos, se provoca una convulsión breve, que por lo general dura entre 30 y 60 segundos
Después de la TEC
Al finalizar la sesión, la persona suele empezar a despertar en aproximadamente cinco minutos. Es normal sentir somnolencia, aturdimiento o confusión al inicio, y estas sensaciones suelen desaparecer en 20 a 30 minutos. Se permanece en el área de tratamiento entre 30 y 45 minutos hasta confirmar que es seguro regresar a casa. Para cada sesión, se deben seguir las pautas de seguridad y recuperación indicadas por el equipo de atención.
Recomendaciones de seguridad tras cada sesión
- No conducir durante un curso de TEC, que suele consistir en dos o tres sesiones por semana. Al finalizar la serie aguda, el equipo de atención externa debe otorgar la autorización para conducir nuevamente. En el caso de TEC de mantenimiento (una sesión a la semana o menos), la conducción podría permitirse 24 horas después de la sesión, siempre que exista la aprobación adecuada
- Avoida el uso de maquinaria pesada o tomar decisiones importantes el día de la sesión
- Planificar con anticipación para el cuidado de niños o dependientes el día del tratamiento
- Una persona responsable debe conducir de ida y vuelta a cada sesión; no se recomienda usar taxis o servicios de coche compartido para regresar
- Otra persona debe acompañarle durante las 24 horas posteriores a cada sesión
Frecuencia, duración y organización del tratamiento
La TEC no es un procedimiento único. Se administra como un curso de tratamientos y su frecuencia típica es de dos a tres veces por semana. La cantidad total de sesiones depende de la condición clínica, de la forma en que se realiza la TEC y de la respuesta individual. Por lo general, se debe prever una visita de al menos dos horas desde la llegada hasta el alta para cada sesión, para asegurar el manejo adecuado de la anestesia, la convulsión y la recuperación.
Riesgos y beneficios
Efectos secundarios comunes
- Dolor de cabeza tras la sesión
- Dolores musculares en cuello, espalda o extremidades
- Náuseas o malestar estomacal
- Aumento temporal de la presión arterial y cambios transitorios en signos vitales
El equipo de cuidado puede indicar la administración de fármacos para reducir o prevenir estos efectos secundarios más comunes.
Efectos raros o serios
- Pérdida de memoria de forma temporal; frecuente que afecte a eventos ocurridos semanas o meses antes de iniciar la TEC
- Problemas en el ritmo cardíaco u otros cambios en la función cardíaca
- Muerte (muy rara)
La memoria tiende a ser más afectada de inmediato tras cada sesión y mejora progresivamente con el tiempo. En la mayoría de los casos, la memoria afectada se recupera en semanas, pero en casos poco habituales puede tardar más y, excepcionalmente, puede persistir de forma parcial o permanente.
Beneficios esperados de la TEC
- Alivio de síntomas cuando otros tratamientos, como medicamentos o psicoterapia, no han producido la mejoría deseada
- Rápida acción, a menudo más rápida que otras intervenciones, lo que resulta especialmente útil en situaciones de urgencia clínica
- Opción para quienes no pueden tomar ciertos fármacos o tienen limitaciones relativas a la medicación
- Uso seguro durante el embarazo con monitorización estrecha
- Combinación con medicación para potenciar la efectividad global del tratamiento
Recuperación y perspectivas a largo plazo
¿Funciona la TEC?
La evidencia respalda que la TEC es un procedimiento eficaz para manejar la depresión, la catatonia y la psicosis, entre otros trastornos mentales. Los resultados pueden aparecer con rapidez y, en muchos casos, mantenerse durante años. En algunas situaciones puede ser necesario recurrir a sesiones de refuerzo para mantener los efectos terapéuticos.
Cuándo contactar a su equipo de salud
El equipo de atención proporcionará indicaciones específicas sobre signos y síntomas a vigilar tras la TEC. Debe buscar atención médica de inmediato si se presentan alguno de los siguientes casos:
- Ritmo cardíaco rápido o irregular
- Preocupaciones emergentes sobre el estado de ánimo o la salud mental
- Dolor de cabeza intenso
- No hay mejoría de los síntomas tras dos a tres días, o si hay empeoramiento
En caso de pensamientos de hacerse daño a sí mismo o a otros, acuda a servicios de emergencia de inmediato. Puede llamar al 911 o al número de emergencias local. Si necesita apoyo emocional, puede llamar o enviar un mensaje al 988, el Lifeline de Suicidio y Crisis (EE. UU.), disponible las 24 horas, los 7 días de la semana.
Apoyo, seguridad y continuidad del cuidado
La TEC forma parte de un plan terapéutico que suele combinarse con otras intervenciones médicas y psicológicas. Es fundamental contar con apoyo cercano y seguimiento regular para evaluar la respuesta al tratamiento, ajustar la frecuencia de las sesiones y vigilar posibles efectos adversos. La decisión de continuar, modificar o suspender la TEC debe ser tomada conjuntamente entre el paciente y el equipo de salud, considerando la evolución clínica y la calidad de vida.
Vídeo sobre ¿Cuándo puede ayudar la terapia electroconvulsiva (TEC)?
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.