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¿Cuáles son las etapas del parto?

stanfordchildrens.org

El trabajo de parto es el proceso mediante el cual se regula el nacimiento de un bebé, desde los primeros signos hasta la entrega de la placenta. En la mayoría de los embarazos, se divide en tres fases distintas, cada una con características propias, ritmos y posibles intervenciones. Aunque la experiencia de cada parto es única, entender las etapas, señales y criterios de atención puede ayudar a las personas gestantes a prepararse y a colaborar con el equipo de salud para un parto seguro y saludable.

Fases del trabajo de parto: visión general

Las etapas del parto describen la secuencia típica en la que se produce el parto, aunque no todas las experiencias siguen exactamente este patrón. En general, se identifican tres fases principales: la primera fase (con prodrómicas, dilatación y progresión cervical), la segunda fase (empuje y nacimiento) y la tercera fase (entrega de la placenta). En algunos casos, el parto puede concluir con una cesárea en lugar del parto vaginal. Cada persona puede experimentar variaciones en el tiempo y en las sensaciones de dolor, pero los profesionales de la salud utilizan estas definiciones para coordinar la atención.

Etapa 1: Inicio y dilatación cervical

La primera etapa comienza con contracciones regulares y concluye con la dilatación completa y la aplanación (efacement) del cuello uterino. En general, las contracciones deben ser

  • regulares, con una frecuencia de aproximadamente 3 a 5 minutos entre cada una,
  • de intensidad creciente, y
  • con una duración de varios minutos.

La primera etapa puede durar entre 12 y 19 horas en personas primíparas, y puede ser más rápida en quienes ya han tenido hijos antes. Esta etapa se divide en dos fases:

  1. Trabajo de parto temprano: la dilatación cervical alcanza hasta 6 centímetros. Suele durar entre 6 y 12 horas.
  2. Trabajo de parto activo: la dilatación llega a 10 centímetros, con la posibilidad de sentir la necesidad de empujar. Su duración típica es de 4 a 8 horas.

Durante la primera etapa muchos equipos de atención permiten el manejo en casa para la fase de inicio, mientras que la llegada a la unidad de parto se recomienda cuando la actividad de las contracciones indica el inicio de la fase activa. Es común que, en este periodo, las personas gestantes trabajen con el equipo para planificar alivio del dolor y apoyo emocional. En cualquier caso, el objetivo es facilitar un progreso seguro hacia el nacimiento.

Consejos para la primera etapa

  • Ejercicios suaves y estiramientos que favorezcan la comodidad.
  • Meditar para mantener la calma y enfocarse en la respiración.
  • Moverse y cambiar de postura para aliviar molestias y favorecer el descenso del bebé.
  • Respiración profunda y controlada durante las contracciones.
  • Baño tibio o ducha para relajación (evitar agua excesivamente caliente).
  • Balón de parto para dinamizar la pelvis y la comodidad.
  • Paseos cortos para favorecer el progreso);
  • Contar con un acompañante de parto (pareja, familiar, amigo o doula) puede ser muy útil.

Si el dolor resulta difícil de tolerar, es importante consultar al equipo de atención sobre las opciones de alivio del dolor disponibles. En cuanto a dormir durante la primera etapa, cada persona tolera el dolor de manera diferente. En general, es posible descansar si la persona lo consigue, aunque puede resultar difícil dormir durante las contracciones.

Etapa 2: Empuje y nacimiento

La segunda etapa empieza cuando la dilatación cervical es completa (10 cm) y termina con el nacimiento del bebé. Su duración puede variar desde media hora hasta varias horas, dependiendo de cada parto.

Durante la segunda etapa, el feto desciende por la vía de parto con o sin esfuerzo de empuje por parte de la persona gestante. En este periodo:

  • Las contracciones suelen ocurrir cada 2 a 5 minutos, con una duración de 60 a 90 segundos.
  • Se recomienda empujar durante las contracciones y descansar entre ellas según indique el equipo médico.
  • Se observa la etapa de craneado, es decir, la cabeza comienza a asomarse por la apertura vaginal.
  • El equipo médico guía la salida del bebé y, una vez nacido, se procede al corte del cordón umbilical.

En algunos escenarios, el nacimiento puede ocurrir mediante cesárea planificada o no planificada en lugar del parto vaginal. Aun cuando la segunda etapa se desarrolle principalmente con el uso de pujos, cada experiencia es única y el equipo de atención ajusta las intervenciones para garantizar la seguridad de la madre y del recién nacido.

Etapa 3: Entrega de la placenta

La tercera etapa es la fase que se inicia con el momento del nacimiento y culmina con la expulsión de la placenta. Es la etapa más corta y, en general, no excede 30 minutos.

  • Las contracciones pueden reanudarse entre 5 y 30 minutos después del parto para facilitar la separación de la placenta de la matriz.
  • Puede ser necesario empujar de nuevo o que el equipo ejerza una presión suave sobre el abdomen para ayudar a movilizar la placenta hacia la salida.
  • Durante o después de la expulsión de la placenta, podría ocurrir un sangrado vaginal intenso, por lo que se vigilan signos de sangrado excesivo.
  • Algunas personas presentan escalofríos o sensación de calor; cualquier síntoma debe ser comunicado al equipo de atención.

Si el parto fue por cesárea, el protocolo habitual incluye la retirada de la placenta durante la extracción del bebé desde el útero. El equipo se asegurará de que toda la placenta haya sido expulsada y, si existieran episiotomías o desgarros vaginales, estos se reparan después de la salida de la placenta.

Desencadenamiento del parto y señales previas

Qué desencadena el parto

Aunque no se comprende al 100% por qué empieza el trabajo de parto, se piensa que resulta de una serie de cambios bioquímicos que ocurren en la matriz uterina y en el cuello del útero. Tanto el cuerpo de la gestante como el feto participan en estos cambios.

El cuello uterino debe pasar de estar firme y cerrado durante el embarazo a estar delgado y dilatado, y el útero debe comenzar a contraerse de manera regular. Se cree que, cuando el feto está preparado para el nacimiento, este liberará una sustancia que inicia el proceso hormonal que da inicio al parto. En la mayoría de los casos, este momento se da entre la semana 37 y la semana 42 de gestación. En algunas circunstancias, el parto puede iniciarse mediante una intervención médica llamada inducción.

Los dos componentes principales que intervienen en el inicio y mantenimiento del trabajo de parto son:

  • Prostaglandinas: sustancias tipo hormonal que ayudan a dilatar el cuello uterino y a provocar contracciones uterinas.
  • Oxitocina: hormona que, al actuar en el útero cuando el feto presiona el cuello, estimula las contracciones y apoya la progresión del parto.

Señales de inicio de parto y signos preparto

Antes de que comience el parto en sí, pueden presentarse signos que anticipan el inicio de la fase activa. Entre ellos se destacan:

  • Dolores de espalda o molestias en la región lumbar.
  • Expulsión del tapón mucoso, a veces descrita como un desprendimiento de moco sanguinolento (“moco sangriento”).
  • Diaforesis o diarrea leve.
  • Aparición de instintos de anidamiento (deseo de limpiar y organizar el entorno).

Señales del parto verdadero

Puede ser difícil distinguir entre contracciones de entrenamiento y contracciones reales, especialmente en un primer embarazo. El parto verdadero suele presentarse con un patrón claro y progresivo. Al evaluar que se trata de contracciones verdaderas, se deben considerar tres aspectos clave:

  1. Frecuencia: ¿con qué regularidad ocurren las contracciones?
  2. Duración: ¿cuánto dura cada contracción?
  3. Intensidad: ¿las contracciones se vuelven más fuertes con el tiempo?

Para registrar estos aspectos, puede resultar útil llevar un diario o utilizar una aplicación de seguimiento de trabajo de parto, marcando la hora de inicio de cada contracción, su duración y la intensidad percibida. Este seguimiento ayuda a determinar cuándo las contracciones se vuelven rítmicas y oportunas para acudir al centro de parto.

Condiciones y complicaciones del parto

Parto considerado anormal o con indicación de intervención

Para salvaguardar la salud del feto y de la persona gestante, los profesionales de la salud siguen criterios que permiten identificar cuándo el parto podría requerir intervención para prevenir complicaciones. A continuación se detallan criterios que, si se cumplen, suelen implicar evaluación adicional y posible manejo clínico.

Anormalidad de la primera etapa

  • Si es la primera extracción y la primera etapa dura más de 20 horas.
  • Si ya se ha tenido parto previo y la primera etapa dura más de 14 horas.
  • Se considera prolongada la fase activa si, tras contracciones regulares y ruptura de membranas, el cuello no se dilata más allá de 6 cm a lo largo de 4 horas.
  • También se considera prolongada si, tras 6 horas de contracciones, membranas rotas y pese a la administración de oxitocina, la dilatación no avanza más allá de 6 cm.

Anormalidad de la segunda etapa

  • Para la primera vez, la segunda etapa puede considerarse prolongada si dura más de 3 horas sin epidural o 4 horas con epidural.
  • Para quienes han tenido partos previos, la segunda etapa puede considerarse prolongada si dura más de 2 horas sin epidural o 3 horas con epidural.

Anormalidad de la tercera etapa

  • La tercera etapa se considera anormal si la placenta permanece en el útero más de 30 minutos después del nacimiento del bebé.

Atención y cuidados durante el parto

¿Cuándo acudir al hospital o centro de parto?

Idealmente, se debe estar en el centro de parto durante la fase activa de la primera etapa. En particular, cuando las contracciones se presentan cada 5 minutos durante al menos una hora, se debe avisar al profesional de salud o al servicio de parto. Si se rompen las aguas, ya sea que haya contracciones o no, también se debe notificar al equipo de atención. Incluso si se piensa que se trata de contracciones de Braxton Hicks, es importante comunicar cualquier cambio para recibir orientación adecuada.

Busque atención inmediata si aparecen señales como:

  • Dolor en el pecho
  • Mareos o desmayo
  • Náuseas y vómitos severos
  • Dificultad para respirar
  • Hinchazón de piernas, brazos o cara
  • Sangrado abundante
  • Disminución significativa de movimientos fetales

Procedimiento al llegar al hospital

Al llegar, se realiza un registro inicial en recepción y probablemente se dirija a una sala de triaje como parte del proceso de admisión. En esa fase, suelen hacerse verificaciones básicas y se organiza la atención posterior. Por lo general, el centro recomienda que solo una persona acompañe en la sala de triaje.

Desde la sala de triaje, se avanza a la sala de parto y recuperación (LDR) donde se realiza:

  • Cambio a una gasa hospitalaria y monitorización de signos vitales (pulso, presión arterial y temperatura).
  • Colocación de un monitor externo fetal alrededor del abdomen para vigilar la contracción y la frecuencia cardíaca del feto.
  • Examen cervical para evaluar el progreso del parto.
  • Colocación, si es necesario, de una línea intravenosa para administrar líquidos o medicamentos.

Duración de la hospitalización

La estancia hospitalaria depende del tipo de parto y de la institución. Por lo general, la estancia tiende a ser mayor cuando el parto es por cesárea, ya que implica una intervención quirúrgica. También puede alargarse si existen complicaciones o condiciones de salud durante la entrega.

Preguntas habituales sobre el parto

¿Existe una cuarta etapa del parto?

Algunas personas expertas consideran que las dos o tres horas posteriores a la entrega de la placenta constituyen una cuarta etapa del parto. En este periodo se facilita el vínculo con el recién nacido y se monitoriza el manejo del útero para prevenir complicaciones por sangrado o retención placentaria.

¿Cuánto dura, en promedio, el parto?

El tiempo total del parto varía según la persona y las circunstancias. En promedio, la duración es:

  1. Entre 12 y 24 horas para el primer nacimiento.
  2. Generalmente más corto en partos siguientes, con estimaciones de 8 a 10 horas.

La primera etapa suele ser la más larga, y la variabilidad entre personas y entre partos es alta. Es fundamental recordar que estas cifras son guías generales y que cada experiencia es diferente, siempre bajo la supervisión del equipo de atención.

Vídeo sobre ¿Cuáles son las etapas del parto?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.