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Crup: Causas, Síntomas y Tratamiento

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El crup, también conocido como laringotraqueteobronquitis, es una infección respiratoria frecuente en lactantes y niños pequeños causada mayoritariamente por virus. Produce inflamación de la laringe y la tráquea, lo que estrecha las vías aéreas y genera tos distintiva, ruido al respirar (estridor) y dificultad para respirar. La mayoría de los casos son leves y pueden manejarse en casa, pero algunas presentaciones requieren atención médica urgente. A continuación se exponen sus causas, síntomas, diagnóstico, opciones de tratamiento, pronóstico y medidas de prevención.

Definición, causas y transmisión

Qué es el crup

El crup es una infección de las vías respiratorias altas que afecta principalmente a la laringe y la tráquea. La inflamación provoca estrechamiento de la vía aérea inferior al nivel de las cuerdas vocales, lo que dificulta la entrada de aire. Aunque puede presentarse a cualquier edad, es más común en niños menores de 3 años y tiende a ser menos frecuente a medida que la tráquea crece con el desarrollo.

Principales causas virales

  • Parainfluenza, uno de los agentes más habituales.
  • Influenza (virus de la gripe).
  • Virus respiratorio sincitial (VRS).
  • Sarampión y adenovirus también pueden provocar crup.

La presencia de estos virus provoca inflamación de la mucosa de las vías respiratorias superiores, especialmente de la laringe y de la tráquea. Aunque estos virus son comunes durante ciertas estaciones, no todos los niños con infecciones virales desarrollan crup; la mayor parte de las infecciones virales no progresa a este cuadro clínico.

¿El crup es contagioso?

Sí, el crup es altamente contagioso porque los virus que lo causan se diseminan con facilidad entre personas mediante secreciones respiratorias y contacto directo.

Transmisión y periodo de contagio

Los virus que provocan crup se esparcen principalmente por gotitas respiratorias cuando una persona infectada tose o estornuda. El contagio también puede ocurrir al tocar objetos contaminados y luego tocarse la cara. El periodo de contagio suele durar alrededor de tres días desde la aparición de los síntomas o hasta que desaparece la fiebre. Es recomendable mantener al niño en casa hasta 24 horas sin fiebre y sin uso de medicamentos antipiréticos si no hay fiebre.

Síntomas y signos

Qué se escucha en el crup

El signo más característico es una tos áspera y ronca, descrita a menudo como una tos que suena como el ladrido de una foca. muchos niños presentan estridor, un sonido áspero y vibrante que se escucha al inspirar y que indica estrechamiento de la vía aérea superior.

Otros signos y síntomas

La mayoría de los casos son leves y suelen comenzar de forma gradual, a veces tras un resfriado. Los síntomas pueden empeorar durante la noche. Entre los signos menos graves se encuentran:

  • Ronquera o voz apagada.
  • Fiebre (generalmente leve).
  • Erupción cutánea ocasional o enrojecimiento ocular (menos común).
  • Ganglios linfáticos aumentados de tamaño.

En la forma moderada o severa pueden aparecer signos que requieren atención médica:

  • Dificultad para respirar o respiración dificultosa.
  • Retracciones (el uso de la piel y el área entre las costillas para respirar se acentúa).
  • Cianosis, es decir, piel con tonalidad azul, especialmente alrededor de labios o uñas.

¿Qué otros trastornos pueden confundirse con crup?

  • La tos ferina (pertussis) presenta una tos marcada y a veces ruidosa, pero suele diferenciarse por su curso y por la presencia de otros signos clínicos. La tos ferina es causada por una bacteria y no por virus; por ello, los antibióticos no tratan el crup viral y la vacunación es una medida de prevención clave.
  • El crup puede confundirse con infecciones virales respiratorias de mayor extensión, pero la combinación de tos con estridor y la afectación típica de la vía aérea superior suele orientar hacia este cuadro.

Gravedad típica y evolución

La mayor parte de los casos son leves, durando menos de una semana y con manejo domiciliario. Sin embargo, algunas circunstancias pueden convertirlo en una emergencia clínica, especialmente si hay un empeoramiento rápido de la respiración o signos de estrés respiratorio severo.

Diagnóstico

Cómo se distingue clínicamente

El diagnóstico suele basarse en la historia clínica y en la exploración física. La presencia de una tos en ladrido y un estridor al inspirar son indicadores clave que permiten clasificar la gravedad y decidir el manejo adecuado. En la mayoría de los casos no es necesario realizar pruebas de imagen o laboratorio.

Cuándo se requieren pruebas adicionales

Raramente un profesional podría solicitar radiografías de cuello o pruebas de laboratorio si hay dudas diagnósticas o si hay signos atípicos, complicaciones o antecedentes que sugieran otras condiciones respiratorias. En general, estas pruebas no son necesarias en casos típicos de crup leve a moderado que mejoran con el tratamiento inicial y la observación clínica.

Tratamiento y manejo

Clasificación por gravedad

La intervención se orienta según la severidad de los síntomas y el riesgo de empeoramiento rápido. En niños con antecedentes de problemas respiratorios o nacimiento prematuro, la aproximación puede variar para reducir el riesgo de complicaciones.

Crup leve (manejo domiciliario)

  • El manejo en casa suele ser suficiente para la mayoría de los casos leves.
  • Utilizar un humidificador con niebla fría para ayudar a humedecer y calmar las vías respiratorias irritadas.
  • Exposición al aire fresco puede favorecer la respiración nocturna; abrir una ventana o permitir que el niño respire aire ligeramente frío por la noche puede ayudar.
  • Fomentar líquidos claros para mantener la hidratación y ayudar a aflojar el moco.
  • Control de la fiebre con analgésicos/antipiréticos de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno, siguiendo las indicaciones de dosis para la edad/peso.
  • Evitar el humo de tabaco en el hogar, ya que puede irritar las vías respiratorias y empeorar la tos.
  • Elevar ligeramente la cabecera de la cama o usar una almohada adicional para que la cabeza quede en una posición más erguida (no se recomienda usar almohadas en lactantes menores de 12 meses).
  • En ciertas circunstancias, puede ser útil estar en la misma habitación para vigilar al niño durante la noche ante cualquier señal de deterioro.

Crup moderado a severo (atención médica)

Ante signos de dificultad respiratoria significativa, deterioro o falta de mejora, se debe buscar atención médica de inmediato, idealmente en un centro de urgencias. El manejo en estas situaciones puede incluir:

  • Provisión de aire humidificado u oxígeno según necesidad para mantener niveles adecuados de oxígeno en sangre.
  • Administración de líquidos por vía intravenosa si hay deshidratación.
  • Monitorización de signos vitales, incluyendo saturación de oxígeno, frecuencia respiratoria y ritmo cardíaco.
  • Terapias farmacológicas, como glucocorticoides para reducir la inflamación de la vía aérea y tratamientos de inhalación nebulizada con epinefrina para aliviar el estrechamiento agudo.
  • En casos extremadamente raros, puede requerirse intubación o ventilación mecánica si la obstrucción es grave y no hay mejoría con otras medidas.

Medicación específica

Si se atiende en el consultorio o en urgencias, es común administrar una dosis de glucocorticoide y un tratamiento de inhalación nebulizada con epinefrina.

Glucocorticoides

Los glucocorticoides reducen la inflamación de la laringe de manera rápida, con mejora habitual dentro de seis horas desde la primera dosis. En casos leves, pueden disminuir la necesidad de visitas repetidas al médico o a urgencias. Los fármacos más usados suelen ser dexametasona y prednisolona. La dosis se administra por vía oral en la mayoría de los casos; si hay vómitos o imposibilidad para retener el medicamento, puede administrarse por vía intravenosa o intramuscular.

Terapia de inhalación nebulizada (epinefrina)

La epinefrina nebulizada actúa reduciendo la inflamación de las vías respiratorias y suele comenzar a hacer efecto en torno a los 10 minutos. Su duración típica es de dos horas o menos, y en casos de síntomas severos puede repetirse cada 15 a 20 minutos según la indicación médica y la respuesta clínica. Es una intervención para alivio inmediato de la obstrucción aguda.

Efectos secundarios y vigilancia

Los efectos adversos graves de la epinefrina son poco comunes. Pueden incluir taquicardia (latido acelerado). Por lo general, se realiza monitorización durante varias horas tras el tratamiento para asegurar que no haya recurrencia de la obstrucción o empeoramiento de la respiración.

¿Cuánto tiempo tarda en sentirse mejor?

Los glucocorticoides suelen empezar a hacer efecto dentro de las seis horas siguientes a la primera dosis, mientras que la epinefrina suele actuar más rápido, con alivio inicial en minutos. La combinación de estas intervenciones se emplea para reducir la necesidad de visitas repetidas al servicio de urgencias y para mejorar rápidamente la vía aérea en casos moderados a severos.

Pronóstico y evolución

Cuándo preocuparse o acudir de inmediato

La severidad del crup depende de la facilidad con la que el niño puede inspirar aire. El tamaño de la tráquea y el grado de estrechamiento influyen en la gravedad. El malestar puede empeorar si el niño se altera o se enfada, aumentando la demanda de oxígeno.

Crup leve

Puede presentarse con tos y estridor, sin dificultad notable para respirar. Por lo general, mejora con tratamiento en casa y vigilancia adecuada. El riesgo de complicaciones es bajo.

Crup moderado

Puede haber estridor junto con retractaciones y cierta inquietud o desorientación leve. Requiere evaluación médica para confirmar el tratamiento adecuado y descartar otros procesos que comprometan la vía aérea.

Crup severo

Conducen a signos de estrés respiratorio significativo, posible agitación, fatiga marcada o cianosis. Es una situación de riesgo vital que exige atención de urgencias y medidas inmediatas para restablecer la vía aérea y la oxigenación.

Duración típica

En la mayoría de los niños, los síntomas mejoran dentro de un par de días, aunque pueden persistir hasta una semana en algunos casos. La contagiosidad suele disminuir a medida que desaparece la fiebre y mejora la tos; aun así, se recomienda mantener al niño en casa durante la fase aguda para evitar contagiar a otros.

Prevención

Cómo evitar la propagación del crup

  • Lavarse las manos de forma frecuente y seca después de cuidar al niño y antes de comer o preparar alimentos.
  • Lavar y desinfectar juguetes entre usos para reducir la transmisión de virus.
  • Encargar que el niño cubra la boca y la nariz al toser o estornudar, utilizando la manga o un pañuelo desechable.
  • Mantener al niño en casa cuando esté enfermo o durante brotes para evitar contagios en guarderías o centros educativos.
  • Desechar adecuadamente pañuelos usados y practicar buena higiene ambiental.

Vivir con crup

Cuidados en casa y cuándo buscar ayuda

La mayor parte de los casos leves puede manejarse con cuidados en casa y supervisión. Es crucial observar signos de alarma y tener claro cuándo acudir a atención médica. Se recomienda consultar con un profesional de salud si persiste la fiebre por más de tres días, si los síntomas de crup leves duran más de una semana, o si surgen dudas sobre la evolución de la enfermedad.

Señales de alarma que requieren atención urgente

  • Dificultad marcada para respirar o respiración muy rápida.
  • Pérdida de coloración normal de la piel, apareciendo tono azulado en labios o cara.
  • Espasmos de tos intensos o incapacidad para llorar o hablar debido a la dificultad para respirar.
  • Sonidos respiratorios anómalos persistentes o empeoramiento de la retracción torácica.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Por qué vuelve a aparecer el crup? Si un niño tiene recurrencias, puede deberse a una tendencia a estrecharse de la vía aérea o a una anormalidad estructural que favorece la obstrucción durante infecciones virales. En estos casos, el médico puede derivar al niño a especialistas como otorrinolaringólogo o neumólogo para una evaluación más detallada.
  2. ¿Pueden los adultos tener crup? El crup en adultos es poco común, pero puede ocurrir. En adultos, las vías aéreas son más grandes, de modo que la inflamación tiende a tener un impacto menor, aunque la presentación puede requerir tratamiento más intensivo en algunos casos.
  3. Qué vacunas previenen el crup? El crup habitual suele ser de origen viral y no tiene una vacuna específica para prevenirlo. Sin embargo, existen vacunas para prevenir otras infecciones virales que pueden estar asociadas a cuadros similares, como la tos ferina; la vacunación adecuada es parte de la estrategia general de prevención de infecciones respiratorias en la infancia.
  4. Qué hacer si estoy preocupado por la progresión de la enfermedad? Si hay signos de alarma, dificultad para respirar o una caída del estado general, se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias, sin demoras.

Vídeo sobre Crup: Causas, Síntomas y Tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.